jueves, enero 26, 2017

Comercio, expectante por un 2017 que no frene el consumo | El Heraldo

Comercio, expectante por un 2017 que no frene el consumo | El Heraldo




Comercio, expectante por un 2017 que no frene el consumo

Una pareja pasea por un Centro Comercial. Giovanny Escudero

Una pareja pasea por un Centro Comercial. Giovanny Escudero


En la edición 33 de +NEGOCIOS conoce el análisis sectorial de la economía en 2016 y cuáles son las proyecciones para este nuevo año.
El sector comercio, reparación, restaurantes y hoteles ha tenido en los últimos seis años (2010-2015) un crecimiento promedio de 4,9% en el país. Es el cuarto sector que más ha crecido en promedio en el mismo período, solo superado por construcción con 6,6%, explotación de minas y canteras 5,8% y establecimientos financieros, seguros, actividades inmobiliarias y servicios en las empresas con 5%. 

Este año las expectativas están rebajadas porque no ha sido ajeno a toda la coyuntura internacional y la tasa de cambio que ha encarecido muchos productos, pero se espera que el cierre del último trimestre y las ventas de diciembre aporten a su recuperación. 

El sector tiene tres ramas: comercio; mantenimiento y reparación de vehículos automotores, efectos personales y enseres domésticos; y hoteles restaurantes, bares y similares según la clasificación que hace el Departamento Nacional de Estadísticas. 

En esta clasificación, el turismo es determinante para su crecimiento, pues mide la dinámica específica de hoteles y restaurantes. 

El sector cerró sus primeros nueve meses con una variación acumulada de 1,4%, explicado por los servicios de reparación de automotores que crecieron en 5,4%; comercio en 1,2%; y servicios de hoteles, restaurantes y bares en 0,3%. Y su aporte al Producto Interno Bruto (PIB) de enero a septiembre alcanzó los $48,9 billones con una variación porcentual de 1,3% con respecto al mismo tiempo de 2015. 

Después de dos trimestres con variaciones porcentuales de 2,6% y 1,5% (anual), el Dane mostró que se profundizó una caída. Guillermo Botero, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), admite las preocupaciones y el desplome en un año que ha tenido sus efectos por coyunturas globales como el precio del petróleo, la tasa de cambio y las exportaciones. “El no llegar a septiembre ni al medio por ciento de crecimiento es ínfimo cuando el año pasado estábamos creciendo en 4,0% y en 2014 de 4,7%. El decaimiento de la economía es total”.
Diseño: Heiner Meriño.
La rama que se han mantenido es la de reparación de vehículos y automotores, reparación de efectos personales y enseres de hogar, con un variación anual acumulada de 4,9% por encima de comercio, con 0,1 % y hoteles, restaurantes, bares y similares que fue -2,3%. 
Hasta septiembre hubo una variación porcentual negativa de 14% en autos matriculados en el país pasando de 21.378 a 178.412, según cifras de Andi y Fenalco. Y la comercialización para el caso del país y la región Caribe es clave para buscar una reacción del sector. 
“Aunque el optimismo de nuestros afiliados en octubre no fue el mismo que tuvimos el año pasado y el comercio no pudo levantar cabeza a pesar de las múltiples promociones y días especiales como madrugones y ofertones en ese mes, creemos que vamos a cerrar un año sostenible gracias a todas las actividades de fin de año que ayudarán a recuperar el tercer trimestre, que ha sido el más duro en términos de venta, pero estables”, analiza Héctor Carbonell, director de Fenalco Atlántico. 
El dirigente precisa que la encuesta en la Costa Caribe de los afiliados a Fenalco se hace en un 60% con los comerciantes de Atlántico y es por eso que Guillermo Botero destaca que la Región Caribe tiene una dinámica especial en el sector principalmente con el aporte de Barranquilla. 
En 2015, para el PIB regional de los ocho departamentos, el comercio representó 11% según análisis de Fedesarrollo. Una participación que igualó el peso del sector minero, que solo fue superado por servicios sociales, comunales y personales con un 18%, y el sector financiero e inmobiliario y servicios de las empresas, con 13%. 
“El salón internacional del automóvil de Bogotá seguro que impulsó y digamos que habrá muchas promociones para el cierre de la temporada. El desestimulo que habrá para el otro año por los impuestos que llegarán, puede impulsar el consumo y las ventas sin que sea de un gran desempeño ni mucho menos”, subraya Guillermo Botero. 
Carbonell agrega que para ello, las ferias de autos son la campaña de ciudad para que la gente adquiera descuentos con cada subsector. 
Diseño: Heiner Meriño.
RETAIL. La desaceleración de la economía, la inflación por encima del 6% al cierre de 2015 y la devaluación del peso, que pasa por momentos la barrera de los $3.000, se ha sentido en el sector y sus ramas. “Está relacionado para bien o para mal para los comerciantes”, subraya Ignacio Gómez Escobar, consultor en retail y marketing. 
En el informe de septiembre de la Encuesta Mensual de Comercio al por Menor (EMCM) que publica el Dane, y es el termómetro del comportamiento del retail en el país, muestra en los primeros nueve meses del año que las ventas reales del comercio minorista en el país presentaron un incremento de 0,3% respecto al mismo período del año anterior. 
Las mayores contribuciones positivas a la variación año corrido de las ventas reales estuvieron a cargo de bebidas alcohólicas, cigarrillos y productos de tabaco con 5,6%, seguido de las líneas de repuestos, partes, accesorios y lubricantes para vehículos que aumentaron sus ventas en 4,9% y las prendas de vestir y textiles crecieron 4,1%. 

En contraste, las líneas de vehículos automotores y motocicletas decrecieron 8,4%, productos de aseo personal, cosméticos y perfumería restaron en conjunto 3,2%, y el calzado, artículos de cuero perdieron 3,0%, analiza Leopoldo Vargas Brand, magíster en Dirección y Gerencia de Empresas. 
Ignacio Gómez destaca que en estos indicadores el peso de la tienda de barrio en el Caribe es fuerte e influye en el comportamiento del retail, tanto en el canal moderno como en el canal tradicional. “Es muy similar y ha sufrido el mismo impacto”.

Diseño: Heiner Meriño.
Algunas regiones del centro del país han vivido la expansión acelerada de las tiendas de “descuento duro y surtido corto y marcas propias” como Tiendas D1, Tiendas Justo y Bueno y Tiendas Ara, esta última cadena con una fuerte presencia en el Atlántico, Bolívar y Magdalena, destaca. 
La estrategia de “precios bajos y marcas propias” la han sentido las tiendas del canal moderno y canal tradicional en todos los estratos socioeconómicos, desde el más alto hasta el más bajo y con una cobertura de mercado cercana al 56% de la población colombiana ya les quitan a los canales convencionales cerca de $4,8 billones en este 2016 y llegan con sus formatos de cercanía a más de 800 tiendas. 
En contraste, la Supersociedades muestra que entre las empresas más grandes de la región, aparece Supertiendas Olímpicas y la primera del sector comercio. En sus estados financieros de 2015 de acuerdo a las normas NIFF tuvo ingresos por $4.699 millones. La marca se ha canibalizado con presencia en Barranquilla con más de 39 establecimiento. 
“Una de las características importantes de estos nuevos formatos es el tamaño de sus tiendas, no mayor de 500 m2, y la cercanía al hogar, en el barrio. Las grandes superficies han penetrado también el barrio y la cercanía al comprador con sus tiendas express: Exito, Carulla, Megatiendas y otras más. La oferta de productos de consumo masivo se está concentrando cerca a los hogares”, destaca Ignacio Gómez. 
Kantar Worldpanel mostró en su primera experiencia del consumidor de los cuatro meses de 2016 que el crecimiento del 4% del consumo en los hogares es consecuencia del aumento en costos de los productos del mercado y así mismo los hogares redujeron sus visitas de compra en un 6,5% y los pesos pagados crecieron 8,6% consecuencia de un desembolso mayor. 
“Estos fenómenos de precios en un mercado con unas importantes limitaciones en el potencial de compra, también han sido “caldo de cultivo” para el crecimiento en ventas y expansión de las tiendas de ‘descuento duro’. Han encontrado terreno abonado”, explica Ignacio Gómez Escobar. 
Entre los retos macroeconómicos en 2017 y relacionados con el consumo de los hogares, Leopoldo Vargas Brand destaca que las compras que se hacen en los centros comerciales, seguirá jalonando la economía desde el punto de vista de la demanda. 
“La devaluación seguirá afectando en dos vías al sector comercial, por un lado, a las marcas internacionales que depende de los mercados extranjeros y sus costos de comercialización se seguirán incrementado”, afirma Vargas Brand. 
Existe preocupación por la Reforma Tributaria que de pasar a “pupitrazo” en el Congreso, se aplicará en 2017. 
Subir el IVA del 16 al 19% es una preocupación para Fenalco. Además de los impuestos locales, que tenga su eje central sobre impuestos indirectos, que son inequitativos y atentan contra los colombianos que menos, afirma Guillermo Botero. 
De ser así traerá unos incrementos del precio de ventas de muchos productos que sumados a la disparada de la inflación generará un resentimiento en las ventas de los comerciantes que frenaran la demanda de locales en centros comerciales, agrega Leopoldo Vargas. 
La tecnología es otro de los listones para el próximo año en el subsector. Ignacio Gómez identifica que las grandes superficies necesitarán del retail en la nube. Y Guillermo Botero pide imitar a gigantes como Alibaba. 
Diseño: Heiner Meriño
HOTELES. El análisis del PIB regional 2014-2015 arrojó para Fundesarrollo que entre 2014 y 2015, creció 2,5%. La participación del PIB de la región en el país fue 14,8% y se mantiene constante desde 2000. Además ocupó el quinto lugar en crecimiento para ubicar solo antes de lo que la entidad denomina 'Otros departamentos'. 
En esa dinámica, el comercio destacó en la rama de turismo con el aporte del Magdalena y Bolívar. Stefannía García Lacouture, investigadora de Fundesarrollo, precisa que el turismo ha impactado para ayudar a crecer a subsector de hoteles, restaurantes. 
Esta rama en los tres primeros trimestres del año aportó al PIB $11,3 billones con una variación de 0,2% frente a lo producido en el mismo período el año pasado. El crecimiento acumulado de enero a septiembre fue de 0,3% frente a 5,9% del mismo período en 2015, lo que evidencia una desaceleración en el subsector. 
Gustavo Toro Velásquez, presidente ejecutivo de Cotelco, analiza que el impacto del sector se verá en próximos meses cuando se dé la entrada de nuevos proyectos hoteleros que tendrá la región Caribe y el país en los próximos años. Se esperan unos 30 proyectos en Cartagena, Barranquilla y Santa Marta, “lo que seguramente tendrá incidencia en la tarifa y promedio de ocupación de la región”, agrega Toro Velásquez.
Diseño: Heiner Meriño
La rama en la región Caribe viene presentando un comportamiento favorable, gracias a las condiciones macroeconómicas que han impulsado el turismo, tanto doméstico como internacional. 
La tasa de cambio ha estimulado la llegada de turistas internacionales, atraídos por la oferta de destinos variados y de calidad, con una infraestructura hotelera renovada y acorde a las tendencias internacionales, destaca el dirigente gremial. 
“La región Caribe tiene un porcentaje de ocupación superior al promedio nacional. En Atlántico el porcentaje de ocupación está en 55,4%, en Cartagena está en un 62,2%, Cesar en 53,1%, Magdalena en un 48,1% y San Andrés, que es el destino que presenta mejor comportamiento tiene un promedio de ocupación de 81,8%”. 
La hotelería, a diferencia de otras industrias, asume una sobretasa a la energía, correspondiente al 20%. Este gravamen es uno de los retos que el gremio está restándole competitividad a establecimientos hoteleros e impidiendo su desarrollo.

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