13 MAR 2020 EL DOLOR SOCIAL Siempre me fijo en una mujer muy mayor que suele ir al supermercado más cercano a mi casa. Va siempre tan bien vestida, peinada, maquillada. Anda por los pasillos, observa los productos. Deja fija su mirada en las latas de gisantes, en los paquetes de leche, en las latas de cocacola. A veces mira los pañales de los bebés, a veces las botellas de vino. Está muy a menudo, lo digo porque es normal encontrármela. Me saluda. Los dos sabemos ya nuestros nombres. Y alguna cosas más. A veces he llegado cuando pagaba. Casí siempre compra lo mismo: latas de comida (garbanzos, sopa, lentejas..), pan, vino barato, galletas maría, y leche desnatada. A veces gel de baño, y esmalte para las uñas. Tiene unas manos tan bonitas para la edad que tiene. Sin duda, es presumida. Siempre que la encuentro pagando, no hay nadie esperando en la cola. Supongo que elige el momento, para no molestar al resto de clientes. Siempre aprovecha para hablar con el cajero, un chico qu...