lunes, noviembre 03, 2014

¿Qué es el retail? …largo y tendido.

¿Qué es el retail? …largo y tendido.



largo-y-tendidoEste es un blog sobre retail. Y espero que casi todo el mundo este más o menos familiarizado con el término blog (aunque hay que escribir uno para entenderlo realmente). En cambio las búsquedas que traen a la gente hasta el blog, me revelan que el término retail no está nada claro. Así que, por muy redundante que sea para algunos, voy aexplicar de una vez por todas qué es eso del retail.
Retail es el término inglés para comercio al por menor o al detalle. Dicho así suena fácil, pero es un poco más completo y conciso que esa breve explicación. Engloba el sector de negocios que va desde supermercados, pasando por tiendas de marca, grandes superficies, centros comerciales, hasta sucursales bancarias y en algunos casos restaurantes (ej.comida rápida). Está muy relacionado con las cadenas de tiendas, franquicias, centrales de compras y hasta hay quien considera que el comercio online podría ir en el mismo saco, aunque yo prefiero llamarlo el e-retail.
Ahora creo que se entiende mejor también a lo que me dedico como Consultora Retail. Mi labor es asesorar, diseñar estrategias, analizar y recomendar cómo gestionar y mejorar todo tipo de tiendas. Mi ayuda puede ser desde promocionar, organizar, mejorar, innovar, planear o abrir puntos de venta. Pero hay que ser un retailer (responsable de gestión de puntos de venta) para entender los muchos problemas que supone la gestión del retail y cómo una mano externa nunca viene mal.
Por si a alguien todavía le queda alguna duda, copiaré aquí las definiciones que he encontrado online:
Definición de wordreference.com
retail1 /’ri:teɪl/ verbo transitivo
vender al por menor or al detalle
verbo intransitivo
venderse al por menor
(before n) ~ price precio de venta al público, precio al por menor
retail price index sustantivo (BrE) índice m de precios al consumo
Diccionario Espasa Concise © 2000 Espasa Calpe:
retail ['rɪ:teɪl]
I nombre venta al por menor o al detalle
II verbo transitivo vender al por menor
III verbo intransitivo venderse al público
IV adverbio al por menor, al detalle
Definición de wikipedia.com
El detal o retail es un sector económico que engloba a las empresas especializadas en la comercialización masiva de productos o servicios uniformes a grandes cantidades de clientes. La razón para involucrar a mayoristas y minoristas en un mismo sector fue una consecuencia de la gran cantidad de problemas y soluciones comunes que tienen ambos sectores por la masividad y diversidad tanto de sus productos como de sus clientes.
En el negocio del detal se pueden incluir todas las tiendas o locales comerciales que habitualmente se encuentran en cualquier centro urbano con venta directa al público, sin embargo su uso se halla más bien ligado a las grandes cadenas de locales comerciales. El ejemplo más común del detal lo constituyen los supermercados; otros comercios tradicionalmente asociados al detal son las tiendas por departamentos, casas de artículos para el hogar, ferreterías, farmacias, venta de indumentaria, librerías, entre muchas más. La complejidad del detal viene dada por la amplia variedad de artículos y tipos de artículos que ofrecen, así como el nivel de operaciones efectuado. Las operaciones de venta del detal generan una cantidad de datos tal que puede resultar abrumadora para aquellos ajenos al negocio.

Shopper marketing: crear experiencias a partir del comprador

Shopper marketing: crear experiencias a partir del comprador



Retail



Categoria AguasComparto con vosotros un artículo publicado en la revista Infopack:
El deseo de cada fabricante es que su producto tenga la mejor y la más diferenciada presencia en los puntos de venta. El responsable del punto de venta también desearía que los productos de su oferta tuvieran mejor visibilidad, estuvieran al alcance de la mano y provocaran la decisión de compra. Sin embargo, y a pesar de que tienen un objetivo común -provocar la compra- sus criterios rara vez coinciden.
Y es lógico, dado que cada uno tiene en cuenta diferentes variables a la hora de tomar decisiones sobre la exposición de producto. Por ello, hay algunos retailers que apuestan por incluir expositores de marcas de fabricante, con cierto riesgo de perder identidad propia, y otros que apuestan por mantener su identidad y su branding, corriendo el riesgo de no exponer el producto de la manera más adecuada. La solución está en el shoppermarketing, una aproximación entre fabricantes y distribuidores en la que ambos parten del comprador y de su camino a la compra para encontrar la manera más idónea de presentar el producto y ponerlo a su alcance.De esta manera, los fabricantes no deberían ignorar que el punto de venta, el lineal y los demás productos forman también parte de su packaging, ya que lo envuelven de una experiencia, y que debería haber cierta harmonía y lógica de exposición para el comprador, por mucho que el objetivo sea destacar.
El retail hace ya tiempo que se está posicionando en esta dirección. No ha sido una evolución fácil y en algunos sectores aún no se ha avanzado demasiado. Pero, poco a poco, los conceptos retail se crean alrededor de los compradores y no alrededor de productos. Por ejemplo, la categorización de producto tradicionalmente se implantaba más en función de la procedencia de fabricación o en de la comodidad de gestión de stock, que en función de lo que necesitaría el cliente y cómo le gustaría encontrar, relacionar y comprar los productos. Un buen ejemplo para explicarlo sería en cómo se exponía anteriormente en las librerías. Lo más cómodo para los libreros, y lo deseado por las editoriales, es que cada editorial dispusiera de su propia estantería, con todas sus colecciones bien presentadas. Pero en ese caso, y algunas librerías pequeñas aún siguen esta ordenación, un comprador interesado en novela histórica debería visitar todas las estanterías para poder hacerse una idea de la oferta. La excusa de que se trata de una buena razón para hacer recorrer todos los pasillos al cliente ya no se la cree nadie. Actualmente, las librerías favorecen el autoservicio y, por ejemplo, los libros de ciencia-ficción de todas las editoriales suelen estar en la misma estantería. Además, están ordenados alfabéticamente, para facilitar la localización de títulos concretos al comprador. El tamaño de cada libro, el color de las tapas, el tipo de letra son diferentes y disonantes entre sí, pero a nadie parece importarle. Igual las editoriales deberían pensarlo y decidir un color o tipografía que identificara, por ejemplo, a las novelas de misterio para diferenciarlas de las románticas…
Pero, probablemente es más urgente que los fabricantes en general piensen en cómo este ejemplo es extrapolable a su sector. Es decir, cuál es la mejor manera para facilitar la compra de su producto en cada caso concreto y cómo los demás “libros”, es decir, productos y el ambiente del punto de venta, forman parte de su exposición, la complementan y crean una oferta interesante para el cliente.
Retailer y fabricante, condenados a entenderse
Una de las tendencias que ha influido más en el retail en los últimos años es la de hacer que los puntos de venta proporcionen experiencias de compra memorables, diferentes o al menos satisfactorias. Eso ha obligado a los retailers a observar su negocio no como un mero proceso de distribución logística de productos de fabricantes, sino como un servicio de venta único, diferenciado, que de por sí aporta valor a cada comprador. Hace ya tiempo que la mejor oferta y el mejor producto de un retailer es su punto de venta.
Parece que es hora de que los fabricantes de productos también estudien cómo debería ser la experiencia de compra de sus clientes a la hora de adquirir sus productos y no solamente cómo será el disfrute una vez retirado el packaging. Seguramente no será divertido descubrir que en cada punto de venta su producto debería tener un expositor o hasta un packaging diferente, para así adaptarse mejor a la experiencia de compra de cada establecimiento, pero perder oportunidades de mejorar es menos divertido aún. Pensar en el camino a la compra, en la experiencia que vive el comprador, significa intentar decidir junto a su distribuidor cuál es la exposición -o mejor dicho la experiencia de compra más adecuada-, teniendo en cuenta en ocasiones toda la categoría de productos, que seguramente incluye también a la competencia. La desconfianza tradicional entre los fabricantes y retailers debe enterrarse en pos de crear experiencias de compra más agradables, más convenientes, mejor adaptadas al comprador y, como consecuencia, más rentables para ambos.
Así, algunos fabricantes podrían incluso renunciar a su expositor individual y destacado, a favor de una oferta de soluciones más completas para el comprador, que tal vez podrían combinar diferentes categorías de productos complementarios. No es un invento nuevo, pero parece que aún falta para que sea algo cotidiano encontrarnos las sartenes junto a los huevos en “el rincón de las tortillas” dentro del supermercado o los productos de limpieza junto a los aspiradores, cuando es sabido que los clientes lo agradecen y que puede ser una fuente de incremento de ventas.
La necesidad de colaboración existe también por parte del retailer, que por ejemplo podría delegar más en los fabricantes la selección del surtido de su producto, tendencias e innovación. La multicanalidad, por otro lado, hace que el producto y toda la información esté al alcance del público a través de múltiples canales aunque la presencia física es solo posible en un punto de venta (aunque sea un pop-up o efímero). Ese momento de la verdad que sucede en los puntos de venta, dónde se juntan el producto y el comprador, tiene la obligación de ser cada vez más especial, y tanto el retailer como el fabricante deben trabajar para que realmente así sea. Es importante que en el punto de venta se sobrepasen las expectativas de los compradores en relación con una marca. La actuación multicanal de los fabricantes empieza a incidir cada vez más en la manera de comprar y complementa a la perfección la experiencia de compra de los puntos de venta físicos, que bien gestionados pueden ser el lugar más idóneo para acabar de seducir al cliente.

6 niveles de lucha fabricante – retailer: ¿en cuál está tu empresa?

6 niveles de lucha fabricante – retailer: ¿en cuál está tu empresa?





Retail

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Hace tiempo que me interesan e indago en las relaciones de los fabricantes y retailers. Ultimamente me ha parecido encontrar un patrón y hasta una posible previsión de cómo evolucionarán estas relaciones. Lo estoy narrando como una reflexión, aunque seguramente requiere un estudio en mayor profundidad que ahora no puedo emprender, pero sin duda haré con el tiempo.
El patrón parte de la hipótesis que durante la historia, el poder ha ido cambiando de manos entre fabricantes y retailers, de manera regular como un péndulo. El clientesiempre ha tenido la última palabra, pero los fabricantes y retailers se han ido disputando su favor. Se podría decir que la lucha también se ha trasladado en el motivo o lo que importaba al cliente según cada nivel: el producto – marca o el canal – marca.
La evolución que he observado ha sido más o menos así, a través de estos 6 niveles:
1. Poder en manos de antiguos comerciantes: Los fabricantes creaban productos, pero sin marcas reconocidas y eran los comerciantes quienes decidían qué compraban, buscando el mejor precio, puesto que ellos tenían el acceso a los clientes en su tienda o puesto en el mercado con cierto reconocimiento y prestigio.
2. Poder en manos de los fabricantes-marcas: La industrialización facilitó la creación de muchisimos productos que para diferenciarse se han convertido en marcas con poder de influencia a través de la publicidad y comunicación. Los retailers se pasaron a ser grandes superficies multimarca, simples vehículos hacia los compradores eclipsados por las marcas.
3. Poder en manos de retailers: Los retailers con el tiempo desarrollan su propia reputación y marca, y se dan cuenta que son ellos quienes deciden qué marcas exponer y empiezan a ejercer ese derecho, a la vez que introducen el concepto de marca blanca o propia. Los fabricantes se resienten. (En EUA lo hizo Wallmart, en España lo está haciendo Mercadona o las enseñas de moda verticalmente integradas). Estamos viviendo este momento, pero la evolución ya está aquí para devolver el poder a las marcas.
4. Poder en manos de la marca en la era digital: El acceso digital y omnicanal a los productos permite por primera vez a los clientes y a los fabricantes saltarse a los retailers (sobretodo a los que no tienen una marca de reconocimento). Vuelve a importar el producto y la marca, y estamos a muy poco de que cada producto o su packaging pueda convertirse en un punto de autoventa, cualquier página web, póster con códigos QR, escaparate sin tienda… Los beneficiados – las marcas, independientemente de dónde se compre. Bueno también Amazon,aunque por mucho que se presente como retailer no deja de ser un servicio de mensajería o retail reducido a mero canal logístico.
5. Poder en manos de la experiencia retail: Este movimiento no es tan evidente, pero como el péndulo debe volver al Placement no veo cuál podría ser otra razón, sino la experiencia que va mucho más allá del producto indiferenciado. El producto vuelve a ser indiferente, la excusa y los que tienen cautivados a los clientes serían los retailers que ofrecen experiencias.
6. ¿Cómo volverá a dominar el producto, el fabricante y la marca? La evolución podría ser que las marcas fabricantes desarrollaran “branded experiences” dando un paso más en su habitual innovación. Los retaileres se convertirían entonces en meros Gestores de Puntos de Venta, volviendo a ser el canal logístico indiferenciado.
Se podría decir que ahora estamos en algún punto entre el 3 y 4… aunque ya se vislumbra claramente la necesidad del 5 y los que nos gusta el retail llevamos ya años hablando de experiencias. También es verdad que esta evolución no sucede de manera coordinada en todos los paísies, ni en todos los fabricantes y retailers. Muchos se quedan por el camino y podemos encontrar empresas que aún creen vivir en la era dominada por los antiguos comerciantes y marcas que aún se anuncian por la televisión y esperan que las prefieran. A mi me gusta ir pensando cómo a partir del 4 iremos pasando por el punto 5 y qué sucederá después del 6.
¿En qué lucha está tu empresa?

Moom: compartiendo oportunidades

Moom: compartiendo oportunidades



Un blog de retail para retailers, comerciantes y profesionales del sector. Consejos prácticos, tendencias y reflexiones sobre la actualidad del sector, en marketing, gestión e innovación.
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Por fin puedo explicar en qué ando trabajando últimamente y me encanta explicarlo porque el nuevo formato retail Moom, brand avenue, es como un cuento lleno de vetajas. Nace de una idea ya antigua, en Amicca, una de las asociaciones retail más importantes de España. Era una respuesta ingeniosa a una oferta cada vez más monótona en las zonas comerciales y al alto precio que suponía la expansión. La idea era ofrecer una oferta variada y atractiva para los compradores, a la vez que se reducían los costes de explotación para las marcas al compartir un mismo espacio. Era un buen principio, pero la idea ha ido evolucionando y resulta que una vez puestos a hacerlo realidad, las marcas compartenmucho más que el espacio y costes, y que el resultado de la oferta es más que la suma de marcas que podríamos encontrar en otros formatos como el de El Corte Inglés.
Moom es un espacio que gira entorno a la moda, pero su oferta puede incluir también complementos y cualquier otro producto de marca que se adapte a un estilo de vida urbano. Se caracteriza por ser un espacio flexible y adaptable a los tiempos que corren. Tiene la ventaja para las marcas de ser una oportunidad única de penetrar en nuevos mercados no solamente a un coste inferior, sino también formando parte de un concepto vendedor y con unos compañeros de viaje que se potencian entre sí. Una expansión en grupo, en un momento en el que las marcas han frenado bastante sus estrategias de crecimiento, es una manera de minimizar los riesgos.
La otra gran ventaja de Moom es que cada punto de venta configura y puede variar su mix de marcas en función del comprador, de la temporada o de los resultados. Es importante que se mantengan unos criterios que aseguran el nivel y la integridad del concepto, ya que son las marcas conocidas las que lo dotan de garantías de calidad y prestigio, pero el mix de la oferta, así como la distribución del espacio, cambiará según las necesidades locales. El diseño compartido y con mobiliario fácilmente intercambiable permite a las marcas crecer según las ventas.Render 1

Lo que más me gusta personalmente es que es un proyecto vivo, que evoluciona a todos los niveles. Y está previsto que una vez abierto lo siga haciendo. El centro del espacio de ventas lo presiden las zonas pop-up que tienen la función de dinamizar los flujos, aportar interactivdad y actividad, así como establecer vínculos con el comprador local. La presencia de marcas conocidas es un gran reclamo, pero desde el planteamiento teórico del concepto iniciado por el equipo de Retail Design Institute Spain en el que también participé, creímos que Moom debía trascender y tener algo único y diferente para complementar la oferta. Los espacios pop-up de Moom están pensados como unos escaparates interiores interactivos en los que tomarse un café, contemplar una exposición de arte local, experimentar la magia de la fiesta de la localidad o probar las últimas tecnologías retail.
Los procesos de creación y gestión son también únicos, así que me siento una privilegiada ante esta oportunidad de experimentar la creación de un concepto innovador de primera mano junto con grandes profesionales como Alfredo Martín de Amicca, la arquitecta especialista en retail Cristina Carvajal de Milimetric Alex Escolar, el experto en branding y comunicación, de ESSA Grup. Ahora estamos muy centrados en que el proyecto se vuelva realidad en Menorca este mismo verano. Sin duda se convertirá en uno de los puntos de referencia en la isla, que es justamente muy variable en ventas según la estacionalidad y poco explotada por los grandes operadores por falta de masa demográfica en temporada baja. Es la ubicación perfecta para el primer Moom.
Pero lo cierto es que Moom se adaptaría a cualquier ubicación porque nace como una respuesta a las necesidades, no como una oferta cerrada y prefabricada. Creo que eso es lo que asegura el éxito en este proyecto, su capacidad de personalización en cuanto al formato y también en cuanto la oferta, absolutamente adaptable al comprador local. Esta brand avenue, vaya a donde vaya, tiene la misión de convertirse en un punto de venta de referencia en el que cada comprador podrá encontrar su estilo, su moda y su combinación perfecta.

sábado, noviembre 01, 2014

Dealz: Los supermercados del ‘todo a 1,5 euros’ se instalan en España | Economía | EL PAÍS

Dealz: Los supermercados del ‘todo a 1,5 euros’ se instalan en España | Economía | EL PAÍS



Los supermercados del ‘todo a 1,5 euros’ se instalan en España

El grupo británico Poundland abre su primera tienda en Madrid con la marca Dealz

Quiere abrir 10 locales en menos de un año y creará hasta 500 puestos de trabajo

Todo a 1,5 euros. Esta es la propuesta con la que el grupo británico Poundland llega a España. No sería novedosa (las tiendas de todo a cien tienen ya décadas de trayectoria) si no fuera porque se trata de pequeños supermercados con precios fijos, y no de bazares. La compañía, que opera en España con la marca Dealz, abre mañana en Madrid su tercera tienda, tras la inauguración en julio de dos comercios en Torremolinos y Alicante. Su plan para España incluye 10 aperturas en menos de un año, lo que supondrá la creación de hasta 500 puestos de trabajo.
La compañía vende cerca de 3.000 referencias en 17 categorías, que van desde el champú y la pasta de dientes a los yogures. Todos los productos "de primeras marcas", según defiende el director general para España, Álvaro Villamizar. No se trata de ofertas con marcas blancas o promociones de 2x1, sino un precio fijo para todos los artículos de la tienda de 1,5 euros. El concepto llega importado de Reino Unido, de donde es originaria la cadena y donde todo vale una libra. "Los españoles se pasaron a la marca blanca por cuestión de precio. Pero creemos que lo que el consumidor quiere es poder volver a sus marcas de siempre. Por eso creemos que tenemos una oportunidad enorme de desarrollo aquí", defiende Villamizar.
La compañía defiende que pese a poner precios fijos de 1,5 euros no venderá nunca a pérdidas
A las tiendas de Torremolinos, Alicante y Madrid se unirán antes de acabar el año otra en Málaga y una segunda tienda en Madrid. De cara al próximo verano esperan haber llegado a 10 tiendas. "Entonces analizaremos cómo nos ha ido y decidiremos cómo seguir", ha señalado Malcom Hepworth, director de desarrollo internacional de Poundland, presente esta mañana en el congreso sobre gran consumo organizado por AECOC.
La compañía, fundada en 1990, tiene en Reino Unido e Irlanda (donde desembarcó en 2011) más de 500 tiendas. Su facturación anual es de cerca de 1.300 millones de euros. España es su primera parada en la Europa Peninsular. "Hicimos un estudio muy amplio, con todos los posibles países en los que instalarnos. Y España apareció siempre como la mejor opción", asegura Villamizar.

¿Dónde está el truco?

Los productos que llenan las estanterías de las tiendas Dealz son de marcas bastante populares en España. Lavavajillas Fairy, pasta de dientes Colgate, café Bonka, agua Lanjarón... ¿Cómo pueden vender a 1,5 euros los artículos que en otras cadenas cuestan incluso el doble? La empresa ha garantizado que no vende a pérdidas. "Sabemos que eso sería ilegal", ha señalado Villamizar.
La respuesta hay que buscarla en muchas ocasiones en el tamaño de los productos. Hay artículos que tradicionalmente en otras cadenas se venden en formatos de un litro, mientras que en Dealz, el envase es de medio litro. El precio, obviamente es inferior. En otros casos, la compañía juega también con márgenes de venta reducidos y con la compra a los proveedores de mucho volumen pero de pocas referencias, ya que trabajan con cerca de 3.000, frente a las 8.000 o 10.000 que pueden tener los operadores españoles de supermercados.
El director de la compañía en España señala, además, que tienen buenos acuerdos con los fabricantes, en muchos casos, con los que llevan años trabajando en Reino Unido. "Ellos saben que es una buena alternativa de ventas, porque nosotros solo trabajamos con marcas. Es otra forma de competir para ellos", señala.
El objetivo de la compañía es abrir tiendas siempre de entre 700 y 900 metros cuadrados en las que trabajan de media entre 40 y 50 personas. "Abrimos de nueve de la mañana a 12 de la noche. Y todos los domingos del año", ha comentado Villamizar, que ha asegurado que, si en el futuro deciden abrir en comunidades con legislaciones de apertura más restrictivas, respetarán siempre la norma en materia de horarios.

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