viernes, octubre 14, 2005

Secretos de la riqueza y el milagro amarillo en que se convirtió China




AMILKAR HERNANDEZ / Especial para PORTAFOLIO


El gigante asiático está muy aplicado haciendo la tarea para llegar al primer puesto de la economía mundial.

Son más de 5.000 años de una historia llena de dinastías, emperadores, pobreza, guerra, revolución, apertura y riqueza. Del papel, la imprenta, la brújula y la pólvora, los chinos pasaron a la seda y a la porcelana. Hoy son unos tigres para todo, incluida la tecnología.


Para lograr el primer puesto de la economía mundial, están aplicando la teoría de acercarse a su principal competidor, Estados Unidos, a quien financia con sus reservas internacionales (cerca de 500 billones de dólares) destinadas a la compra de bonos del Tesoro.


Con todo esto, los chinos se occidentalizaron. A pesar de que 800 de sus 1.300 millones de habitantes viven en el campo cultivando -en medio de la pobreza arroz y trigo, los otros 500 millones de pobladores urbanos están buscando la buena vida.


Por eso tienen grandes y desarrolladas ciudades. Para comparar, se puede decir que Beijing, con sus murallas y sus palacios imperiales es a Washington con su Casa Blanca, lo que Shanghai, con sus 200 rascacielos es a Nueva York, con su Manhattan.


En Beijing los millones de turistas orientales y occidentales consumen con la misma avidez tanto las visitas a la Ciudad Prohibida (palacios imperiales), la Muralla China y la Plaza de Tiananmen como los recorridos por los grandes centros comerciales y urbanos, donde la masiva bicicleta comienza a ser desplazada por los automóviles de marcas extranjeras.


Y, en Shanhai la Torre Perla Oriental es un símbolo como la Torre Eiffel, y un edificio de 90 pisos no tiene nada que envidiarle a los rascacielos de Chicago. Lo mismo sucede con la calle Nanjing Lu comparada con la Quinta Avenida.


En las grandes urbes como Beijing y Shanghai, el comercio privado y las oficinas públicas se mueven en torno a una comunicación bilingüe. Al pie del gran aviso en mandarín está -un poco más pequeña-, la traducción al inglés. Hay una política de Estado que busca poner al mundo a hablar chino (ya lo hace la quinta parte de la población del mundo) aunque en las grandes ciudades, el estudio del inglés es una obligación para vivir mejor.


Claro que la búsqueda de la riqueza para los chinos no es nada nuevo. Desde sus orígenes sueñan con la suerte y la fortuna. Y, para eso el pueblo tiene sus mascotas. El dragón, presente en todas sus expresiones culturales, representa la inteligencia, y es un símbolo nacional. El león, una figura que aparece delante de palacios y centros comerciales, significa la imagen fuerte que espanta los malos espíritus y los aplasta. Y el tigre es el símbolo de la marcialidad, el vigor y la fuerza.


China se constituyó el año pasado en el primer socio comercial de E.U., desplazando a México. Los chinos son los principales compradores y vendedores del mundo, sus exportaciones e importaciones suman el billón de dólares. Después de Estados Unidos y Japón, es la tercera economía mundial en PIB. Pesa mucho su mano de obra barata, en medio del 4 por ciento de desempleo urbano (8 millones de desocupados).


Pero lo más grave está en el campo. Para salir de la pobreza, el objetivo es el desarrollo económico. Como los Estados Unidos, la China se la está jugando con el sector de los servicios (bebidas, comidas y turismo) para generar trabajo, y por las empresas individuales (microempresas), especialmente privadas.


Claro que el Gobierno también fomenta un servicio de empleo en 89 grandes ciudades y aplica un seguro para el desempleo. A comienzos del 2004, más de 103 millones de trabajadores aportaban para este seguro y más de 4 millones de desempleados recibían fondos mensuales y atención en salud.

La evolución china

La carrera para llegar al primer puesto de la economía mundial, antes del 2050, tiene a la China en apuros. Por eso su estrategia, además de occidentalizarse, es seguir creciendo al 9 por ciento anual.


El proceso de reforma y apertura señaló en este gigante asiático tres etapas. La primera, entre 1978 y 1990, se dedicó a resolver los problemas de alimentos y vestuario para la población; la segunda, elevar el nivel de vida de todos estos habitantes antes del 2000, y la tercera, llegar en el 2050 al nivel de los países avanzados. Un paso que tiene a la China engolosinada es la realización de los Juegos Olímpicos del 2008. Y ya tienen un edificio de 20 pisos desde donde opera el comité organizador, que tiene previsto gastarse 1.625 millones de dólares.

Beijing y Shanghai

Otros chinos llegan a su Casa

POR RAZONES TÉCNICAS DESDE HACE ALGUNOS DÍAS NO PODÍA ALIMENTAR MI BLOG. AHÍ VOY DE NUEVO.

TOMADO DE LA REPUBLICA

Octubre 8 de 2005

Hace tiempo se dijo que cuando la China despertara, el mundo temblaría. Lo que nunca aclararon es que su influencia iba a llegar hasta los hogares.

Si va comprar un equipo de sonido piensa en la tecnología japonesa. Si necesita una lavadora o una nevera, tal vez prefiera la tradición de los estadounidenses. Si quiere un reloj, que mejor que la precisión suiza. Si busca seducir a una mujer, nada más efectivo que un traje de los modistos franceses. Así podría comenzar el mapa mundial de la calidad, el reconocimiento y la confianza. En esa dirección, ¿con qué asocia a China?... ¡Barato!, contestarían muchos.

Aún se puede ser más concreto y dar coordenadas con base en marcas. En el primer caso, Sony, Panasonic y Aiwa son puntos de referencia. Whirpool y General Electric son palabras cotidianas entre las amas de casa. Rolex y Omega no necesitan presentación. Cartier, Dior, Hermés y Givenchy no sólo seducen con sus prendas, también con sus aromas y accesorios. En esa misma geografía, ¿cuál marca china incluiría?... 'Made in China'.

Hasta el momento ese es el sello más conocido de la famosa invasión de productos que comenzó el país asiático a finales del siglo pasado.

Esta conquista del 'hecho en China' comenzó a darse de forma 'encubierta', por decirlo así. Y para entender, basta con mirar el respaldo de sus electrodomésticos. Sin duda su cuchillo Black and Decker tiene impresa la famosa frase, también su horno Hamilton Beach y su olla del arroz Oster. Algo parecido puede pasar con el equipo de sonido, el televisor, la nevera y el microondas. O con aparatos eléctricos pequeños, como es el caso de Bluesky, marca propia de Carrefour, que vende radios y walkmans producidos en el país de los dragones.

Este impulso se debe a que desde hace unas tres o cuatro décadas las fábricas chinas se dedicaron a producirles a las grandes empresas mundiales en todos los sectores de la economía y porque resulta muy rentable para estas compañías tener su propia fábrica allí (ver nota).

Ventajas que también aprovechan a nivel interno para producir sus propias marcas. ¿O creen que los chinos consumen puras importaciones? No. Por ejemplo, el televisor y la nevera que tiene en su casa en China, Shao Yingjun, consejera económica y comercial de la embajada de ese país en Colombia es marca Haier.

Según un estudio de Euromonitor -empresa dedicada a la investigación de mercados en Europa- con apenas 20 años de fundada, Haier ya se posicionó en el mundo como el quinto mayor fabricante de grandes electrodomésticos detrás de Whirpool, Electrolux, Bosh, Siemens y General Electric, algunas de ellas con casi 100 años de experiencia. Precisamente la marca china fue la encargada, hace siete años, de abrirles paso a otras empresas como Hisense, Changhong, Midea y Konka, entre otras.

"En China hay por lo menos 100 marcas internacionales, que resultan desconocidas en Colombia. Algunas están mirando el futuro del mercado nacional para ver si invierten, porque para ellas es muy costoso hacer publicidad", dice la consejera.

TELA DE DONDE CORTAR

Mientras se deciden a entrar al país, la estrategia es meterse a su manera en el mercado nacional, no necesariamente con sus marcas, sino produciendo con la etiqueta de sus clientes. "Esto pasa mucho en el campo de las confecciones, dice la consejera. Venden más por precio y calidad que por la marca". Así se dan a conocer, prueban el mercado y, si les va bien, introducen sus propias marcas.

La producción china en el campo de las confecciones es tal, que el Banco Mundial asegura que para el año 2010 la etiqueta 'Made in China' aparecerá en la mitad de las prendas que se venden en el mundo.

Para comprobar esta proyección no que hay recurrir a complejos análisis de economista, basta con asomarse a su ropero y sin falta encontrará por lo menos una prenda hecha en el país asiático.

Incluso puede ser ese pantalón de la reconocida marca sueca H&M, la misma que le acaba de retirar el contrato publicitario a la modelo Kate Moss, y que compró en Nueva York.

Siga revisando y tal vez encuentre marcas poco conocidas que también son hechas en China, bajo la estrategia comentada de producir para otros con tal de vender. "Nosotros no traemos directamente ropa china pero sí le compramos a comercializadores que la importan desde allá y le ponen su marca, aunque menos del 5 por ciento de nuestros productos son importados", comenta Nicolás Umaña, gerente de comunicaciones de Carrefour.

Por eso no es fácil que en el mercado encuentre un traje con etiqueta Smart, Aobao o Judger, marcas conocidas entre los chinos. O una camisa con marquilla Hongdou o Shanshan, o un pantalón Fordoo o Sinoer, que usan los hombres en el país de los dragones. O una blusa Youngor o un brassier Tongnju, que lucen las mujeres a diario por las calles de Shangai o Beijing.

Pero no olvide estos nombres. Tal vez comience a verlos muy pronto.

PEQUEÑOS GIGANTES

Los chinos están invadiendo su hogar, es un hecho. Pase al cuarto de sus hijos. Esa linda barbie, rubia, curvilínea y delicada que le hace competencia a Paris Hilton, también tiene su 'toque' chino. Si los estadounidenses se encargan de diseñar el sofisticado estilo de vida de la diva, los chinos lo hacen realidad produciendo todo lo que se le ocurre a Matel. Lo mismo pasa con los juguetes didácticos de Fisher Price, e incluso, con las cosas de su bebé.

Los coches o cunas portátiles de Graco y los teteros italianos Chicco tienen la famosa etiqueta.

Y si se da una vuelta por toda la casa, sin duda encontrará toda clase de chucherías para el hogar, que pueden ir desde una vajilla (incluso la irrompible Corelle) hasta un adorno, esfero, monedero o quesera que encuentra por menos de $8.500 en almacenes como el Dolarazo y Maravillas Japonesas.

De paso revise el computador. No importa si es Dell, Hp o IBM, ahí está es sello en mayúsculas de 'made in China'.

En este campo hay una marca de la que va a oír hablar mucho: Lenovo. Ese es el nombre de la empresa que surgió el 7 de diciembre del año pasado, cuando la compañía líder de tecnología china Legend compró la unidad de computación personal de IBM.

"Los equipos de escritorio, portátiles y periféricos como memorias, mouse y expansiones que todavía se consiguen en el mercado nacional como IBM, saldrán con el nuevo nombre", dice Iván Ballesteros, gerente de Lenovo en Colombia.

En el campo automotriz, los chinos también quieren ver sus carros circulando por todo el mundo. Este año llegó a Colombia el popular Chery, y los utilitarios Chana y Hafei (para carga o pasajeros).

"Estos carros son de la gama popular, aunque las tres marcas tienen gamas altas. Escogimos estas por calidad, tecnología y precio", comenta Eugenio Sardi de China Automotriz.

Estas marcas hay que registrarlas en la memoria, aunque todavía no se sepa muy bien en qué categoría entrarían en el mapa inicial. Por lo pronto, seguirán siendo reconocidas como 'hecho en China' y barato, que no implica mala calidad.

miércoles, septiembre 28, 2005

Juan Valdez, marca de talla mundial

Café

EL PAIS - DE CALI

Redacción y agencias, Nueva York.




Más de 200.000 personas de todo el mundo votaron por el ícono del caficultor colombiano y su mula ‘Conchita’. La popular figura se impuso a marcas como McDonald´s y Nike.

Juan Valdez, el famoso cultivador de café que durante más de 40 años ha representado a Colombia en el mundo, fue escogido ayer como el símbolo publicitario más famoso en Estados Unidos.

La elección fue hecha por más de 200.000 personas de todo el mundo que votaron a través de internet en un concurso organizado por la Semana de Publicidad de Nueva York, la reunión más importante de publicidad y medios de Norteamérica.

El ícono colombiano superó en una reñida competencia a otras 25 imágenes publicitarias de fama mundial, dentro de las que se cuentan Ronald McDonald, el conejito emblema de las pilas Energizer, el atún Charlie, el símbolo de Nike y el Tigre Tony.

Según explicó Gabrial Silva Luján, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, este reconocimiento tendrá un enorme impacto sobre la estrategia que adelanta el gremio para penetrar el mercado norteamericano con las tiendas de café Juan Valdez.

Este tipo de establecimientos son la punta de lanza de los caficultores colombianos para ganar parte del millonario mercado de café procesado, que es el que genera mayores ingresos dentro de toda la cadena de producción y que está principalmente en manos de la multinacional estadounidense Starbucks.

En Estados Unidos hay en la actualidad tres tiendas Juan Valdez, y se adelanta la construcción de otras cuatro en diferentes ciudades.

“A lo largo de toda la campaña y la elección de Juan Valdez, quedó claro que los consumidores en los Estados Unidos y en el mundo reconocen a Juan y a su inseparable mula Conchita, y los identifican con la calidad del café 100% colombiano”, destacó Silva Luján.

El triunfo de Juan Valdez, además, sucede en la misma semana en que la Fedecafé inaugura la valla publicitaria más grande que haya colocado Colombia en el mundo.

La valla, con la imagen de Juan Valdez y una tasa de café humeante encima, será vista por más de 42 millones de turistas que, se estima, pasan cada año por la Avenida Broadway con Calle 45, en la ciudad de Nueva York.

Lista de cifras

- 560.000 familias colombianas derivan su sustento del cultivo y procesamiento de café.

- 11.600.000 sacos de café producirá este año Colombia.

- 1.100.000 sacos son producidos en el Valle del Cauca.

- 10.600.000 sacos serán exportados a diciembre de 2005.

- 83% de los consumidores encuestados en Estados Unidos asocian el logotipo de Juan Valdez con el café al verlo sin ningún texto descriptivo debajo del mismo.

- 53% de los consultados en Estados Unidos hacen la asociación correcta. Es decir, identifican a Juan Valdez con café de Colombia.

¿Qué se gana?

Ganar el concurso publicitario más importante de Estados Unidos tiene varias implicaciones económicas para el gremio de la caficultura colombiana. El consumo se incrementará.

El triunfo de la imagen de Juan Valdez tiene varias implicaciones para la caficultura.

En primer lugar, permite seguir cobrando a los tostadores una prima adicional al precio internacional del grano, como reconocimiento a la calidad del café 100% colombiano. Ello, en otras palabras, significa que se refuerza el argumento para que el café de nuestro país sea más caro que el de cualquier otra nación productora. Por otro lado, la difusión en medios que tiene el concurso en Estados Unidos y en todo el mundo, le ahorrará a la Federación de Cafeteros muchos millones de dólares en publicidad. Y, en tercer lugar, el reconocimiento de Juan Valdez acerca más el café colombiano a los consumidores de Estados Unidos.

Juan Valdez: el ícono más admirado en E.U.

Juan Valdez ®, símbolo de la autenticidad del mejor café del mundo.
Con más de 200.000 votos, superó a los 25 finalistas.
El personaje que promueve el café de Colombia es el más reconocido.

EL COLOMBIANO

Por
Martha Hoyos Franco

Juan Valdez, el ya mítico cultivador que anda por el mundo con su inseparable mula Conchita, promocionando el café de Colombia como el mejor del mundo, fue elegido como el ícono publicitario más conocido, más respetado y más admirado en los Estados Unidos de Norteamérica.

Con más de 200.000 votos, superó a Ronald McDonald; a Energyzer Bunny, el incansable conejito que muestra las bondades de estas pilas; al Atún Charlie (Charlie The Tuna); al símbolo de Nike, a The Geco, el emblema de Geico; a Busdweisser Clysdales y a Double Mint Twins, entre los íconos de calibre mundial que resultaron finalistas.

La premiación se realizó en Advertising Week, la Semana de la Publicidad, el concurso más prestigioso en su género, y fue fruto de una campaña de los amantes del mejor café del mundo, que dieron su voto por internet.

La Federación Nacional de Cafeteros (Federacafé) informó ayer que, como resultado de este triunfo, Juan Valdez quedará inmortalizado en el Paseo de la Fama de Madison Avenue, con los dulces de M&M, ganadores del concurso el año pasado, en su primera edición.

Desde 1959, cuando se inició la campaña, un número limitado de actores han representando al personaje trabajador que cultiva el café más suave del mundo y cuya esencia y valores -como la honestidad y dedicación- permanecen generación tras generación. Desde hace 34 años, el personaje que lo representa es Carlos Sánchez.

Valla en Times Square
Federacafé informó a EL COLOMBIANO que también contrató una valla con la imagen de Juan Valdez que ocupa toda la fachada de un edificio de ocho pisos en Times Square, el cual está coronado por una taza que humea en forma permanente, para darles a los paseantes de esta concurrida esquina neoyorkina la degustación visual del café caliente de Colombia.

Se espera que esta valla, que fue inaugurada anoche y que es la más grande que haya colocado Colombia en el mundo, la vean más de 42 millones de turistas que pasan cada año por este sitio, ya inmortalizado por el cine.

La valla, situada exactamente en la Avenida Broadway con la calle 45, la hizo la Clearchannel-Spectacolor, una de las compañías más especializadas en este tipo de publicidad.

Y como si fuera poco para esta semana de celebraciones, se cumple el primer aniversario de la tienda insignia de los cafés Juan Valdez en el exterior: la ubicada en la Calle 57 entre las avenidas Lexington y 3ª de Manhattan.

El gerente General de Federacafé, Gabriel Silva Luján, dijo que "este triunfo es un reconocimiento muy importante porque confirma que Juan Valdez ®* es un verdadero ícono, un símbolo de autenticidad del mejor café del mundo", declaró la entidad, en un comunicado.

Sobre el impacto de este concurso, el Gerente de la Federación, observó que es un reto muy importante para la marca Café de Colombia.

"Este triunfo permitirá fortalecer y mantener el compromiso de los tostadores norteamericanos con el programa ciento por ciento Café de Colombia, porque demuestra que el pago de una prima por la calidad es más que justificado y porque la difusión en medios que tiene el concurso en Estados Unidos y en todo el mundo nos permite ahorrar muchos millones de dólares en publicidad".

Al destacar que éste es un triunfo para el caficultor y para el gremio colombiano, Silva Luján señaló que a lo largo de toda la campaña y la elección de Juan Valdez quedó claro que los consumidores en los Estados Unidos y en el mundo reconocen a Juan y a su mula Conchita. "Los identifican con la calidad del café ciento por ciento colombiano", comentó.

La campaña de Café de Colombia, con Juan Valdez, ha sido tema de estudios académicos de distintos claustros, entre ellos de la prestigiosa Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard.

*Marca Registrada por la Federación Nacional de Cafeteros-Fondo nacional del Café.

lunes, septiembre 26, 2005

Agregar o quitar valor.

¿Qué es la cadena de valor?
Porter define el valor como la suma de los beneficios percibidos que el cliente recibe menos los costos percibidos por él al adquirir y usar un producto o servicio. La cadena de valor es esencialmente una forma de análisis de la actividad empresarial mediante la cual descomponemos una empresa en sus partes constitutivas, buscando identificar fuentes de ventaja competitiva en aquellas actividades generadoras de valor. Esa ventaja competitiva se logra cuando la empresa desarrolla e integra las actividades de su cadena de valor de forma menos costosa y mejor diferenciada que sus rivales. Por consiguiente la cadena de valor de una empresa está conformada por todas sus actividades generadoras de valor agregado y por los márgenes que éstas aportan.

En su libro titulado the Loyalty effect, (Harvard Business school press) Frederick f. Reichheld dice que según el modelo que domina el pensamiento empresarial de hoy, la ganancia es el objetivo último de una empresa. Los dividendos determinan si una compañía anda bien o no. El peligro con este modelo es que uno puede obtener una ganancia de corto plazo tanto creando valor para el cliente como destruyéndolo. Por ejemplo, bajar el nivel de calidad para hacer productos en forma más barata aumenta los márgenes de ganancia. Pero los clientes obtienen menos valor.

Invertir menos en investigación y desarrollo también aumenta los márgenes de ganancia. Pero en el futuro, los clientes reciben menos valor, porque sus productos se volverán obsoletos. El resultado es esas ganancias destructivas es evidente. En el primer caso, los clientes no tardan en darse cuenta de que sus productos son de mala calidad y se van a comprarle a su competidor.

En el segundo, los clientes advierten que un competidor suyo ha desarrollado un producto mejor y también se van a la competencia. Por lo tanto, las medidas que generaron ganancias de corto plazo pueden, a la larga, provocar que desaparezcan.

Pero además, cuando sus ganancias comienzan a contraerse, el empresario se desespera y destruye todavía más valor: despide empleados, por ejemplo. Empleados que trabajaban en atención al cliente, o en investigación y desarrollo. Esas funciones también decaen y el cliente recibe cada vez menos valor, lo cual aumenta el éxodo de clientes a sus competidores. En poco tiempo, la empresa se halla inmersa en una espiral incontrolable de destrucción de valor, pérdida de clientes y de ganancias.

La regla de oro para todo aquel que está en los negocios dice que si uno consigue ganancias a expensas de otros, en algún momento tendrá que pagarlo. Porque si uno sustrae valor, los clientes lo advierten, y se van.

A la hora de una reingeniería, lo que importa es el rediseño rápido y radical de procesos estratégicos que agregan valor para optimizar el trabajo y la productividad en una organización.

Un Ejemplo Muy Interesante

Durante los años '80 en Estados Unidos nadie se habría animado a apostar al futuro de las fábricas, que parecían derrotadas para siempre por la ineficiencia, la mala calidad y la falta de innovación.

"Making it America", un libro escrito por Jerry Jasinowski y Robert Hamrin (Simon & Schuster), analiza en detalle cómo hizo Estados Unidos para lograr el resurgimiento de su producción y, a través de una serie de estudios de caso, explica cuáles son los caminos posibles para resurgir y triunfar, caminos todos que agregan valor a los productos o servicios.

La ventaja competitiva se encuentra en la gente. El primer estudio de caso es utilizado por los autores para resaltar la importancia de ocuparse de la gente. La productividad, la eficiencia y la calidad son tres factores que dependen casi exclusivamente de las condiciones en que trabaja la gente.

Capacitar y re-capacitar es la clave. La capacitación del plantel también es una forma directa de aumentar la productividad, bajar los costos, introducir nuevas tecnologías de fabricación o reestructurar la forma de trabajar mediante los equipos autodirigidos de trabajo.

Hay que superar las expectativas de los clientes. Para poder brindar un buen servicio al cliente hace falta una combinación de voluntad y sistema. Los empleados deben centrar toda su atención en el cliente, pero al mismo tiempo deben saber que detrás tienen un sistema empresarial que los respalda en sus decisiones y les acepta un grado de autoridad. Esta combinación de voluntad y sistema, dicen los autores, hará que los clientes permanezcan leales a la compañía.

Vivir pensando en nuevos productos y nuevos mercados. La innovación de productos es clave para aumentar ganancias y participación en el mercado. Innovación, dicen, es más que nuevas marcas o "nuevas y mejores" versiones de productos existentes. Hace falta crear productos que sean completamente diferentes de lo que existe en el mercado, cosas que el consumidor no haya visto jamás.

Globalizar. Para muchas empresas, el crecimiento depende de la expansión global. Hay varias maneras de globalizar. Aumentar exportaciones, invertir en el exterior, depender de distribuidores o prescindir de ellos. Pero lo más importante es detectar la oportunidad y aprovecharla.

Otro elemento fundamental en esto de agregar valor, es el valor que agrega la marca, uno de los mayores retos del Mercadeo es entender como construir este elusivo concepto del valor de sus marcas. El profesor Kevin Keller, quien es una autoridad en el concepto de valor de la marca de la Universidad de North Carolina dice: "Las compañías no son dueñas de sus marcas. Son los consumidores los que piensan que son los verdaderos dueños de las marcas".

Mejorar el valor de una marca depende de realzar dicho valor en la mente de los consumidores de esa marca. El valor de la marca está compuesto de lealtad de actitud y lealtad de conducta. La lealtad de actitud refleja cómo el consumidor se siente y piensa acerca del producto o servicio, y que proporción de su corazón y de su mente le otorgan a esas marcas. La lealtad de conducta se refiere a la acción acerca de lo que la gente hace con su dinero y que proporción de sus compras que le dan al producto. Las marcas ofrecen a los consumidores una forma más rápida de identificar los productos y servicios que tienen alto valor.

Ignacio Gómez Escobar
E-MAIL igomeze@yahoo.com

Modelos de asociatividad en Colombia

El secreto de la unión

Carlos Eduardo Guerrero / Especial para El Espectador

--------------------------------------------------------------------------------


En la lucha por el mercado, las micro, pequeñas y medianas empresas regularmente trazan tácticas en las que se aventuran a recorrer caminos en forma solitaria y aislada. En su lucha individual, alcanzan objetivos acordes con sus capacidades, pero también se ven sesgadas por sus limitaciones.

Los grandes mercados, reservados para jugadores de las ligas mayores, sólo son ilusiones para jugadores de segundas divisiones, porque su status, capacidad de producción, estrategias de marketing, cultura organizacional y modelo de negocio no están preparados para competir en forma exitosa.

La pregunta es: ¿Cómo disminuir o eliminar esa gran barrera? No se necesita de fórmulas mágicas o de poderes omnímodas para encontrar los faros que indiquen con quién y cómo llegar. La tendencia mundial indica que las organizaciones están uniendo esfuerzos y recursos para cumplir con sus aspiraciones de trascender las fronteras locales y lanzarse a cubrir mercados más amplios y globales. Se está consolidando la era de la asociatividad.

Este modelo ofrece opciones ganadoras que ubican diferentes escenarios de competitividad y abre el abanico de alternativas para participar en mercados atractivos que prometen índices de crecimiento y desarrollo importantes.

La asociatividad empresarial son todas aquellas formas de cooperación entre empresas, ya sea horizontal o verticalmente, que tienen por objeto mejorar la gestión, la productividad y competitividad de las empresas asociadas. En el proyecto asociativo se integran y/o se comparten diversos recursos: producción, tecnología, conocimiento y marketing, entre otros, con el fin de mejorar la productividad y las estrategias para alcanzar nuevos mercados.

El modelo asociativo rompe con el paradigma empresarial de empresas individuales para mercados individuales, lo transforma en empresas asociadas con mercados compartidos. Este nuevo enfoque de asociatividad crea un modelo de negocio apoyado en una oferta de valor que construye formas eficaces de competir en el mercado. El resultado es la creación de ventajas competitivas, difícilmente superables por los competidores de igual perfil.

Pero el modelo asociativo requiere del acuerdo de voluntades de los empresarios interesados en acometer proyectos conjuntos. No en vano, los ingredientes que se requieren para lograr asociaciones exitosas son la generación de confianza, la transparencia en las conductas de los aspirantes a asociarse y la coincidencia en la identificación de propósitos e intereses comunes.

Formas de organizaciones asociativas

1. Las que se basan en acuerdos y convenios que no están enmarcados dentro de normas comerciales.

- La cadena productiva: sistema conformado por la interacción en armonía entre diversos participantes, directa o indirectamente, en la producción de bienes o servicios desde la fabricación hasta el consumo.

- Red empresarial: es una alianza estratégica permanente entre un grupo claramente definido de empresas independientes, que colaboran para alcanzar objetivos comunes orientados al desarrollo de la competitividad de los participantes.

- Red empresarial vertical: cooperación entre empresas que se sitúan en posiciones distintas y consecutivas de la cadena productiva y se asocian para alcanzar ventajas competitivas que no podrían obtener de forma individual.

- Red empresarial horizontal: alianza entre empresas que ofrecen el mismo producto o servicio, las cuales cooperan entre sí en algunas actividades y compiten entre sí en un mismo mercado.

- Alianza estratégica: acuerdos de organización y políticas de operación, por medio de las cuales, empresas separadas comparten autoridad administrativa, establecen relaciones sociales y una posición conjunta.

- Clúster: concentración geográfica y sectorial de empresas e instituciones que en su interacción generan capacidad de innovación y conocimiento especializado. Se identifican retos y oportunidades que pueden ser dirigidos con mayor eficiencia a través del trabajo unido, más que individualmente. A nivel individual de empresas se compite, pero se coopera en la industria.

- Prodes: espacio de reflexión y acción gerencial de un grupo selecto de empresarios de la misma rama productiva y de una misma localidad, como consejo asesor gerencial permanente, para: intercambio de información relevante sobre sus empresas; identificar problemas comunes; buscar conjuntamente fórmulas de solución; analizar las medidas gubernamentales; identificar oportunidades y métodos para aprovecharlas.

2. Las organizaciones que se enmarcan dentro de normas jurídicas específicas, para el caso la Ley 80 de 1993 en su artículo 7º, que contempla:

- Unión temporal: cuando dos o más personas en forma conjunta presentan una misma propuesta para la adjudicación, celebración y ejecución de un contrato, respondiendo solidariamente por el cumplimiento total de la propuesta y del objeto contratado, pero las sanciones por el incumplimiento de las obligaciones derivadas de la propuesta y del contrato se impondrán de acuerdo con la participación en la ejecución de cada uno de los miembros del proyecto asociativo temporal.

- Consorcio: cuando dos o más personas en forma conjunta presentan una misma propuesta para la adjudicación, celebración y ejecución de un contrato, respondiendo solidariamente de todas y cada una de las obligaciones derivadas de la propuesta y del contrato. En consecuencia, las actuaciones, hechos y omisiones que se presenten en desarrollo de la propuesta y del contrato, afectarán a todos los miembros que lo conforman.

¿Se está sobrecalentando la economía china?

TOMADO DE EL ESPECTADOR

Robert J. Shiller *

La economía china ha estado creciendo a un ritmo anual tan impresionante —9,5% en el año que acabó en el segundo trimestre de 2005—, que se ha convertido en la aparente inspiración para los países en desarrollo. ¿Pero no es esto demasiado bueno para China?

Desde que llegó a la presidencia en 2003, Hu Jintao ha advertido en repetidas ocasiones que la economía de China se está sobrecalentando y su gobierno ha actuado en consecuencia recientemente, elevando las tasas de interés en octubre pasado, fijando un nuevo impuesto a la venta de casas en junio y revaluando el yuan en julio.

Pero las afirmaciones de que China se está sobrecalentando no parecen estar basadas en observaciones de la inflación. Si bien el índice de precios al consumidor del país aumentó 5,3% en el año que terminó en julio de 2004, ello se debió principalmente a un alza en los precios de los alimentos; tanto antes como después de eso, la inflación ha sido insignificante. Esas afirmaciones tampoco se basan en el mercado de valores chino, que en general ha tendido a la baja a lo largo de los últimos años.

Más bien, los que afirman que la economía china se está sobrecalentando mencionan las altas tasas de inversión en plantas y equipos y bienes inmuebles, que llegaron al 43% del PIB en 2004. Según este punto de vista, China ha estado invirtiendo demasiado, construyendo demasiadas fábricas, importando demasiadas máquinas y construyendo demasiadas viviendas nuevas.

¿Pero puede acaso una economía emergente invertir demasiado? ¿No significa la inversión mejorar la vida del pueblo? Mientras más fábricas y máquinas tenga un país y mientras sustituya más de sus fábricas y máquinas viejas, más productiva será su fuerza laboral. Mientras más casas construya, mejore será la vida de sus ciudadanos.

Varios estudios demuestran que el crecimiento económico está ligado a la inversión en maquinaria y fábricas. En 1992, Bradford DeLong, de la Universidad de California en Berkeley, y Lawrence Summers, ahora presidente de la Universidad de Harvard, demostraron en un ensayo famoso que los países con mayor inversión, sobre todo en equipo, han tenido históricamente un mayor crecimiento económico. Uno de sus ejemplos mostraba que el PIB por trabajador de Japón creció más de tres veces en comparación con el de Argentina de 1960 a 1985 porque Japón, a diferencia de Argentina, invirtió mucho en maquinaria y equipo nuevo. En resumen, mientras más equipo e infraestructura instale un país, su gente tendrá más con qué trabajar. Además, mientras más invierta un país en equipo, más aprenderá sobre las tecnologías más recientes —y lo hará de una forma muy eficaz, de “primera mano”.

Parecería por lo tanto que no tiene nada de malo que China siga adquiriendo nuevo equipo, construyendo nuevas fábricas y nuevos caminos y puentes lo más rápido que pueda. Mientras más rápido, mejor, para que el millar de millones de habitantes que no han alcanzado la prosperidad según los estándares mundiales, la pueda alcanzar en vida.

Y sin embargo, todo gobierno debe cuidar que las inversiones se hagan de manera eficaz. En China, la euforia generalizada por la economía es motivo de preocupación. Ciertas debilidades humanas universales se pueden convertir en comportamientos irracionales durante un boom económico.

En términos simples, el problema de China es que su crecimiento económico ha sido tan espectacular que corre el riesgo de echar a volar de manera demasiado intensa la imaginación de la gente. En tiempos como estos, la gente puede imaginarse fácilmente que un apartamento en Shangai valdrá una cantidad enorme en 10 ó 20 años, cuando China sea mucho más próspera que hoy. Y si vale una cantidad enorme en 10 ó 20 años, entonces debería valer mucho hoy también, puesto que las tasas de interés real —que se utilizan para igualar los valores futuros a los de hoy— siguen siendo bajas en China. La gente está emocionada y están haciendo fila para comprar. Ciertamente su razonamiento es básicamente correcto. Pero cuando los determinantes definitivos de los valores de hoy se vuelven tan dependientes de un futuro lejano que no podemos ver con claridad, puede ser que tampoco podamos pensar con claridad.

Dado que es difícil calcular el valor real de los activos a largo plazo, la naturaleza humana es concentrarse en la tasa de aumento de sus precios observados y dejar que nuestra atención se fije en esos activos a medida que su valor crece rápidamente. Esto puede llevar a que la gente cometa errores graves y que pague más de lo que debería, suponiendo incluso que la economía tenga un desempeño espectacular en el futuro. Pueden excederse en sus finanzas, ser víctimas de promociones, invertir de manera descuidada en los bienes equivocados y dirigir la producción hacia regiones y actividades sobre la base de la emoción momentánea y no del cálculo de los fundamentos económicos.

Así, tal vez la palabra “sobrecalentada” sea engañosa. Tal vez sería más preciso decir que la atención del público está demasiado concentrada en algún cambio reciente en los precios o que acepta demasiado ciertos valores elevados del mercado. Como sea que se le llame, es un problema.

Afortunadamente, la gente tiende a confiar en sus líderes nacionales. Por este motivo, es más importante aún que los líderes no permanezcan callados cuando se crea un clima de especulación. El silencio se puede interpretar como una aceptación tácita de que los aumentos rápidos en valor de los bienes a largo plazo son justificados. Los líderes nacionales deben pronunciarse y respaldar sus palabras con acciones concretas que ayuden a señalarle al público que no se puede esperar que la burbuja especulativa continúe.

Eso es lo que el gobierno chino ha comenzado a hacer. El boom de los bienes raíces parece estar enfriándose. Si el gobierno mantiene esta política, los efectos benéficos en términos de confianza del público en los empresarios e instituciones del país ayudarán a garantizar un crecimiento estable y sostenible por muchos años.

* Robert J. Shiller es profesor de economía en la Universidad de Yale y director en Macro Securities Research LLC. Copyright: Project Syndicate, 2005.

México: Bara, de bajo costo, vence a FEMSA. - DISCOUNT RETAIL CONSULTING

México: Bara, de bajo costo, vence a FEMSA. México: Bara, de bajo costo, vence a FEMSA. DRC Discount Retail Consulting GmbH 17 de abril Lect...