jueves, mayo 19, 2005

El marketing del carnicero francés




RECOMIENDO ESTE ARTÍCULO ESCRITO POR MARITA VENTURIN DEL PIERO EN EL DIARIO EL ZONDA DE SAN JUAN ARGENTINA.

Aprovechar los conocimientos que nuestro cliente nos brinda es fundamental al momento de producir ventas. Algunos hablan del marketing de base de datos, que consiste en revisar la lista de clientes para averiguar los gustos o necesidades de cada uno, de modo tal de aprovechar esa veta y venderle más. No hace falta hacer un Master para eso. Hay quienes lo hacen naturalmente.

Seguramente este relato reproducido en el News de noticias de la Revista Mercado, contada y analizada a la luz del marketing por Marcel Avarguès, sucede diariamente en cada almacén de barrio de San Juan. Aquí encontramos un poco del cambio de hábito de compra por parte de los consumidores que vuelven a las pequeñas superficies. Pero sobre todo se demuestra que no se necesita un software de CRM para gestionar eficazmente la política de servicio al cliente, simplemente se requiere un poco de sentido común a la hora de decidir que hacer con los datos que a lo largo del tiempo un cliente gentilmente nos va proporcionando en su paso por nuestro local comercial.

Para completar la comprensión de este artículo, recomendaría la lectura de otros títulos publicados en la sección de EL ZONDA BUSINESS, referidos al CRM, política de servicio y cohort management... Bien, la historia cuenta así...

VOLVER A LA FUENTE DE DATOS

El carnicero de mi barrio, cerca de Versailles en Francia, es el más caro de la zona al oeste de París. Está rodeado por los más eficientes hipermercados. Y su exigua tienda no alcanza para recibir la gente que desde las 10.00 hasta las 14.00 desborda en una fila impresionante hasta la puerta de los comercios vecinos, cada sábado y domingo del año. Los dueños cierran el negocio un mes por año y se van de vacaciones a las islas Seychelles, donde suelen encontrar a algunos de sus mejores clientes.

Fascinado por este fenómeno de resistencia exitosa a la potencia guerrera de las grandes redes de distribución, observé como cliente ocasional los componentes de un modelo comercial aparentemente casero, pero en realidad muy, muy refinado.

1. Personalización: El centro de pilotaje del negocio es su esposa, instalada atrás de la caja, la memoria más organizada que se pueda imaginar: saluda por su apellido a cada uno de los 100 ó 150 clientes más frecuentes, e insiste (a veces de forma un poco invasora) en capturar este dato esencial desde la primera o segunda visita al pueblo de una nueva cara. Ya luego de dos o tres visitas, sabe algo de los niños, de la situación laboral del esposo (importante para evaluar el poder adquisitivo), y ha detectado cuáles son los clientes vecinos del recién llegado.

2. Datos pertinentes: El matrimonio los maneja: él conoce los cortes preferidos de cada clienta y su marido; ella memoriza sin fallas el monto y la composición exacta de cada compra semanal para armar, al cobrar la cuenta, la propuesta personalizada, que tiene una tasa de éxito de casi 100%: “Le pongo una pequeña porción de foie gras con su roti, señora Durand, como la última vez” y la señora Durand, que se había olvidado del foie gras y de lo feliz que fue su marido al degustarlo, por supuesto que, encantada, no va decir que no y se suman $15 más a la ya abultada factura.

3. Ciclos de compras de los clientes y reactivación: A partir de un grado previo constatado de frecuentación (frecuencia y monto), un período infrecuente de inactividad de la cliente (es decir ausencia no motivada por vacaciones o por acompañar al esposo en el congreso anual de su profesión –este año en Roma–, datos debidamente memorizados por el centro señora-caja) se detecta inmediatamente y suele disparar una llamada telefónica irresistible del maestro carnicero: “Hola, señora Durand, ¿como está? Mire, la llamo porque recibí una entrega de lomo de esa estancia que le gusta tanto. Pero es muy poco, y como no va a alcanzar para todos mi mejores clientes, le separé a usted un corte de 2 kilos... Pensé que le encantaría. Si le conviene, se lo envío esta tarde a su casa. ¿La cuenta? Pero señora Durand, por supuesto que sí me la pagará cuando venga a la carnicería, este próximo sábado”...

4. Si agregamos a esta visita guiada que la carne que vende esta pareja (real: se llaman señor y señora Blanchon) de carniceros marketineros (y no el revés) es sin embargo la mejor de la zona oeste de París, y que a la calidad agregan el servicio (los clientes fieles que expresan esta inclinación tienen una cuenta crédito sin interés, que liquidan a fin de mes), podemos concluir que este caso tipifica la esencia de una estrategia moderna de gestión de las relaciones con clientes (más comúnmente conocida como CRM), activada por un motor comercial alimentado por una base de datos y adaptada a la situación competitiva del sector.

ELEMENTOS CLAVES DEL EXITO

§ Prioridad a la fidelización.

§ Prioridad a la acción dinámica proactiva: los únicos datos acumulados, mantenidos y actualizados son los que facilitan y optimizan el resultado de las transacciones comerciales;

§ Los datos son los componentes de un diálogo interactivo personalizado, orientado a la satisfacción de expectativas segmentadas del usuario y no a la promoción de productos al consumidor.

§ el éxito económico es la consecuencia y la medida de la satisfacción del usuario-cliente, materializada por un flujo previsible de negocio recurrente con la empresa. La instalación de un marketing de base de datos se origina en la constatación de que cada cliente declarado tiene una propensión casi determinada a comprar en alguna circunstancia, es decir un valor a futuro o valor vitalicio (lifetime value) que permite clasificar clientes de alto, mediano y bajo valor económico para la empresa.

Detectar lo más temprano posible a los clientes de alto y bajo valor permite evitar el reparto de sus inversiones de marketing y comerciales en forma instintiva e inadecuada, y maximiza el impacto a futuro de cada peso invertido en acciones y lanzamientos segmentados.

La única forma de construir esta plataforma de pilotaje de decisión es la puesta en marcha de un modelo de previsión, lo que no significa necesariamente muy complejo, específico de la empresa, alimentado por datos y variables en forma de bases de datos de marketing.



Marita Venturín Del Piero
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martes, mayo 17, 2005

Viaje al futuro del Marketing en la nave de Kotler

Por: Marita Venturin del Piero

He aquí las principales tendencias en la evolución del marketplace (lugar del mercado) y el marketspace (espacio del mercado). La intermediación de mayoristas y minoristas ha disminuido significativamente debido al comercio electrónico. Ahora, casi todos los productos están disponibles sin necesidad de ir a un local. Los consumidores pueden acceder por Internet a las fotos de cualquier producto, leer las especificaciones, buscar los mejores precios y condiciones entre los proveedores on-line, y hacer sus pedidos y pagar.


Los costosos catálogos impresos han desaparecido. La compra B2B (de empresa a empresa) a través de Internet se incrementó aún más rápido que la compra on-line del consumidor. Los responsables de compras de las empresas adquieren por Internet sus artículos habituales: o bien anuncian lo que necesitan y esperan la respuesta de un oferente, o simplemente navegan por sus sitios web seleccionados.


El tráfico disminuyó en los locales físicos minoristas. Como respuesta a ello, hay más minoristas emprendedores que ofrecen entretenimientos y construyen salas para espectáculos en sus comercios. Muchas librerías, locales de comidas y de ropa incluyen bares y auditorios para charlas y representaciones. Lo que promocionan y venden esencialmente estos locales es una experiencia, más que un surtido de productos.


La mayor parte de las compañías ha construido bases de datos propietarias con abundante información sobre preferencias y requerimientos de cada cliente, y usa esos datos para hacer una adaptación masiva de ofertas a los individuos. Una cantidad creciente de empresas presenta plataformas de productos on-line, en las cuales los clientes diseñan los artículos que desean. Muchas compañías automotrices, de computación, de electrodomésticos y de alimentos invitan a los clientes a visitar sus paginas Web y a diseñar la oferta (producto, servicio, sistemas o programas) mediante un formulario que deben llenar con sus preferencias. La imagen del producto modificado se exhibe entonces en la pantalla.


Las empresas están encontrando formas imaginativas de ir más allá de las expectativas de los clientes, y mejoran así la retención. Como resultado, a los competidores se les hace cada vez más difícil adquirir nuevos clientes. Por lo tanto, la mayoría pasa su tiempo tratando de averiguar cómo vender más productos y servicios a sus clientes actuales.


Las organizaciones se centran en generar participación por cliente en lugar de participación de mercado. Muchas han encontrado nuevas formas de incrementar tanto el nivel de ventas en general como la venta cruzada. Obtienen mayor conocimiento y comprensión del segmento y del cliente a partir de sus bases de datos, mediante la aplicación de técnicas novedosas y más eficaces de interpretación de la información.

Por fin, las compañías lograron que sus departamentos contables generen números verdaderos sobre rentabilidad por segmento, cliente individual, producto, canal, y unidad geográfica. Ahora, centran su atención en sus clientes, productos y canales más rentables, y están armando paquetes de recompensas para estos clientes. Las empresas pasaron de una perspectiva fundada en la transacción a una que se basa en desarrollar la lealtad del cliente.


Muchas empresas empiezan a tener un enfoque de abastecimiento de por vida al consumidor, por lo cual ofrecen entregar de un modo habitual, y a un precio por unidad más bajo que el normal, un producto que la persona consume regularmente (por ejemplo, café o gaseosas). Como se trata de un contrato de compra a largo plazo, pueden afrontar el hecho de tener menos ganancias en cada venta.


Una gran cantidad de empresas terceriza más del 60 por ciento de sus actividades y requerimientos. Unas pocas tercerizan el 100 por ciento, lo cual las convierte en compañías virtuales que poseen instalaciones mínimas y, por consiguiente, generan índices de ingresos extraordinarios. Las firmas a las cuales otras empresas les encargan productos o servicios gozan de un negocio en auge. En el caso de los fabricantes de equipamiento, la mayoría prefiere trabajar con proveedores individuales que diseñan y abastecen sistemas enteros (el sistema de frenos de un automóvil, por ejemplo) en sociedad con el fabricante propietario de la marca.

En su mayor parte las empresas actuales son compañías conectadas en red que dependen fuertemente de alianzas estratégicas con otras firmas. Asimismo muchos vendedores son concesionarios, en lugar de ser empleados de las firmas. La empresa los equipa con las herramientas más avanzadas de automatización de ventas, y les da la capacidad para desarrollar presentaciones multimedia individualizadas y para hacer ofertas y contratos a medida. Así en vez de reunirse en una oficina, los compradores prefieren encontrarse con los vendedores frente a las pantallas de sus computadoras.


Cada vez más la venta personal se realiza a través de medios electrónicos, donde el comprador y el vendedor se ven en las pantallas en tiempo real. En consecuencia los vendedores viajan menos, y las aerolíneas se achican. Los vendedores más eficaces están bien informados, son confiables y amables, y están dispuestos a escuchar. Como se puede acceder a 500 canales televisivos, la publicidad masiva en televisión ha disminuido. Hay menos diarios y revistas impresos. Pero los especialistas en marketing pueden alcanzar su target más eficazmente al hacer publicidad a través de publicaciones on-line especializadas.


Sin embargo las compañías son incapaces de sostener ventajas competitivas (por fuera de las patentes, copyrights, ubicaciones mejores, información propietaria, etcétera). Los competidores copian rápidamente cualquier ventaja, mediante el benchmarking, usando la ingeniería de un modo inusual y tomando atajos. Las empresas creen que su única ventaja sostenible reside en la habilidad para aprender y cambiar más rápido.


Ahora estamos de vuelta en el presente, pero confío en que este escenario incitará a las empresas a reflexionar más estratégicamente sobre su futuro. Las compañías exitosas serán las pocas que logren que su marketing cambie tan rápido como su mercado. © Philip Kotler - 2003

Marita Venturín Del Piero

maritaventurin@diarioelzonda.com

DESORDEN... FINANCIERO

Desorden

Miguel Ormaetxea
ormaetxea@negocios.com


Los mercados financieros están creciendo sin tasa, escapando cada día más a todo control de gobiernos e instituciones. Los flujos globales de capital generan un desorden de fondo que afecta perniciosamente a la economía mundial y al estado del mundo. Estamos en una carrera enloquecida hacia desconocidos abismos. Es tiempo de tomar las riendas, hora de la política.

El prestigioso McKinsey Global Institute nos avisa de que los activos financieros mundiales han sobrepasado los 118 billones de dólares a finales de 2003, con un ritmo de crecimiento tal que alcanzarán los 200 billones antes de 2010. Esos activos, que incluyen depósitos bancarios, deuda emitida por gobiernos y empresas, así como acciones, totalizaban 12 billones en 1980 y 53 billones en 1993. Su ritmo de progresión se acelera (multiplica por tres el crecimiento global del PIB desde 1980), los mercados financieros se hacen más autónomos, más integrados y con mayor liquidez. El porcentaje de los depósitos bancarios sobre el total desciende (era del 45% en 1980 y ahora es del 30%). La zona euro más el Reino Unido, EEUU y Japón acaparan el 80% del stock global, aunque América es el eje sobre el cual pivotan los mercados financieros. Los flujos de capitales flotantes transnacionales se han triplicado ampliamente desde 1995 y ahora sobrepasan los 4 billones de dólares anuales.
Otros estudios privados señalan que el dinero sucio, proveniente de la corrupción, comercio ilícito o el crimen, se evalúa actualmente en unos 200.000 millones de dólares, que en su inmensa mayoría se transfiere desde países en vías de desarrollo hacia el primer mundo. Comparemos esa cantidad con el total de la ayuda al desarrollo, que está en torno a los 50.000 millones de dólares anuales.
Hay una elaborada estructura global de paraísos fiscales, opacidad y fondos offshore, muy importante en el sistema financiero, porque el dinero tiende por su propia naturaleza a huir de todo impuesto y control. Los intentos de controlar el lavado de capitales y las zonas ocultas del sistema tropiezan con muy altos muros de intereses. En EEUU, por ejemplo, es legal manejar dinero producto de crímenes cometidos fuera del país. Hay que tener en cuenta que América necesita imperiosamente ser la gran aspiradora mundial de fondos para financiar sus dos déficits, el fiscal y el comercial. Sólo el primero alcanzó el pasado año la cifra récord de 513.000 millones de dólares. El déficit comercial es aún mayor: la última cifra de febrero ascendió a 61.000 millones de dólares sólo en ese mes. Pero hay más “agujeros” en la hiperpotencia. Los fondos de pensiones norteamericanos tendrán este año un déficit récord superior a los 200.000 millones. Necesitan imperiosamente un sistema financiero libre y poroso.
Este predominio creciente de la esfera financiera sobre la economía “real” tiene efectos profundos y derivas peligrosas. El sistema alienta con fuerza las “burbujas” de todo tipo. Muchos especialistas de las finanzas ganan al año un salario, incluyendo bonus, superior a los 100 millones de las antiguas pesetas. En EEUU, esa cifra puede ser en dólares. Todos ellos tienen muy buenas razones para soplar sobre las burbujas, porque se hacen ricos surfeando sobre las olas. Los altos ejecutivos empresariales, impelidos a gestionar sus corporaciones al son que les marcan los mercados, priman el cortoplacismo y las estrategias que tienen respuesta positiva en las bolsas: por ejemplo, despedir empleados. Y para remunerar los servicios prestados a la esfera financiera, se suben sus sueldos y emolumentos hasta la locura. La relación entre el sueldo de un primer ejecutivo y un empleado era de 1 a 42 en EEUU en 1982 (¡Que no está mal!) y de 1 a 301 en 2003. Los bonus de los dirigentes de las cien primeras empresas americanas aumentaron el pasado año el 46,4%. ¿Quién había dicho que la codicia de los altos directivos se había moderado tras los escandalos corporativos y el estallido de la burbuja bursátil?
La deriva autónoma y sin control del planeta financiero está alumbrando aberraciones. Los ciudadanos de a pie y los millones de pequeños inversores pagan en primer lugar estas artificiales facturas. Al final, muy al final, todos pagaremos por el creciente desorden global. Salvo que Alain Touraine tenga razón y estemos al comienzo de un nuevo paradigma cultural y el regreso de la política.

lunes, mayo 16, 2005

EE UU revivió las cuotas para productos textiles chinos

TOMADO DE: RED DE NEGOCIOS

EE UU acudió a los mecanismos disponibles en la Organización Mundial del Comercio para controlar la avalancha del algunas líneas de productos textiles provenientes de China. Los norteamericanos impusieron un sistema de cuotas para productos como blusas, camisas, suéteres y otros cuantos tipos de ropa.

La medida favorece líneas de gran producción en Latinoamérica como los pantalones de algodón, camisetas de tejido de algodón y la ropa interior. La decisión se conoció este fin de semana y entrará en vigor a finales del mes de mayo. El objetivo es controlar el ingreso desmedido de este tipo de productos que hasta el año pasado tenían un control permanente de cuotas.

Los chinos que inicialmente habían asumido alguna autorregulación, ahora tienen inundados los mercados de EE UU y la Unión Europea. Incluso la Unión Europea había advertido la semana pasada sobre la posibilidad de imponer salvaguardias a las confecciones chinas, pero EE UU se adelantó en la toma de decisiones.

De hecho los productores de países como Colombia encuentran en la medida un respiro a la feroz competencia que deben enfrentar con los chinos. Incluso los mismos empresarios estadounidenses, con excepción de los minoristas, elogiaron la decisión del gobierno Bush por considerarla necesaria para el empleo estadounidense.

Los comerciantes de confecciones advirtieron que dichas medidas, así como otras que se han anunciado en igual sentido para más categorías, generarán un aumento en los precios de los productos confeccionados que compran los estadounidenses, generando un deterioro en las ventas.

El gobierno chino no ocultó su molestia por la decisión de Estados Unidos de reimponer cuotas a sus textiles (La OMC lo permite hasta 2008). Para Pekín, la decisión de Washington es un precedente con un grave riesgo para el sistema multilateral. Aún no se sabe si tomará represalias comerciales.

Nuevo amanecer para el yute

Este es un tema interesante. Este fenomeno de caida de mercado también se ha dado en Colombia y puede estar en franca recuperación al encontrar estas alternativas de mercado.


La noche queda atrás: Nuevo amanecer para el yute

Forum de Comercio Internacional -

La polivalencia y la compatibilidad ecológica del yute le han devuelto su lugar destacado en el mercado mundial de las fibras. Las bolsas de compra son una de sus múltiples aplicaciones. Foto: Jute Manufactures Development Council, India

Otrora destinada a desaparecer, la industria del yute ofrece hoy productos modernos y ecológicos, que atraen a nuevos consumidores, y ello gracias a sus innovadoras aplicaciones en la industria automotriz, la moda o el paisajismo. Este vuelco se debe en parte a las iniciativas del CCI en materia de desarrollo y comercialización de productos de yute, que han ayudado a familias muy pobres a mejorar sus medios de subsistencia y abordar el futuro con esperanza.

A finales de los años ochenta, los expertos dictaminaron que la industria del yute estaba condenada. Los embalajes a granel de fibra de yute tradicional eran desplazados por los de fibra sintética. Las exportaciones de yute y de productos de yute se habían reducido al mínimo, y la caída de los precios era vertiginosa. El sector estaba al borde del colapso, y los cultivadores se encontraban sumidos en la pobreza.

Apenas una década después, el año 2000, un evaluador independiente comentaba que “la promoción y el desarrollo del mercado del yute es un gran éxito par el CCI. Con presupuestos reducidos, el CCI [consiguió] resultados sustanciales de la ayuda prestada a millones de personas muy pobres. [...] El CCI contribuyó a limitar el alcance y la gravedad de la crisis. Los US$ 5,4 millones invertidos en diversos proyectos se tradujeron en beneficios de más de US$ 500 millones.”

A diferencia de otros productos básicos importantes, cuyos precios se redujeron sustancialmente entre 1980 y 2002, el yute pudo resistir las presiones a la baja, con un precio que pasó de US$ 369 la tonelada en 1980 a US$ 400 en 2002. Esto se logró en parte gracias a la intervención del Gobierno de la India en el mercado nacional, y también a las actividades del CCI y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La diversificación ha convertido al yute en un producto de sustitución en sectores tan diversos como la industria del automóvil, los muebles, las bolsas de compras y los geotextiles para el control de la erosión. Esta fibra modesta y en otra época despreciada es reconocida hoy como artículo moderno, ecológico y rentable en varios mercados especializados.

Este artículo se basó en una contribución de Nanda Kumar, Secretario General del Grupo Internacional de Estudio del Yute. El Sr. Kumar, que fue Secretario Adjunto del Ministerio de Textiles de la India y Presidente del Consejo de Especias de ese país, es el autor del libro El Comercio Mundial de Especias y los Acuerdos de la Ronda Uruguay, publicado por el CCI en 1996.



Desde siempre, el yute ha interesado a los campesinos pobres. En efecto, esta planta se cultiva fácilmente en rotación con el arroz, por lo que, además de aportar ingresos extras a los agricultores, sirve para proteger los arrozales. Su cultivo, control, cosecha y procesamiento inicial son una indispensable fuente de empleo para las mujeres y los peones agrícolas. A esto se suma el empleo generado por su procesamiento industrial. Una vez extraída la fibra, los tallos leñosos sirven de combustible de cocina ecológico para los hogares rurales.

Naturalmente, cuando la industria entró en crisis, vastos sectores de la India (principal productor) y diversas organizaciones internacionales se movilizaron, convencidos de que el yute podía ser mucho más que una simple materia prima para fabricar embalajes.

El Gobierno de la India estableció entonces el Fondo para la Modernización del Yute y el Fondo Especial para el Fomento del Yute. El PNUD decidió asociarse a la diversificación del sector. Varias leyes y acuerdos de regulación crearon un “espacio de mercado” para la industria del yute en el mercado nacional del embalaje. El Gobierno indio invitó al CCI (que ya colaboraba con muchos proyectos de la Organización Internacional del Yute, hoy llamada Grupo Internacional de Estudio del Yute, y del propio Gobierno) a participar activamente en el proyecto del PNUD.

En 1992 se adoptó el Programa Nacional de Fomento del Yute, previsto para cinco años pero que se prolongó un año más. La contribución del PNUD fue de US$ 23 millones; el Gobierno de la India aportó una suma equivalente.

Nuevas tecnologías, diseños y comercialización

El proyecto tenía por fin desarrollar nuevas tecnologías, aplicaciones y maquinaria para el yute, y promover el papel de las pequeñas y medianas empresas (PYME) en la diversificación y la mejora de la calidad de los productos de yute, así como en la búsqueda de nuevos mercados. Ello exigía desarrollar los recursos humanos y crear una institución nacional encargada de la diversificación de los productos de yute.

El CCI trabajó codo a codo con diseñadores, expertos en mercado, fábricantes de yute y, sobre todo, con PYME del sector. Se concibieron nuevos productos, con un esmero compatible con las exigencias del mercado. El CCI ayudó a las PYME a diseñar folletos y catálogos, mejorar la presentación de productos en las exposiciones y perfeccionar la calidad, estética y utilidad general de los productos.

En 1994, se creó en Kolkata el Centro Nacional para la Diversificación del Yute. En el marco de su actividad profesional, el Centro presta servicios a las PYME y da apoyo a los productores diversificados, en materias como el diseño, la comercialización y la infraestructura.

Entre los nuevos productos disponibles en el comercio figuran hilos, tapicerías y tejidos de mobiliario, bolsas de compra decoradas, accesorios de moda, componentes para plásticos, tableros de partículas de yute y papeles hechos a mano. También han surgido nuevas aplicaciones, como artículos de yute no tejido y textiles especiales.

Ochenta mil empleos

En la actualidad, los productos diversificados representan el 20% de las ventas totales de productos de yute de la India, incluidas las exportaciones. En este subsector operan más de 1.000 PYME, que dan empleo a unas 80.000 personas.

Una evaluación del proyecto realizada en 1998 concluyó que éste había logrado la mayoría de sus objetivos. En particular, las competencias de promoción y desarrollo de mercados aportadas por el CCI habían sido decisivas para el éxito del proyecto.

La evaluación recomendó mantener el apoyo en determinados ámbitos. Con respaldo del PNUD y el Gobierno de la India, se estableció entonces el Programa Fibras y Artesanía, del cual el yute era un subsector importante, con los siguientes componentes: desarrollo humano sostenible por medio de organizaciones no gubernamentales; mejora del nivel de vida de los granjeros, gracias a la producción de telas de yute más finas y rentables; apoyo a la comercialización en los mercados nacionales y internacionales; comercialización de tecnologías para PYME; desarrollo de maquinaria, y garantías de calidad para un sector organizado y descentralizado. El programa terminó en 2002.

En Bangladesh, que no tuvo el estímulo de un gran proyecto del PNUD, la industria del yute sí contó con la asistencia del CCI y del Organismo Noruego de Desarrollo Internacional para producir hilos y telas de alta calidad, calzado de tela de yute y paneles de fibra de yute. En 2002, se creó el Centro de Promoción de la Diversificación del Yute.

Pasta de papel y desarrollo de las PYME

En 1997, un organismo internacional, el Fondo Común para los Productos Básicos (FCPB), aprobó un proyecto de un valor de US$ 1,49 millones: “Aplicación biotecnológica de enzimas en la fabricación de pasta de papel de yute verde/kenaf.” El proyecto culminó exitosamente en 2004. Los conocimientos adquiridos se están transmitiendo a las empresas, lo que podría contribuir a reducir sustancialmente la presión que la explotación de pulpa de madera ejerce sobre los bosques.

Basándose en los logros del CCI y el PNUD en la India, el FCPB ha aprobado otro proyecto de desarrollo de empresas de pequeña escala en la producción diversificada del yute en India y Bangladesh, que ya ha invertido US$ 3,05 millones. También se está ejecutando un proyecto de diversificación que usa poliolefinos de yute como material compósito.

Éxitos comerciales

Entre los avances comerciales aportados por la diversificación figuran los siguientes:
  • Los grandes fabricantes de automóviles han comenzado a usar fibra de yute para sustituir la fibra de vidrio en la tapicería.
  • Algunos conocidos fabricantes de muebles de la India y Bangladesh están usando cantidades importantes de tableros de partícula de yute en sus productos.
  • Las bolsas de compra producidas por las PYME de la India están de moda en varios mercados.
  • Los geotextiles de yute para el control de la erosión tienen gran acogida en el mercado.
Entre 1979 y 1999, el CCI gastó más de US$ 6 millones en 28 proyectos de promoción del comercio de exportación del yute y sus productos, lo que constituye un aporte inhabitualmente elevado para el CCI, pero minúsculo comparado a las prácticas de inversión industriales y comerciales. Con todo, esta ha sido la única experiencia de desarrollo y promoción a favor del mercado del yute.

Una nueva hoja de ruta

A pesar de los avances, las circunstancias impidieron aprovechar todo el potencial de esta iniciativa. Según la evaluación del CCI, la organización debería haber hecho valer con mayor agresividad su experiencia operativa y sus capacidades técnicas en otros proyectos con financiación internacional: “Los proyectos afines se hubieran fortalecido.” Además, las limitaciones de financiación hicieron que se descuidara en parte el importante mercado de Estados Unidos. De hecho, la existencia de la Organización Internacional del Yute hizo pensar a los donantes que el sector disponía de los fondos necesarios para el desarrollo del yute. En realidad, la OIY “sólo tenía medios para asegurar la coordinación, y al CCI [...] no disponía de recursos para la ejecución cabal del proyecto...”

Hoy, la parte del yute en el mercado de exportación ha aumentado, pero sigue siendo reducida. El sector del yute ha decidido trazar un nuevo derrotero para la industria en el mercado mundial. Con apoyo financiero del FCPB, el CCI reunirá a importantes interlocutores en una serie de seminarios y talleres previstos para 2004 y 2005, con el fin de planificar un crecimiento acelerado y diversificado.


Texto de Peter Hulm

domingo, mayo 15, 2005

SOBRE CHINA - Conclusiones de Luis Guillermo Plata presidente de proexport colombia


Tomado de la revista Dinero .

Conocer China y evaluar de primera mano el cómo de su acelerado desarrollo y estudiar cómo este país puede afectar la producción nacional fueron los objetivos de la misión empresarial exploratoria.
La agenda de 12 días, en la que 146 líderes empresariales colombianos visitaron, conocieron y se sentaron a plantear negocios con sus homólogos chinos, fue una importante experiencia para cada uno de ellos.
La gran conclusión es que, para enfrentar la competencia china, Colombia debe ante todo ponerse de acuerdo en dónde quiere competir, mejorar esa competitividad, diferenciar sus productos y avanzar en un proceso de modernización en todos los niveles.
Exportar hacia China y atraer inversión de ese país hacia Colombia fueron intereses latentes durante la misión. Después de esta primera aproximación, se detectaron sectores y nichos donde se podrían lograr ambos objetivos, en el largo plazo.
Entre las oportunidades por afinar mediante un seguimiento puntual, figuran:
- En materias primas hay posibilidades en ferroníquel y otros minerales, siempre y cuando sus costos de producción permitan pagar un flete relativamente alto.
- Los cueros crudos, segundo renglón de exportación de Colombia a China, podrían crecer, para lo cual los empresarios colombianos deberían ampliar su producción.
- Las pulpas de frutas y las carnes de res, cerdo y pollo, siempre y cuando se aprueben convenios fito y zoosanitarios, renglones en los que se espera lograr un acuerdo pronto. En el caso del café, el consumo es incipiente (550.000 sacos vs. una producción colombiana de más de 10 millones). No obstante, se puede hacer una labor de educación del consumidor y promoción, como la que se hizo en Japón en los 70 y 80. Esto implicaría una presencia directa en China y un presupuesto interesante para promoción y creación de marca. No se debe olvidar que en el sur de China ya se produce café y que Vietnam desplazó a Colombia como segundo productor mundial.
- En cuanto a inversión, la exploración petrolera podría constituirse en el inicio de la presencia de China en Colombia (de hecho, se firmó un memorando de entendimiento entre la petrolera estatal china y la Agencia Nacional de Hidrocarburos). Igualmente se debe pensar en inversiones conjuntas sinocolombianas para producir bienes de exportación hacia mercados con los que Colombia tenga acuerdos de libre comercio y una mayor cercanía geográfica.

El objetivo de la misión se cumplió. Más allá de lo alcanzado, para Colombia será difícil, aunque no imposible, materializar oportunidades. Para ser exitosas en ese mercado, las empresas colombianas deberán decidir primero si el mercado chino es, en efecto, su imperativo estratégico; de serlo, tendrán que hacer un esfuerzo constante y a largo plazo con presencia local y suficiente músculo financiero para sostenerse. De otra manera, simplemente será preferible concentrarse en otros mercados.
Por otra parte, los empresarios colombianos descubrieron qué clase de competidor están enfrentando: no solo es un productor de bajo costo, sino que ahora también tiene calidad, tecnología, diseño y una infraestructura que le permite ser veloz y manejar grandes volúmenes eficientemente.
Para Colombia, esto es una llamada de atención que la pone a pensar qué acciones radicales debe tomar para no quedarse atrás en un mundo globalizado donde debe enfrentar competidores verdaderamente formidables

China, el nuevo eje

Tomado de la recista DINERO - edición 229 -

En medio de grandes contrastes, China avanza hacia su meta de ser la primera potencia económica mundial.

Shanghai, ciudad definida por una arquitectura de extrema vanguardia, aspira a desplazar a Nueva York como centro financiero internacional
China está de moda. No pasa un día sin que periódicos, revistas, noticieros de radio y televisión en el mundo entero dediquen informes especiales al fenómeno chino y analicen las consecuencias que el acelerado desarrollo de ese país tendrá sobre la economía global. A pesar de esta avalancha de información, nada prepara al viajero para el impacto que recibe al pisar suelo chino y verificar con sus cinco sentidos la fuerza incontenible de esta sociedad, que aspira a convertirse en la economía más grande del planeta antes del año 2050. En el caso del viajero colombiano, acostumbrado en su propio país a los debates interminables sobre todo lo que se debería hacer para progresar pero no se puede, la dinámica que transpiran Shanghai, Beijing (Pekín) y otras ciudades como Guangzhou (Cantón) produce una impresión imborrable. Quedan fijas en la mente preguntas difíciles de manejar: ¿Cómo hemos podido permanecer ajenos a este fenómeno que está cambiando el planeta? ¿Qué podríamos hacer en adelante?
Dinero participó en el viaje que realizaron 146 empresarios colombianos para acompañar al presidente Álvaro Uribe y al presidente de Proexport, Luis Guillermo Plata, en la exploración a China que tuvo lugar entre el 12 y el 24 de abril. La idea era abrir los ojos a este país. El objetivo, podemos asegurarlo, se cumplió. Es difícil imaginar que alguno de estos empresarios conserve las mismas nociones que tenía antes de subir al avión respecto a cuál es su lugar en este mundo.

El nuevo motor del planeta
Para cualquiera que viva en el mundo occidental, imaginarse a China es bien difícil. Se oye hablar de la modernidad, de la transformación de ciudades de la noche a la mañana, de puertos capaces de movilizar millones de contenedores y de cambios radicales en la forma como los chinos viven la sociedad de consumo y perciben a Occidente. Al mismo tiempo, sin embargo, tenemos la imagen de un país donde la mayor parte de la población viste de la misma manera, al estilo Mao, transita en bicicleta y vive en aldeas donde el tiempo se ha detenido. Lo que resulta difícil de asimilar es que ambas versiones son correctas.
Llegar a Beijing y encontrarse con una ciudad de 17 millones de habitantes, grandes avenidas, lujosos automóviles y modernos edificios, donde la actividad edificadora no se detiene, es indescriptible. En esta metrópolis es posible encontrar innumerables tiendas de las grandes marcas mundiales, como Chanel, Louis Vuitton, Prada y St. John, que no paran de atender a los 100 millones de chinos que ya forman parte de las clases medias y altas de ese país. Un impacto similar ocurre al llegar a Shanghai, una ciudad igualmente poblada, definida por una arquitectura de extrema vanguardia y que aspira a desplazar a Nueva York como centro financiero internacional.
El viaje de los empresarios colombianos comenzó con una rueda de negocios en Beijing, a la cual asistieron alrededor de 200 empresarios chinos. La rueda fue inaugurada por el presidente Álvaro Uribe y Cheng Siwei, vicepresidente de la Asamblea Nacional Popular.
Algunos de los asistentes habíamos participado en la reunión que sostuvo el presidente Uribe en Tokio unos días antes con representantes del Keidanren, la federación de organizaciones de negocios que articula los intereses del sector privado y el gobierno en Japón. Así, pudimos verificar las abismales diferencias que hay entre el Japón y la China de hoy. Japón aparece como una sociedad muy madura, de viejos, donde el ímpetu creador ha sido reemplazado por una actitud de pausa, lentitud y prevención. No se percibe un deseo de asumir riesgos y mucho menos de hacerlo en un país como Colombia, donde, de acuerdo con las palabras de un representante del Keidanren, "los índices de seguridad no son los adecuados y no se respetan los contratos".
En contraste, en China, la entusiasta acogida de los empresarios locales al presidente Uribe y su delegación permitió apreciar una sociedad que pasa por una etapa de desarrollo completamente diferente. Al participar con estos empresarios en las reuniones y ver su dinamismo, no era posible dejar de pensar que quizás hace apenas tres décadas la mayor parte de este grupo pertenecía al campesinado. En una sola vida han hecho el tránsito desde el atraso absoluto hasta convertirse en los nuevos actores del crecimiento mundial. Cuando se percibe esto, se puede entender la contagiosa energía que transmiten en todos sus actos. Es como si cada uno de ellos viviera la exaltación de saberse protagonista de un nuevo modelo de desarrollo, que está funcionando bien y los ha ubicado en el centro de un mundo que no parece tener límites. Se sienten deslumbrados al verificar lo que ellos mismos han alcanzado. Esos logros los motivan a mantener una actitud voraz hacia la toma de riesgos y el desarrollo de emprendimientos.
Esta etapa de desarrollo moderno de China no tiene más de 26 años. En 1979, tres años después de la muerte de Mao Tsé-tung, su sucesor Deng Xiaoping decidió dejar atrás los dogmas del marxismo leninismo y del maoísmo e inició las reformas de la economía, así como la apertura a la inversión extranjera.
Los cambios que siguieron a la política de puertas abiertas de Deng Xiaoping han sido rápidos y dramáticos. La economía ha crecido en promedio al 9,4% anual en los últimos 26 años, al punto de que China es hoy la séptima economía del mundo en tamaño y la cuarta cuando la medición tiene en cuenta un ajuste por paridad de poder adquisitivo. De igual forma, en estos años, China ha atraído más de US$600.000 millones de inversión extranjera directa, representados en 500.000 proyectos. Unos 50.000, la mayoría perteneciente al sector manufacturero, se han ubicado en las zonas económicas especiales. Entre los principales inversionistas están los multimillonarios chinos residentes en Taiwán, Hong Kong y Singapur, que, fieles a su país de origen, han trasladado sus fábricas desde estos países hacia China en sus zonas especiales. De hecho, China es el principal receptor de inversión extranjera del mundo, con US$62.000 millones en 2004.
Como resultado de la apertura, el comercio exterior ha crecido 16,5% anual desde 1990, frente al 6,1% del comercio global. En 2004, con US$594.000 millones, China fue el cuarto exportador del mundo, después de Alemania, Estados Unidos y Japón (70% de las exportaciones fueron hechas por las FIC, empresas con inversión extranjera que han otorgado acceso a mercados, tecnologías avanzadas y know how en administración). Las importaciones en el mismo año fueron de US$561.000 millones, lo que convirtió al país en el tercer importador del mundo, después de Estados Unidos y Alemania.

¿Qué venderles?
Para un país como Colombia, entrar en una relación económica con China no es fácil. China es un fuerte competidor de Colombia en el mercado mundial de productos manufactureros de valor agregado intermedio. El modelo chino fue creado para fabricar muchos de los mismos productos que Colombia aspira a vender, solo que a precios extraordinariamente bajos. Estados Unidos, Japón y la Unión Europea le temen a este gigante, cuya productividad ha crecido en 17% anual en los últimos cinco años, de acuerdo con el US Conference Board. China está invadiendo los mercados internacionales con productos de bajo precio, cuyos costos de producción pueden ser inferiores entre 30% y 50% a los que tienen en los países a los que llegan e incluso pueden estar por debajo del costo de las materias primas en estos mismos países.
Por otra parte, está la posibilidad de abastecer el mercado chino. Se espera que este mercado, calculado en 100 millones de personas, se duplique para el año 2010. De hecho, para muchas multinacionales, como Volkswagen, China se ha convertido en un foco importante de generación de utilidades dentro de la operación global.
Sin embargo, la opción de vender dentro de China tampoco es sencilla y requiere una planeación y un compromiso poco usuales en las empresas colombianas. Como afirma Luis Guillermo Plata, presidente de Proexport, "la penetración del mercado chino requiere una presencia local y músculo financiero, para mantenerse allí soportando pérdidas por lo menos durante 4 ó 5 años. Habría que evaluar qué empresas colombianas estarían dispuestas a hacer este tipo de inversiones y compromisos a largo plazo".
La competencia de China implica un reto de vida o muerte para una diversidad de sectores. En Estados Unidos, gran importador de productos chinos, muchos productores de confecciones, zapatos, electrodomésticos y productos de plástico han tenido que cerrar sus plantas por cuenta de los bajos precios de los productos chinos. Para los estadounidenses, el bajo costo de la producción china se ha traducido en la pérdida de 2,7 millones de empleos desde 2000. Su déficit comercial con China llegó en 2004 a US$150.000 millones.
Lo que ha pasado con las importaciones de confecciones en Estados Unidos y la Unión Europea desde cuando la OMC liberó las cuotas para los textiles y confecciones chinas, a comienzos de este año, es otro ejemplo de la gran amenaza que representan los productos chinos. Las exportaciones de textiles y confecciones de China crecieron casi 25% en el primer trimestre de 2005.
Para Colombia, no hay un buen pronóstico en negocios con China en un sector como confecciones. Shi Guo Zhen, vicepresidente de Shanghai Win Wing, una empresa que vende al año US$3.500 millones, dijo al levantarse de la mesa en la que estábamos trabajando durante la Ronda en Shanghai: "llegaron tarde y llegaron mal". Shi estaba interesada en invertir en Colombia en una lavandería para jeans producidos en China. Su idea era traer los jeans prácticamente listos desde China, terminarlos en Colombia y luego lavarlos para exportarlos a Estados Unidos como producto colombiano. Sin embargo, esto no sería posible en el marco del TLC entre Colombia y Estados Unidos, pues las reglas de origen exigen un componente local del 100% en la producción. Tampoco es el tipo de inversión que Colombia está buscando, pues no agrega valor.
No obstante, el caso ilustra los intereses de los potenciales inversionistas chinos en Colombia. El TLC les resultaría muy atractivo para acceder al mercado de Estados Unidos, donde tienen crecientes dificultades de entrada. No obstante, es difícil superar el beneficio de la alta productividad china y los bajos costos de producción en este país. De hecho, incluso tras la liberación de las cuotas, una prenda hecha en China puede llegar a Estados Unidos pagando arancel a precios inferiores a prendas mexicanas o colombianas, que cuentan con preferencias arancelarias. Se estima que en pocos años, el 50% de las confecciones del mundo se producirán en China.
Por otra parte, China no se limita a productos intensivos en mano de obra. No es, de ninguna manera, el productor de baratijas que todos creíamos. Se trata de un productor eficiente y moderno también en productos de alta tecnología. Huawei, la gigante china de las telecomunicaciones, con solo 17 años de fundada, compite con empresas de talla mundial como Siemens y Alcatel. Sus plantas de producción están ubicadas en Hangzhou (Hangchow), que se ha convertido en una ciudad tecnológica futurista a partir de los estímulos que brinda a las empresas que se instalen en su zona industrial. Gracias a la calidad de sus productos y al bajo precio de sus equipos, Huawei cuenta ya con el 15,7% del mercado global. La empresa ha registrado 6.500 patentes y en el área de investigación y desarrollo trabajan 11.500 personas.
¿Qué despierta, entonces, el interés de la gente de negocios china por una relación con Colombia? En las tres ruedas de negocios en las que participaron los empresarios colombianos, en Beijing, Shanghai y Xian, pudimos ver dos focos de interés. Por una parte, los chinos quieren vendernos sus productos. Por otra, los empresarios chinos querrían invertir en Colombia en los sectores que su gobierno ha definido como estratégicos y para los cuales, por tanto, está dispuesto a entregar subsidios. En su estrategia de desarrollo para las próximas décadas, para China será esencial contar con los recursos que va a requerir el desarrollo de todo el país en los próximos años. Esto explica que tengan un fuerte interés en los sectores de energía y minería en la relación con Colombia.
En energía, se firmó un memorando de entendimiento entre la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH, y la Corporación Nacional de Exportación de Gas y Petróleo de China, CNODC, para una eventual alianza en exploración. Por otra parte, los chinos tienen interés en carbón, pues buscan nuevas reservas que garanticen un flujo constante de este mineral.

El modelo
Además de analizar la posibilidad de hacer negocios, la visita a China permitió a los empresarios colombianos conocer de primera mano un modelo económico y social que escapa a cualquier definición convencional.
La ideología comunista es real y su influencia sobre la sociedad es incuestionable, lo que se puede verificar en el dominio de la autoridad del Estado en todas las esferas y la existencia del modelo de planificación central más ambicioso y efectivo en la historia del planeta.
Sin embargo, el marco de referencia del comunismo sobre la propiedad privada fue simplemente dejado de lado con un propósito específico: convertir la inversión en el eje de desarrollo del país. Se decidió hacer de China el lugar más atractivo para la inversión en el mundo, a partir de la entrega de ventajas tributarias, subsidios en infraestructura y suministro de mano de obra calificada en las zonas económicas especiales. El resultado es un modelo de desarrollo económico y social que encierra grandes contradicciones y que es difícil de entender desde muchos puntos de vista.
A pesar de la enorme base de inversión extranjera con la que cuenta hoy, al país le faltan muchas piezas esenciales en el funcionamiento de una economía capitalista. Los mercados de valores y acciones, el derecho corporativo o el concepto de la propiedad solo se han desarrollado en los últimos años y todavía son bastante imperfectos. Aunque las leyes contemplan mecanismos de protección para la inversión extranjera, es aún difícil que los jueces hagan cumplir la ley.
Entre los chinos no hay consenso frente a las reformas y mucho menos frente a la transformación del país. Los menores de 40 años, que crecieron en la época en la que se introdujeron el mercado y la competencia, se sienten bastante cómodos y ven grandes oportunidades en el nuevo modelo. "La gente está contenta con el cambio y disfruta las ventajas del desarrollo moderno", opina Yu Jai, reportera del Oriental Morning Post.
Por otro lado, la generación anterior, que tiene entre 40 y 70 años, fue fuertemente influenciada por la Revolución Cultural y las campañas anticapitalistas. No tuvo educación y es escéptica con el cambio, aunque tampoco quisiera volver al pasado.
Hacia adelante, el gran reto de China es llevar el desarrollo económico a toda la población. De un país comunista, donde el Estado era el único dueño y responsable de todas las actividades y donde todos los ciudadanos eran iguales, China pasó a convertirse en una economía cada vez más abierta, donde la empresa privada surge como el eje del desarrollo y se hacen visibles las diferencias entre clases sociales.
Las políticas de libre mercado han tenido un impacto desigual sobre los diferentes tipos de negocios y además se han centrado en las zonas urbanas. Las zonas rurales, donde vive el 60% de la población, permanecen intactas, sin agua potable y sin acceso a salud.
La brecha que se está gestando entre las regiones del país es notoria y creciente. La inversión extranjera se concentra en la Costa, de modo que su PIB per cápita se disparó frente al de las regiones centrales y occidentales. Mientras el ingreso per cápita en China es de US$1.200 al año, en Shanghai es de US$5.000 y en Beijing es de US$3.500. En el interior es de US$626 y en el resto de China de US$778. La gente de las zonas pobres quiere buscar trabajo en las regiones más ricas. Pero esto no está permitido, pues en China la movilización de una región a otra no es libre. Como dijo una traductora con quien conversamos en Beijing, "en China cada uno tiene su lugar". El gobierno provee la mano de obra que se va requiriendo en las diferentes regiones del país.

Las incógnitas
Si bien desde la perspectiva de nuevos negocios en la misión empresarial no se lograron grandes avances, los viajeros colombianos pudimos apreciar el impacto de la transformación de China sobre el mundo, y tener una aproximación al tipo de competidor que enfrentamos.
Para el grupo fue evidente el rezago de Colombia en un mundo donde China será jugador de primer orden en el siglo XXI. Basta una mirada superficial a China para que cualquiera pueda apreciar qué tan lejos estamos de siquiera lograr un consenso sobre la forma en que vamos a hacer de Colombia un mejor país.
Nadie plantearía que el modelo chino es el que Colombia debe seguir. No es replicable, pues es único de esa nación. Mirando las cosas desde Shanghai, sin embargo, resulta evidente también que un país no puede aspirar a salir adelante, si no escoge una meta de largo plazo y se dedica con seriedad a lograrla. Y queda claro que resulta muy difícil crecer, si no se cuenta con una política y unos instrumentos que busquen agresivamente la inversión. Metas, largo plazo, inversión. son consideraciones básicas que, más allá de cualquier modelo, son pilares de crecimiento económico. Si Colombia no desarrolla un esquema propio que permita plantar esos pilares del crecimiento económico, la brecha que nos separará de los países de vanguardia en el mundo será cada vez más grande en este siglo