domingo, septiembre 17, 2006

Revista Cambio.com - El péndulo se devuelve

Revista Cambio.com - El péndulo se devuelve

EL COLOMBIANO Colombianos la sudan en el exterior

EL COLOMBIANO

EL COLOMBIANO - Santuarianos y granadinos los reyes del hueco (Comercio en Medellín)

EL COLOMBIANO

Manuel SaldarriagaMás de 6.000 comerciantes tienen asiento en el sector de El Hueco y, la mayoría, proviene de los municipios de El Santuario y Granada. El crecimiento de este sector no se detiene: a la izquierda, el nuevo centro comercial Hollywood y, al fondo, se observa otro centro comercial en construcción.


Manuel SaldarriagaOscar Darío Ramírez, "Osquitar", es el acólito de la capilla y uno de los comerciantes de El Santuario más reconocidos en la Central Mayorista.
Santuarianos y granadinos, reyes en El HuecoSe conoce el dicho de que los santuarianos y granadinos salieron de su pueblo "con una mano adelante y otra atrás..., espantando el hambre con una rama".


Un 70% de los comerciantes del sector proviene del Oriente de Antioquia.

La Central Mayorista también es un gran centro de comercio "oriental".

Sagaces para los negocios y honran la palabra como el respaldo.PorFrancisco Javier Arias R.MedellínSe conoce el dicho de que los santuarianos y granadinos salieron de su pueblo "con una mano adelante y otra atrás..., espantando el hambre con una rama". A ellos también se les conoce como "prófugos del azadón y del machete" porque dejaron la papa y el maíz para buscar el comercio en la gran ciudad. Mucho de lo uno y de lo otro tiene Oscar Darío Ramírez Serna, nacido en El Santuario hace 46 años, a quien en la Central Mayorista, donde es uno de los grandes comercializadores de verduras y legumbres, conocen simplemente como "Osquitar".Él, como toda su familia y muchos paisanos y amigos, se vino del Oriente a buscar las oportunidades que su tierrita le negó. De los cuatro hermanos que integran su familia, dos tienen negocios en la Mayorista y otros dos en El Hueco. Y, como es costumbre entre los habitantes de esta población, está casado con una santuariana, Rocío González, quien también tiene su negocito en este sector comercial.Osquitar ya suma 30 calendarios en la Mayorista, a donde llega todos los días a las 2:30 de la mañana lleno de vitalidad a rebuscarse la vida. Durante mucho tiempo ha sido el acólito en la capilla de la plaza y quien maneja sus llaves. Mejor dicho, allí no se celebra una misa sin el permiso de Osquitar. Pero él mismo se ganó ese puesto, por su carisma y su liderazgo y por su formación: estudió seis semestres de filosofía y dos de teología, o sea que iba de cura que se las bogaba.Negociantes sagaces"El espíritu santuariano es de negociante y pega en cualquier parte", dice Osquitar, al señalar que los mayores comercializadores de papa, maíz, legumbres, insumos agropecuarios, abarrotes y granos y, además, los grandes importadores que operan en la Central Mayorista, son de El Santuario o de Granada, dos municipios agrícolas en el Oriente de Antioquia. Como también son de su propiedad los principales supermercados que operan allí."El santuariano es muy oportunista y vende lo que esté de moda, lo de temporada... La mayoría empieza con legumbres o ventas pequeñas y termina vendiendo mercancías en El Hueco", afirma este campesino madrugador y emprendedor, a quien no se le cerraron las fronteras para salir de su pueblo, uno de los municipios más pequeños del país (con sólo 75 kilómetros cuadrados) y caracterizado por minicultivos y miniparcelas de propiedad de familias muy numerosas. La más pequeña es de unos doce hijos, pero las hay de docena y media y hasta de dos docenas. Por esa razón, dice Blanca Elena Gómez Giraldo, directora de la Fundación de la Central Mayorista, "los campesinos debieron salir a buscar otras oportunidades. "Yo tengo 15 primos de Marinilla y 13 de ellos son confeccionistas en El Hueco".Pero también es reconocida su sagacidad y honradez para los negocios, su liderazgo cívico y su sentido de la solidaridad. Lo primero queda demostrado con la extensión de sus negocios a los Sanandresitos y otros renglones del comercio en otras ciudades capitales. Incluso, se les reconoce como los fundadores del populoso sector de San Victorino, en Bogotá y como los promotores y principales actores del gran comercio en otras capitales, como lo hizo el santuariano Iván Botero Gómez, quien se radicó con sus Almacenes IBG y otras empresas en el Eje Cafetero hace más de 40 años, en compañía de 14 hermanos, que ya tienen negocios en las principales ciudades del país.Lo segundo, por su activa participación en diferentes programas, cualesquiera que sean, en beneficio de la comunidad... de su comunidad, la de El Santuario o de Granada (incluida su reconstrucción total luego de una toma guerrillera). Y, además, por la participación en las juntas, consejos o comités de cuanta organización integran, participan o dirigen. Y, lo tercero, por la vinculación directa de su familia, amigos o conocidos a la actividad comercial.El primero que llega se trae a un hermano, a un paisano, a la cuñada o a un amigo a trabajar con él... Y aquí termina toda la familia. Como el viejo dicho, "antioqueño no se vara", y si es santuariano, mucho menos, porque siempre encontrará la mano conocida de un paisano o de un familiar en cualquier parte. "Santuariano ayuda a santuariano hasta que coge vuelo propio", parece ser una consigna entre ellos. Los mismos apellidosLos santuarianos sólo se casan entre ellos mismos o con granadinos, o viceversa. Por eso, los apellidos en los dos municipios son iguales o muy parecidos: los Hoyos, Duque, Ramírez, Aristizábal, Gómez, Pineda, Zuluaga, Castaño, Botero y Giraldo son de Granada o son de El Santuario. Si no es de allá, no le proponga matrimonio a una persona con estos apellidos... Mejor, siéntese a hacer negocios con ella.Efraín Yepes Aristizábal vivió en carne propia la frustración con un cultivo de papa, que se acabó con la lluvia y el granizo. Y hace 32 años se vino de Granada a trabajar con un paisano en un almacén, hasta que tuvo su negocio propio. "Yo me vine primero que mis 15 hermanos y todos trabajamos en Guayaquil. Hasta mis padres se vinieron y la finca se quedó abandonada, porque casi nadie va", dice don Efraín, en entrevista con los investigadores de la Secretaría de Cultura Ciudadana, que recoge desde mayo de este año la memoria cultural y comercial de Guayaquil."La relación entre compadres, que es más característica en las zonas rurales, se hace muy evidente en Guayaquil, como reflejo en lo urbano", dice la antropóloga Natalia Quiceno Toro, líder del equipo de trabajo.Desde ventas ambulantesAbelardo Parra Aristizábal, profesor de la Universidad de Antioquia, es de Granada. Recuerda que, ante la limitada capacidad de producción agrícola (de papa, maíz y legumbres, especialmente), los hijos mayores debieron salir buscar alternativas. "Conozco a un comerciante que empezó comprando el bulto de limones para venderlo cerca de La Veracruz, y hoy ya tiene varios negocios en El Hueco... Las ventas ambulantes pasaron a ser pequeños locales y, luego, grandes almacenes y grandes negocios". También recuerda que llegó el momento en que Medellín les quedó chiquito y empezaron a buscar negocios en otras ciudades, sobre todo en el Valle y el centro del país. "Me voy pa´ arriba" era lo que se decía en el pueblo hace unos años y, así fue como colonizaron los Sanandresitos de Cali, Bogotá y Barranquilla... Tienen un espíritu aventurero y son comerciantes por formación genética". Señala que su familia la componen 12 hermanos, pero ninguno vive en Granada y dice que un sobrino suyo, Amiro Parra Pérez, hijo de un hermano contador que se radicó en Yumbo hace varios años, ya fue alcalde de esa población.Según el analista "de la informalidad han pasado a la formalidad y a las grandes ligas de comerciantes... Ahora, los hijos son profesionales y muchos han aprendido el mandarín para hacer negocios con los chinos, a donde viajan dos o tres veces al año a traer mercancías".Marta Oliva Gómez Gómez, de El Santuario, ya cumplió 19 años en El Hueco -desde que falleció su esposo- y, con la venta de ropa interior, vestidos de baño y pijamas de marcas nacionales (Leonisa y Laura, entre otras), ya educó a sus dos hijas, que son profesionales: Paula Andrea, ingeniera Ambiental, y Luz Angela, administradora de Negocios. "Conmigo trabajan varios paisanos. Sólo tengo este local... Este almacén es el piojito que yo rasco", dice doña Marta, quien fue apoyada por varios familiares y amigos para iniciar su negocio en El Hueco.


Coogranada les financia el crecimientoEl desarrollo comercial de los granadinos y santuarianos ha estado acompañado de dos cooperativas, nacidas en Granada: la Cooperativa San Pío X (Coogranada) y Creafam, ambas con operaciones en El Hueco (el 90 por ciento de la población está afiliada a las dos cooperativas). Coogranada, próxima a cumplir 45 años (fundada en noviembre de 1963) cuenta con 23.000 asociados, el 60 por ciento de ellos de ese municipio y, el 50 por ciento de ellos son comerciantes. La cartera colocada llegaba, en julio de este año, a 31.100 millones de pesos (más de la mitad en Medellín), informó el director Administrativo, Iván Darío Hoyos.Y tiene agencias en Granada, en Medellín (dos, en El Hueco y en Villahermosa "el segundo piso de Granada"), en Cali (2), en Bogotá (2) y en Cartagena y Barranquilla. Ello indica que donde haya un granadino, hay una agencia de Coogranada. Hoy, en el club Comfama de Girardota, se realiza uno de los encuentros más tradicionales: el Día de la Familia, con más de 5.000 personas, que también celebra en las ciudades donde tiene agencias.Los comerciantes también son atendidos por la banca tradicional y por otras entidades, entre ellas, la Corporación Mundial de la Mujer, que muy pronto tendrá una oficina en El Hueco. Ya tiene una cartera cercana a los 1.000 millones entre unos 620 comerciantes, con promedios entre tres y cinco millones de pesos."Manejan grandes volúmenes de ventas y altos inventarios y es reconocida su seriedad en los negocios. Son buenas pagas y están rotando el crédito constantemente, porque lo necesitan para trabajar", dijeron analistas de las dos entidades.

LAREPUBLICA.COM.CO -> Cambian almacenes Ley por Exito en Salitre y Unicentro

LAREPUBLICA.COM.CO -> Cambian almacenes Ley por Exito en Salitre y Unicentro


Cambian almacenes Ley por Exito en Salitre y Unicentro
Angélica Gallón Salazar/agallon@larepublica.com.co/Bogotá



En los centros comerciales Unicentro y en Salitre Plaza, donde tradicionalmente funcionó la marca Ley o super ley, ambos ubicados en la capital del país, Almacenes Exito abrió nuevos puntos de venta .
En transformación locativa y amoblamiento la cadena de comercio antioqueña invirtió 10.700 millones de pesos, de los cuales 5.700 millones de pesos correspondieron a Unicentro y 5.020 millones de pesos a Salitre. Los dos pisos de ambos locales comerciales fueron completamente renovados y modernizados. El almacén en el norte de la ciudad contará con más de 4.560 metros cuadrados de piso de ventas y Exito Salitre con un área de 5.204 metros cuadrados.“El 2006 ha sido un año de expansión para la cadena que, con los nuevos locales, completa siete almacenes abiertos este año, en Cartagena, Cali, Medellín y Rionegro (Antioquia)”, aseguran voceros de la firma minorista.El crecimiento del Exito está en consonancia con los datos registrados por Fenalco que aseguran que las grandes superficies de mercado han crecido este año 14,13 por ciento. Las ventas de los artículos de uso doméstico crecieron en las grandes cadenas 18 por ciento, los electrodomésticos 39,22 por ciento y los muebles y equipos de oficina 69,93 por ciento.La utilidad operacional de la compañía presentó un aumento del 92 por ciento en el primer semestre del año, la utilidad neta creció un 83,6 por ciento y mantuvo la tendencia al alza que se había revelado desde el primer trimestre del año. Los ingresos operacionales aumentaron 19,3 por ciento. La inauguración de estos nuevos almacenes se une a la inversión de más de 25 mil millones de pesos que hizo la superficie de mercado paisa en la apertura de un nuevo almacén en Barranquilla, que tendrá más de 3.600 metros cuadros y generará alrededor de 280 empleos permanentes.Actualmente la marca cuenta con 36 almacenes en 17 municipios de Colombia. Estos nuevos establecimientos se acomodan a las necesidades de la comunidad local, con las secciones tradicionales de la cadena tales como mercado, productos frescos, textiles, hogar y entretenimiento, más los servicios que ofrece el Exito tradicionalmente.La plantilla de personal de los puntos recién inaugurados se conformó con el grupo humano que venía prestando sus servicios en dichos locales bajo la marca Ley y se generaron nuevos empleos directos para más de 50 personas.La apertura de estos almacenes trae, además, buenas noticias para quienes trabajan por los más necesitados, especialmente por los niños: durante los actos de apertura, la Fundación Exito oficializará la entrega de recursos por más de 83 millones de pesos a 10 entidades de la ciudad que velan primordialmente por la nutrición y la educación de los pequeños más desprotegidos.Execitive SummaryBrand transformationThe commercial premises where the brand Ley worked traditionally, in Unicentro and Salitre Plaza, will have the brand Exito. For this transformation, Exito invested more than 10,700 million Colombian pesos, 5,700 million Colombian pesos in Unicentro and 5,020 million Colombian pesos in Salitre Plaza. Both commercial premises were renewed and modernized. Profit from operations in Exito increased 92 percent in the first semester of the year, net profit grew 83.6 percent and it stayed its upward trend which had been revealed since first quarter of the year. Incomes from operations raised 19.3 percent. Exito also opened a new store in Barranquilla with an investment of more than 25,000 million Colombian pesos.
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sábado, septiembre 16, 2006

“Queremos llegar a Colombia con mucha humildad”:

El Espectador

Ricardo Hepp de los RíosFalabella se lanza al aguaMauricio Sojo Vásquez
El martes pasado, mientras respondía su primera entrevista en el país, Ricardo Hepp de los Ríos, country manager de Falabella para Colombia, estaba ansioso: este ejecutivo de 36 años, corbata milimétricamente anudada y famoso por su discreción (¿Fotografías? “No, por seguridad”. ¿Grabación? “No, por timidez”), es el responsable de abrir, dentro de poco más de un mes, la primera tienda de Falabella en Bogotá, en el centro comercial Santa Fe.
Aunque desde 1995, con su filial Sodimac, el poderoso conglomerado chileno ha escudriñado el mercado local, sólo ahora se prepara el primer desembarco a gran escala y con los frentes de negocio más poderosos de la compañía: tiendas por departamento, crédito de consumo, viajes y seguros, para lo cual Hepp cuenta con US$100 millones que se deberán invertir en los próximos cinco años.
Ingeniero comercial de la Universidad Adolfo Ibáñez, con un MBA del IESE de Barcelona, Hepp es parte del equipo de jóvenes ejecutivos que están tomando las riendas en el grupo de la familia Solari. Viene de Perú, donde asumió el desafío de expandir la cadena abriendo tiendas fuera de Lima y echando a andar los formatos Sodimac y Tottus (supermercado), así como la agencia de viajes y el negocio de seguros del grupo. Cuando asumió este encargo en 1999, la compañía vendía US$150 millones; y al dejar esta plaza para trasladarse a Colombia, a finales de 2004, las ventas sumaban US$280 millones.
Ahora llega a Colombia con la misión de adentrarse en un mercado de características complejas: un retail muy desarrollado, presencia fuerte de cadenas europeas como Carrefour, Casino y Makro, el concepto de tiendas por departamentos casi inexistente, una muy baja penetración de tarjetas de crédito y cerca de 45 millones de habitantes distribuidos en varias ciudades de más de un millón de personas.
Ante esto, ¿cuál será la estrategia de entrada? “¿Estrategia? Bueno, no hay otra diferente a conocer al cliente, que en Colombia es exigente, inteligente y está acostumbrado a la moda. Es necesario un enorme conocimiento del consumidor y, además de eso, un apalancamiento en los proveedores y el apoyo de ejecutivos jóvenes de todas las regiones de Colombia. Aunque nuestros planes de expansión son ambiciosos, en realidad dependen de la acogida que tenga nuestro primer local Falabella en Bogotá”.
Hepp explica que hay que ir de a pocos y con paso firme. “Colombia es un país de países en el que cada región implica retos distintos. Por eso, quiero consolidar primero Bogotá”, ciudad donde Falabella abrirá sus tres primeros locales: Santa Fe, Hayuelos e Imperial, y que, gracias a su dinamismo y a sus perspectivas de desarrollo, se convertirá en el bastión de la compañía. “Hoy, Bogotá es una ciudad muy diferente a la ciudad de cachacos clásicos del Country Club que conocí hace unos años”, dice.
¿Los productores colombianos tendrán en Falabella una plataforma de ventas regional? “Sí. De hecho, algunos están presentes en nuestras tiendas desde hace muchos años. Es el caso de Leonisa, por ejemplo, que es uno de nuestros proveedores históricos. Y ahora existen empresas de menor dimensión que están empezando a vender sus productos en toda la cadena Falabella. Hasta ahora es una relación de noviazgo la que tenemos, pero queremos que sea duradera”.
La relevancia de Colombia como productor textil, en efecto, abre muchas posibilidades para Falabella en materia de proveedores. En este sentido, según Hepp, la relación que plantea la compañía chilena es diferente a la que se acostumbra en el negocio de retail colombiano.
Tras aclarar que “uno no debe hablar de los otros, pero es necesario para explicar cómo se comporta Falabella”, Hepp señala que mientras los proveedores deben luchar para colocar sus productos en otras cadenas de retail colombianas, en Falabella la relación ha sido a la inversa. “Es más cooperativa”, precisa, y lo ilustra con un ejemplo: cierta vez, los ejecutivos de Marithé et François Girbaud llevaron una muestra de sus productos a las oficinas de Falabella, y Hepp quedó tan impresionado que les dijo: “Permítanme vender esto en Falabella”.
En río revuelto
Hoy se dice que Falabella puso a temblar al mercado en Colombia y que su inminente ingreso fue uno de los detonantes para los recientes movimientos en el sector. Sin embargo, según Hepp, “las empresas con historias largas en un lugar subestiman a veces su verdadero potencial. Hace unos años, cuando ingresó JC Penny al mercado chileno, en Falabella, que éramos los locales, se nos deshizo el estómago. Pero resistimos, y no pasó mucho tiempo antes de que JC Penny saliera de Chile. Por eso, como sabemos que los locales tienen ciertas ventajas, queremos llegar a Colombia con mucha humildad”.
Ricardo Hepp sabe que debe apoyarse en todos sus recursos y conocimientos. Sabe que debe asumir las exigencias del complejo consumidor local. Sabe que hay jugadores locales fuertes y con relaciones estables con los clientes, y que otras plataformas de comercio foráneas, como Ripley y Wal-Mart, miran con avidez la misma participación que él pretende. “Pero también tengo muy claro que el mercado colombiano es tan grande que aún permite la entrada de participantes fuertes”.
¿Está una parte de ese mercado desatendida? “La primera impresión que uno tiene al llegar a Colombia es que faltan cosas, pero es una idea equivocada. Lo que ocurre es que la oferta está en un formato desacostumbrado y las tiendas por departamentos casi ni existen. Pero aquí hay de todo, como en botica”.
Así que el gancho inicial para atraer clientes será el formato de Falabella, que revivirá en Colombia la idea de las tiendas por departamentos, que los poco alentadores resultados de almacenes como Sears, Casa Estrella y Los Tres Elefantes, se encargaron de llevarla a pique. Sin embargo, Hepp se siente seguro: “Han pasado 30 años desde entonces, y ahora el consumidor es distinto y el mercado es distinto. Lo que proponemos en Falabella es una ecuación en la que muchas cosas confluyen. Nuestro objetivo es que el consumidor tenga la mejor experiencia de compra, ofreciendo el mejor producto, el mejor precio y el mayor surtido en un ambiente excepcional. En ese sentido, estamos volcando toda la experiencia que tenemos de años como comerciantes en otros países y adaptándola al consumidor colombiano”.
Aun antes de la apertura de su primera tienda por departamentos, Falabella puso a andar sus negocios de crédito de consumo, seguros y viajes. “Lo que ofrecemos es nuestra fuerza regional, de manera que si alguno de nuestros clientes quiere pasar vacaciones en Disney World, nosotros estamos en capacidad de negociar las mejores tarifas hasta con el ratón Mickey si es necesario”.
En cuanto al crédito de consumo, el principal escollo que deberá superar Falabella en Colombia para introducir sus tarjetas de crédito es la falta de información. La baja bancarización reinante (7%) ha conducido a que exista un mercado de tarjetas comerciales incipiente, muy pocas historias crediticias y el desarrollo de crédito informal con tasas excesivamente altas. Sin embargo, con su filial de retail financiero, CMR Falabella, ya se ha colocado la sorprendente cifra de 161.000 tarjetas de crédito en menos de un año.
Con tal ritmo de crecimiento, sería de esperarse que en cinco años pasarán del millón de usuarios, en un país en el que el operador más grande ha logrado colocar tan sólo 1,7 millones de plásticos. “Quizá sea así. Pero más que las cifras, me emocionaría ver una investigación de mercado en la que nuestros clientes se muestren satisfechos. Es que el financiamiento es una demanda derivada que depende de la calidad del producto y de su sintonía con el mercado”.
De vuelta a su despacho en el norte de Bogotá, Hepp se toma su tiempo para mostrar, orgulloso, su colección de libros de autores colombianos que, según dice, le ayudan a entender el contexto local. Luego, se despide. El trabajo le reclama. “He abierto muchos locales —dice ya de salida—, y siempre al final queda mucho por hacer. A veces me inquieto al ver todo lo que no se ha hecho, pero me calmo ojeando las actas de la última junta para recordar todo lo que se ha hecho”.
En cifras
En 2005, el conglomerado de la familia Solari registró ingresos consolidados por US$3.853, con un crecimiento del 18,6% en relación con 2004 y utilidades por US$315 millones, un 24% más que el año anterior.
En Chile, las cifras de Falabella son impresionantes: 100 tiendas, 3,3 millones de tarjetas de crédito y tres millones de pólizas de seguros. Entre Perú y Argentina, la compañía controla 21 tiendas y casi dos millones de tarjetas de crédito.
El primer paso de la expansión regional de Falabella se dio en 1993, cuando abrió en Argentina. Dos años después, la marca llegó a Perú. La compañía chilena está presente en Colombia desde 1995 gracias a su asocio con Sodimac, empresa con la que opera los almacenes Homecenter.

Se cambió el modelo

Se cambió el modelo

REVISTA DINERO - www.dinero.com.co

Con el convenio, los afiliados de Comcaja podrán acceder a los servicios de Colsubsidio, que a su vez podrá instalar droguerías y supermercados en los departamentos donde opera Comcaja.

Germán Córdoba, director de Comcaja, y Luis Carlos Arango, presidente de Colsubsidio, en la firma de la alianza entre estos dos jugadores del sector.


INICIO / NEGOCIOS


Cajas de compensación
Se cambió el modelo
Un convenio de intercambio de servicios le permitirá a Colsubsidio operar en todo el país. Las cajas regionales le temen a la entrada de la entidad bogotana. ¿Llegó la competencia a este mercado?
La alianza que anunciaron las cajas de compensación Colsubsidio y Comcaja el 5 de septiembre, rompió el esquema de trabajo que tienen las cajas desde su creación en 1957. Colsubsidio, que es la segunda en ventas, podrá ofrecer sus servicios en 25 departamentos fuera de Cundinamarca. La ley señala que estos establecimientos solo pueden afiliar dentro de su departamento y en algunos casos en un municipio, aunque permite que en alianza con otras cajas presten servicios de mercadeo y recreación fuera de esos límites. La única que tiene una red nacional es Comcaja, una entidad que dependía de la Caja Agraria, y que fue creada para atender la población rural. Con el convenio recién firmado, los afiliados de Comcaja podrán acceder a los servicios de recreación, supermercados y droguerías de Colsubsidio y este último podrá instalar droguerías y supermercados en todos los departamentos donde funciona Comcaja. Ese parece ser el primer paso para romper la limitación territorial que les impedía a las cajas competir en condiciones de igualdad con las cadenas de supermercados y de farmacias que tienen presencia nacional.Al parecer el acuerdo no disparará una expansión acelerada de Colsubsidio por todo el país. Hasta ahora, su estrategia está planteada, según lo señala el subdirector de la entidad, Néstor Fernández de Soto, para ampliar su influencia en Bogotá y sus alrededores. En la ciudad tiene 81 droguerías y planea terminar el año con 100. En supermercados tiene un programa de remodelación que valdrá cerca de $18.400 millones para sus 29 almacenes, que incluyen tres en Cundinamarca (Fusagasugá, Cajicá y Funza); empezarán la construcción de un almacén nuevo en Tocancipá y quieren comenzar a moverse en su vecindario. "Nos interesa estar en Boyacá —Duitama, Sogamoso y Chiquinquirá—, en Ubaté y Villavicencio", dice el ejecutivo. Mientras tanto Comcaja tiene 6 departamentos en su lista de prioridades: Cesar, Santander, Casanare, Risaralda, Magdalena y Cundinamarca. En estos lugares, según lo señaló Germán Córdoba, su director, esperaría que Colsubsidio instalara cinco o seis supermercados en los próximos meses. Las dos entidades tendrán que revisar sus mapas estratégicos para decidir dónde abrir primero y esto también demorará los planes de una expansión rápida.¿Amenaza para los demás?Pero la jugada de Colsubsidio también plantea una amenaza para las cajas más pequeñas. Muchas de ellas decidieron no estar en el negocio de mercadeo, y por eso se aterran con la llegada de Colsubsidio, un establecimiento que vendió $811.000 millones en 2005. Los afiliados de las entidades pequeñas podrían comenzar a moverse hacia Comcaja para recibir los servicios de mercadeo y recreación de Colsubsidio, que conforman una oferta prácticamente imbatible en varias regiones.Pero el susto de las pequeñas no obedece solo a la entrada de Colsubsidio. Cafam, la caja más grande del país por ventas ($946.000 millones en 2005), abrió un supermercado con droguería en Pereira y tiene la intención de ofrecerles descuentos ocasionales a los afiliados a Comfamiliar Risaralda. Además, en la primera semana de septiembre inauguró dos droguerías pequeñas en Cartagena, en una alianza con Comfenalco Bolívar. Además, adelanta los primeros contactos con algunas de sus homólogas en la Zona Cafetera para hacer otros convenios.Este ventarrón de las alianzas podría acelerar decisiones de las entidades que quieran defender sus mercados y sus afiliados. En el Valle, Comfaunión Palmira tendrá que decidir en los próximos días si se fusiona con una de las dos cajas de compensación regionales. En este tipo de operaciones, Comfandi tiene un buen récord ya que fusionó por absorción a Comfamiliar Buga hace tres años y a Comfamiliar Cartago en abril. Las cajas de Tuluá y Buenaventura, a su turno, tendrán que evaluar pronto su futuro como entidades independientes, un esquema en el cual podrían ser muy débiles frente a las organizaciones regionales.También habrá que ver cuál es la movida de las grandes como Comfama de Medellín —quinta en ventas—, que le entregó su negocio de mercadeo a Carulla y que podría quedar desprotegida con la entrada de los supermercados de Colsubsidio y Comcaja. Con este panorama y si no prosperan los líos jurídicos (ver recuadro), la alianza del 5 de septiembre que podría parecer un negocio de menor cuantía, desencadenaría un movimiento importante de las cajas que comenzarían a cooperar o a competir por sus territorios en una forma diferente a como lo han hecho en los últimos 40 años. Si esto ocurre, se impactarán los negocios de vivienda, salud, educación, turismo, recreación y microcrédito, renglones todos ellos en los que las cajas de compensación familiar son jugadores importantes. ¿En esto quién gana? Generalmente, cuando hay más competencia, el consumidor. Ojalá en este caso, sea así.

ANALISIS-Mayor minorista Colombia se fortalece para dura lucha | Reuters.com

ANALISIS-Mayor minorista Colombia se fortalece para dura lucha Reuters.com


ANALISIS-Mayor minorista Colombia se fortalece para dura lucha
Viernes 15 de September, 2006 9:01 GMT



Por Javier Mozzo Peña
BOGOTA (Reuters) - Almacenes Exito, la mayor cadena minorista de Colombia, busca con la compra de su principal rival fortalecer su presencia en el mercado local, en medio de especulaciones sobre la incursión de gigantes como Wal-Mart.
Además, la adquisición de Carulla Vivero, la segunda minorista del país, afianzará la concentración en el muy competido sector minorista colombiano.
Exito, apoyada por su accionista francés Casino, acordó semanas atrás la compra de hasta un 77,5 por ciento de Carulla Vivero por unos 433 millones de dólares.
La operación, que aún aguarda el visto bueno de las autoridades, sería la mayor de su tipo en la historia colombiana.
Analistas estiman que la adquisición le sumará a Exito casi 14 puntos adicionales al 24 por ciento de las ventas sobre grandes superficies que ya controla.
Exito ya tiene 99 almacenes en el país, cubriendo 34 ciudades, y operaciones en Venezuela. Pero a esto sumaría otros 161 almacenes, en 19 ciudades, de Carulla Vivero.
Los especialistas también creen que la compra no sólo la deja menor posicionada frente a la francesa Carrefour, que posee un 12 por ciento del mercado, y a la local Olímpica, sino que le da musculatura frente a lo que muchos consideran inminente: el ingreso de la estadounidense Wal-Mart Stores Inc., la mayor cadena minorista del mundo.
"Hay un apuntalamiento de cara a estos gigantes," dijo a Reuters el presidente de la Federación de Comerciantes de Colombia, Guillermo Botero, consultado sobre el impacto de la compra de Exito en el sector comercial colombiano.
"Diría que hoy en día la preferencia de la China y otra clase de países haría que pongan primero los ojos en otros continentes, pero que van a llegar a Colombia, van a llegar," dijo Botero, sobre la entrada de un nuevo jugador extranjero.
UN ADELANTADO QUE BUSCA PROTEGERSE
Colombia seduciría a los inversionistas con una población de 42 millones de habitantes -la tercera mayor de Latinoamérica-, una economía estable y en crecimiento, lo que se refleja en una expansión de las ventas comerciales.
El sector comercial colombiano creció un 12,6 por ciento en el primer semestre del 2006, fuertemente impulsado por la venta de autos, equipos y muebles para oficina y por los alimentos, ante la mayor capacidad de compra de los colombianos.
Expertos creen que el auge se aplacará con expansiones más "normales," de un 7 por ciento.
Para Botero, el socio mayoritario de Carulla -el fondo de inversión estadounidense Newbridge- se encontró con una muy buena negociación al acordar la venta a Exito, y también contó con el temor de ésta última de no tener una buena musculatura de cara al posible ingreso de jugadores extranjeros.
El ejecutivo dijo que, aunque la incursión de Wal-Mart no es inminente, en los últimos años ha enviado señales en ese sentido.
Según un informe de comienzos de año de la agencia calificadora BRC Investor Services SA, la dura competencia entre las cadenas que operan en Colombia se ha reflejado en bajos márgenes de rentabilidad, especialmente en redes pequeñas como Olímpica, el cuatro jugador en el mercado local.
Otros analistas sostienen que la compra también les cerró la puerta a competidores que estaban esperando entrar con una infraestructura ya montada como la que tiene Carulla.
"Se sabe que Wal-Mart tiene interés y gente de Chile también," afirmó Emilio de Brigard, de la casa de corretaje, Correval, en Bogotá.
Según de Brigard, Carulla, dedicada a la venta de alimentos, artículos de aseo, medicamentos y otros de consumo masivo en almacenes pequeños, complementará muy bien con la diversificación de formatos en los que trabaja Exito.
El analista recordó que a Carrefour le costó siete u ocho años de fuertes inversiones llegar al tercer lugar del mercado local y que quitar del camino a un "vehículo" que podría ser usado por algún otro competidor internacional, le da a la compra de Exito más valor.
Otro analista estimó que la compra de Exito es una señal de que la cadena Casino estará dispuesta a seguir inyectando dinero en el negocio en Colombia y que, en un futuro, pensaría en quedarse con mucho más del 39 por ciento de la propiedad que hoy controla de Exito.
"No me extrañaría que si bien no suceda en los próximos seis meses, sí en el 2007, haya un movimiento en el que Casino quede con el control de Exito," dijo el experto, quien pidió que su nombre no fuera mencionado.

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