Apología de la Tienda de Barrio
Apología de la Tienda de Barrio Apología de la Tienda de Barrio Publicado el Miércoles, 15 Julio 2015 | Escrito por Diego Marín Contreras Es tan fácil llamar a la tienda, tan impune y gozoso, es una ceremonia urbana milagrosa. Uno puede pedir hasta la felicidad, y se la traen, o de pronto le envían otra cosa, porque en la tienda, hablo de una que es todas, de la esencial, de la idea platónica de la tienda , siempre le mandan a uno, no lo que pidió, sino lo que ellos quieren o tienen . Pero aun así, es un grande privilegio del que todavía gozamos sin mucha consciencia: llamar a la tienda, qué operación mágica, cómo acorta la distancia entre el deseo y su realización. En otras latitudes esa magia ni se sueña. Menos aún que uno, cuando llega el pela’o de la cicla, le puede hasta decir que se le olvidó pedir no sé qué cosa en crema, con tapa verdecita, y el chico se devuelve raudo y te trae el encargo de su olvido, no sé qué cosa caprichosa. Nos malcrí...