viernes, julio 07, 2006

Los hogares colombianos consumen la mitad de lo que consumen las familias argentinas


DIARIO EL TIEMPO

A eso se suma que las familias argentinas compran sus bienes y servicios a precios más bajos que en Colombia.

Argentina, de acuerdo con el Programa de Comparación Internacional (PCI), una ambiciosa investigación auspiciada por el Banco Mundial, la Cepal, el BID y otros organismos multilaterales, ocupa el primer lugar en Suramérica en cuanto al consumo de los hogares de la región.

Bolivia, por su parte, se ubicó en el extremo opuesto de la línea de consumo per cápita de los hogares de los 10 países suramericanos, a los que aventaja por ser el lugar más barato de la región para vivir.

Si un visitante de fuera de la región, como ejemplifica el PCI, se trasladara de un país al otro y comprara exactamente la misma canasta de bienes y servicios en cada uno de ellos, gastaría la mayor cantidad de dinero en Chile y la menor en Paraguay y Bolivia.

No obstante la debacle económica y la inestabilidad política de principios de siglo y sus enfrentamientos con la comunidad financiera internacional, entre la que se cuenta el Fondo Monetario Internacional (FMI), la recuperación gaucha le ha permitido tener un consumo que está 61,3 por ciento por encima del promedio regional.

En materia de consumo de los hogares, Colombia ocupa un retrasado octavo lugar, superando apenas a Paraguay y Bolivia (el consumo es 16 puntos inferior al promedio). Incluso, dentro de los miembros de la Comunidad Andina en el 2005, está por debajo de Venezuela y Ecuador, este último aquejado por una situación económica difícil y una débil gobernabilidad política.

Un punto a favor de Colombia, según el PCI –la mayor iniciativa estadística del mundo, que cobija a 107 países y cuyos primeros resultados fueron divulgados ayer para Suramérica por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (Ibge)– es que ocupa el cuarto puesto donde se vive ‘más barato’ en Suramérica.

Así, la comida fuera del hogar es barata en Colombia, Brasil, Bolivia y Paraguay mientras que es cara en los tres países de mayor consumo per cápita: Argentina, Chile y Uruguay.

Igualmente, en Colombia, Chile y Perú son más favorables los precios de los equipos de video que en la tripleta Argentina, Uruguay y Brasil. En este último son más caros los electrodomésticos que en Colombia y Venezuela.

Los vehículos son más baratos en Chile y Argentina que en Colombia, Bolivia y Ecuador. En Brasil, el mayor productor en la región, los precios no están lejos del promedio suramericano.

La metodología aplicada por el PCI permite hacer ese tipo de comparaciones con fundamento científico –tanto de consumo como del nivel de precios de cada país.

JORGE CORREA
REDACCIÓN ECONÓMICA

¿Dinero o productos?


TOMADO DE LA OPINIÓN DIGITAL

Comercio en línea, una nueva competencia para las remesas



Igor Galo
Especial para Negocios

6 de julio de 2006

¿Dinero o productos? Las opciones para enviar a América Latina se multiplican, y con ello las ventajas para los hispanos residentes en Estados Unidos que ven cómo cada vez más comercios cortejan sus dólares, ofreciéndoles mejores condiciones.

La posibilidad de pagar en EU, pero comprar en línea a cualquier tienda de América Latina, está generando un nuevo mercado internacional entre los hispanos de California y sus países de origen, que empieza a competir con el de envío de remesas.

Con esta nueva tendencia, grandes almacenes de México, Perú, Venezuela o Colombia pelean por el dólar de los hispanos californianos.

"Compra desde Estados Unidos y regala a tus familiares en México lo que siempre desearon", es el mensaje de las campañas que usan empresas como Liverpool, Fábricas de Francia o Elektra para vender en línea a los inmigrantes justo donde se encuentran sin tener que pasar por el proceso de enviar el dinero a sus parientes.

De acuerdo con un informe auspiciado por la compañía Visa y la revista América Economía, el comercio electrónico en Latinoamérica movilizó 4,300 millones de dólares en 2005. Este informe destaca también que son los hispanos en Estados Unidos el objetivo comercial principal de las tiendas latinoamericanas en línea.

Esto tiene sentido tomando en cuenta que la firma de estudios de mercado eMarketer destaca que el número de hispanos que usaron la internet en EU durante 2005 superó los 15.7 millones, cifra que se estima subirá hasta los 16.7 millones en 2006, lo cual coloca a la comunidad hispana de EU, junto con México, como el grupo de consumidores más importante del mundo hispanohablante y, además, con una capacidad de compra que triplica a la de otros países.

Por ello, comercios en línea de América Latina han encontrado en los hispanos internautas de EU el perfil de cliente perfecto para venderle regalos para sus familiares y amigos en América Latina así como productos locales, que en menor medida son enviados a EU.

Muchos otros pequeños empresarios mexicanos han comenzado también a explotar el creciente y consumista mercado del internauta hispano en EU.

Tal es el caso del sitio tucasaenmexico.com, el portal de un grupo inmobiliario jalisciense que vende casas a mexicanos residentes en EU, así como la posibilidad de comprar muebles en línea desde California para entregarlos posteriormente en Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit y Zacatecas.

La cadena comercial Almacenes Éxito, de Colombia, otra de las naciones con alta concentración de emigrantes en EU, también ofrece esta posibilidad de compra en línea desde EU y pago con tarjeta de crédito y entrega en cualquier punto del país colombiano.

En su vecina Venezuela, el portal apuros.com, creado para enviar regalos de última hora, también permite la compra desde el exterior y son precisamente los venezolanos en EU su principal clientela.

Un mercado, el de la compra en línea de regalos para familiares fuera de EU, muy socorrido, el portal guatemalteco lo ofrece desde la dirección shopintermall.net.

En Perú, el portal mifiestaperu.com, permite contratar desde el exterior desde regalos hasta serenatas y pagarlas con la tarjeta de crédito en Los Ángeles. También en Perú, www.ewong.com, una de las principales cadenas de comercios, permite realizar compras a distancia para la familia en Lima u otras localidades. Por su parte, los chilenos fuera de su país pueden recurrir a la dirección deleites.cl para lo mismo.

jueves, julio 06, 2006

La comercialización de productos agropecuarios está llena de intermediarios


EN COLOMBIA


TOMADO DE PORTAFOLIO

La mayoría de los alimentos están sometidos a una cadena de comercialización que en ciertos casos incluye hasta seis intermediarios.

La comercialización de la mayoría de los productos agropecuarios sigue enfrentada a una larga cadena de intermediarios que, en opinión de los productores, perjudica tanto al agricultor como al consumidor final.

A pesar de que las grandes cadenas de supermercados y los expendios especializados han comenzado a entenderse directamente con los agricultores para el suministro de algunos productos, este sistema cubre apenas a unos pocos alimentos, en tanto que en los demás siguen requiriendo de diversos intermediarios, entre acopiadores, seleccionadores y distribuidores al por mayor, que son los que finalmente firman los contratos de abastecimiento con los supermercados.

El mayor problema se registra con los productos perecederos que provienen de zonas de minifundio y cuyo mercado de destino son tiendas o plazas.

De acuerdo con los resultados del seguimiento hecho por PORTAFOLIO a 20 productos agropecuarios, hay casos en los que se registran hasta seis intermediarios antes de que un producto llegue al consumidor final, lo que afecta la rentabilidad del agricultor e incrementa el precio final. Sin embargo, también hay alimentos que salen de la finca directamente al supermercado o a la fábrica que lo procesa para luego llevarlo al consumidor.

Según Eméramo López, funcionario de Fedepapa, el número de intermediarios en la comercialización depende no solamente del producto sino del tipo de cultivador, (pequeño, mediano o grande) y del mercado al cual se destine la cosecha (ver flujograma de la papa).

Hace 20 años, la Misión de Estudios del Sector Agropecuario encontró que algunos alimentos pasaban hasta por ocho manos antes de llegar a los hogares. Ahora, la cadena más larga se encuentra en seis intermediarios, que corresponde a frutas de producción casera (el recolector, el acopiador, el que traslada el producto a los grandes centros de consumo, el mayorista, el distribuidor y el tendero o expendedor). Este fenómeno también se da con pequeños agricultores que incluso venden la cosecha en el terreno, sin recolectar.

La apertura de nuevas opciones de comercialización de productos tales como la oferta pública a través de la Bolsa Nacional Agropecuaria, el crecimiento de la red de supermercados y la aparición de comercializadores especializados de frutas y hortalizas como Surtifruver de La Sabana, en Bogotá, han contribuido a mejorar los esquemas de comercialización y a reducir el número de intermediarios, generando mejores ingresos para los productores, modernizando cultivos y entregando productos de mejor calidad a los consumidores.

Aún así, más de la mitad de los productos perecederos siguen vendiéndose en pequeños expendios de barrio o en las plazas de mercado.

Por ejemplo, Antonio Cuéllar es un pequeño productor de plátano y yuca en Quimbaya (Quindío). Para obtener una cosecha de cualquiera de los dos productos debe trabajar durante más de un año.

Producir un kilo de plátano le cuesta alrededor de 300 pesos y uno de yuca 200 pesos. Sin embargo, al momento de vender estos alimentos se los pagan a 400 pesos el kilo de plátano y a 250 el de yuca, a precios de la semana pasada. En el primer producto obtiene una ganancia de 100 pesos por kilo, en tanto que en el segundo sólo alcanza un margen de 50 pesos.

En Bogotá, los consumidores pagan 1.400 pesos por el kilo de plátano y un precio similar por la yuca, es decir, hasta cinco veces más de lo que recibió el campesino, quien trabajó durante un año y expuso su capital al sol y al agua para luego recoger su cosecha y obtener una utilidad del 10 ó el 20 por ciento, cuando máximo. Esta rentabilidad sólo se logra en épocas como la actual en la que los precios de dichos productos están altos debido al invierno y a que no hay temporada de cosecha. Por lo general, la utilidad promedio del agro no supera el 3 ó 4 por ciento. Incluso, hay épocas en que se trabaja a pérdida.

En el caso de la yuca, los 1.200 pesos que hay de diferencia entre el valor que recibe el agricultor y lo que paga el consumidor no se los gana una sola persona. Una cosecha de yuca sale de la finca y pasa hasta por cinco dueños antes de llegar al consumidor.

El seguimiento hecho por PORTAFOLIO indica que el número de intermediarios depende del tipo de alimento, su grado de procesamiento y del sitio donde sea adquirido por el público.

La mayor cantidad de intermediarios se registra en los productos que son comercializados en las tiendas de barrio, pues en el caso de la yuca pasa hasta por cinco manos antes de llegar a los hogares (Ver tabla para grupos de productos)

Esto no sucede con los alimentos que se venden en los supermercados de cadena y en los expendios especializados, pues allí desaparecen los intermediarios, hasta el punto de que en algunos casos el almacén contrata con los propios agricultores la producción de determinados alimentos.

Carrefour es una de esas empresas. Según explicó Grégoire Kaufman, director de Mercancías de la multinacional francesa, la compañía tiene un equipo de compradores que viaja para buscar proveedores más cercanos con el fin de obtener productos de máxima calidad y con precios más reducidos. "Lo que se busca es que sea directo del campo al mostrador".

A través de ruedas de negocios y contactos con cámaras de comercio y las alcaldías, Carrefour realiza las compras directas, lo que evita uno de los intermediarios más costosos que es el del transporte.

Además, se tiene un Centro de Producto en Bogotá donde los productores entregan en la tarde la cosecha recolectada en la mañana, lo que garantiza alimentos más frescos.

En los casos donde los productores son muy pequeños, se busca que se organicen a través de cooperativas para facilitar las negociaciones.

Las cadenas también recurren a acuerdos con gremios y productores organizados para mantener a largo plazo un adecuado abastecimiento.

En otros casos, son los propios supermercados los que tienen fincas productoras lo que elimina la intermediación, como es el caso de Carulla Vivero.

En el caso de Cafam, entre el 35 y 40 por ciento de los productos perecederos se compran directamente a los productores o cultivadores.

Según Luz Marina Teuta, jefe del Departamento de Perecederos de Supermercados Cafam, otro 35 por ciento se adquiere a los grandes comercializadores que les compran a pequeños productores que disponen de transporte.

Pero si en los supermercados no hay intermediarios ¿por qué los precios son iguales que los de las tiendas, e incluso más altos?

Los administradores de las áreas de alimentos perecederos de las cadenas explican que cuando se contrata la producción con el agricultor éste recibe un mejor precio por su cosecha, bajo la condición de que suministre productos de determinada calidad y en los volúmenes pactados.

Así mismo, el surpermercado no solamente le ofrece al consumidor un producto seleccionado, sino que lo somete a temperaturas controladas, de tal manera que retarde su condición de alimento perecedero y de esa manera le entrega un artículo de mejor calidad frente al que el que adquiere en una tienda o en una ‘revueltería’.

El presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Rafael Mejía, sostiene que pese a que ha habido avances en algunos sectores, la situación sigue siendo crítica y que por eso el tema de comercialización hace parte del pliego presentado por el gremio al Gobierno, dentro de la agenda interna será necesario poner en marcha para hacerle frente a los retos del TLC con Estados Unidos y otros países.

Mejía asegura que en situaciones como la actual donde el invierno aumenta el costo de producción y reduce la rentabilidad porque las lluvias deterioran la calidad de los productos, los comercializadores aprovechan para subir los precios sin reconocerles parte de ese aumento a los campesinos.

Esta misma preocupación se extiende a los productores pecuarios. Según la gerente de Asoporcicultores, Consuelo Velasco, en lo que va corrido de este año, los precios del cerdo gordo en pie pagado a los productores, disminuyeron 12 por ciento, es decir 500 pesos por kilo. Incluso en el Valle ha sido de 800 pesos, pero estas mismas disminuciones no se trasladan al consumidor.

Es el número de personas que intervienen en la comercialización de papa y yuca, antes de llegar al consumidor.



PISCICULTURA, CADENA DE RIESGO

La piscicultura en estanque también enfrenta problemas por el exceso de intermediarios. Una libra de mojarra pasa hasta por cuatro manos antes de llegar al consumidor. Sin embargo, en esta cadena, el margen de utilidad es inferior al de los productos agrícolas. Mientras a un piscicultor le cuesta 1.400 pesos producir una libra de mojarra roja, cuando la vende recibe entre 1.600 y 1.800 pesos, en tanto que al consumidor final paga 3.000 pesos. Los intermediarios logran un margen cercano al 50 por ciento, pero asumen los costos de transporte y refrigeración.

Tendencias de consumo en el país - COLOMBIA



TOMADO DE LA REPUBLICA

Paola Ramírez Leaño/paramirez@larepublica.com.co/Bogotá

Las compras a crédito y no con dinero físico es una de las tendencias del consumo colombiano, según se desprende de un estudio de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), que será presentado esta semana en Marketing Masivo 2006, evento organizado por el gremio de los comerciantes y por Walbar de México.

Otras de las proyecciones que se evidencian es el desarrollo de supermercados entre 1.000 y 2.500 metros cuadrados, las alianzas entre fabricantes y comerciantes para poner tiendas compartidas, la demanda por los productos ecológicos y el impulso de los centros comerciales abiertos.

Precisamente, los centros comerciales cada vez toman más fuerza en el país. De acuerdo con estadísticas dadas a conocer por Fenalco, en Colombia se han levantado 40 establecimientos de este tipo en los últimos 30 meses, lo que significa uno cada 23 días.

Esto ha sido jalonado, principalmente, por el buen momento por el que pasa la economía, el mejor en los últimos diez años. Específicamente, se destaca el incremento de la actividad edificadora, generado por la guerra de crédito hipotecario, lo que ha ampliado las oportunidades de expansión de centros de comercio.

Según el estudio, las marcas propias también experimentarán un crecimiento significativo. Es así como el 78 por ciento de los consumidores apuesta por un aumento fuerte de la cuota de mercado de este tipo de signos.

Es de señalar que las tendencias consignadas en el estudio de Fenalco, realizado por el director Económico del gremio, Rafael España, son el resultado de proyecciones de “futurólogos” del Banco Cetelem, el número uno en el mercado de crédito de consumo en la zona del euro, sobre el consumidor español de la próxima década.

Dentro de las proyecciones también vale la pena mencionar, una que dice que es posible que los comerciantes ofrezcan a los consumidores, por entrar en sus tiendas, vales canjeables por productos.

Marketing alternativo

El marketing alternativo es otro de los elementos analizados por la agremiación. En este sentido, el estudio señala que los folletos son una nueva arma competitiva en el mercadeo. Éstos son un “remedio ingenioso” para seducir a los cazaofertas.

De acuerdo con el análisis, este tipo de publicidad tiene hoy en día una nueva función: no solamente sirve para anunciar descuentos, sino que es utilizado para atraer consumidores al establecimiento, presentando marcas líderes que no se encuentran en oferta, como lo presumiría el cliente.

A este respecto, el gremio propuso una hipótesis, según la cual basta con anunciar un producto en los folletos para que el establecimiento incremente sus ventas, sin que sea necesario que el bien tenga un precio más reducido

“Los folletos aventajan la publicidad realizada en medios impresos porque permiten la inclusión de un gran número de referencias y de un amplio espacio para las marcas propias”, dice el análisis.

Se recomienda que se coloque el precio en este tipo de impresos. “Anunciar un descuento de un X por ciento no basta. Esto es más válido aún para bienes como vestuario”.

Otro punto a tener en cuenta dentro del marketing alternativo, es el concerniente a las fechas que los comerciantes pueden aprovechar. Se destaca el día del contador, consumidor y locutor en marzo; el día mundial de la salud y el día del florista en abril; el del maestro y el comerciante en mayo; el del medio ambiente y del abogado en junio; y el del economista y el transportador en julio.

Avances

Marcas y tiendas


Según un estudio de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), las marcas propias avanzan más allá de la búsqueda de productos a precios bajos. Sin embargo, el análisis señala que en Colombia está “biche” la oferta de marcas propias de comida congelada, refrigerada o fresca y que también es poco lo que hay en materia de artículos de oficina.

De otro lado, se destaca el tema de las tiendas de barrio. De acuerdo con el gremio, entre los factores que explican el crecimiento de la tienda aparece un nuevo elemento: aumento en el surtido. El año pasado el número de marcas ofrecidas por las tiendas de barrio creció 4,5 por ciento, según Nielsen. El último reporte divulgado por Nielsen (mayo) revela que “no hay diferencial de precios entre los ítems comunes ofrecidos por los dos canales: tiendas y supermercados”.

Las tiendas crecen más que los supermercados


TOMADO DE PORTAFOLIO

La ampliación en el portafolio de marcas y la cercanía con los consumidores se convierten en factores que aventajan a los pequeños negocios del comercio.

Los grandes supermercados aumentan los metros cuadrados del área de ventas con la apertura de nuevos almacenes, lo que haría pensar que otros modelos de comercio se rezagan.

Sin embargo, un estudio de Nielsen que revelará hoy Fenalco plantea otra realidad: las ventas de las tiendas crecen más que las de los supermercados.

Según el reporte a mayo, la variación en las cantidades físicas vendidas de una canasta de productos que diseña Nielsen, en los supermercados es de 4,0 por ciento y en las tiendas de barrio es de 8,0 por ciento.

Para la Dirección Económica de Fenalco uno de los factores que explican el crecimiento de la tienda es que "no existe diferencial de precios" entre los artículos que ofrecen los dos canales.

Al respecto, el gremio considera que de esta manera se descarta la percepción de que las grandes empresas del comercio, vía volumen, pueden beneficiarse en las negociaciones con sus proveedores. El tema será tratado hoy en el evento Marketing Masivo 2006.

A lo anterior, se suma que los tenderos han aumentado el surtido, lo que le permite acercarse más a las preferencias del consumidor. El año pasado aumentó en 4,5 por ciento el número de marcas ofrecidas por estos establecimientos.

¡Olvídese de los críticos! Wal-Mart es una gran empresa

Retail - Latin America -http://retailchile.blogspot.com



Diario Financiero publica en exclusiva para Chile la columna semanal de Jack y Suzy Welch. Aquí el ex presidente de General Electric y la ex jefa de redacción de Harvard Business Review, responden las inquietudes de lectores de todo el mundo y entregan las claves para una gestión exitosa. Jack y Suzy Welch, son autores del best seller internacional “Winning” (“Ganar”).

Pregunta: ¿Es Wal-Mart una fuerza del bien o del mal?
Respuesta: Hemos oído esta pregunta con creciente frecuencia en los últimos meses, pero tal vez con apasionada intensidad por parte de un estudiante de colegio secundario que la planteó de la manera en que usted la ve aquí, aunque con esta cita adicional: “Usted dice que los negocios son buenos para la sociedad. Pero Wal-Mart los destruye”.
¿Destruye Wal-Mart los negocios?
De ninguna manera. Mire, Wal-Mart es una gran compañía. Tal vez es políticamente incorrecto decirlo hoy, pero es verdad. Wal-Mart ayuda a la prosperidad de individuos, comunidades e inclusive completas economías.Sí, Wal-Mart es grande y se está agrandando cada vez más. Si, su modelo empresarial amenaza a competidores, y su poder de compra aterra a abastecedores. Pero eso no hace a Wal-Mart algo maléfico, sino un objetivo importante para críticos que, por sus propias razones, no desean reconocer las muchas maneras en que Wal-Mart mejora las vidas.Primero y principal, los precios de Wal-Mart tienen gran impacto positivo en la calidad de vida de millones de consumidores. Ningún otro minorista ofrece tantos buenos productos por tan poco, desde comestibles y artículos para escolares hasta remedios y artefactos para el hogar. Y al hacer eso, Wal-Mart contribuye a mantener bajos los gastos del hogar, de una manera que ningún programa social o del gobierno puede ni siquiera intentar.Además, Wal-Mart ayuda a las personas a más largo plazo, y de manera más apasionante. Proporciona a sus empleados tremendo acceso para ascender, inclusive a aquellos con una educación modesta. En la organización hay numerosas historias de empleados que comenzaron en la última posición, o como cajeros, y terminaron ocupando cargos gerenciales.Y ahora que Wal-Mart está creciendo a nivel internacional, algunas carreras han comenzado con mercadeo en Texas y logística en Arkansas y han concluido con cargos ejecutivos en Europa y en Asia.
Sólo el ejército de Estados Unidos se aproxima a Wal-Mart cuando se trata de proporcionar adiestramiento y oportunidades para personas que no tienen otra manera de romper un estilo de vida que consiste en recibir un sueldo tras otro. Gracias a ese tipo de empresas, las personas acceden a un completo nuevo mundo de posibilidades.Por supuesto, los bajos precios de Wal-Mart, y su gran fuerza laboral, tienen un efecto acumulativo en las economías locales y nacionales donde actúa. Precios bajos de mercancías mantienen la inflación controlada, en tanto el gran poder de compra de los empleados conserva alta la demanda.
¿Es eso diabólico? Pues bien, existen críticos que acusan a Wal-Mart de destruir comunidades enteras al eliminar los pequeños comercios: las farmacias, las ferreterías, las mueblerías y las tiendas de comestibles, que, dicen, se preocupan mucho más por clientes y empleados.Esos críticos sienten nostalgia por un pasado que nunca existió.Sí, Wal-Mart ha representado el fin de muchos negocios locales. Y sí, en algunos de ellos, los clientes eran saludados por su nombre de pila cuando cruzaban el umbral. Pero fueron esos mismos clientes los que decidieron comprar en Wal-Mart cuando apareció en la población. Al parecer, los bajos precios tenían más importancia para la calidad de la vida que un saludo y una sonrisa. Eso no forma parte de una conspiración. Es que el mercado libre funciona así.En cuanto a que en esos negocios pequeños los empleados “son tratados mejor” -se trata de un disparate. En la mayoría de las pequeñas poblaciones el dueño de un negocio era aquel que manejaba el vehículo más lujoso, vivía en la casa más elegante, y pertenecía al country club local. Entre tanto, sus empleados no estaban precisamente compartiendo su riqueza. Sólo en excepcionales situaciones contaban con seguros de vida o de salud, y tampoco recibían mucho en materia de entrenamiento o de grandes salarios. Y muy pocos de esos dueños de negocios proyectaban crecer o expandir sus actividades. Sus vidas eran muy cómodas. Eso era muy bueno para ellos, pero no para sus empleados, deseosos de tener una carrera capaz de cambiar sus vidas.Los críticos también acusan a Wal-Mart de ser brutal con sus abastecedores. Ellos dicen que es difícil negociar, cuando la empresa “es dueña” del canal de comercialización. No importa el producto, usted le vende a Wal-Mart en los términos que exige, o no puede vender nada.Admitimos que eso es cierto.La gran porción del mercado que posee Wal-Mart le ofrece una substancial influencia sobre sus abastecedores. Pero en décadas de negociar con sus ejecutivos en General Electric, por ejemplo, los compradores de Wal-Mart nunca actuaron violando la ética o de manera injusta. Eran simplemente duros.
General Electric ganó gran cantidad de negociaciones con Wal-Mart, y perdió algunas. Pero también el hecho de perder tiene su lado positivo.Obligó a GE a tratar de determinar cómo podía mejorar las cosas bajando sus costos de fabricación, o mostrando mayor flexibilidad en el diseño y embalaje de un producto.En resumidas cuentas, los precios se mantuvieron bajos, y el cliente ganó. Y eso es lo que propulsa a Wal-Mart: mantener a sus clientes satisfechos. Y gracias a eso sigue aumentando sus ventas y ganancias.Sí, seguramente habrá “víctimas” debido al éxito de Wal-Mart. Algunos competidores deberán cerrar sus puertas debido a ese modelo empresarial. Y algunos empleos se perderán en el proceso. Pero, de cierta manera, Wal-Mart no es diferente a Toyota en la industria automotriz.Cuando Toyota llegó en la década del setenta, también fue acusada de afectar el status quo. Han pasado varias décadas y la mayoría de las personas ahora acepta que Toyota, simplemente, tiene una mejor manera de hacer negocios. Su propuesta de brindar valor a los consumidores aumentó los estándares de toda la industria. Eso obligó a muchas empresas automotrices que perdieron su ventaja en materia de fabricación y de diseño a despertar, reinventar sus modos de producción, y manufacturar mejores automóviles por mucho menos dinero.Toyota fue un agente de cambio, y ha hecho mucho más por la sociedad que cualquier compañía fracasada.Y esa es también la historia de Wal-Mart. Es una gran compañía que ayuda a los consumidores y empleados a ganar y a crecer. Mientras lo siga haciendo, también ganará y crecerá. Y de manera merecida.

Fuente: diario Financiero, 24 de abril del 2006

Falabella busca consolidar negocios en Colombia



Falabella pretende consolidar sus operaciones en Colombia, especialmente su negocio de tiendas de artículos para el hogar y construcción, donde es socia con el grupo local Corona.

Falabella pasó de una participación de 35 por ciento a un 49 por ciento en Sodimac Colombia, pero busca alcanzar el 50 por ciento de la propiedad de esa firma.

"Hemos logrado llegar a tener el 49 por ciento de Sodimac Colombia. (Ahora) Queremos ser igualitarios, para poder consolidar los resultados", dijo Reinaldo Solari, presidente del directorio de Falabella, a periodistas.

"Nosotros con el 49 (por ciento) estamos perjudicados en presentar nuestros resultados. Entonces queremos llegar al 50 (por ciento) nada más", agregó Solari.

El directivo de la firma chilena, sin embargo, aseguró que aún no hay ningún acuerdo de acercamiento entre ambos grupos, aunque dijo que "siempre hay algo que negociar".

Dichas negociaciones, aseguró Solari, se pueden enmarcar incluso en la participación de Corona en las tiendas por departamento de Falabella en Colombia y en el negocio crediticio, donde funciona la tarjeta de crédito CMR.

Corona tiene una participación de un 35 por ciento en dichos negocios.

"Nosotros estamos abriendo Falabella y CMR que está andando y ahí nosotros somos mayoritarios. Esperamos que ellos se den cuenta que les conviene negociar en partes iguales (en Sodimac Colombia)", aseguró Solari.

Falabella, en tanto, abrirá la primera tienda por departamentos en ese país en el segundo semestre del 2006.

"Si ellos dicen que no, no. Esperemos. Cuando Falabella crezca, cuando CMR funcione bien van a tener interés en conversar", agregó Solari.

Falabella, con casa matriz en Chile, tiene operaciones en Argentina, Colombia y Perú y participa también en el negocio bancario e indirectamente en el rubro farmaceutico.


Fuente: INVERTIA

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