sábado, mayo 10, 2014

Modelo comercial: ¿hacia dónde vamos?


Modelo comercial: ¿hacia dónde vamos?

Comparto #EnClaveRETAIL el capítulo que aporto al el Ebook (gratuito y sin ánimo de lucro) Claves del Retail (Visión 2013-2015):
ClavesRetailAutores
(Para los apasionados del retail, tenderos de toda la vida este Ebook no tiene desperdicio, os animo e invito a leer todos los artículos; es un regalo… y además GRATIS! ;-)

Modelo comercial: ¿hacia dónde vamos?

(Por; José Ignacio Perier)
Cuando de vender se trata, y creedme si os digo que en todos los negocios que conozco se trata de lo mismo, la cuestión es vender algo a alguien y con la mayor cantidad, margen y frecuencia posibles. Es entonces –cuando de vender se trata– cuando el modelo comercial se erige en el ADN que dirige absolutamente todos los planes, procesos y acciones encaminados a lograr nuestros resultados.
Pretendo abordar este artículo desde el pragmatismo y la experiencia que nos da la tienda y el contacto habitual con el cliente, huyendo en la medida de lo posible de las definiciones teóricas que nos ofrecen las distintas escuelas de negocio.
Para comenzar centrando el tiro, me valdré de las definiciones que nos ofrece la RAE (Real Academia Española) para el concepto que hoy nos ocupa:
    • Modelo: aquello que se toma como referencia para tratar de producir algo igual (la forma y manera en la que decidimos hacer las cosas).
    • Comercial: la transacción que se lleva a cabo con el objetivo de comprar o vender un producto (lo que hacemos: ¡vender!).
Así pues, la elección del modelo comercial y de los procesos de los que nos sirvamos para lograr nuestras ventas definirán el objeto de nuestro negocio y determinarán nuestros resultados.
En las páginas que siguen, haremos un breve recorrido por la historia del comercio, hablaremos de su evolución y adaptación al entorno. También apuntaremos las claves y diferentes tipologías en lo que a modelos comerciales se refiere, trataremos del aporte de valor, de los necesarios procesos y del cliente. Asimismo, reflexionaremos sobre qué es lo que demanda y necesita hoy el cliente e interpretaremos las señales que nos está enviando sobre la evolución de sus comportamientos y la afectación al consumo. Por último, intentaremos aportar las claves que afectarán al retail en un futuro próximo.

Punto de partida

Desde los orígenes de la humanidad, el comercio ha estado siempre presente, primero posibilitando el sustento de sus gentes y la supervivencia de la sociedad y, posteriormente, dotándola de mayor grado de desarrollo, comodidad y lujo.
La caza, la recolección y el autoabastecimiento inicial, poco a poco, fueron dando paso a la agricultura, al pastoreo y a las manufacturas, que hicieron posibles excedentes de mercancía con los que poder comerciar mejor con otros individuos y sociedades.
Al trueque, que en esencia es todo un modelo comercial al que en situaciones tan difíciles como las actuales seguimos recurriendo con éxito, le siguieron otros modelos más sofisticados. La introducción de la moneda supuso una auténtica revolución, lo que propició los orígenes del comercio moderno.
Posteriormente y durante la Edad Media, se generalizaron las rutas comerciales de larga distancia: las cruzadas y el Camino de Santiago conjugaban religión y comercio casi a partes iguales; las rutas de la Seda y de las Especias se adentraban cada vez más en el continente asiático y fueron uno de los gérmenes del posterior descubrimiento de América.
Surge la banca, lo que unido a las nuevas rutas transatlánticas genera la necesidad de capital para financiar la consecución de mercancías y la apertura de nuevos mercados. Conceptos como inversión y capitalismo mercantil comienzan a tomar fuerza y a configurar una economía a escala mundial.
Los artesanos se agruparon en gremios, para poder atender mejor sus negocios, defender sus intereses y muy especialmente comercializar sus productos, siendo conscientes de que la concentración les ofrecía una ventaja competitiva, lejos de sentirla como amenaza frente a la competencia.
Hoy en día muchas ciudades mantienen esa herencia gremial, que es tan comercial como artística. Baste citar dos ejemplos de ello: las calles Platería y Trapería vertebran el centro histórico y comercial de Murcia, y la calle Mayor de Alcalá de Henares es heredera del antiguo barrio judío de la ciudad complutense. Ambos ejemplos, y seguro que muchos otros, son hoy auténticos centros comerciales al aire libre que han sabido evolucionar al ritmo que marcaban los tiempos, y siglos después continúan gozando del favor de los vecinos, que no tienen más remedio que convertirse en clientes.Las grandes revoluciones han influido en los patrones y estilo de vida de sus gentes, así como la Revolución Industrial marca un antes y un después en lo que al consumo y al comercio se refiere.
Recordemos también la lucha ideológica (entre otras muchas cosas) entre el modelo comunista y el capitalista. Sin duda, constituyen dos formas antagónicas de entenderlo todo, especialmente las relaciones comerciales, que llevaron al mundo durante el siglo a una peligrosa confrontación de la que parece que actualmente nos estamos recuperando.
El comercio ha sido, es y muy probablemente continúe siendo el motor de la sociedad. Tradicionalmente los comerciantes han sabido adaptarse a las circunstancias y cambios sociales, sin poner en peligro la continuidad de su actividad y, en muchas ocasiones, sabiendo aprovechar las particularidades y sinergias de cada época y lugar. La actividad comercial es de vital importancia para el sustento y desarrollo de los pueblos.
En muchos casos, más que la adaptación a la evolución de los clientes, lo que se ha generado es una cierta anticipación, ya que, de tanto leer las señales e interpretar los indicios disponibles, los comerciantes han ido adquiriendo la facultad de prever y condicionar los comportamientos sociales en lo que al consumo se refiere (el Día de la Madre, San Valentín o «Ya es primavera en el…» son buenos ejemplos del condicionamiento comercial que afecta a la sociedad).
Aunque parezca una perogrullada, los «tenderos» sabemos que, para poder vender, antes hemos de planificar las campañas y comprar mercancía suficiente (pero sin pasarnos, como cuando jugamos a las siete y media), por lo que necesitamos hacer previsiones (compra vs. venta) para poder abastecernos de forma óptima. Recuerdo que durante mis muchos años de hipermercado era un referente cultural hablar del famoso «cuarto de hora de adelanto», que sin duda nos ofrecía una ventaja competitiva con respecto al resto de los operadores.

Modelos y procesos

Si me permitís recurrir a una imagen artística, os propongo pensar en el pintor, escultor o fotógrafo que elige con sumo cuidado el modelo que pretende inmortalizar, bien sea una persona, un paisaje o una escena. Para crear su arte ha de valerse necesariamente de los procesos, técnicas y herramientas adecuados a su oficio. Los procesos, técnicas y herramientas son imprescindibles para lograr convertir en realidad cualquier idea. Es una lástima que muchas buenas ideas no lleguen a materializarse por no disponer de unos procesos y materiales adecuados.
Por lo tanto, es de vital importancia elegir, pensar y repensar el modelo a crear. Y, una vez que estemos absolutamente seguros, implementarlo de manera adecuada para obtener las ventas y beneficios esperados. Pero no es menos importante diseñar, elegir y optimizar los procesos necesarios (hacer el boceto, perfilarlo, colorearlo, esculpirlo… o fotografiarlo). Sobre las herramientas y materiales a utilizar, no tenemos ninguna duda de que han de ser los apropiados. Es una lástima que muchas obras de arte no hayan llegado a nuestros días en óptimas condiciones por culpa de la mala calidad de los materiales o por una descuidada técnica. De la profesionalidad del artista, no es necesario decir nada en este punto, ya que entiendo ha de ser como el valor en la mili: se presupone, ¿no? Pues bien, pasando del arte al retail, podemos apreciar que no hay demasiadas diferencias en lo que atañe al modelo y la ejecución.
El modelo comercial es a un tiempo el corazón y el cerebro de nuestra tienda, ya que su diseño tiene como objetivo aportar valor a los productos y/o servicios que vendemos a nuestros clientes. Es importante hacerlo con la mayor sencillez y eficacia posibles en lo que a procesos y consecuentemente a costes se refiere. El mecanismo de una tienda (y en esencia los comercios tiendas son) es bien sencillo, ya que el beneficio se obtiene de la diferencia entre lo que nos cuesta poner a la venta el producto y el precio que finalmente paga el cliente. Cierto es que muchos factores complican esta aparentemente sencilla operación matemática, variables que hemos de tener muy en cuenta a la hora de definir tanto nuestro modelo de negocio como los procesos y profesionales que lo harán viable. Pues bien, factores a tener en cuenta en nuestro modelo comercial son:
    • Materias primas, fabricación, elaboración y/o manipulación.
    • Almacenaje, transporte, distribución y recepción.
    • Implantación, reposición, limpieza y orden.
    • Profesionales necesarios para realizar todos los procesos que decidamos implementar (cuantos más procesos, más personas y más costes, y, cuanto más complejos sean los procesos, más especializados y costosos serán los colaboradores que necesitemos).
    • Diferencias de mercancía:
      • mermas (en productos frescos);
      • descuadres administrativos;
      • hurtos (tanto internos como externos).
    • Gastos corrientes:
      • alquileres/hipotecas;
      • suministros, climatización, limpieza…;
      • marketing, publicidad y decoración;
      • seguridad y mantenimiento;
      • administración;
      • y tantos otros como consideremos necesarios, en virtud del modelo comercial que haga rentable nuestro negocio.
    • Gastos/ingresos financieros, que dependen de tantas circunstancias, que hay que calcular para cada caso concreto; y, salvo que nuestra empresa tenga una rotación y un volumen muy considerables, normalmente suele ser gasto.
    • El margen comercial es el que compensará todos estos gastos, pretendiendo un sobrante razonable que será el beneficio que obtendrá el tendero por el ejercicio de su profesión.
    • … y por último, los impuestos de todo tipo (IVA, IGIC –impuesto general indirecto canario–, impuestos especiales…), de los que os recuerdo tan solo somos recaudadores, pero que el cliente nos paga a nosotros, con lo que psicológica y realmente forman parte del precio con el que «cargamos» los artículos que ponemos a la venta.
Tras repasar esta «breve» lista de variables –como habréis apreciado, todas ellas al alza–, podemos concluir que son muchos los incrementos que ha de sufrir el PCSI (precio de coste sin impuestos) de un artículo para convertirse en PVP (precio de venta al público) y que finalmente pueda comprarlo el cliente. En consecuencia, para poder vender los productos a los consumidores por un importe superior a su PCSI, hemos de conseguir aumentar significativamente el valor que para el comprador tiene el producto o servicio que ponemos a la venta. Para eso es para lo que nos valemos del modelo comercial y de los procesos adecuados.
O somos capaces de revalorizar el producto mediante el proceso anteriormente descrito y que así lo aprecie el cliente y esté dispuesto a pagar lo que le pedimos, o tenemos que simplificar absolutamente todos los procesos necesarios para ser más baratos que nuestra competencia y poder competir aunque tan solo sea en precio. Resumiendo: o aportamos valor como AppleMercedes y Loewe, o bien hemos de ser percibidos como los más baratos, como DIALidl o Primark.
Mediante el modelo comercial adecuado, pretendemos hacer más atractivo, accesible o deseado nuestro producto a los consumidores. Por lo tanto es clave, a la hora de definir el método, conocer lo mejor que nos sea posible tanto a los consumidores como la tipología de productos y servicios propios de nuestro sector.
Así pues, previamente a la elección y construcción de nuestro modelo comercial, tenemos que estudiar y conocer a nuestro cliente objetivo, sus necesidades, sus opciones, sus posibilidades económicas…, ¡todo! Y, con esa información, tenemos que tomar decisiones y elegir tanto lo que queremos como lo que no queremos, siempre pensando «en modo cliente». Y trabajar duro en optimizar nuestro modelo de negocio, dotándolo de procesos, herramientas y profesionales que aporten el mayor valor posible a nuestra mercancía. Eso sí, invirtiendo en ello los recursos razonables.
Llegados a este punto, me gustaría recordar la célebre frase de Bill Cosby:

“No sé cuál es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo.”
Puede parecernos una mera frase ocurrente e ingeniosa, que sin duda lo es, pero encierra una gran verdad, ya que nos alerta sobre el mayor de los peligros que corremos al decidir el modelo comercial que utilizaremos para vender nuestra mercancía.
Actualmente conviven con éxito en el mercado numerosos modelos comerciales, que responden a una serie de características que distintos operadores explotan de manera pura o combinada. Os propongo el siguiente listado, que evidencia las múltiples posibilidades al respecto:
      • venta asistida
      • venta de libre servicio
      • venta asesorada
      • grandes superficies
      • medianas y pequeñas superficies
      • tiendas de conveniencia
      • generalistas
      • especialistas
      • hipermercados
      • supermercados
      • mercados tradicionales
      • mercadillos de venta ambulante
      • centros comerciales
      • grandes almacenes
      • «tiendas de chinos»
      • category killers
      • lujo
      • outlet
      • low cost
      • proximidad
      • tienda física, online o mixta
Intentar satisfacer las necesidades de todas las tipologías de clientes, en todos los momentos y circunstancias, no solo es frustrante, sino que además no es posible y, si lo fuera…, no nos reportaría beneficio alguno.
Uno de los errores más habituales consiste en ir «engordando» y complicando nuestro modelo comercial, tanto que se convierte en un traje a medida de un cuerpo deforme, que funciona sólo en teoría, pero que en la práctica hace aguas por todos los lados y nos cuesta un dineral. Supongo que conocéis la célebre frase de Alec Issigonis, el diseñador del Mini:

“Un camello es un caballo diseñado por un comité.”
Intentando no caer en el error del «comité» que menciona Alec, podemos aglutinar coherentemente las características que más valor aporten a nuestro cliente, o bien optar por especializarnos en alguna de ellas. Lo que no podemos hacer, bajo ningún concepto, es disparar a todo lo que se menea, ya que solo conseguiremos derrochar munición, llevándonos algún que otro susto… y disgustando a todo el mundo.
Asimismo, es el momento de planear y de garantizar que dispondremos de los recursos necesarios para la correcta explotación del negocio. Los procesos que diseñemos e implementemos han de responder siempre a nuestro «ticket mínimo» para con el cliente.
Por otra parte, nuestro estándar de calidad no es negociable a la baja y en función de las excusas del momento, bien estén relacionadas con los medios materiales, con la escasa o deficiente formación de las personas o con los caprichos de la dirección.
En la actualidad, un gran número de modelos de negocio configuran la amplia oferta comercial de la que los consumidores pueden disfrutar, siempre y cuando estén dispuestos a pagar por ello: desde el modelo de la tienda de barrio, pasando por el del mercado tradicional, el del autoservicio, el del súper, y la revolución que supuso el hipermercado en su momento…, hasta las posibilidades, ya realidades, que el comercio online nos aporta.
Las necesidades del cliente evolucionan a un ritmo endiablado, y hoy en día las tecnologías posibilitan retos inimaginables hace tan solo unas décadas. Así, el surtido se puede ampliar y profundizar virtualmente tanto como queramos, sin necesidad de grandes inversiones al respecto.
La actual crisis económica y social está sometiendo a un intenso proceso de revisión a aquellos modelos de negocio que no aportan lo que el cliente espera o que no están sabiendo evolucionar de manera apropiada. Los modelos y las organizaciones que sepan aprovechar las oportunidades que se nos presentan en estos tiempos inciertos saldrán fortalecidos.
A los tenderos nos toca, en suma, descubrir las necesidades y deseos que la sociedad ansía satisfacer, para ofrecerles a nuestros clientes los productos y servicios que están dispuestos a comprar. Con ese fin, tendremos que utilizar, construir, interpretar y optimizar los modelos comerciales adecuados para cada tipo de actividad, cliente y necesidad.

El cliente y sus expectativas

La respuesta está en el cliente, siempre está en el cliente. Pero tenemos que hablar con él, preguntarle bien, conocerle y saber qué nos compra y por qué… y qué es lo que estaría dispuesto a comprarnos y nunca nos compra. Tenemos que escucharle de forma activa e interpretar las señales de lo que hace o deja de hacer, así como de los motivos que le mueven en cada momento. Todo esto es vital para que podamos ofrecerle al consumidor aquello que está deseando comprar.
Con frecuencia recurro a una breve e ilustrativa historia, con la que seguro que nos sentimos identificados:
Cualquiera de nosotros y ante una misma necesidad, como es el comer, en virtud de las tres diferentes situaciones que os expondré a continuación, deseamos servicios y sensaciones tan diferentes que estamos dispuestos a pagar por ello cantidades que en nada tienen que ver las unas con las otras:
1.ª situación.- Durante una dura e intensa reunión de trabajo, se nos hace tarde y sentimos la necesidad de comer, y, como no queremos perder más tiempo del imprescindible y no nos sobra el dinero, decidimos tomar un menú del día en el bar de la esquina, de esos menús de 7,99 euros, que además nos sirven en un periquete.
La comida es razonablemente buena, económica y rápida. Eso sí, el mantel es de papel, y el vino, peleón, aunque con gaseosa se deja beber. Elegimos postre o café y regresamos rápido al trabajo, que es lo que pretendíamos.
2.ª situación.- Un sábado con los niños y también a la hora de comer, además de no apetecernos mucho cocinar, lo que queremos es que los pequeños se diviertan a la par que se desfogan y nos dejan tranquilos un rato a los mayores.
Por si fuera poco, un juguetito de regalo, de esos que «por casualidad» van incluidos en el Happy Meal, sería la guinda del pastel. Matamos dos pájaros de un tiro. Entonces, la solución se nos antoja fantástica: el burger, bien sea King o de cualquier otra cadena, es la solución ideal por menos de cinco euros por pequeño.
En este caso, nos damos por satisfechos con la experiencia lúdica de nuestros hijos, con que corran de un lado para otro sin molestar a nadie y regresen a casa algo más tranquilos y con su regalito como botín.
3.ª situación.- Se acerca la noche, quizá una de esas noches en las que todo parece que promete; los niños están a buen recaudo o con posibilidades de estarlo y, por los indicios que te llegan, parece ser la ocasión propicia para salir a cenar con tu pareja y… quién sabe, ¿verdad?
En esta ocasión, y con la excusa de la necesidad de comer, seguro que estamos dispuestos a planear una cena algo más especial: el ambiente nos exige que esta vez el mantel no sea de papel ni el vino peleón; tampoco optaremos por un menú económico…
En fin, creo que me comprendéis perfectamente, ¿no? Con esta cena, en definitiva, alimentarse es lo de menos: estás ante la posibilidad de disfrutar con tu pareja de la velada inolvidable que no quieres que se pueda echar a perder por escatimar unos cuantos euros.
Como podemos apreciar en las tres situaciones relatadas, la necesidad aparente y común del cliente es la misma: la comida. Pero las expectativas del mismo cliente, y ante la misma aparente «unidad de necesidad», varían infinitamente dependiendo de un gran número de variables. Por lo que la satisfacción con el producto o servicio adquirido estará en función de esas circunstancias diferenciales.
Y es que son muchas las variables a tener en cuenta por el consumidor a la hora de elegir comprar en una u otra tienda. Cada persona, además, les da importancia a aspectos diferentes, y dependiendo de otras circunstancias también modificamos tanto nuestras preferencias como nuestras expectativas.
Es prácticamente imposible, por tanto, satisfacer mediante un único modelo comercial, aunque sea mixto y muy complejo, a la totalidad de los consumidores potenciales, aunque tengan la misma necesidad, como lo es comer o vestir. Mis gustos y necesidades serán diferentes a los de otras personas, y hasta los míos evolucionarán y diferirán mucho en función de las diferentes circunstancias y situaciones. Por poner otro ejemplo: mi forma de vestir es diferente cuando trabajo a cuando disfruto de un fin de semana en el campo con la familia. Y qué decir de cuán distinto vestimos un día de playa o cuando somos invitados a una boda.
El conocimiento real del consumidor, de lo que necesita y siente es indispensable. Hemos de saber qué es lo que quiere el cliente, aunque él mismo no lo tenga muy claro, ya que de ello depende que el modelo de negocio que creemos sea un éxito o un fracaso.

“Hay un único «jefe»: el cliente. Y es capaz de despedir a todo el personal de la empresa, desde el más alto cargo hasta el último de la fila, solo con gastarse su dinero en otra parte.”
Sam WALTON, fundador de Waltmart
Precisamente por eso, hemos de tener especial cuidado y debemos tratarlo con la madurez y honradez que sin duda merece. Para ello tenemos que preguntarnos:
      • ¿Cuáles son sus necesidades y deseos?
      • ¿Cuánto dinero está dispuesto a invertir en satisfacer sus necesidades?
      • ¿De cuánto tiempo dispone?
      • ¿Tiene coche?
      • ¿A qué le da importancia y a qué no en cada momento?:¿Cómo se siente cuando compra?
      • proximidad
      • comodidad
      • surtido
      • precio
      • calidad
      • diseño
      • servicio
      • Y ¿qué puedo hacer para fidelizarlo sin retenerlo, para que quiera regresar sin que se sienta un «rehén» de los cupones descuento, tarjetas de fidelización o cualquier otra herramienta destinada a obligarlo a regresar a mi tienda?
Hablar con el cliente, conocerlo, tratarlo y hasta ser tú tu propio cliente es absolutamente imprescindible para tener éxito en la elección, construcción y optimización de un modelo comercial de futuro, que satisfaga las expectativas de nuestros clientes.
Claves de futuro
Mucho hemos hablado acerca de los modelos de negocio de éxito, y seguro que el tema dará más de sí, ya que como comerciantes nuestro propósito es vender más y mejor para obtener los mayores beneficios posibles. Para ello hemos de ofrecer a los consumidores aquello que estén deseando comprar, aunque no lo sepan, y hacerlo tan fácil como seamos capaces.

“La simplicidad es la máxima sofisticación.”
¿A que parece sencillo vender golosinas a la salida de un colegio, o medicinas en las proximidades de un consultorio médico, o…? (¡Sigue pensando, porque estoy convencido de que aún queda alguna idea magnífica que no se nos ha ocurrido a ningún tendero!)
En la actualidad, marzo del 2013, las circunstancias socioeconómicas por las que atraviesa nuestra sociedad son complicadas. La crisis económica, los altos niveles de paro (superiores al 25 %), y todos los indicadores que queramos añadir, han contribuido a que se produzca un significativo retroceso del consumo, por lo que vender más se hace cada vez más complicado, sea cual sea el sector en el que operemos. Pero, aunque las circunstancias son complicadas, también se ofrecen oportunidades a las propuestas y modelos comerciales que aporten valor y frescura al cliente. Un cliente que cada vez valora más el poder de su dinero y que se toma con mucha responsabilidad su facultad de comprar.
Por otro lado, parece que los próximos años supondrán un punto de inflexión: la recesión y el pesimismo darán paso a la ansiada recuperación y a un moderado crecimiento. La sociedad y los consumidores estamos aprendiendo que los excesos pasan una factura a la que no siempre podemos hacer frente. Así pues, se imponen modelos de negocio auténticos, prácticos y viables que dejen atrás las exuberancias propias del pasado. Es el mejor momento, pues, para trabajar con sensatez el modelo y la estrategia de nuestro negocio, con la absoluta confianza de que, haciendo las cosas bien hoy, estaremos en la mejor posición para afrontar los retos que nos plantee el cliente del futuro.
Con el ánimo de satisfacer las expectativas del lector, y llegados al punto de tratar las claves que un modelo comercial ha de tener para ser exitoso tanto en la actualidad como en un futuro próximo, me gustaría compartir con vosotros un listado que bien pudiera responder a la pregunta «¿Hacia dónde vamos?»:
    • El modelo comercial ha de satisfacer y solucionar, siempre, necesidades reales de los consumidores (aunque ellos no sepan que las tienen).
    • Tiene que aportar valor al producto o servicio que ofrece, ya que de lo contrario tan solo podrá competir en precio.
    • Cuanto más simple, sencillo y práctico sea, mucho mejor.
    • El cliente detesta las sorpresas negativas.
    • Al cliente tenemos que facilitárselo todo al máximo.
    • La funcionalidad ha de primar sobre la estética.
    • Tenemos que hacer mejor las cosas que ya hacemos bien.
    • El posicionamiento de precio debe ser adecuado, no necesariamente barato.
    • Son necesarios la coherencia, el respeto y la honestidad: quien «engaña» a un cliente pone en riesgo su negocio.
    • Tenemos que implementar y garantizar los procesos (cuanto más simples, mejor) que nos aseguren el cumplimiento de lo que consideremos básico para nuestros clientes.
    • Debemos crear, mantener y reforzar el vínculo con el cliente.
    • Los costes fijos han de ser los mínimos imprescindibles, siempre y cuando la calidad y el servicio requeridos no se vean comprometidos.
    • La autenticidad, diferenciación y especialización son claves, ya que no todos podemos hacer bien todas las cosas (un restaurante de carta amplia difícilmente podrá ofrecer comida exquisita a un precio razonable y generar beneficios, ¿verdad?).
    • Se deben aprovechar las sinergias y colaboraciones profesionales.
    • Hay que agilizar los procesos de cobro (cuando el cliente quiere pagar, tenemos que facilitarle el trámite al máximo, ya que nos está diciendo que ya se quiere ir).
    • Debemos contar con los mejores profesionales, motivarlos e invertir en su formación.
    • Tenemos que escuchar al cliente y ponerlo siempre en el centro de la toma de decisiones.
Cuando somos tenderos y disponemos del modelo comercial adecuado –que satisface las necesidades reales de los consumidores–, somos capaces de crear unos procesos tan sencillos como eficaces y contamos con los mejores profesionales, las ventas y los beneficios son la consecuencia lógica de un trabajo bien hecho. A modo de colofón, terminaré citando la famosa frase del líder chino del siglo XX Deng Xiaoping:

“Da igual que el gato sea blanco o negro, lo importante es que cace ratones.”
Os deseo buena venta!



El supercomprador, el nuevo perfil de consumidor

Tiene su origen en los nuevos estilos de vida y hábitos de consumo que facilitan los dispositivos con conexión a Internet
LA VOZ / EUROPA PRESS
09 de mayo de 2014 16:13
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Los nuevos estilos de vida y hábitos de consumo que facilitan los dispositivos con conexión a Internet han creado el caldo de cultivo idóneo para el surgimiento de una nueva tipología de consumidor: el «supercomprador». Así lo ponen de manifiesto las conclusiones del estudio La Oportunidad Omnicanal, llevado a cabo hace dos meses por la consultora Deloitte.

Los supercompradores incluyen a los consumidores que más y con mayor frecuencia gastan: en Reino Unido suponen el 18 % de los consumidores y contabilizan hasta el 70 % de las ventas totales del comercio minorista. Tienen entre 25 y 44 años y responden a un perfil de clase media-alta, con igual probabilidad de ser hombre o mujer. Están habituados a navegar por dispositivos móviles y a hacer un uso mucho más amplio de los servicios ofrecidos por el comercio tradicional y las nuevas propuestas de la venta online y móvil.

Las firmas suelen estar atentas a los patrones de este tipo de comprador y, cada vez más a menudo, ponen en marcha promociones especiales para llamar no solo su atención, sino también la del resto de consumidores que dudan entre colmar sus ansias de consumo en la tienda física o a golpe de clic frente al ordenador. Así, por ejemplo, El Corte Inglés celebra desde este viernes 9 de mayo hasta el sábado 17 la Semana de Internet con ofertas exclusivas online y descuentos de hasta el 50 % en determinados productos.

Siempre ocupado

Uno de los principales rasgos del supercomprador es el estar siempre ocupado, ya que frecuentemente inicia el proceso de compra, lo paraliza y lo reanuda en distintos canales al resultarle complicado destinar tiempo a comprar a lo largo sus ajetreadas jornadas de trabajo y ocio. Estos consumidores deciden cuándo, dónde y cómo comprar, y utilizan funcionalidades como comprobar el stock disponible en uno u otro comercio o se benefician de la posibilidad de recoger en tienda. Esta flexibilidad genera nuevas oportunidades para los minoristas.

Asimismo, el supercomprador maneja una gran cantidad de información. Los consumidores que compran con frecuencia son un 30 % más propensos a investigar online antes de visitar una tienda. El valor de estas compras meditadas puede ser hasta un 50 % superior a aquellas realizadas a través de un canal único, de manera que el supercomprador es un cliente de valor para la tienda.

Además, el supercomprador es un usuario móvil. Los consumidores que compran con frecuencia son hasta dos veces más proclives a comprar a través de su smartphone o tableta, comparar precios o consultar online la selección de productos disponibles mientras están navegando por una tienda.

Sin barreras geográficas ni temporales

El estudio también concluye que el supercomprador no se ve limitado por barreras geográficas ni por horarios comerciales. Este nuevo perfil de consumidor no reduce sus compras al inventario disponible localmente, pues no supone un problema para él comprar a través de Internet en tiendas de otros países si encuentra el producto adecuado. Del mismo modo, no se ve obligado a comprar durante el horario comercial tradicional, sino que prefiere adquirir productos en el momento del día que más le convenga.

Por otra parte, los consumidores actúan como un supercomprador al adquirir artículos caros. El estudio revela que los rasgos de comportamiento del supercomprador, como los del consumidor conectado, están generando nuevas oportunidades para los minoristas que disponen de estrategias omnicanal.

Cuando se realizan compras superiores a 120 euros, el 63 % de los consumidores utiliza múltiples canales para informarse antes de realizar la compra o tomar la decisión de hacerlo.

En redes sociales

El 74 % de los consumidores consulta fuentes como portales de compra venta online y los sitios de comparativas de productos y precios antes de realizar una compra. Además el 29 % de los usuarios de Internet sigue a las marcas en las redes sociales; y el 22 % declara estar influido por la presencia en estas plataformas de una marca o una tienda minorista. Esto tiene implicaciones en todas las etapas de una compra, ya que el 30 % de consumidores conecta activamente con las marcas tras la compra, a través de las críticas y recomendaciones de producto.

“Invertimos $225.000 millones en el outlet más grande”, Vargas Brand | La República

“Invertimos $225.000 millones en el outlet más grande”, Vargas Brand | La República



“Invertimos $225.000 millones en el outlet más grande”, Vargas Brand

Bogotá_

Colombia se prepara para la llegada y fortalecimiento de los centros comerciales. Sin embargo, en vista de esta oferta, estos establecimientos deben optar por nuevas estrategias para captar más consumidores y no quedar en el olvido.

Leopoldo Vargas Brand, gerente de la compañía Mall & Retail, está al frente de la planeación y lanzamiento al mercado del centro comercial Américas Outlet Factory, un conglomerado de negocios que le apuesta a las promociones y descuentos.
¿En qué consiste el modelo de centro comercial outlet?
Este concepto es uno de los más importantes para los vendedores en Bogotá. Específicamente en la zona de las Américas, estos negocios concentran una gran cantidad consumidores y fue ese factor el que nos llevó a crear el primer centro comercial outlet en esta zona. Lo que nosotros queremos es aprovechar que estos negocios manejan el concepto de ofertas y promociones y llevarlo a un lugar seguro y cómodo para comprar.
¿Cuánto invirtieron para lograr esta apertura?
Invertimos $225.000 millones y somos el centro comercial outlet más grande de la ciudad, porque tenemos un terreno de 85.000 metros cuadrados, tres pisos y dos sótanos que estamos seguros, nos ayudarán a captar clientes y tener éxito.
¿Cómo está distribuida la infraestructura del centro?
Dentro de los tres pisos vamos a tener 229 locales comerciales, 1.184 estacionamientos y también tendremos la plazoleta de comidas más grande del mercado, pues contaremos con 60 lugares especializados en gastronomía.
¿Qué marcas estarán?
Aunque hace falta que lleguen un par de marcas más, podemos decir que tenemos un mix de tiendas que nos permitirán atraer a clientes con preferencias distintas: Vélez, Banco Davivienda, Diesel, Celio, Pat Primo, Juan Valdez, Studio F y ELA, son algunas de las empresas que tendrán local en nuestro centro comercial.
¿Cómo van a operar estar marcas?
Una de las dificultades del concepto de outlet es que los consumidores creen que comprando estas prendas corren riesgo de adquirir desperfectos. Eso no es cierto. Lo que pasará es que aquí estas marcas ofrecerán 70% del inventario en promoción, pues es mercancía de líneas pasadas, aunque también manejará 30% de productos de la nueva colección.
¿Qué otros modelos de negocio tendrá el Américas Outlet factory?
Nuestro principal objetivo es lograr la ocupación comercial. No obstante, vamos a manejar el parqueadero, lo que nos permitirá grandes ingresos. También esperamos recibir ingresos por los negocios de la publicidad de las marcas en el mismo centro y la plazoleta de eventos, la cual tiene capacidad para 3.000 personas.
¿Cómo manejar la baja ocupación que podría tener el negocio entre semana?
Somos conscientes de eso y por tal motivo fue que le apostamos a consolidar una gran oferta de comidas. En esos días de la semana, los trabajadores de empresas aledañas irán a almorzar a nuestro lugar. Los otros días, estamos seguros de que el comercio respaldará nuestra operación.
¿Qué expectativas tiene para cerrar el año?
Abriremos a finales de este mes con una ocupación de 60%. Los centros comerciales necesitan tiempo, y para fin de año tendremos 80% de locales lleno.
Para la apertura hay $1.800 millones
La estrategia del nuevo centro comercial será la de causar gran impacto en la mente de los consumidores de la zona de los outlets, asegurándoles que en este nuevo espacio podrán estar más seguros y también contar con excelentes promociones y descuentos propios del negocio. Para eso, invertirán $1.800 millones en publicidad y también en un evento que contará con una pasarela en la que intervendrán las marcas del centro comercial, las cuales vestirán a modelos reconocidas del país que aún están por confirmar.
La opinión
Carlos Betancourt
Presidente Asociación de Centros Comerciales

“El outlet es un concepto necesario en este negocio y el hecho de que esté en un centro comercial lo que asegura es comodidad a los clientes”.

Gabriel Forero Oliveros

gforero@larepublica.com.co

jueves, mayo 08, 2014

Comercio medicamentos - Noticias de Economía - ELTIEMPO.COM

Comercio medicamentos - Noticias de Economía - ELTIEMPO.COM



El 'Walmart' de las droguerías tiene en la mira a Colombia

8:24 a.m. | 07 de Mayo del 2014
Droguerías Colombia
El valor del negocio de farmacias se estima en 4,3 billones de pesos anuales.

Británica Alliance Boots entró a México y Chile.

La firma mexicana de farmacias Grupo Casa Saba acordó la venta de su negocio minorista de farmacias a la firma Alliance Boots, por 638 millones de dólares.
Casa Saba dijo que la transacción hará que Alliance Boots lance una oferta de adquisición por las acciones de la chilena Farmacias Ahumada, que opera unas 1.400 droguerías en Chile y México y que es controlada en 97,9 por ciento por una unidad de Casa Saba.
Farmacias Ahumada opera 400 droguerías con ese nombre en Chile y 1.000 Farmacias Benavides en México.
En su página de internet, Alliance Boots indica además que el negocio combinado tiene una facturación anual de 1.400 millones de dólares.
Por su lado, Alliance Boots es el mayor grupo de comercio farmacéutico del mundo , y en el 2013 registró ingresos por unos 38.000 millones de dólares.
Además, es la mayor cadena de Europa, con un 45 por ciento del mercado y operación en 25 países.
La empresa pertenece en un 45 por ciento a por Walgreens, la mayor cadena de farmacias en Estados Unidos, la cual además tiene una opción para comprar el 55 por ciento restante de Alliance Boots en el segundo semestre del año próximo.
El presidente de Alliance Boots , Stefano Pessina, dijo que la compra de Farmacias Ahumada es el primer paso de la compañía en Latinoamérica porque hay otros mercados grandes de la región en los que están interesados.
Según el diario ‘Financial Times’, se refirió a Brasil, y posiblemente en Colombia, donde entrarían a través de adquisiciones.
Mercado atractivo
Luis Naranjo Ojeda, de www.losdatos.com, dijo que factores como el crecimiento de los genéricos y la mayor presencia de actores en el canal de comercialización empujan los márgenes a la baja, y generan nuevas alianzas en la cadena farmacéutica en Colombia. El valor de este negocio lo estima en 4,3 billones de pesos anuales.
El analista agregó que el negocio es cada vez más apretado y los consumidores acceden en su orden a las EPS, las cajas de compensación y grandes superficies, por lo que las redes independientes soportan más presión competitiva y se están fusionando.
Aunque con un punto de venta por cada 2.395 habitantes Colombia es uno de los países de Latinoamérica con mayor penetración de farmacias, la ampliación de la cobertura en salud y los vacíos en nichos hacen atractivo aún el mercado.
REDACCIÓN ECONOMÍA Y REUTERS

DIA pone en venta su negocio en Francia: Carrefour y Casino podrían ser los compradores - elEconomista.es

DIA pone en venta su negocio en Francia: Carrefour y Casino podrían ser los compradores - elEconomista.es



La cadena de supermercados DIA ha anunciado hoy que pone en venta su negocio en Francia para centrarse en sus mercados principales, lo que según analistas podría beneficiar su EBITDA. Otros posibles beneficiados serían también Carrefour y Casino, que se perfilan como potenciales compradores de las tiendas galas del grupo. DIA gana en el primer trimestre 10,3 millones, un 33,8% menos.
Así lo indica la revista especializada francesa LSA-Conso, que asegura citando a fuentes cercanas a las negociaciones, que Carrefour y Casino podrían estar interesados en la red de 800 tiendas de DIA en Francia y que podría haber un acuerdo en firme en junio como muy pronto.
Las ventas de Dia en Francia cayeron en torno a un 10% en 2013 y su EBITDA ajustado un 35,6% a 60,2 millones de euros.
Jean-Charles Naouri, consejero delegado de Casino, declaró este martes en la junta general de accionistas del grupo que "naturalmente" examinaría la puesta en venta de DIA si esta se confirmaba. Sin embargo hoy no han querido hacer comentarios al respecto, como tampoco lo han hecho desde Carrefour.
Según estimaciones de Banc Sabadell, la división francesa de DIA se valora en unos 500 millones de euros (incluyendo deuda y créditos fiscales) y su venta tendría consecuencias positivas para el margen EBITDA de DIA, que subiría del 6,7% al 7,5%.
Otros analistas como Barclays destacan la debilidad que venía acompañando al segundo mercado de la compañía como uno de los motivos para la venta, cuya principal incertidumbre ahora mismo es el calendario de salida según el banco.
"La decisión de presentar las actividades de Francia como interrumpidas está alineada con nuestro compromiso de focalizarnos en nuestros principales mercados y con la responsabilidad de identificar las mejores opciones para nuestros accionistas, empleados y franquiciados", aseguró Ricardo Currás, consejero delegado de DIA en la nota de los resultados.


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Cencosud queda debajo de Carrefour en su primer año | El Economista

Cencosud queda debajo de Carrefour en su primer año | El Economista



Cencosud queda debajo de Carrefour en su primer año

Credito:
La República / Colombia
Paulmann, de Cencosud. Foto: La República
En su primer año de operación en Colombia la chilena Cencosud no logró igualar las ventas que obtuvo Carrefour en el 2012, como muestran los resultados anuales reportados por la compañía a la Superintendencia de Sociedades.
Hace dos años, cuando Carrefour todavía pertenecía a los franceses bajo el nombre de Grandes Superficies de Colombia S.A., tuvo ingresos operacionales por 3.9 billones de pesos colombianos. Para el ejercicio del año pasado y ya bajo el paraguas de Easy Colombia S.A. (razón social con la que se hizo la compra), sólo llegó a 3.8 billones, con una baja de 66,300 millones de pesos. Cifra que puede ser mayor si se tiene en cuenta que en el 2012 Easy vendió 158,972 millones de pesos colombianos.
En cualquier caso, la empresa se mantuvo como la segunda compañía del sector comercio que más vendió en Colombia, por debajo de Almacenes Éxito, que registró ingresos por 9.4 billones de pesos.
Sobre el caso de la disminución de ingresos de Easy, Leopoldo Vargas Brand, gerente de la consultora Mall & Retail, dijo que las principales causas pueden ser “el cambio en el manejo de los inventarios, que pasaron a ser de ocho días, cuando antes variaban cada 22 días”.
Además “está el posicionamiento de marca. A Jumbo y Metro les está costando consolidarse en el mercado nacional después de tantos años de Carrefour; sin embargo, el proceso es normal y puede que para 2014 no se resientan tanto esos ingresos”, dijo Vargas.
Con amplia ventaja, Éxito domina el mercado, sobre todo en la apertura de tiendas (58), con lo que consolidó 470 almacenes en el país y la compra que hizo en Uruguay del hipermercado La Cabaña.
Para este año se espera que Almacenes Éxito continúe el crecimiento, teniendo en cuenta que, con el fin de ganar presencia en el Valle del Cauca, firmó un acuerdo con la caleña Súper Ínter para adquirir 19 de sus puntos de venta y administrar otros 31.
Esta última compañía vendió el año pasado 819,590 millones de pesos, con un crecimiento de 26.6%, y se ubicó en el décimo puesto del sector.
En el ranking también están Supertiendas Olímpica, con 3.8 billones de pesos en ventas; Alkosto, con 3 billones; Samsung, con 1.9 billones; Almacenes La 14, con 1.3 billones, y LG, con 1.2 billones de pesos.
“El cambio de marca que está teniendo Cencosud le generó esos resultados. Sin embargo, es de esperarse que 2014 sea un mejor año para la empresa”, agregó Vargas Brand, de Mall & Retail.