martes, septiembre 09, 2014

Los cinco punto débiles del comercio electrónico frente a la tienda física - Profesional Retail : Profesional Retail

Los cinco punto débiles del comercio electrónico frente a la tienda física - Profesional Retail : 

Profesional Retail



Profesional Retail





Los cinco punto débiles del comercio electrónico frente a la tienda física

El avance de la tecnología es imparable, como demuestra la rapidez con la que el consumidor ha integrado en su vida los dispositivos móviles o la impresionante evolución del comercio electrónico. Hacer una compra a través de Internet se ha convertido en una actividad cotidiana para muchos consumidores.

Los cinco puntos débiles del comercio electrónico frente a la tienda físicaSin embargo, por mucho que evolucione el ecommerce, hay ciertas características de la tienda física que aún son imposibles de reproducir en el medio digital. ¿Cuáles son las debilidades de la tienda online frente al comercio físico? ¿Cómo se pueden solucionar?
1. El comercio físico ofrece la posibilidad de probar, tocar y ver el producto, algo que está fuera del alcance del comercio electrónico. No obstante, los grandes retailers sortean este problema gracias a que cuentan a su vez con establecimientos físicos que hacen las veces de showroom para los artículos que comercializan.
La tangibilidad del producto es una cuestión, a priori, insalvable para las tiendas online, pero se trata de superar en lo posible mostrando el producto a través de una galería de imágenes o vídeos que permitan ver todos sus detalles. Los aspectos técnicos o informativos de cada artículo también son muy importantes, si bien no llegan a suplir el valor que tiene para un consumidor el tacto de la fruta cuando está en su punto o el brillo de un pescado fresco, por ejemplo.
2. En una tienda tradicional el consumidor dispone del producto de manera inmediata, mientras que en el comercio electrónico debe esperar para recibir su pedido. La tiendas electrónicas tratan de mejorar este punto a través de los envíos urgentes, incluso ya hay quienes se atreven a garantizar el reparto en menos de una hora, si bien todavía son muy pocos los que se atreven o tienen medios para ello. Amazon o Google, por ejemplo, están experimentando con drones, mientras que ciertas aplicaciones móviles como Corner Store o Instacart se valen de una red de transportistas locales que hacen posible este gran reto logístico.
3. La mayor parte de las tiendas online cobra al cliente los gastos del envío, un extra que quien compra en un comercio físico se puede ahorrar. Aunque hay portales de ecommerce que asumen este gasto, la mayor parte de ellos lo carga sobre el consumidor, un aspecto que produce rechazo entre los compradores y que en muchos casos les lleva a desistir de su compra.
Por ello, en lo posible, es interesante que este gasto se incluya en el precio del producto y no como un gasto adicional. Tenga en cuenta que disponer de “gastos de envío gratuitos” funciona muy bien para promocionar el site y para animar las ventas de muchas tiendas electrónicas del mercado. Es el caso de Asos.com, la tienda online de ropa que envía sus productos a todo el mundo sin ningún coste para el cliente. Recién llegados al comercio electrónico español como H&M también se valen de este gancho para su campaña promocional de bienvenida. La marca de ropa ofrece un código con validez hasta el 17 de septiembre que premia a sus primeros clientes con el envío gratis de todas sus compras.
4. Muchos internautas desconfían de la seguridad de los medios de pago del comercio electrónico, algo poco frecuente en el comercio físico donde también es posible pagar al contado. A pesar de que, según los datos del estudio “Hábitos del e-commerce” elaborado por la consultora Nielsen, este aspecto pierde importancia entre los compradores online, sí es cierto que facilitar los datos de la tarjeta de crédito todavía despierta recelos entre numerosos consumidores. Por ello, es fundamental utilizar sistemas de pago seguro que generen tranquilidad en el cliente y garanticen la confidencialidad de los datos bancarios del cliente.
5. Los medios electrónicos de atención al cliente, bien sean chats, asesores virtuales o el correo electrónico, no han conseguido sustituir la dedicación y trato personalizado que ofrece el dependiente de un establecimiento físico.
A pesar de ello, conviene que el gestor de un site de comercio electrónico brinde una atención al cliente excelente. El buen trato que recibe el consumidor durante el proceso de compra en aspectos como, por ejemplo, la resolución de dudas sobre el producto o la gestión adecuada de una devolución, son cruciales a la hora de fidelizar un cliente o perderlo para siempre.
- See more at: http://profesionalretail.com/los-cinco-punto-debiles-del-comercio-electronico-frente-la-tienda-fisica/#sthash.IYpo5qQ7.dpuf

Hiperconectada y con poco tiempo, así es la nueva consumidora online - Profesional Retail : Profesional Retail

Hiperconectada y con poco tiempo, así es la nueva consumidora online - Profesional Retail : 

Profesional Retail



Profesional Retail





Hiperconectada y con poco tiempo, así es la nueva consumidora online

El comercio electrónico está generando nuevos perfiles de consumidores que ven en la compra por Internet un canal perfecto para ahorrar tiempo y dinero. Uno de los segmentos de población que ha entrado con más fuerza en el ecommerce es el de las mujeres de entre 25 y 49 años, y especialmente aquellas que son madres. ¿Quiere conocer mejor a la consumidora digital o digital woman? No se pierda este artículo.

Consumidora online, estudio ShowroompriveLas mujeres españolas deben hacer frente a multitud de obligaciones y compaginar su trabajo fuera del hogar con el cuidado de la casa, la toma de decisiones financieras, etc. Este hecho les obliga a ser personas multitarea que están siempre ocupadas y conectadas a Internet. Para ellas, la red se ha convertido en un importante aliado para comprar de una manera más rápida y económica, dando lugar a un nuevo perfil de consumidora: la “digital woman”, con sus propias peculiaridades y técnicas de compra.
Para analizar a la compradora online, el club de venta online Showroomprive ha realizado el estudio Smart Shopping Satisfaction 2014, elaborado a partir de encuestas a un total de 500 mujeres con acceso a Internet en su hogar o vía móvil.

¿Cómo es la Digital Woman?

El perfil de la Digital Woman española es el de una mujer de entre 25 y 49 años que quiere encontrar un equilibrio entre su vida personal y profesional y que recurre a Internet de forma habitual para lograrlo. Necesita, por tanto, optimizar al máximo el poco tiempo que dispone para sí misma. Por ello, cuando va a comprar un producto o servicio busca valores como la conveniencia, la facilidad, la rapidez o la eficiencia. Además, son mujeres híper conectadas a través de dispositivos móviles (39% de las mujeres), que consultan con frecuencia.

¿Cómo compran?

El móvil es el dispositivo estrella para este perfil de compradora. El 21% de ellas dispone de smartphone que le permite comprar en cualquier momento y lugar.
El estudio también saca a la luz alguna curiosa conclusión con respecto a los lugares y momentos que dedican a navegar por Internet. El baño es uno de los lugares del hogar preferidos para conectarse, el 57% de ellas a través de su teléfono móvil y el 29% de ellas mediante la tablet. Otra de las actividades que se compagina con el uso del smartphone o la tablet es mientras ve la televisión.
El tiempo que dedican a navegar lo reparten en diferentes actividades como actualizar las redes sociales, escribir mensajes o leer noticias. Un 34% de ellas busca información sobre productos y marcas, mientras que el 16% realiza compras online.

Nuevas técnicas de compra

El 49% de las mujeres consultadas por Showroomprive indica que cuenta con poco tiempo libre, un porcentaje que aumenta en el caso de las “Digital Mums”, es decir, de aquellas que además son madres.
Esa percepción de estar siempre ocupadas es la que ha originado que el 40% de las mujeres españolas desarrolle “nuevas técnicas de compra” que se basan, principalmente, en adquirir los productos que necesitan a través de Internet con el fin de ahorrar tiempo y dinero. Nuevamente, este porcentaje es mayor en el caso de las Digital Mums, hasta el 46% de ellas compra online. De hecho, el 63% de ellas asegura que compra más online desde que tiene hijos.

¿Por qué compran online las mujeres españolas?

  • El 39% de las mujeres y el 41% de las madres lo hace para ahorrar tiempo.
  • El 57% de las encuestadas y el 53% de las madres prefiere comprar productos y marcas de calidad y emplea Internet para comprarlos a un menor precio.
  • El 63% de las madres asegura que compra más online desde que tiene hijos.
- See more at: http://profesionalretail.com/hiperconectada-y-con-poco-tiempo-asi-es-la-nueva-consumidora-online/#sthash.PtZsuXVI.dpuf

lunes, septiembre 08, 2014

Tres cuentos sobre la logística



Tres cuentos sobre la logística

fábula
Esopo escribió cuentos en la antigua Grecia. Recurría a metáforas de la vida diaria, protagonizadas por animales, con las que explicar lo que los filósofos no sabían cómo. El pueblo llano los entendía perfectamente y era capaz de extraer sabias conclusiones sobre el comportamiento del género humano.
Las historias que siguen no son fabulaciones del autor. Estos relatos son verídicos. Sucedieron en el pasado y volverán a ocurrir en el futuro, porque el hombre es un ser que tropieza más de una vez con la misma piedra. Tienen en común que la logística está presente en todos ellos.
Erase una vez un fabricante levantino de galletas que empezó de la nada con un producto sencillo y original. No lo fabricaba nadie más que él. Poco a poco, esta galleta se iba abriendo paso en el mercado. Primero, el mercado local; después, la expansión por todo el territorio nacional. Los grandes competidores habían ignorado el producto durante años; ni siquiera se habían planteado fabricar algo parecido para competir. Sin hacer ruido, la marca y la galleta habían quedado asociados por los consumidores.
La gerencia de la empresa se sentía orgullosa de los frutos de tantos años de trabajo: una marca reconocida y unos beneficios que animaban a seguir por el camino emprendido. Su estado de ánimo se tornó en preocupación cuando, por razones que no vienen al caso, la última línea de la cuenta de explotación comenzó a ruborizarse. En un principio, no se le dio la mayor importancia; se pensó en una de las muchas situaciones coyunturales que había vivido y superado sin grandes esfuerzos. Los nervios se desataron poco tiempo después, cuando el rubor persistía. Había que tomar medidas drásticas. La medicina para recuperar la color sería una drástica reducción de costes en todas las áreas de la empresa.
El responsable de logística se vio obligado a acumular pedidos de los clientes durante algunos días. Los transportaba y entregaba con vehículos de mayor capacidad, mucho mejor aprovechados que en el pasado; así ajustaba sus costes de distribución física.
Bastantes pedidos se entregaban fuera de plazo; algunos se rechazaban y parte de la mercancía volvía al almacén de la fábrica. Las reclamaciones de los clientes crecían y se despachaban con un repertorio de excusas cada vez menos creíbles. Su malestar aumentaba y los pedidos disminuían.
Los directivos confiaban ciegamente en salir de los números rojos con los recortes de costes. Mantuvieron esa política contra viento y marea.
Los ahorros de costes de distribución física se notaron mientras la paciencia de los clientes no se agotaba. La lenta pérdida de clientes revelaba síntomas evidentes en toda la empresa. El ritmo de producción bajaba porque los almacenes se colapsaban de mercancía. El personal del almacén tenía tiempo de sobra para hablar de lo divino y lo humano. Sin embargo, el aprovechamiento de los vehículos seguía siendo bueno, pero partían con menos frecuencia. La empresa se dirigía hacia una espiral de final inexorable: ser engullida por el ojo del huracán.
Las pérdidas de explotación llegaron a tal punto, que sólo cabían dos alternativas: cerrar la empresa o venderla. El negocio acabó en manos de un grupo multinacional por un precio irrisorio y se puso manos a la obra para reflotar la marca. Años después, la vendió a otro potente grupo nacional del sector, quien la gestiona en la actualidad con normalidad.
Erase otra vez la filial española de distribución física de un gran grupo multinacional del transporte. El desembarco en el país se produjo mediante la compra de una conocida empresa local, que contaba con una extensa cartera de clientes y un volumen de envíos nada despreciable. El plan inicial era mantener la Dirección existente e ir sustituyendo paulatinamente a sus miembros por otros que guiaran a la empresa hacia los estándares marcados por la superioridad. Mientras, la empresa seguía su actividad y todos sus planes se cumplían, salvo uno: el financiero. Año tras año, la explotación del negocio arrojaba pérdidas crecientes, sin importar lo que se hiciera; el propietario las cubría religiosamente. Algún alto mandatario se engañaba pensando que las pérdidas eran el precio a pagar por mantener la marca en el país, lo cual reforzaba la imagen global de la marca en el mundo. Pero esta tesis no se pudo mantener durante mucho tiempo; los accionistas estaban ávidos por recibir mucho dinero al final de cada ejercicio, y no se resignaban a soportar pérdidas prolongadas en ningún lugar del planeta.
Para sacar a la empresa del pozo, contratan a una primera figura del mundo del crédito. Como primera medida, pide elaborar unos presupuestos draconianos diarios para cada departamento. Quien osara sobrepasarlos se enfrentaba a un despido fulminante. Los operativos respiraban aliviados los días de poco tráfico y temblaban los días de mucho. Al ver el primer despido, pasaron a la defensiva; todos se ajustaron a su presupuesto. La operativa cambió. Los días de mucho tráfico quedaban cargas retenidas en los puntos de transbordo, que se intentaban sacar en los días tranquilos. Las quejas de los clientes empezaron a aumentar. Los puntos de transbordo estaban al borde de la saturación; los trabajadores se desplazaban saltando por encima de los bultos retenidos. Los errores en la carga de vehículos y los bultos perdidos estaban a la orden del día. El primer ejecutivo se vio forzado a ampliar su presupuesto para quitar el monumental atasco formado. Las restricciones presupuestarias se levantaron. Algunos clientes emigraron a la competencia; no estaban dispuestos a pasar otro calvario similar. Fue el primer precio que pagó por su desconocimiento del negocio.
Su pelea por los resultados se centró, entonces, en los precios. Pidió conocer los costes de transporte por cada combinación origen-destino, desglosados por tramo de peso. También ordenó un estudio de rentabilidad por cliente. Una vez tuvo ambas cosas, decidió prescindir de los clientes no rentables y publicar una nueva tarifa general, basada en un margen sobre el coste, de aplicación a todos los clientes, sin excepciones. Los comerciales serían los ejecutores de esas medidas. Temblaron al conocerlas, pero las trasladaron a los clientes. Volvían a la oficina con algún cliente menos. Al acabar la campaña de comunicación, se pasó a evaluar los resultados. Una semana después, ante el estupor de la Dirección, la empresa aún perdía más dinero. Pronto se cayó en la cuenta de que los clientes perdidos y expulsados cubrían una parte importante de los costes fijos de infraestructura. Los comerciales abandonaron su trabajo por unos días; volvieron, llenos de vergüenza, a rogar la vuelta a los clientes perdidos, con el compromiso de mantener sus condiciones previas a la subida. Alguno volvió, pero no todos.
El primer ejecutivo se sintió impotente y tiró la toalla; fue sustituido por otro que conocía profundamente el negocio. En poco tiempo tuvo un diagnóstico de la situación. Se limitó a esperar a que alguien certificara la defunción y cobrar lo negociado en su contrato. Mientras, la empresa no abandonaba la senda de las pérdidas. Al propietario se le acabó la paciencia y decidió liquidar la parte del negocio no rentable. Llamó a unos sicarios – perdón, consultores- para que hicieran el trabajo sucio. Les vende la empresa, pero no la marca, les da un dinero y cubre la deuda pendiente; ellos se encargan del resto.
Un fabricante de neumáticos, conocidísimo en todo el mundo por la publicidad en las carreras de coches, llega al mercado con intención de quedarse en España. A pesar de su nombre, de tener precios y plazos de entrega similares a sus competidores, no lograba vender las unidades que quería mediante procedimientos convencionales. Su operativa logística se basaba en un almacén único, situado en la provincia de Madrid, desde donde atendía a todos sus clientes.
Optó por una estrategia heterodoxa con la que ganar la cuota de mercado que no tenía: aumentar el valor del producto sin alterar el precio. Solo la podría poner en práctica para los clientes próximos a su almacén, que suponían alrededor de la cuarta parte de sus ventas. Cuando comprobó que la idea era viable, envió a sus vendedores a visitar los talleres. Les ofrecían entregar los neumáticos en medio día, lo que suponía reducir a la mitad el plazo de entrega habitual. Los pedidos realizados antes de mediodía se entregaban durante la tarde; los formulados por la tarde se entregaban en la mañana del día siguiente.
Los talleres aceptaban la propuesta al momento, pero tenían que ver que era cierto. A medida que lo iban comprobando, su confianza aumentaba. Aprovechaban esa ventaja para indicar al público que, montando neumáticos de esa marca, el coche estaría disponible antes y ellos sufrirían menos molestias. Las unidades vendidas aumentaron notablemente, en detrimento de otras marcas. Los talleres sólo tenían neumáticos de la marca como muestras para sus clientes.
El líder destacado del sector, una empresa muy gorda, no hace nada por contratacar. Dos años más tarde, otro competidor decide sumarse a la iniciativa en sus almacenes de Madrid y Barcelona. El líder había resultado dañado y seguía sin inmutarse. Tuvieron que pasar más de diez años para que tomara la decisión de hacer lo propio desde sus almacenes regionales. Nunca es tarde, pero en ese tiempo dejó de vender muchos neumáticos y sintió el aliento de sus competidores en la nuca, pese a no haber perdido nunca el liderazgo.
Moralejas
La logística que prioriza los costes frente a las necesidades del cliente no está abocada al fracaso, porque es eficiente. Quien lo está es la empresa que la practica, porque el cliente quiere un producto con un servicio asociado que no recibe, parte del cual radica en la logística.
En los mercados competitivos, las diferencias tangibles entre los productos son mínimas. Decidirse por uno concreto queda al azar del comprador. Sin embargo, el azar cobra menos importancia si el producto se acompaña con servicios que los competidores no prestan, como es la logística; la probabilidad de venta aumenta.
La supervivencia de las empresas pasa, en buena medida, por primar el servicio al cliente y por añadir valor a sus productos. Los costes quedan en segundo plano frente al cliente, pero no deben descuidarse en el seno de la empresa.
La logística forma parte del servicio al cliente y del valor del producto. Si hay cliente, hay logística; si no hay logística, no hay cliente.
Los gestores inteligentes buscan mantener elevados niveles de servicio con el mínimo coste posible, en este orden, y más en los tiempos actuales, en que los clientes exigen niveles de servicio cercanos a la perfección.
Después de leer estos cuentos ¿quieres contar el que has vivido?. El blog lo acogerá encantado y te lo publicará. Por favor, envíalo a mi dirección de correo electrónico con tu foto.

Realidades del día a día: la gestión de aprovisionamiento | Retales de retail

Realidades del día a día: la gestión de aprovisionamiento | Retales de retail






REALIDADES DEL DÍA A DÍA: LA GESTIÓN DE APROVISIONAMIENTO


BenQJaime!
-¿Qué?
-¿Cuándo vienen más cepillos de los nuevos?
-Javier llega a las tres, y trae dos palés. (Javier es el chófer del tráiler, que viene de central)
-Ya, pero esos me ha dicho Fulano que los quiere
En un artículo anterior comentaba sobre una de las realidades a las que se enfrentan los gestores que es “hacer trabajar”. En esta ocasión doy mi visión sobre la nada fácil tarea de gestionar el aprovisionamiento.
El breve diálogo con el que comienzo es una instantánea del día a día con el que un gestor se puede encontrar. En este caso nos encontramos con una rotura de stock de una referencia, que sin haberlo previsto, tiene comprometida la venta antes de que se descargue. En otras situaciones, y quizá en los últimos tiempos más, nos encontramos con la situación contraria con demasiada frecuencia.
Si sobra, mal, si falta peor. La eterna pesadilla.
Entonces, ¿Cómo se hace?
Con la aplicación de los adecuados algoritmos en los infinitos programas informáticos, con más o menos complejidad, sin duda  solucionamos una parte importantísima del problema. ¡Cómo si no logramos mantener “a raya” a miles de referencias que a todas luces nos quieren despistar! Puestos a calcular me atrevería a decir que nos soluciona el ochenta por ciento del problema del aprovisionamiento. El quid es que el veinte por ciento restante nos genera el ochenta por ciento de los problemas.
Pero este artículo no va de algoritmos, va de las cualidades que nos hacen ser verdaderos gestores de aprovisionamiento. Porque no me negarán que en la gestión de los imprevistos es donde se mide al profesional.
Lo previsible en cualquier empresa de cualquier índole es que haya imprevistos. La sorpresa puede venir de cualquier lado, así como que no haya imprevistos.En el caso que nos ocupa, tenemos que tener en cuenta varios factores:
La vida del producto. Si es una nueva referencia y no tenemos histórico de ventas, o por el contrario sí. Si podemos disponer de más existencias y cuando…
Las características del cliente que con tan mala idea quiere dejarnos en rotura de stock. (Volumen de compras, frecuencia, nivel de confianza y lealtad con la marca…)
Las herramientas de las que disponemos: Servicio de reparto, próximas descargas…
El precio del producto: Si se trata de una liquidación, una oferta o simplemente un buen precio sin competencia porque “compras” ha hecho muy bien su trabajo.
Puestos a imaginar, imaginemos que se trata de un producto de nueva incorporación en catálogo y que disponemos de decenas de miles de unidades para reponer.
Y tras una semana vendiéndose, decidimos pedir un par de palés (uno más de lo que proponía el programa, que propone cobertura para quince días) para montar una cabecera y convertirlo en un producto “estrella” por la aceptación tenida debido a su relación calidad-precio.
El cliente que es un cliente de gran volumen, ha venido en busca de género, y de oportunidades como la del cepillo. No va a dejar escapar una pieza así. Además viene a cargar con su furgón. Ha preguntado si disponemos de más unidades y el adjunto le ha informado lo que nos viene hoy a medio día, porque lo ha repasado.
Como gestor integral, conozco al cliente muy bien, sus hábitos y capacidad de compra. Así que le propongo ofrecerle servicio de reparto. ¿Por qué?, porque además de aprovisionador soy vendedor, y sé que si le ahorro el trabajo de cargar y descargar me va a comprar más. Por otro lado, él en su mente, tiene la limitación de la caja de su furgón, pero no controla la capacidad del mío, y se “libera” mentalmente de la presión de saber si le va a caber o no.
Así que me limito a tomarle nota del pedido, mientras veo cómo los otros clientes “cargan” los cepillos de la cabecera, algo que lo reafirma en su impulso de comprarlos.
Evidentemente el servicio de reparto computa negativamente en la rentabilidad de la operación; voy a ganar menos, pero me interesa a efectos de rotación, y por ende, en el beneficio global de la tienda.
Casos como estos he vivido muchos en la venta al por mayor de producto de bazar. No es broma ni una exageración.
Primera conclusión: el aprovisionador ha de conocer a su cliente.
Otro ejemplo. Me llega una pieza nueva el lunes. El mismo lunes se pone a la venta y hasta el jueves no se vende nada. Llega un cliente y lo compra todo. Para el siguiente pedido el programa me propone una cantidad totalmente desafortunada. El programa piensa, si en cuatro días se ha vendido todo, para tener existencias durante quince, más su stock de seguridad, pues entonces… El programa no sabe que antes de ese cliente el producto lo han visto cincuenta (y tengo 400 activos), y que ese que lo compró, lo hizo porque en su pueblo, eso se vende. El programa tampoco sabe la frecuencia de compra de ese cliente, ni si vamos bien o mal de precio.
 Segunda conclusión: el aprovisionador ha de conocer el mercado y sus tendencias.
Un gestor que no sale de su tienda o no le permiten salir (debido a la obsoleta costumbre del presentismo, u otros motivos más enrevesados) a testear el mercado cada cierto tiempo tiene carencias que seguramente le pasarán factura.
No descubro la pólvora si afirmo que en numerosas ocasiones he “obedecido” al programa y me he tenido que partir la cabeza meses más tardes para digerir un obsoleto. ¡A quién no le ha pasado!
Otras, lo he provocado yo, y es que con el tiempo se aprende que es un error común pensar que el producto que gestionas es el mejor y apuestas “demasiado” fuerte por él. A veces la excesiva confianza, tiene como resultado nefastas consecuencias. Los motivos de generación de obsoletos son variados y a veces hasta confusos. A pesar de la controversia que puede crear la siguiente afirmación, me aventuro a decir que no hay duda de que en un porcentaje muy alto la responsabilidad de los obsoletos reside en quien pide o valida la recepción de ese género. Un simple olvido o despiste es suficiente.
Me reitero; sin duda un programa adecuado minimiza los daños, pero se hace imprescindible el manejo de éste por una persona que esté en el terreno de juego, que tenga claros los anteriores conceptos y sepa gestionar la incertidumbre. Es más, considero interesante que pueda colaborar con los programadores en la funcionalidad del programa para adaptarlo a las necesidades reales, algo tan fundamental y lógico, que se olvida con frecuencia.
Tercera conclusión: el aprovisionador, debe de disponer de las herramientas adecuadas para su labor. Debe saber qué información debe ofrecer esa herramienta y actuar en consecuencia.
Traspasar estos conceptos a otros sectores es hacer exactamente lo mismo pero con otro tipo de género, clientes, precios y tiempos.
Si vendo carne no juego con previsiones a quince días, juego con previsiones a dos o a tres,  por ejemplo. Pero también tendré que asumir ventas esporádicas que me desvirtúan las propuestas de pedido o asumir y dar solución a los obsoletos (mermas) que se produzcan. También tendré que conocer a mis clientes y saber qué se cuece tras las cuatro paredes de mi establecimiento y sobre todo, dentro de las de mi cliente.
De las tres conclusiones anteriores podemos colegir que el aprovisionador ha de actuar y poseer las características de un gestor comercial, ya que en el acto del aprovisionamiento en el comercio, sea del sector que sea, intervienen características muy afines o coincidentes a las de un vendedor. Obligatoriamente tiene que tener sentido comercial y saber si una pieza tendrá salida o no. Aunque suene extraño e incluso, “cortocircuite” a más de uno, tiene que tirar de intuición. Hay quien le llama sexto sentido o tener olfato, el siguiente vídeo arroja más luz a mi afirmación.
Es decir: El aprovisionador tiene que tener talento para hacer su función de forma que pueda aspirar a la excelencia. Que precisamente es lo que requiere la empresa.
Este talento,  por mucho que nos intenten convencer de lo contrario, es algo con lo que se nace y que se potencia en el ejercicio de la profesión.
Aunque sí se hace necesario tener unos conceptos básicos o competencias aprendidas, aquí no valen títulos ni certificados, yo voy más allá. Y es que si un individuo con un producto en sus manos no tiene la inteligencia emocional suficiente, para dilucidar si eso tendrá salida en su mercado o no, tendrá mucho más complicado llegar a la excelencia.
He dicho bien cuando escribo inteligencia emocional; no es un error. Saber interpretar las emociones de los clientes cuando experimentan un producto o un servicio es fundamental para obtener ese feedback tan necesario en los negocios. Al fin y al cabo, somos personas vendiéndoles a personas.
Como ejemplo le cuento otra anécdota: hace muchos años en mis ratos libres colaboraba en la empresa familiar. Vendíamos y fabricábamos carpetas y máquinas para encuadernar por calor.
Mi padre me planteó el problema de cómo rentabilizar los retales de cartón que se generaban al confeccionar las carpetas. Yo, ni corto ni perezoso, hice un sencillo e intuitivo escandallo y me inventé unos modelos de libretas. Posteriormente me acerqué a una tienda de todo a cien (era la primera vez que entraba en una) y les vendí cerca de mil unidades, solucionamos el problema y me gané unas “perrillas”. Pudo ser suerte, sin duda.
Todo esto ocurrió sólo en una tarde y yo tenía trece años.
medium_1096159720
Ardua, compleja y completa es la tarea del gestor; a muchas actividades tiene que prestar toda su atención sin perder la calma y durante muchas horas al día, pero la función de aprovisionamiento es, una de las actividades clave que puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso, y por ende, la continuidad del negocio. Nadie puede negar que sea una de las vías de escape y entrada del beneficio.
Pero no sólo incide directamente en la gestión de su unidad de negocio; la información que genera para el responsable de compras es fundamental para el desempeño de éste. En algunas empresas sabemos que el puesto se solapa, algo que no ocurre en las de mayor dimensión. De algún modo, “compras” llega a ser la evolución lógica del aprovisionador de éxito y desde mi punto de vista, lo más recomendable si el candidato adquiere o posee las competencias necesarias para el puesto o tiene capacidad para aprenderlas.
He querido poner sólo un ejemplo de las infinitas realidades que se nos presentan en el día a día. Seguramente usted recuerde o viva cada día casos similares o inauditos, que no están recogidos en ningún manual. Situaciones para las que hay que estar preparado, sobre todo mentalmente y asumiendo que nunca se para de aprender.
¿Se tienen en cuenta estas actitudes y aptitudes a la hora de incorporar o promocionar “talento en su organización?
¿Tiene usted optimizado y rentabilizado su stock?
¿Seguro?
Jaime Sanabria

Historia de marca: IKEA, la empresa fundada por un niño de 5 años | expertos en marca

Historia de marca: IKEA, la empresa fundada por un niño de 5 años | expertos en marca







Historia de marca: IKEA, la empresa fundada por un niño de 5 años

Historia de marca: IKEA, la empresa fundada por un niño de 5 años
La historia de IKEA comienza en 1931. En aquel tiempo, Ingvar Kamprad, su fundador, tenía apenas 5 años y ya vendía cerillas (fósforos) a todos sus vecinos, mostrando su lado emprendedor. Este joven, de tan sólo media década de edad, tenía como modelo de negocio ir hasta Estocolmo a comprar las cerillas al por mayor y después venderlas al por menor.  Años después, incrementó su portafolio con semillas, adornos navideños y  bolígrafos, entre muchas otros objetos.

En 1944 empezó el sueño. En este año nació IKEA. Su nombre son las iniciales del nombre, apellido, nombre del pueblo y la granja donde creció el fundador.

IKEA: Ingvar Kamprad Elmtaryd  Agunnaryd

Cuando Ingvar tenía 17 años, su padre le regaló un dinero por las excelentes calificaciones que había conseguido en el colegio. Con ese dinero fundó IKEA, que en sus comienzos seguía el mismo modelo de negocio de cuando era pequeño: Compra al por mayor de relojes, carteras y marcos, entre otros, pero en ese entonces y como dato curioso, todavía no vendía muebles.

El negocio mobiliario se inauguró 5 años más tarde y en un camión de leche se entregaban dichos productos. El negocio siguió creciendo y en 1952 llegó el catálogo IKEA. Con tanto éxito, sus competidores convencieron a los fabricantes que le dejaran de vender a Ingvar por lo que él comenzó a diseñar y fabricar sus propio muebles.

Desde ese momento IKEA comenzó a conquistar el mundo. En 1985 después de haber llegado a un alto porcentaje de los países europeos, llegó a Estados Unidos para seguir creciendo. Hoy en día, tiene más de 300 almacenes en 26 países, recibiendo en promedio 690 millones de visitas al año. Cifras que nos muestran el poder que ha alcanzado esta marca, que sigue creciendo cada vez más de la mano de su fundador.

Para terminar, les compartimos algunos datos curiosos de Ingvar Kamprad y su compañia:
  • Sigue utilizando su Volvo 240 gl, que tiene más de 20 años de antigüedad.
  • Viaja en transporte público y en aerolines low cost siendo uno de los hombres más millonarios del mundo.
  • Compra en rebajas, como por ejemplo, los productos navideños y el papel de regalo los compra en las rebajas de enero.
  • La edición del catálogo IKEA del 2010 fue la tercera publicación con más impresiones en todo el mundo, sólo por detrás de la Biblia y de Harry Potter.
  • El catálogo se ha llegado a imprimir en 29 idiomas.

sábado, septiembre 06, 2014

Las 10 empresas de alimentación más grandes del mundo - Profesional Retail : Profesional Retail

Las 10 empresas de alimentación más grandes del mundo - Profesional Retail : Profesional Retail



Las 10 empresas de alimentación más grandes del mundo

¿Sabía que en el mundo se beben más de 4.000 tazas de Nescafé por segundo? ¿Y que los productos de Coca-Cola se consumen más de 1.700 millones de veces al día? Estas cifras dan una muestra de los volúmenes de ventas que mueven las diez mayores compañías alimentarias del planeta, cuya facturación representa el 10% de la economía mundial.

La concentración empresarial en el mundo de la alimentación es cada vez mayor, como muestra el hecho de que la mayor parte de las marcas de nutrición de todo el mundo están en manos de una decena de compañías. Se trata de una circunstancia que, a ojos de muchos, daña la competencia de los mercados y la capacidad de elección del consumidor.
¿Es excesivo el nivel de negocio que mueven las diez principales industrias alimentarias? Según los cálculos realizados por los investigadores del IESE a partir del índice Herfindahl, utilizado por las principales autoridades de Competencia mundiales, la concentración de la industria agroalimentaria supera en un 41% el umbral del 0,25 puntos que limita el exceso de concentración. Este hecho se produce especialmente en ciertas categorías de productos de consumo habitual como patatas chips, refrescos de cola, yogures o sopas deshidratadas.
Las diez empresas más importantes del sector de la alimentación ingresan en conjunto cada día más de 1.000 millones de dólares.
Las cifras que manejan los 10 gigantes de la alimentación son, sin duda, espectaculares y dan una muestra de su poder en un ámbito como el alimentario, un segmento de negocio que cada vez despierta más interés en los mercados internacionales. Esta decena de empresasingresa cada día más de 1.000 millones de dólares y representa el 10% de la economía de todo el mundo, una tendencia al alza que se verá impulsada en los próximos años por el aumento de la población mundial y, por tanto, de la demanda de alimentos
En esta lista de los que más poderosas destaca Nestlé, que es la empresa de alimentación más grandes del mundo. Con unos ingresos de 103.500 millones de euros, la corporación cuenta con unas 8.000 marcas diferentes. En segundo lugar está Unilever Group, fabricante de los desodorantes Axe y Rexona, los helados Frigo o el detergente Skip, e ingresos de 68.500 millones de euros.
La compañía de refrescos, zumos, cereales y aperitivos Pepsico ocupa el tercer puesto, con una facturación anual de 66.500 millones, mientras que su directo competidos, Coca-Cola, se quedó en un cuarto lugar con 46.900 millones.
Mars, con 33.000 millones, Grupo Danone, con 29.300 millones, Asociated British Foods, con 21.100 millones, General Mills, con 17.900 millones, y Kellogg Company con 14.800, completan el mapa de los más poderosos de la industria alimentaria en un mercado donde el aumento de la demanda no está directamente relacionado con el incremento del número de empresas fabricantes.
Mapa de las empresas y las marcas de alimentación más importantes del mundo
- See more at: http://profesionalretail.com/las-10-empresas-de-alimentacion-mas-grandes-del-mundo/#sthash.rjY6Kipx.dpuf

Menos es más: la estrategia de Supeco, el híbrido entre el cash and carry y el supermercado

Profesional Retail


Menos es más: la estrategia de Supeco, el híbrido entre el cash and carry y el supermercado

Supeco Aranjuez consigue optimizar los costes de su negocio a través de la simplificación de envases y decoración de su local con el objetivo de ofrecer los precios “más agresivos” de la distribución.

Superco Aranjuez basa su estrategia en una oferta de precios agresiva
Supeco Aranjuez basa su estrategia en una oferta de precios agresiva.
La cadena Supeco acaba de abrir las puertas de un nuevo establecimiento en la localidad madrileña de Aranjuez. A medio camino entre un cash and carry y un supermercado tradicional, Supeco Aranjuez centra su estrategia comercial en ofrecer a familias y negocios “los precios más agresivos de la distribución” en productos de alimentación, tanto frescos como envasados, según afirman desde la empresa en un comunicado.
Además del precio, el nuevo establecimiento hace una apuesta firme por el producto local, así como las secciones tradicionales de carnicería, frutería y panadería. También ofrece un surtido específico orientado al sector de la restauración.
Los productos locales y frescos tienen juegan un papel importante dentro del surtido de Superco
Los productos locales y frescos tienen juegan un papel importante dentro del surtido de Supeco.
En total, Supeco cuenta con más de 3.200 referencias, de las cuales 120 artículos proceden de 20 proveedores de la zona. De esta forma, la compañía garantiza que el producto llega “del campo a la mesa” con el mejor precio, destacan fuentes de Supeco.
Otra de las fórmulas que utiliza esta firma para optimizar los costes del negocio sin descuidar la calidad de sus productos consiste en simplificar al máximo aspectos como los envases de sus productos o la iluminación, decoración y mobiliario de la tienda.
Superco cuenta con una estética más cercana a la de un cash and carry que a la de un supermercado convencional
Supeco cuenta con una estética más cercana a la de un cash and carry que a la de un supermercado convencional.
Este detalle se hace especialmente visible en su sala de ventas; los 1.600 metros cuadrados del centro de Aranjuez cuentan con una estética más parecida a la de un cash and carry que a la de un supermercado convencional. Así, el ahorro obtenido a través de esta reducción de los gastos de la compañía en decoración y envasado se “reinvierte en ofrecer los mejores precios”, destacan sus responsables.
- See more at: http://profesionalretail.com/menos-es-mas-la-estrategia-de-supeco-el-hibrido-entre-el-cash-and-carry-y-el-supermercado/#sthash.4IqPYace.dpuf

EE. UU.: La revolución de "ALDI": de marca propia a marca de gran poder global.- DRC Discount Retail Consulting GmbH

  EE. UU.: La revolución de "ALDI": de marca propia a marca de gran poder global. DRC Discount Retail Consulting GmbH La cadena de...