Para garantizar su supervivencia y salud económica, será necesario establecer un calendario único de ferias para que no se crucen eventos de una misma área al mismo tiempo.
Durante una reunión que se realizó en Sao Paulo (Brasil) a finales de 2008, ejecutivos de centros y organizaciones de exposiciones comerciales de Latinoamérica discutieron sobre la hoja de ruta en el 2009 y la conclusión es que la coordinación y las alianzas serán claves para afrontar la desaceleración económica de la región.
"La idea es lanzar un calendario en Internet, además de crear un impreso. El proceso de unificación debe ser el primer paso", dijo Armando Arruda Pereira Campos Mello, director superintendente de la Unión Brasileña de Promotores de Ferias (Ubrafe), según el Diario de Comercio, Industria y Servicios (DCI).
Por su lado, el director de Corferias, Andrés López Valderrama, dijo que la crisis ha generado una gran reflexión en el sector y los especialistas sostienen que puede durar de seis meses a dos años.
"Por eso tenemos que convertirnos en una de las herramientas comerciales más importantes de las empresas", agregó el directivo.
López también es presidente de la Asociación Internacional de Ferias de América (Afida), entidad que representa a los principales organizadores de ferias del continente.
El calendario colombiano, líder en eventos en la región andina y tercero en el escalafón latinoamericano, está compuesto por 35 ferias, de las cuales en 25 el organizador también es el dueño del espacio, contrario a lo que ocurre en Brasil.
"Vemos una profesionalización creciente del sector, además de fusiones y adquisiciones", dijo, al comentar la entrada a Colombia de la compañía Easyfairs.
En Brasil se dio un 'joint venture' (Reed Alcántara) producto de la compra de la empresa Intermodal South America por el Grupo CMP.
El ejecutivo recordó que hay una tendencia en Colombia de aumentar los eventos volcados al consumidor final, sobre tendencias automotrices, de decoración y gastronomía, y los internacionales se dirigen a sectores como metalurgia, agronegocios, textiles y plásticos.
Según López, el calendario unificado de ferias en Latinoamérica debe tener como aliado estratégico un operador y así concebirse como proyecto.
Soy uno de los pioneros del Retail Hard Discount en Colombia y LATAM . Asesor Estratégico en Entrada a Mercados, Transformación y Crecimiento Escalable, miembro de Discount Retail Consulting y Asociación Colombiana de Retail, igomeze@colombiaretail.com
viernes, enero 09, 2009
Ferias en América Latina se reacomodan para enfrentar desaceleración económica
Los centros comerciales son factores de progreso (Venezuela)
09 de Enero de 2009 | Referencia: Quinto Día
La estructura del Sambil-La Candelaria tiene más de 3 años de construcción y está a punto de ser culminada. Sus promotores cumplieron todos los requisitos de permisología y conformidad de uso y la ingeniería municipal revisó los proyectos, incluidas las plantas para estacionamientos de vehículos, y se le dio la correspondiente aprobación.
"No le hubieran otorgado el permiso" es una de las afirmaciones que se escuchan en la calle con más reiteración.
De inexplicable se ha catalogado la decisión del gobierno nacional de expropiar el Centro Comercial Sambil La Candelaria.
Según los indicadores del Banco Central de Venezuela, la ejecución de obras comerciales, en el segmento inmobiliario destinado al comercio y los servicios, como centros comerciales y hoteles, obtuvo un crecimiento de 24,8%, lo cual significa que "se está asestando un golpe bajo al sector que desde el año 1998 ha venido demostrando efectividad, productividad, y un nuevo modelo de hacer negocios, con una de diversidad servicios y entretenimientos para los venezolanos", tal como reza un comunicado de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela (CIV).
Francisco Neri, presidente de dicha Cámara, sostuvo que esta medida representa un mal augurio con el cual se inicia este año, ya que perjudica a uno de los pocos sectores que tuvo un buen desempeño en el 2008 y registró un crecimiento sostenido en los últimos diez años, desde el punto de vista de generación de empleos, valor agregado a la economía, servicios a la población, y factor de progreso.
En el país hay unos 400 centros comerciales, uno por cada 65.000 habitantes, y los empresarios del sector esperan llevar esta relación a un centro comercial por cada 35.000 habitantes, en países vecinos como Argentina se concede a este nicho de mercado inmobiliario un centro comercial por cada 18.000 habitantes.
A juicio de Neri, los centros comerciales son factor de progreso en el capitalismo y también en el comunismo.
Por ejemplo, China tiene los dos centros comerciales más grandes del mundo, y en Rusia hay un Shopping - el Vladenie- donde se venden artículos exclusivos sólo para millonarios. De tal forma que no se puede ni debe dar una connotación ideológica a estos establecimientos, donde los ciudadanos tienen acceso a bienes y servicios.
Neri fue enfático al declarar que con la amenaza de expropiación del Sambil La Candelaria se arrecia la inseguridad jurídica, se violenta el ordenamiento legal de la Nación, desde la Constitución Nacional hasta las ordenanzas municipales, desautoriza a las anteriores autoridades del municipio Libertador, como evidencia de que la administración no es continua.
"No es golpeando la propiedad privada que se puede construir el país, no es destruyendo el empleo ni amenazando a empresarios emprendedores que han apostado durante cinco décadas por el desarrollo económico y social, con la construcción residencial, comercial y de servicios, que se van a atraer las inversiones requeridas para generar empleo, bienestar social y progreso para todos", insistió.
Los hombres compran, las mujeres van de compras

En lo que se refiere a las compras, las mujeres son de Venus y los hombres de Marte.
Las mujeres son felices rebuscando entre las colecciones de accesorios y ropa o dándose una vuelta por la sección de calzado. Les gusta subirse en ascensores de cristal mientras escuchan música clásica o rociarse con la muestra de un perfume antes de, por ejemplo, comprar otra cosa. Sin embargo, los hombres consideran que comprar es más bien una misión. Salen con el objeto de comprar determinado bien y tan pronto como lo hacen quieren abandonar rápidamente la tienda.
Estas son algunas de las conclusiones que aparecen recogidas en el estudio "Men Buy, Women Shop" (“Los hombres compran, las mujeres van de compras”), realizado por Jay H. Baker Retail Initiative, de Wharton, y el Verde Group, una firma consultora de Toronto. Asimismo las mujeres reaccionan con mayor intensidad que los hombres ante la actitud de los dependientes. Sin embargo, las reacciones de los hombres están más relacionadas con aspectos utilitarios relacionados con la compra, como tener espacio para aparcar, que el producto esté disponible en stock o que no haya largas colas para pagar.
“Las mujeres suelen estar más involucradas en toda la experiencia de ir de compras”, dice Robert Price, director de marketing de CVS Caremark y miembro de consejo asesor Baker. “Los hombres quieren entrar en la tienda, comprar el bien que andan buscando y salir rápidamente”.
“Me encanta ir de compras. Me encanta ir de compras incluso cuando mi tiempo es limitado. Simplemente adoro comprar”, comentaba una de las participantes en el estudio, de edad comprendida entre los 18 y los 35 años. Comparemos esta respuesta con la de un varón del mismo grupo de edad describiendo cómo los hombres afrontaban la experiencia de ir de compras: “Vamos a determinada tienda, compramos lo que necesitamos y nos vamos porque queremos hacer otras cosas”.
Price sostiene que el papel de las mujeres como “cuidadoras” persiste a pesar de que sus responsabilidades han aumentado. En su opinión, estas responsabilidades contribuyen a que las mujeres sean más conscientes a la hora de comprar y también tengan mayores expectativas. Por otro lado, tras haber confiado durante varias generaciones dicha tarea a las mujeres, el interés de los hombres en el hecho de ir de compras se ha ido atrofiando.
En opinión del profesor de Marketing de Wharton, Stephen J. Hoch, el comportamiento a la hora de ir de compras refleja las diferencias de género que se manifiestan en diferentes aspectos de la vida. “Las mujeres piensan en las compras de un modo interpersonal y humano, mientras los hombres consideran que es algo más instrumental. Se trata de una tarea que hay que ejecutar”, explica añadiendo que estas conclusiones tienen implicaciones para los minoristas interesados en desarrollar un enfoque más segmentado para crear y mantener la lealtad de los clientes de ambos géneros.
Sentirse importante versus irse rápidamente
Los investigadores también descubrieron que, cuando compran, es más probable que las mujeres tengan más problemas que los hombres (53% frente al 48%). Asimismo, las mujeres de más de 40 años suelen experimentar más problemas que los hombres de ese mismo grupo de edad.
Para las mujeres, “la falta de ayuda cuando se necesita” constituye el mayor problema (29%). También es el motivo más probable por el que las tiendas pierden negocio con sus clientes del género femenino. De hecho, según el análisis de los datos recopilados para la elaboración del estudio, los establecimientos podrían llegar a perder el 6% de sus clientes mujeres porque no encuentran la ayuda de los dependientes. Sin embargo, los hombres consideraban que el principal problema (también con un 29%) es “la dificultad para encontrar sitio donde aparcar cerca de la entrada del establecimiento”. El problema que con mayor probabilidad causaría la pérdida de los clientes masculinos es que el producto que tenían intención de comprar esté agotado; los establecimientos podrían llegar a perder el 5% de los consumidores varones debido a este motivo.
Los clientes de género masculino y femenino también muestran diferentes reacciones ante los dependientes. Para los hombres, que el dependiente muestre interés en ayudarle a encontrar determinado bien es más importante que para las mujeres, seguido por los esfuerzos del dependiente para poder cobrarle rápidamente. Para las mujeres, la lealtad al establecimiento está relacionada con la familiaridad mostrada por los dependientes con los productos de la tienda y su capacidad para determinar qué productos se ajustan más a los gustos y necesidades del cliente. Según el estudio, las mujeres también valoran a los dependientes que les hacen sentirse importantes.
En una entrevista con los investigadores, una mujer cuya edad estaba comprendida entre los 18 y los 35 describía a los empleados de su tienda preferida: “Los dependientes son siempre estupendos. Siempre me enseñan diferentes estilos. También me muestran cosas nuevas que acaban de entrar”. Mientras, un hombre perteneciente a ese mismo segmento de edad declaraba: “No me relaciono mucho con la mayoría de los dependientes. Realmente no los necesito… excepto para que me cobren en caja”.
Paula Courtney, presidente del Verde Group, sugiere que las actitudes ante los dependientes reflejan diferencias sutiles, aunque importantes, entre los hombres y las mujeres. Cuando se les preguntó qué problema causaría que nunca volviesen a determinado establecimiento, las mujeres señalaron que “empleados que actuasen como si estuvieses interrumpiendo sus conversaciones personales o haciéndoles perder su tiempo”. Los hombres concedían mayor importancia a que los empleados fuesen “perezosos, es decir, que no comprobasen que determinado bien estuviese disponible en stock o que no te acompañasen hasta el lugar en que estaba el producto que estabas buscando”.
Courtney señala que, para las mujeres, la experiencia de comprar es algo “más personal”. Para los hombres, los problemas con los dependientes están relacionados directamente con conseguir el artículo que querían. “Las mujeres son más proclives a sentirse molestas por la falta de compromiso de los dependientes. Para los hombres, aunque el compromiso es algo importante, no lo es tanto como el producto en sí o poder abandonar el establecimiento rápidamente”.
Los comercios minoristas pueden utilizar los resultados de este estudio para ofrecer servicios personalizados a sus clientes y así incrementar sus ventas, explicaba Courtney. “En un mercado altamente competitivo, donde la gente es sensible a los precios y existen cientos de opciones, si puedes sacarte de la manga una nueva estrategia que te conceda cierta ventaja, ¿por qué no vas a hacerlo?”, pregunta. “Si tratamos a los hombres y las mujeres de un modo diferente, entonces tendremos más éxito”. Erin Armendinger, director de gestión de la iniciativa Baker, lo explica del siguiente modo: “Los hombres y las mujeres sencillamente son diferentes. Es importante que los minoristas recuerden que no se trata sólo de lo que compran, sino de cómo lo compran”.
Price sugiere que los minoristas que quieran mejorar su capacidad para llegar a los consumidores según su género deberían seguir determinados pasos. No obstante, en primer lugar tendrían que asegurarse del buen funcionamiento de sus operaciones para evitar que se generen problemas, como no disponer de un producto en stock o no haber generado suficiente publicidad, lo cual reduce la satisfacción de comprar tanto para hombres como para mujeres. Asimismo Price sugiere que todo esfuerzo para intentar llegar a las féminas no puede ser superficial, como por ejemplo simplemente colgar letreros o cambiar el color de los uniformes.
La comunicación es fundamental para llegar a las mujeres, añade Price. Los dependientes deben saber si el cliente está buscando un producto que no admite devolución, como por ejemplo un producto cosmético, o un producto más complejo, como un tratamiento o medicamento que se pueda vender sin receta. Para ayudar a los clientes en estas dos categorías tan diferentes de bienes se necesitan diferentes estilos de comunicación. Se debe formar a los dependientes para saber reconocer y reaccionar ante las pistas que proporcionen los clientes.
Aquellos minoristas que quieran resultar atractivos para las mujeres deberían también prestar atención a la variedad de productos que ofrecen, dice Price. Podría ser muy tentador ofrecer un amplio abanico de productos, sin embargo las investigaciones muestran que las mujeres que deben encontrar cierto equilibrio entre sus múltiples responsabilidades prefieren aquellos establecimientos con una selección limitada, como Coach, Trader Joe’s y Sephora.
Por último, contratar a mujeres en todas las secciones proporcionará al establecimiento un contacto más directo con las necesidades de las potenciales clientes. En la empresa de Price, la mayoría de los dependientes son mujeres; asimismo, en el departamento de marketing el porcentaje de féminas supera al del sexo contrario. No hay idea que empiece a circular sin que rápidamente una mujer manifieste como podría afectar a su vida, señala.
Las múltiples facetas del dependiente
Según WomenCertified, una organización para la formación de los comerciantes minoristas y consultora especializada en mujeres y consumo con sede en Hollywood, Florida, que también participó en la elaboración del estudio, las mujeres gastan al año unos 4 billones de dólares y suponen el 83% del consumo en Estados Unidos, o lo que es lo mismo, dos tercios de su PIB.
El estudio “Men Buy, Women Shop” está basado en una muestra aleatoria nacional de 1.250 consumidores a los que, a través de entrevistas telefónicas realizadas entre el 20 de octubre y el 4 de noviembre de 2007, se les preguntó sobre sus últimas experiencias al ir de compras. En la muestra dominaban los consumidores de género femenino en una proporción de dos a uno.
Aunque muchos de los resultados del estudio no sorprenden a los minoristas, en opinión de Delia Passi, fundadora de WomenCertified, los datos podrían ayudar a las empresas a centrarse más en algunos de los problemas apuntados por hombres y mujeres. Según Passi, hace tiempo que los minoristas son conscientes de que, a la hora de comprar, existen diferencias importantes entre hombres y mujeres. “Debemos remontarnos muy atrás en el tiempo. Las mujeres son recolectoras y los hombres cazadores. Las mujeres entran en una tienda y empiezan a observarlo todo. Los hombres simplemente buscan determinada sección”. Investigaciones científicas muestran que las mujeres tienen mejor visión periférica que los hombres, lo cual les beneficiaría como recolectoras.
Passi sostiene que las actitudes de hombres y mujeres a la hora de ir de compras –las mujeres más centradas en la propia experiencia y los hombres interesados en ejecutar una misión-, no caen necesariamente en el estereotipo sexista de que las mujeres son más emocionales y débiles. “En lo que respecta a ir de compras, tanto hombres como mujeres entran en la tienda para comprar algo; pero ella quiere algo más. Quiere una mayor interacción. Quiere tener más contacto personal. Quiere respuestas rápidas mientras busca ayuda y colaboración en su proceso de compra”. Passi reconocía que muchas de las observaciones reveladas en el estudio siguen reflejando generalidades y que muchos hombres y mujeres no aparecen reflejados en los patrones generales. De hecho, como dueña de su propio negocio, a menudo no dispone de mucho tiempo y en lo que respecta a las compras se comporta más bien como los varones del estudio.
Según Hoch, este estudio, junto con otras investigaciones llevadas a cabo por la iniciativa Baker, indican que los dependientes son fundamentales en toda transacción porque son un modo de que el establecimiento se diferencie frente a los competidores y gane cuota de mercado. “Es difícil hacer algo respecto al aparcamiento o a una cantidad excesiva de gente; pero se puede hacer algo respecto a los dependientes”, señala Hoch. “Para mí lo interesante es cómo las mujeres suelen estar más centradas en las personas mientras los hombres actúan prácticamente como si estuviesen delante de un cajero. De hecho, preferirían tratar con una máquina que con una persona”.
Courtney reconoce que dar respuesta a los resultados del estudio añade otra responsabilidad a las múltiples prioridades que deben atender los dependientes. “Al final del día, un dependiente tiene que ser multifacético”, dice Courtney. “Deben tener poder de atracción, ser dinámicos y educar. Deben ser auténticos. Lo que este estudio nos indica es qué botones hay que apretar y con qué intensidad dependiendo de que el cliente es hombre o mujer”.
Courtney sostiene que los minoristas deben mejorar y proporcionar servicios más sofisticados y segmentados, no sólo teniendo en cuenta el género sino también la edad, el grupo étnico y las diferencias regionales. “No hay homogeneidad cuando hablamos de los clientes. No somos para nada consumidores homogéneos. Sin embargo, las organizaciones acaban tratando a los clientes como una gran familia feliz. Pero influyen un montón de factores demográficos y psicográficos”.
Tal y como explica Courtney, el género es uno de los atributos más fáciles de tener en cuenta. Los expertos en marketing algo sofisticados podrían intentar diferenciar los servicios por género y edad, o entre mujeres profesionales y mujeres que son amas de casa a tiempo completo. “En cierto momento la búsqueda de lo ideal deja de ser práctico; pero creo que el género define un segmento que es fácil tratar de un modo diferente”.
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Ignacio Gómez Escobar
ESTRATEGA EN MERCADEO
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COLOMBIA - SURAMERICA
El ocaso de los centros comerciales

Cierre los ojos y podría estar en cualquier centro comercial de cualquier parte del mundo. En ambos extremos hay unos grandes almacenes atiborrados de gente con dependientas que constantemente te ofrecen probar perfumes. En el centro tiendas para niños -donde la ropa de color rosa está a la izquierda y la azul a la derecha-, intercaladas con tiendas de ropa para adolescentes con iluminación indirecta y dependientes excesivamente delgados. Añada a todo esto unas cuantas tiendas de zapatos y una versión de Limited o Gap. ¿Tiene hambre? No se preocupe. Seguro que en alguna parte del centro comercial hay una pizzería.
Ese es el problema. Según nuevas investigaciones de Wharton, a los consumidores les fastidia y aburre la homogeneidad y previsibilidad de los centros comerciales, los cuales durante décadas han personificado la sociedad de consumo de Estados Unidos. En estos momentos las predicciones de consumo no son muy alentadoras y estas conclusiones no son precisamente las que sus propietarios desearían escuchar.
Según el quinto informe anual sobre insatisfacción de los consumidores, realizado por la iniciativa Jay H. Baker Retailing de Wharton y The Verde Group –una consultora de investigación especializada en retención de consumidores-, el 80% de los compradores han tenido al menos un problema durante una visita al centro comercial el mes anterior. En los informes sobre insatisfacción previos, el porcentaje de consumidores insatisfechos con alguna tienda había sido inferior (50%), una señal de que estos días el ambiente de los centros comerciales se ha vuelto aún menos atractivo.
Las dos críticas más frecuentes según el informe son, en primer lugar, la falta de algo nuevo o emocionante, y en segundo lugar, la limitada selección de restaurantes, señalados ambos por el 35% de los entrevistados. El tercer problema, mencionado por el 28% de los entrevistados, es la existencia de demasiadas tiendas con los mismos productos. El aparcamiento parece ser la cuarta crítica más habitual. Aunque señalado únicamente por el 25%, los encuestados manifestaron ante los investigadores que el aparcamiento es el problema más serio al que se enfrentan cuando deciden ir al centro comercial.
“Si el centro comercial es aburrido y la infraestructura no es muy buena, es muy fácil deducir por qué la gente no está yendo de compras durante estas fechas típicamente consumistas”, sostiene el profesor de Marketing de Wharton Stephen Hoch, director de la iniciativa. “Claramente la gente está dedicando menos tiempo a salir de compras por el hecho de salir de compras. Creo que se trata de una tendencia de largo plazo. La gente sigue yendo de compras y gastando, pero lo hacen con menos frecuencia y teniendo en mente un objetivo determinado”.
Según Hoch, son varias las generaciones de compradores que han crecido explorando los centros comerciales, hace años modernas maravillas con fuentes, restaurantes y entretenimiento para los niños. “La gente ya tiene experiencia en centros comerciales. No es que en ellos no haya nuevos elementos, sino que la gente tiene mayores expectativas”, sostiene Hoch. “Los mismos sospechosos habituales en todos los centros comerciales. En los grandes hay las mismas tiendas que has visitado un millón de veces, sólo que en mayor número”.
Hoy en día los consumidores estadounidenses están decepcionados con los 1.200 centros comerciales -tanto cubiertos como al aire libre- existentes en el país, en los que hay cadenas comerciales diseñadas específicamente para triunfar en el ambiente propio del centro comercial. “La gente va al centro comercial y no hay nada que destaque, les sorprenda o divierta”, añade Hoch. “No hay percepción alguna de descubrimiento, de sorpresa. No hay nada que atraiga tu atención. Son los mismos restaurantes y las mismas tiendas en todos los centros comerciales”.
Según las predicciones de Hoch, el 10% de la infraestructura de comercio minorista del país podría desaparecer antes del fin de la actual recesión. Asimismo, Hoch sugiere que los resultados del informe sobre insatisfacción pueden servir de ayuda a los propietarios de centros comerciales que estén interesados en reorganizar los espacios que inevitablemente quedarán libres tras la inminente crisis del sector. Los propietarios “deben meditar y preguntarse si existe algo que puedan añadir y cree un elemento novedoso. ¿Existe alguna manera de combinar todo?”
Los investigadores de la iniciativa Baker Retail y de Verde Group entrevistaron entre los meses de octubre y noviembre a 900 clientes. De acuerdo con sus resultados, durante su visita al centro comercial el consumidor típico entra por término medio en cinco tiendas, pasa allí entre dos y tres horas y debe recorrer unas 23 millas para llegar (aproximadamente 37 Km.). Un tercio de los clientes entrevistados pasaron entre dos y tres horas en el centro comercial, y el 90% hace por lo menos una compra. La mayoría gasta en promedio 150 dólares. La categoría líder en ventas en todos los centros comerciales es la ropa, y en los centros comerciales al aire libre los productos electrónicos y del hogar tienen una mayor importancia que en los centros cerrados.
Lugares frecuentados por adolescentes
Además de las críticas sobre la aburrida naturaleza de ir de compras en un centro comercial, los consumidores también manifiestan problemas en tres áreas de la infraestructura básica determinantes de la lealtad de los clientes:
· Comodidad: ¿Está el centro comercial limpio y bien mantenido, con aseos fáciles de encontrar y seguridad visible?
· Accesibilidad: ¿Resulta fácil encontrar una plaza de aparcamiento más o menos cómoda?
· Navegación: ¿Es fácil encontrar el centro comercial y comprender su diseño? ¿Está adecuadamente señalado?
Paula Courtney, directora ejecutiva de Verde Group, con oficinas en Toronto y Atlanta, explica que el informe también analiza cuáles son los problemas que con mayor probabilidad generarán una mala prensa boca-oreja sobre el centro comercial. Otros informes previos sobre insatisfacción de los clientes muestran que cuando la gente tiene un problema suele hablar sobre el mismo con al menos otras tres personas. Como consecuencia de todo esto, la mitad de las personas que tienen noticia de un incidente negativo experimentado por alguien en una tienda evitará comprar en dicho establecimiento. En el último informe se sostenía que la crítica que con mayor probabilidad acabaría trasladándose a otras personas sería la presencia de adolescentes deambulando, lo cual desencadena una serie de comentarios negativos boca-oreja sobre el centro comercial.
En general, el 80% de los clientes entrevistados han experimentado algún problema en el centro comercial, pero si nos ceñimos al segmento comprendido entre los 18 y 24 años, dicha cifra aumenta hasta llegar al 97%. Courtney considera que esta elevada cifra posiblemente se deba a que pasan más tiempo en el centro comercial que el resto de grupos, lo cual conlleva más tiempo para experimentar algún problema. Los individuos con edades comprendidas entre 25 y 40 son los que más consumen, 188 dólares por término medio. Su mayor queja es la escasez de restaurantes, mientras que para los clientes de más de 60 años es la imposibilidad de encontrar señales que les orienten dentro del centro comercial.
Los investigadores examinaron la relación entre la cantidad de tiempo pasada en el centro comercial y la satisfacción de los clientes, y descubrieron que aquellos que pasan más de dos horas son los más leales, son los que más tiendas visitan, suelen tener una experiencia mucho más positiva que el resto y además gastan más dinero. Asimismo, permanecer durante mucho tiempo en el centro comercial implica mayores oportunidades para tener algún problema, como por ejemplo quejarse del exceso de gente o de los adolescentes.
Los nuevos visitantes suponen una gran oportunidad para los centros comerciales. El informe muestra que deben recorrer una distancia mayor para ir de compras, entran en más tiendas y gastan más por término medio que otros clientes. Los problemas que experimentan están relacionados con encontrar el modo de llegar al centro comercial y trasladarse dentro del mismo, problema sobre el que con toda probabilidad se quejarán ante otras personas. Los clientes habituales suelen vivir más cerca y en relación con el resto de visitantes suelen estar más satisfechos con el centro comercial.
El informe, donde las mujeres tienen mayor peso que los hombres (2 mujeres por hombre), refleja la existencia de diferencias de género entre los clientes. Los hombres manifiestan tener más problemas que las mujeres, más problemas para aparcar, para encontrar el modo de moverse por el centro comercial y parecen estar más molestos por la uniformidad de los centros comerciales. Efectivamente los hombres parecen tener más problemas que las mujeres, pero la probabilidad de contárselo a otras personas es mucho mayor entre las mujeres. Las mujeres trabajadoras presentan mayores niveles de insatisfacción que el resto de mujeres, y su principal queja es la escasa selección de restaurantes y la falta de tiendas interesantes y acontecimientos especiales.
Según Courtney, los resultados de este informe deberían ofrecer a los propietarios de los centros comerciales algunas soluciones simples y evidentes para las quejas de los clientes. “El mensaje para los propietarios es que hay esperanza”, explica. “Muchos de estos problemas tienen solución. Existen muchos modos de conseguir atraer a los consumidores hacia los centros comerciales”.
El primer paso sería evaluar las áreas comunes de estos centros. Los propietarios pueden utilizar los espacios bajo su control para desarrollar programas que contrarresten la uniformidad de las tiendas y productos que tanto molesta a sus visitantes. Por ejemplo, los resultados del informe muestran que los clientes están decepcionados con el escaso grado de compromiso de los centros comerciales con los temas medioambientales. Por tanto, los centros comerciales deberían poner en marcha más eventos públicos teniendo en cuenta sus características demográficas particulares. Deberían comprender que los consumidores que acuden a comprar tienen expectativas muy diversas y los factores que contribuyen a incrementar los niveles de lealtad también lo son. Mejorar las señales e indicaciones es una cosa fácil y barata que responde a una queja habitual según el informe de Wharton.
“Los consumidores no tienen dinero, y posiblemente los dueños de los centros comerciales tampoco”, dice Courtney. “Así que en lugar de intentar realizar importantes cambios radicales deberían centrarse en las pequeñas cosas, como por ejemplo la señalización. Crear en las áreas comunes oportunidades para descubrir nuevas cosas y pensar en el centro comercial como el destino final animará a los clientes a permanecer durante más tiempo en el mismo”.
Un empleo innovador de las áreas comunes mencionado por Courtney es la asociación entre los propietarios del centro comercial y Coca-Cola, conocida como el Red Lounge (Salón Rojo). Se trata de una sección dentro del centro comercial con asientos rojos donde se venden productos Coca-Cola y los adolescentes pueden holgazanear a sus anchas. El Salón genera ventas y publicidad para la marca, y además concentra a los adolescentes en una zona determinada, reduciendo de este modo toda oportunidad para molestar al resto de clientes del centro comercial.
Las investigaciones de Verde Group en Atlanta contemplan algunas otras ideas. Los clientes sugerían que, en coordinación con el mapa del centro comercial, las tiendas mostrasen un número en la puerta. También solicitaban una mejor iluminación, más árboles en el aparcamiento y más restaurantes formales en los que poder sentarse tranquilamente en lugar de restaurantes “de paso”. El servicio de aparcacoches ó valet, debería ser gratuito en caso de hacer alguna compra; asimismo los coches deberían aparcarlos en los extremos del aparcamiento para dejar libres para otros clientes los espacios más cercanos al centro comercial. Asimismo sugerían que los centros comerciales deberían diseñar una programación más educativa, más preocupada con el medioambiente y con más entretenimiento.
Pero tal y como señala Hoch, dada la cuantía de las inversiones en centros comerciales y en las cadenas de establecimientos que hay dentro de los mismos, será complicado reestructurar toda la infraestructura para proporcionar una mayor sensación de “descubrimiento” para los consumidores. Otro obstáculo importante: Parte del espacio que quede libre probablemente se deba al cierre de grandes almacenes con varias entradas, espacios que no son fácilmente transformables para nuevos usos.
A pesar de la insatisfacción de los consumidores con la homogeneidad de los centros comerciales, Hoch sugiere que es poco probable que las tiendas independientes de carácter local que poseen un nicho en su mercado encuentren sitio en ellos. “La gente se queja de que las tiendas y los productos son los mismos, pero no creo que los clientes de los centros comerciales sean un grupo que se caracterice por su creatividad. Les gusta la certidumbre”, explica añadiendo que las pequeñas tiendas con carácter propio suelen estar muy especializadas y no saldrían beneficiadas, ya que pagarían los elevados alquileres propios de los centros comerciales para simplemente captar algunas ventas de gente que “pasaba por allí”.
“Los centros comerciales necesitan pensar qué hacer porque cada vez habrá más espacio disponible a medida que las cadenas comerciales vayan cerrando sus establecimientos menos rentables”, dice Hoch. “Va a haber muchos espacios vacíos en los centros comerciales. Es un enorme motivo de preocupación, ya que si algunos negocios desaparecen podrían acabar pareciendo barrios abandonados”.
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COLOMBIA - SURAMERICA
Consumo, de capa caída (Colombia)
En diciembre sólo aumentó 0,93% por habitante
Por: Redacción Negocios
Los pobres resultados de la época de Navidad se deben a los descuentos que ofrecieron los grandes almacenes en octubre.
Los colombianos ya comenzaron a sentir en sus bolsillos los efectos de la desaceleración de la economía nacional y parece que luego de la euforia de diciembre sólo gastarán lo necesario.
El estudio de la firma Raddar sobre el consumo en el país durante 2008 revela que éste sólo creció 2,5%. Es decir, el consumo per cápita (por habitante), en promedio, durante el año que terminó fue de $585.000 mensuales.
“Esta contracción se puede explicar porque en el primer semestre hubo una fuerte revaluación, un factor hiperinflacionario y altos precios en las materias primas. Y en el segundo semestre se dio una fuerte devaluación, la inflación siguió alta y el crédito (como efecto de la crisis financiera mundial) se encareció”, explicó Camilo Herrera, presidente de Raddar.
El pobre crecimiento del consumo lo confirman los comerciantes, quienes el año pasado fueron testigos de que los compradores salieron con menos paquetes de sus almacenes.
“La política monetaria del Banco de la República fue muy austera y eso repercutió en el consumo. En todo el año, sin contar diciembre, el comercio creció 1,1% frente al 12% que presentó en 2007”, explica Guillermo Botero, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco).
Pero lo que más preocupa es que en el último mes del año, cuando se esperaba la recuperación del comercio, el consumo per cápita nacional sólo aumentó 0,93%, frente a la Navidad de 2007 y, en promedio, fue de $607.000. Las ventas en el mismo mes de 2008 crecieron un 9% en valor y 2% en unidades.
“La culpa la tuvo octubre, que desde hace cuatro años es el mes cuando las cadenas de grandes superficies hacen descuentos y gangas importantes, que llevaron a una gran mayoría de colombianos a realizar compras prenavideñas”, agregó Herrera.
El panorama para este año tampoco es muy alentador. Raddar proyecta que el consumo no crecerá más del 2%, suponiendo que el PIB se ubique en 2,85%.
“En 2009 la cuesta va a ser muy empinada por cuenta de la crisis mundial. Por eso, si el Emisor baja las tasas al 8%, eso incentivará el consumo”, advierte Botero.
jueves, enero 08, 2009
Si cuentas tus sueños, se harán realidad
Escrito por Ima Sanchís
jueves, 08 de enero de 2009
Jaime JaramilloJaime Jaramillo uno de las personas más carismáticas del siglo XX, imparte su mensaje en conferencias por todo el mundo.
Ima Sanchís
Jaime, Jaramillo, alias Papá Jaime, creador de la Fundación Niños de los Andes
52 años. Nací en Manizales y vivo en Bogotá, Colombia. Casado, dos hijos y una nieta. Ingeniero geofísico, trabajé 20 años en petróleo y desde hace 13 escribo libros y doy seminarios para que la gente redescubra su vida. No trabajo, disfruto. Hago lo que amo y amo lo que hago.
Alegre y feliz
Prefiere un abrazo a un apretón de manos. Cuando era niño le construyó una casita al guardián del colegio, no entendía que los curas se fueran de misiones y tuvieran a aquel hombre durmiendo a la intemperie. Con el tiempo se convirtió en Papá Jaime; recoge, forma y busca trabajo a los niños que viven en las alcantarillas de Bogotá, pero dice que lo más importante es ayudarlos a crecer espiritualmente y a creer en los sueños. Él se formó en la India con grandes maestros y cada día amanece a las cuatro de la mañana para perderse en la naturaleza a meditar. Además de su fundación, imparte seminarios de liderazgo para disfrutar de la vida plenamente. Participó en el I Foro Humano Europeo en Barcelona.
¿Qué queremos cuándo somos niños?
Ser grandes.
... Y cuando lo somos damos la vida por recuperar y aparentar la juventud que no supimos apreciar. Nos desgastamos tratando de tener, y cuando ya tenemos invertimos el dinero en recuperar la salud y el tiempo perdido.
Jaime Jaramillo
Jaime Jaramillo
Pasemos del mundo de las ideas al mundo de las cloacas.
Era el año 1973, yo iba caminando por la calle cuando pasó un coche del que cayó una caja de muñeca, una niña de la calle salió disparada y la cogió. Me sonrió feliz y no vio que venía un camión a gran velocidad. Esa niña murió por una caja de muñeca vacía. Era el día de Navidad, compré un disfraz de Papá Noel y cien regalos de un peso.
Y salió a repartirlos.
Sí, un niño, Raulito, saltó sobre mis hombros, silbó, y en un momento brotaron de la tierra más niños que regalos. A Raulito una rata le había mordido la carita y se le veía el hueso podrido, lleno de pus. Y tuve un sueño: que Raulito tuviera una cirugía plástica y un hogar, ¿y qué hice?... A todo el mundo le conté mis sueños, y cuando uno cuenta sus sueños, se hacen realidad.
Sería bonito...
De tanto contar mi sueño acabó apareciendo una enfermera amiga de un cirujano plástico y en menos de un mes Raulito tuvo reconstruida la cara. Y nació mi fundación, por la cual han pasado más de 55.000 niños que vivían entre excrementos humanos, en las cloacas, bajo tierra, y que hoy son ingenieros, premio de paz, de liderazgo. Cada niño que ha salido de mi proyecto ha ayudado a otros niños. Raulito ayudó a más de cien.
¿Cómo?
... No sólo a conseguir empleo en las petroleras, sino que los inspira y los motiva. Primero soy, experimento el amor y la paz, luego hago y después tengo.
¿Cómo se financia la fundación?
Empecé con mi dinero y ahora el 50% es autofinanciación, tenemos panaderías, textil, cultivos. Pero el éxito de todo es tener el sueño. Encontré a Rud cuando tenía 11 años, la habían quemado viva, le faltaba un brazo, no tenía nariz y su cara estaba pegada al pecho. Así llegó a la alcantarilla y empezó a tomar droga. "Quiero morir - me dijo-, todos se burlan de mí".
¿Cómo la sacó de allí?
Lo importante es lo que tú te dices a ti misma, fuera no encontrarás la felicidad, concentra tu energía en lo que tienes y no en lo que no tienes. Hoy Rud habla un inglés perfecto, es dulce y alegre. Tras 17 cirugías ya tiene movimiento pero se ve igualita. Aún así encontró al amor de su vida, tiene una hija preciosa y un trabajo que le gusta.
No es fácil cambiar a las personas.
Hay gente que en un segundo despierta su conciencia, otros tardan más y otros nunca. En mis talleres les hago entender que ni tu peor enemigo te puede hacer tanto daño como tus propios pensamientos. Hay que observarlos y cambiarlos porque estamos programados para concentrar la energía en lo negativo, en lo que nos falta, en el dolor, y eso es lo que atraemos.
Y dígame: ¿usted qué ha aprendido?
A valorar a tiempo las cosas pequeñas y simples. Lo que pasa es que vemos pero no miramos, oímos pero no escuchamos, palpamos pero no tocamos. Vivo intensamente cada momento, pero sin miedo. Hay que aprender a asustar al miedo.
Ya a los siete años le hizo una propuesta curiosa a su padre.
Teníamos una finca de café y los hijos del capataz jugaban con un camión sin ruedas y una muñeca sin brazos. Me impresionó verlo y le pregunté a mi padre: ¿por qué estos niños, cuyo papá también trabaja como tú, no tienen juguetes como nosotros?
¿Y qué dijo papá?
"Por cada bolsita de café que siembres te doy un centavo". Después de tres meses pude comprar un camión y una muñeca y fui yo más feliz que ellos. Me marcó profundamente. Pero el secreto es contar el sueño, siempre hay gente que te ayuda. No crea nunca a los asesinos de sueños, esos que te dicen: si lo cuentas, no se cumplirá.
¿Nunca nada le ha decepcionado?
Rescaté a una niña de 10 años que atracaba con cuchillo. Era tan miedosa que lo ponía en el corazón y si te movías, te lo clavaba.
¡!
Tomaticas se dio cuenta de que no era una asesina. Para comer robaba y para robar se drogaba, pero no era mala y cuando se dio cuenta de eso empezó su cambio, se volvió la niña más servicial, tierna y alegre de la fundación. De esto hace más de 30 años y la gente me decía: "No te metas con drogadictos es perder el tiempo, volverá a la droga".
Debía estar orgulloso.
Llegó la prensa, la tele, el éxito. Pero Tomaticas se enamoró de un traficante y se marchó. Fui a buscarla, la encontré con la cara cortada, Intenté convencerla para que volviera: "Lo amo", me decía, y lloré mucho.
Y Tomaticas se perdió.
Yo estaba dando esperando recibir, había mucho en mi dolor de fracaso, de ego herido. Aprendí la lección, no he vuelto a condicionar ni a tener expectativas ni siquiera con mis propios hijos, yo les tiendo la mano, pero las decisiones son suyas, no mías. Yo no cambio a nadie, son ellos. Nunca digas por qué me pasó esto sino para qué: es otra forma de concebir el mundo.
Fuente: La Vanguardia
La lucha de las microfinanzas

Crisis mundial supondría el freno para el microcrédito. Minoristas buscan opciones
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ya advirtió a finales de 2008 el riesgo que representan para el sector microempresarial las consecuencias de la crisis financiera mundial. Según el multilateral, este sector podría enfrentar una falta de liquidez a corto plazo, "así como mayores niveles de inflación, que erosionan el poder adquisitivo de los microempresarios, y fluctuaciones en los tipos de cambio, que pueden provocar desequilibrios para las instituciones microfinancieras", indicó el presidente de la entidad, Luis Alberto Moreno.
Este panorama poco halagador podría extenderse al Ecuador, en el que la colocación de microcréditos ya experimentó una desaceleración en 2008, con relación al crecimiento registrado en años pasados. De acuerdo con los informes de la Superintendencia de Bancos, estos créditos, entre 2002 y 2004, crecieron 493%, mientras que al finalizar 2006, el porcentaje era del 114%. Sin embargo, ya entre 2006 y 2007, se evidenció la pérdida de dinamismo de la colocación, que al concluir 2007 había prestado $207 millones. Esta cifra demuestra la disminución del préstamo, que durante 2008 solo creció en 62%.
Para Luis Torres, experto en microempresas y director de Fundación Avanzar, la reducción de este tipo colocaciones en el país se debe a las altas tasas que se cobran por los préstamos. "Con intereses que rondan el 34%, es imposible pensar que la gente quiera endeudarse. Por ello, es probable que este año la gente deje de acudir a las instituciones financieras para buscar microcréditos, con el consiguente freno para las microfinanzas", explicó.
De su lado, Javier Vaca, director de Red Financiera Rural, manifestó que aunque podría producirse un decrecimiento en los préstamos para los microempresarios, la actual situación de inestabilidad financiera "puede convertirse en un buen momento para fortalecer a la microempresa", dijo.
La reflexión de Vaca apunta a que, debido a la crisis, puede que ocurran despidos laborales en grandes empresas, y con ello esa franja de desempleados optaría por instalar sus propios negocios, con lo que necesitarían financiamiento para hacerlo.
"Durante la crisis bancaria de 1998, quebraron los bancos que prestaron a las grandes empresas, no así las cooperativas", manifestó.
Las alternativas de fondeo
Y aunque las crisis pueda generar oportunidades de crecimiento, lo cierto es que la contracción del créditos es, hoy por hoy, una de las grandes consecuencias de la crisis económica mundial, debido a la falta de liquidez.
Ante esto, los expertos plantean algunas alternativas para obtener financiamiento. Vaca recomienda a los microempresarios mantener un récord impecable de créditos. "Los bancos no quieren arriesgarse con personas que podrían fallar en los pagos. Por eso, es importante mantener un buen nivel de cumplimiento y así conseguir más financiamiento", explicó.
Además, señaló que los bancos no son los únicos canales para este sector. Cooperativas, fondos y cajas de ahorro y banca comunitaria son algunas de las instituciones que pueden facilitar los recursos a los microempresarios ecuatorianos. De su lado, Torres plantea una solución más estricta. Para él, los pequeños empresarios deben evitar el endeudamiento y, más bien, acudir a sus ahorros o la búsqueda de socios para encontrar capital. "No es empresarialmente eficiente contraer deudas, como las de los créditos, si no está claro el nivel de ingresos que un microempresario pueda conseguir, en momentos de una crisis económica", dijo. (DP)
Microfinanzas llegan a 8 millones de personas en Latinoamérica
Las microfinanzas se originaron hace cuatro décadas como mecanismo para otorgar créditos a personas pobres. En América Latina, conforma hoy una red, con unas 600 instituciones que atienden a más de ocho millones de clientes. En 2007, la cartera de microcrédito regional ascendía a alrededor de $9 200 millones. En el Ecuador, las colocaciones de este segmento estarían por los $1 000 millones en los últimos 8 años.
De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Perú es el país con las mejores condiciones para el desarrollo de microfinanzas en América Latina. El resultado se obtuvo tras una medición realizada en 20 países de la región.
Según el análisis del BID, el Perú sobrepasó a Bolivia en el primer puesto. El Ecuador quedó tercero, seguido por El Salvador y Colombia.
Hora GMT: 08/Enero/2009 - 05:12
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