lunes, julio 15, 2013

Marx no postuló la supresión del dinero


Marx no postuló la supresión del dinero.

Marx nunca se opuso al uso del dinero, pero quién sabe si se lo replataría de vivir en estos días en los que el billete y las monedas y tarjetas de crédito se han convertido en metáfora de la dignidad. En el “mercado de la vida” ya no cuenta quién eres sino lo que gastas, el consumismo ofrece compensaciones a existencias anodinas con la posibilidad de comprar a crédito cosas innecesarias Y así formar parte de una mayoría. "LinealCero" presenta este texto, de Alberto Moncada, inédito en la red.

Alberto Moncada.





“De cada uno según su capacidad, a cada cual según sus necesidades”. En el Manifiesto Comunista, un folleto de veintitrés páginas, Karl Marx abandona el carácter analítico deEl Capital y otras obras suyas para adoptar un estilo apasionado, más apropiado para calentar los corazones de los trabajadores de su tiempo, cuya unión (“trabajadores del mundo, uníos”, rezaba el lema), debería producir la democracia verdadera, la de la mayoría. La utopía del Manifiesto... contiene muchos elementos de otras utopías, desde la antigüedad clásica a la modernas, como las de Thomas More. En este texto, Marx paga sus tributos al capitalismo, “eficaz para alcanzar un alto grado de progreso material, pero incapaz de producir esa dignidad personal, esa independencia más necesaria para el hombre que para el pan de cada día”.

Para el Marx de esta obra, el asunto es tan obvio que no podía pasar mucho tiempo sin que llegara el colapso del capitalismo, y él propone es sus textos diez principios básicos para reemplazarlo. Algunos de ellos se aplican en los hoy países más desarrollados, como sustituir el trabajo de los niños en las fábricas por su educación gratuita en las escuelas; otros son utopías ni siquiera trasladadas a los diferentes mensajes de la "Internacional Socialista"; y los relativos al poder económico diríamos que chocan muchas veces contra las urdimbres del núcleo duro capitalista, en especial con respecto a los frutos del trabajo humano, que siguen manteniendo esa desigualdad de origen determinada por los derechos de propiedad y herencia y que, sobre todo, se enuncian esencialmente en términos monetarios.




Marx no postula la supresión del dinero, pero tiene una visión restricitiva de su influencia en la vida; y, aunque no comparte la vieja doctrina eclesiástica de que el dinero, de suyo, no debe producir más dinero -la teoría medieval de la usura- estaría más que incómodo con las actuales dimensiones del sector financiero y su influencia en la economía real. El crédito es-para él- un instrumento público de desarrollo y sólo debe existir un banco central que lo otorgue, lo administre y lo controle. De esta manera -piensa-nadie puede producir daños a terceros ni catástrofes. De este mismo parecer, aunque expresado en un tono más académico, es el Profesor Galbraith quien, en su obra “El Dinero: de dónde vino, a dónde fue”, relata media docena de catástrofes y pronostica otras tantas, algunas de las cuales ya se ha producido, desde que hizo público este texto en 1975.





Que el dinero sea el único mediador en la economía y que la posición de las personas en la vida sea medida por su posesión es la sustancia de cuántas investivas éticas se producen hoy ante la última y ya bastante durarera versión de la sociedad de consumo de masas. Si examinamos las aspiraciones y las esperanzas mayoristas de la juventud, lo distinto socialmente no es quién eres ni incluso cuánto tienes, sino cuánto gastas. El gasto en lo superfluo, aquella característica de los ricos, de la “clase ociosa” de Veblen, se ha generalizado hasta ocultar incluso las carencias estructurales. La calidad del empleo disminuye, la hipoteca de la vivienda es una dura carga para las nuevas generaciones, cada día hay más distancia entre el hogar y el trabajo; sin embargo, los grandes almacenes te ofrecen quisicosas y actividades innecesarias a crédito con las que olvidar esas carencias y formar parte de la mayoría consumidora. Y el mediador en esas compensaciones es el dinero, cuya simbología es tan central en nuestra vida que oscurece otras maneras que hubo, o incluso hay, de realizar transacciones o repartir cargas y recompensas.

La economía de trueque sobrevivió muchos siglos en la historia humana. Antes de que desaparecieran los signos de mediación (metales preciosos, sobre todo), la gente intercambiaba productos y servicios. En los primeros mercados medievales más de la mitad de las transacciones se producían a través de trueques. Claro que este tipo de economía era, en muchos casos, la otra cara del endeudamiento personal, esa debilidad sustancial de campesinos y jornaleros que trabajan para el amo a cambio del sustento. El mundo mercantil, desarrollado en las ciudades donde se iban consolidando los mercados, supuso la primera brecha en el feudalismo, incluyendo la apetura de la economía monetaria a quienes antes no la disfrutaban. Sin embargo, ésta no siempre domina o explica todo lo que hacemos, ni siquiera hoy.




En los grupos pequeños, en la familia, nos prestamos servicios unos a otros sin esperar más compensación que la reciprocidad y el afecto. Muchos expertos han puesto de relieve la enorme mutación que sufriría la economía si los servicios gratuitos -o transferencias económicas- que prestan las madres, y hoy las abuelas, tuvieran que ser incluidos en la contabilidad individual o nacional, aun a precio de asistenta. La vida de los grupos pequeños, en las asociaciones amistosas, en la beneficiencia, en esa red de voluntariedad que está en el margen o en la confluecia de la economía monetaria no se entiende sin la renuncia expresa o tácita al lucro. Es una red de solidaridades que, sin embargo, está siendo objeto de los ataques de homologación por la economía capitalista, como lo prueba el movimiento de transformación de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) para hacer de ellas agencias nacionales o internacionales con un esquema de gestión y retribuciones salariales contrario a su origen.

Muchos de estos colectivos recogieron el impulso de generosidad juvenil de las congregaciones religiosas, cuyas imposiciones de disciplina y estilo de vida no casaban con los nuevos tiempos. “Para contribuir al bienestar, a la educación y a la sanidad de los países pobres no necesito ser casto ni obececer sin rechistar a los jefes como hacían los misioneros”, declara un miembro de “Médicos sin fronteras”. No obstante, las ONG, como antes las congregaciones, significan una enorme transferencia de riqueza del individio al grupo, como lo era, hasta hace muy poco tiempo, el servicio militar obligatorio.




Frankfürt se ha convertido en el epicentro europeo de las protestas
antisistemas. Paradójico, puesto que supone la ciudad donde mayor
convivencia de clases y armonía social se respira. El secreto reside
en cómo parte de los beneficios financieros llegan a toda la ciudadanía.
Abajo, barrio financiero y barrio obrero comparten ecosistema urbano.




Las sociedades van monetizando sus intercambios y hoy no existe forma de incorporarse a la globalización sin aceptar dos principios básicos: uno, que el mercado determina las recompensas individuales-sean éstas rentas de trabajo, de capital o meras actividades especulativas- y, dos, que sólo el sistema fiscal debe emplearse para remediar desigualdades y compensar carencias. Muchos se asombran de que los miembros de la élite deportiva o las estrellas de la pantalla reciban tantos miles de millones como los ejecutivos de las cien multinacionales más importantes. Es el mercado. Y, más receintemente la sociedad española se asombró de que los altos cargos de la empresa más importante del país se atribuyeran recompensas multimillonarias por el sólo hecho de serlo. Es el mercado. Es cierto que unos y otros pueden pasar de la riqueza a la bancarota o del estrellato a la miseria si no han ahorrado para los malos tiempos; y que, a veces, las grandes fortunas se disipan por la especulación o el crímen. Entre tales personajes es frecuente denostar al fisco como confiscatorio, como un atentado a sus libertades, y son capaces de cambiar de país para huir de tal mecanismo igualitario. Pero los efectos compensatorios del sistema se producen más mediante el acceso generalizado a los servicios públicos -nota fundamental de las sociedades avanzadas- que por la retribución fiscal, dada la preeminencia general de los impuestos indirectos.



La ingeniería financiera hace posible que de modo soslayado existan más
desigualdades en las esfera socioeconómicas. En ocasiones olvidamos que el dinero
es un instrumento de transacción de carácter impersonal. Las injusticias y las brechas
las crean los sistemas políticos y sociales, no los sistemas económicos. El dinero es neutro.

Sin embargo, en los bordes y algunas zonas de la economía global existen sectores igualitarios y cooperativismo de todo tipo y finalidad. La habitantes de la sierra incaica tienen en común tantas cosas que, cuando una pareja se casa, todo el pueblo les construye la vivienda y la explotación de la tierra sigue siendo tan comunitaria como antes de llegar los europeos. El cooperativismo, en sus diversas variantes, significa también una igualdad de cargas y recompensas ante el esfuerzo compartido. Muchas subsisten dentro del tejido capitalista y el norte de España destaca por ello, siendo el caso de Mondragón el más notorio.




Las comunidades agrarias incaicas del altiplano y motañas peruanas
intervienen colectivamente en el orden y las decisiones de su economía
local y jerarquizan las necesidades y recompensas según las necesidades
de cada familia o miembro de su comunidad.




Pero la igualdad y, sobre todo, la iniciativa común se ponen de relieve en la economía informal, sobre todo en la latinoamericana y, en particular, la peruana. Allí, cuidades nacidas a golpe de emigración de la sierra, brotadas casi de la noche a la mañana, marginadas de servicios (aunque cuasi soberanas ante el estado), despliegan su quehacer repartiendo obligaciones y recompensas de manera plesbiscitaria. Algunos han creado desde cero no sólo sus economías, sino también su poder policial y judicial; y los funcionarios del poder central o municipal prefieren dejarlos en paz. Con el tiempo, esa economía informal va convergiendo con la legal, pero los habitantes de esos asentamientos autónomos tienen a gala permitir que, entre los suyos, no haya desigualdades. “De cada uno según su capacidad, a cada uno según sus necesidades”. El dictum de Marx, que nadie haya leído probablemente allí, se cumple con la fuerza de una tabla de la ley de bajada de los Andes a hombros de los serranos.

Alberto Moncada

Alberto Moncada tuvo que nacer en España porque entonces no habría sociología. Estudió Sociología Económica en la Universidad de Londres. Quizás por ser unos de los padres fundadores de la sociología crítica y contempáranea española tiene a su bien ocultar su edad y su currículum. Participa desde la perspectiva democristiana independiente. Doctor en varias disciplinas (lo es en polítología y derecho por la Universidad Complutense), ha desempeñado su labor docente en las universidades de Madrid, Stanford, Lima, Internacional de la Florida y Alcalá. Consultor de UNESCO, OEA y del Consejo de Europa, es fundador y primer prorector de la “Universidad de Piura”, en Perú, actualmente ostenta la presidencia internacional de “Sociólogos Sin Fronteras”. Ha escrito una treintena de libros entre los que cabe destacar "Sociología de la Educación", "La americanización de los hispanos" y "La crisis de la pareja". Aún encuentra energías para vivir y trabajar entre España y Estados Unidos.

Atrapados en el PIB.



Que el PIB (Producto Interior Bruto, lo que producimos a nivel nacional y cuánto le sacamos en términos macromonetarios) constituye una medida limitada del bienestar económico de una sociedad es algo que conocíamos hace tiempo. Sabíamos que la fijación obsesiva en la evolución del PIB como medida compacta del progreso económico (y social) suponía una renuncia a una visión más general de los factores que mejoran o empeoran la vida de los ciudadanos. Aceptábamos su uso como un mal menor, como un instrumento limitado para aproximarnos a una realidad más compleja. En último extremo, se podía aceptar su uso siguiendo el mismo principio que guía a aquel que busca sus llaves debajo de una farola y, preguntado si las ha perdido ahí, contesta que no, pero que debajo de la farola hay luz. Sin embargo, la crisis económica y la crisis ecológica están poniendo más de manifiesto el error que supone estar atrapados en el PIB. Por una parte, la crisis económica nos ha confrontado con lo frágil que era nuestro diagnóstico del crecimiento económico, hasta 2007. El PIB crecía, sí, pero impulsado por la expansión de la burbuja inmobiliaria y los beneficios del sector financiero. El PIB crecía, en realidad, sentando las bases para la debacle posterior. Por otra parte, la crisis ecológica está haciendo evidente que la inmensa mayoría de los costes medioambientales de nuestra actividad no queda reflejada en el PIB; es más, que las intervenciones orientadas a mejorar la sostenibilidad en el medio y largo plazo tienden a reducir el PIB en el corto plazo y, por tanto, probablemente serán evitadas al establecer políticas basadas en el PIB. El contexto cambiante, en los últimos años, ha hecho también dar mayor relevancia a otra carencia importante de la medida del PIB: se trata de una medida agregada, ajena a la distribución de los recursos entre los ciudadanos. No tener en cuenta esta limitación lleva a políticas erróneas que empeoran sistemáticamente el bienestar de amplias zonas de la ciudadanía. Estamos, en suma, atrapados en una medida no sólo limitada sino, en buena medida, engañosa. Situación grave, especialmente si tenemos en cuenta que cómo medimos las cosas acaba determinando lo que hacemos. Y que, sobre todo desde el punto de vista medioambiental, cada vez tenemos menos tiempo para modificar nuestra orientación.


Jorge Calero.
Catedrático de Economía Aplicada.

“Reducción de 1% en fletes impacta más que disminuir los aranceles”

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“Reducción de 1% en fletes impacta más que disminuir los aranceles”

Bogotá_
Los empresarios del sector logístico ya se están alistando para la feria que se realizará en Bogotá al final de este mes. Ángela María Orozco, miembro de la junta directiva de Sala Logística de las Américas (organizador de Expologística) y ex ministra de Comercio Exterior, habló con LR sobre los grandes retos que tiene Colombia en este aspecto.
Incluso, recalcó, que si el país fuera más consciente de lo que implican los costos logísticos para los empresarios, además de disminuir barreras arancelarias se darían cuenta que el impacto mayor en los costos está en la logística. Tanto así que con una reducción de 1% en los fletes se da un mayor impacto en los precios de los productos.
¿Por qué es importante hablar de logística?
En la medida en que logremos tener las carreteras que conecten los puertos del país, cualquier adelanto o avance que uno logre lo que va a hacer es ayudar a reducir el costo de los productos.
Unas simulaciones hechas por entes gubernamentales de Estados Unidos, señaló que con una reducción en los costos de los fletes del 1% se genera un impacto mayor que las reducciones a los costos que modificaciones arancelarias.
¿Cuál es el principal problema de este aspecto en el país?
El principal inconveniente es que se ve el tema logístico como de transporte, pero fraccionado, no en la integración de diferentes medios. Por un lado va la construcción portuaria y totalmente a parte va la construcción de carreteras o la ferroviaria. Ni siquiera hay una entidad que integre la construcción. Son autoridades distintas y no tienen una instancia en donde se concilie.
¿Qué se puede hacer sobre ello?
El sector privado tiene que hacerle ver al Estado la necesidad de la integración de las concesiones. Lo que no tiene el sentido es que cada uno funcione por su lado sin una instancia legal de coordinación.
¿Cuáles son los retos?
El reto logístico hoy tiene mucho que ver con que no se produce enteramente un producto en un país y que los TLC per se no son el negocio, sino cómo se integra una cadena logística regional. Por eso la idea de la Alianza del Pacífico es tan importante, por las cadenas de valor regionales.
¿Qué responsabilidad tienen los empresarios?
Durante mucho tiempo la concepción de logística era solo la bodega y la gente que manejaba comercio exterior. Hoy los grandes grupos empresariales tienen vicepresidencias logísticas y eso ya te da una dimensión. Se empieza a ver a la logística como una herramienta de competitividad tan importante, como un valor productivo y no como un servicio se le da la dimensión que tiene.
Perfil de riesgo, el talón de Aquiles del Estatuto Aduanero
De acuerdo con la ex ministra, el Estatuto Aduanero que está por modificarse tiene un talón de Aquiles: el perfil de riesgo. Si bien esta figura es muy funcional para los exportadores tradicionales en el documento no está bien definido lo que se puede prestar para la discrecional de los funcionarios de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian). ”Me encanta que el concepto de la facilidad aduanera parta del ‘track récord’ . Es fundamental que se defina el perfil pues puede ser que se defina según el director de cada región”.
Natalia Cubillos Murcia

domingo, julio 14, 2013

COLECCIONABLE EMPRESAS DE FAMILIA ¿HA PENSADO EN UN PROTOCOLO POR AURELIO VELEZ …

by igomeze

Éxito compró el noveno supermercado en Uruguay






Éxito compró el noveno supermercado en Uruguay

La República | Bogotá | Publicado el 12 de julio de 2013
ElColombiano.com


A través de las filiales que tiene en ese país, el Grupo Éxito compró el 100 por ciento de Hipermercado La Cabaña, ubicado cerca de Montevideo.
 
La transacción fue de 13,3 millones de dólares y fue concretada este viernes. La información fue conocida a través de una comunicación enviada a la Superintendencia Financiera de Colombia, en la que también se da cuenta de la compra de algunas acciones de las Tiendas Devoto, en las que ya tenía mayoría accionaria.
 
Según informaron, con esta adquisición la empresa dominada por el grupo francés Casino llegó a 2.125 metros cuadrados en área de almacenes en Uruguay.

sábado, julio 13, 2013

La Coca-Cola de hielo... y sólo en Colombia


La Coca-Cola de hielo... y sólo en Colombia

MERCADEO‘Time’ da cuenta de la helada botella, ambientalmente amigable, que solo estará disponible en el país.

La Coca-Cola de hielo... y sólo en Colombia . .
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La buena noticia es para quienes disfrutan una Coca-Cola helada, que ahora busca innovar con una botella hecha de puro hielo. La mala, al menos para quienes viven fuera de Colombia, es que solo estará disponible en el país.

Con esa dicotomía, inicia un artículo de Time en internet, que da cuenta de una supuesta venta del producto en una playa cartagenera. Ni más ni menos 265 botellas fueron comercializadas en una hora. (ver video abajo).

Según el medio, que tiene como fuente la web de la compañía de refrescos, las botellas de hielo se fabrican con moldes de silicona que se llenan con agua microfiltrada, que se congela a -25 grados centígrados. Una vez se bebe el líquido, la botella se derrite.

Adicionalmente, cada unidad viene con una banda de caucho roja, que a la vez sirve como brazalete, que permite sostener la helada combinación.

Lo bueno de la idea es que es ambientalmente amigable, porque no queda más residuo que el agua (o quizá ni eso, algunos proceden a comerse la botella). Lo malo es que, como lo apunta ABC News, todo el proceso requiere de mucha refrigeración extra, lo que cancelaría tal beneficio.

La Lenta Evolución de las Tiendas Tradicionales Colombianas. Por Mauricio Arango by igomeze

7 lecciones de Monsters University para aplicar en tu empresa


7 lecciones de Monsters University para aplicar en tu empresa

Monsters UniversityLa nueva película de Pixar entrega valiosos consejos sobre la gestión de equipos y de la importancia de la perseverancia.

La última producción de los estudios de animación Pixar, “Monsters University”, además de ser un éxito en taquilla, en su argumento contiene lecciones para los dueños de negocios. Ahora, los entrañables personajes de Monsters Inc. (Mike Wazowski y Sullivan) -rescatados para realizar la precuela de la película estrenada en 2001- asisten a la universidad para convertirse en ‘asustadores’ profesionales. 
Si bien la trama está diseñada para satisfacer al público infantil, lo cierto es que los adultos también la pueden disfrutar… y los emprendedores obtener valiosos consejos sobre trabajo en equipo y la importancia de la perseverancia para alcanzar metas. Toma nota:
1. Elige al mejor socio
El mejor socio para tener éxito es aquel que comparte una misma visión y tiene habilidades complementarias a las tuyas. Mientras que Mike es el ‘cerebro’ del equipo, Sulley tiene el talento natural y la fuerza física para asustar; además, uno representa la lógica y otro el instinto. Juntos, poniendo en práctica las habilidades de cada uno y disminuyendo las debilidades del otro, consiguen idear exitosos planes a pesar de sus asperezas iniciales.
2. Saca lo mejor de tu equipo
Un buen líder es aquel que sabe explotar al máximo las cualidades (evidentes y ocultas) de los miembros de su equipo e inspirarlos a desarrollarlas. El monstruo verde de un ojo es un gran ejemplo de ello; aunque es forzado a trabajar con individuos que aparentemente no tienen talento alguno, él sabe motivarlos y encontrar sus aptitudes. Poco a poco descubre que todos tienen algo que aportar para alcanzar las metas y que es necesario trabajar en equipo.
3. No te dejes vencer
Wazowski no tiene la apariencia física para ser un asustador; de hecho, genera la burla del resto de los monstruos por su pequeño tamaño e imagen bonachona. Sin embargo, a pesar de esto consigue cumplir poco a poco sus sueños. Durante la película se enfrenta a numerosos obstáculos y fracasos (como la falta de aceptación y sanciones por mala conducta), pero tiene un objetivo en mente que lo motiva e impulsa a generar nuevas estrategias y soluciones para llegar a él.
4. La universidad no lo es todo
Si bien los estudios son una buena base para obtener conocimientos, éstos son sólo el primer paso. El mundo real es muy diferente. Mike, quien era un gran estudiante y obtenía siempre las mejores calificaciones, pronto descubre que sólo puede demostrarse a sí mismo si actúa en el mundo exterior. Cuando decide hacerlo nota que las cosas son muy distintas y que debe aprender a adaptarse a ellas.
5. Elimina tus miedos
Mientras que Mike vive en la constante afrenta de retos y no le teme a nada, Sulley constantemente es minado por sus propios miedos. Su temor y falta de confianza en sí mismo le impide sacar su máximo potencial y demostrar su talento ante los demás. Es sólo cuando decide superarlos y tomar riesgos que sabe que es capaz de lograr el éxito.
6. Empieza desde abajo
Cuando los monstruos entran a la importante compañía Monsters Inc. deben trabajar en todas las áreas de la empresa para conseguir su puesto soñado. Son mensajeros, cocineros y conserjes antes de convertirse en asustadores. Esto demuestra que únicamente el trabajo duro y la perseverancia son las claves para llegar a la cima.
7. Apasiónate
La razón por la que este par de monstruos cumple sus metas es porque sienten gran pasión por su meta. Gracias a ello pueden superar fracasos, levantarse varias veces y estar dispuestos a sacrificar todo. Desde niño, Mike quería ser asustador y esta idea fue la que lo impulsó a trabajar y a hacerlo realidad.
Además, Mike tiene otras cualidades similares a los emprendedores más exitosos: es capaz de sorprender y de retarse constantemente a sí mismo.
¿Encontraste alguna otra lección dentro de esta gran película que pueda ser aplicada en las empresas?
Por: Belén Gómez-Pereira. Fuente: SoyEntrepreneur

EE. UU.: La revolución de "ALDI": de marca propia a marca de gran poder global.- DRC Discount Retail Consulting GmbH

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