sábado, diciembre 17, 2016

American Eagle completó 12 tiendas en 6 ciudades

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American Eagle completó 12 tiendas en 6 ciudades

Bogotá_

American Eagle está cada vez más cerca de cumplir su meta en Colombia. La compañía textil estadounidense se propuso abrir 15 tiendas en el país, y este año cerrará con 12, luego de lanzar tres puntos en Barranquilla, Bogotá y Cali.

Según Carolina Uribe, gerente de esta empresa en Colombia, después de las aperturas en Parque La Colina (Bogotá), el centro comercial Único (Cali) y Viva Barranquilla, la idea es inaugurar dos puntos más en Bogotá el próximo año.
La inversión estimada en estos locales es de $3 millones por metro cuadrado. La tienda de Barranquilla tiene un área de 500 metros, por lo que se destinaron cerca de $1.500 millones en su adecuación. 
Con estos puntos de venta, y tras logran un mayor posicionamiento en Colombia, la empresa busca lograr un crecimiento de entre 7% y 10%.
Esta compañía aterrizó en Colombia en 2014, de la mano del Grupo Uribe, el conglomerado que también maneja la representación de marcas como Mango, Naf Naf, Chevignon, Americanino, entre otras.  
En estos dos años de presencia ejercieron una expansión rápida, pues ya tienen tiendas en seis ciudades: Bogotá, Barranquilla, Medellín, Cali, Bucaramanga y Villavicencio. 
Asimismo, se han dado a conocer a través de la participación en eventos como Oktoberfest y estrategias en las redes sociales para las fechas especiales. De hecho, realizaron una campaña navideña llamada #ICanGiveICanGet, para la que están invitando a líderes de opinión del mundo de la moda.
“En Colombia estamos trabajando con nuestra casa matriz de forma muy cautelosa, canalizando muy bien las inversiones  y utilizando estrategias comerciales. Por número de tiendas, tenemos más presencia que en otros territorios”, mencionó Uribe. 
Este buen desempeño de la empresa se ha mantenido a pesar de la devaluación, un factor que hizo que marcas como GAP y Banana Republic huyeran del país en búsqueda de otros mercados.
“Realmente nos ha ido bien porque el alza del dólar nos cogió arrancando, entonces pudimos hacer unas reestructuraciones en todo el proceso logístico interno que ayudaron a que pudiéramos salir adelante en el mercado”, comentó la gerente.
American Eagle lanza cuatro colecciones anuales, el producto estrella es el dénim y las tiendas más vendedoras son las de los centros comerciales Titán Plaza en Bogotá y El Tesoro en Medellín.
Según el experto en industria, Raúl Ávila, el interés de estas marcas en expandirse localmente se debe a que “el consumo de ropa es bueno, el país es una vitrina interesante porque las proyecciones de crecimiento son altas, hay cierta estabilidad en la tasa de cambio y cuentan con un centro de producción”.
Ae se expande en latinoamérica
American Eagle ha ejecutado  un plan de expansión en la región este año bajo acuerdos licenciatarios.
Para mayo de este año, la empresa sumó tres tiendas más en México, completando 25 establecimientos. De esta forma, la compañía cumplió su meta en el país azteca.
Igualmente, a mediados de año, abrió una cuarta tienda en Chile, bajo la representación de Eurofashion, la tienda por departamento de la compañía chilena Cencosud.
Guatemala también recibió a la marca americana en el centro comercial Oakland Mall, que tiene un local de 370 metros cuadrados.
Para el tercer trimestre, la empresa reportó ocho tiendas más en mercados como Chile, Colombia, Japón, Egipto, Grecia y Corea del Sur. Además, reportó que cuenta con 163 tiendas licenciadas. Se especula que la marca también llegará a Perú como franquicia.
Aerie, la apuesta por la ropa interior
Las tiendas American Eagle de Colombia también cuentan con la línea de ropa interior Aerie. Con esta marca han llegado a 141 tiendas, operadas por concesionarios en 22 países. En el mercado local, ofrecen prendas interiores y otras como trajes de baño, calcetines, pijamas, accesorios y ropa deportiva. Con esta marca han realizado la campaña Aerie Real, que consiste en usar como modelos a mujeres con diferente tipo de contextura física y tono de piel para invitar a la inclusión.
Las opiniones
Raúl Ávila
Profesor de industria de la Universidad Nacional
“Estas marcas se han podido expandir porque dentro del sector moda tienen precios competitivos, y han crecido entre las clases media y alta”. 
Carolina Uribe
Gerente de American Eagle en Colombia
“El alza del dólar nos cogió arrancando, entonces pudimos hacer reestructuraciones en todo el proceso logístico interno que ayudaron a que pudiéramos salir adelante”.

Para contactar al autor de esta nota:

Melissa Echeverri

mecheverri@larepublica.com.co

Editor de esta nota:
Tatiana Arango
tarango@larepublica.com.co

viernes, diciembre 16, 2016

El punto de equilibrio - YouTube

D1 y habla de su crecimiento en el mercado colombiano | Empresas | Negocios | Portafolio

D1 y habla de su crecimiento en el mercado colombiano | Empresas | Negocios | Portafolio


'Hay mercado para que D1 crezca de manera muy agresiva'

El principal accionista de la cadena dice que los clientes responden a la fórmula de precios bajos y calidad de productos.




D1 completará 565 tiendas al cierre de este año.

Valorem, del Grupo Santo Domingo, principal accionista de la cadena D1, está satisfecha con lo alcanzado hasta el momento: la expansión ha sido acelerada y sus ventas este año doblarán las del año pasado, gracias a la respuesta de los consumidores.

En crecimiento de locales falta mucho, dice el presidente de la compañía Carlos Arturo Londoño, quien explicó a Portafolio los avances y retos de la marca señalada por los expertos como un fenómeno del comercio al por menor.

¿Cómo ha crecido D1?

En Tunja se inauguró la tienda 500. La apertura fue exitosa y es un gran logro de la organización. Teníamos 415 a 31 de diciembre del 2015, y sumamos 135 aperturas a noviembre del 2016. Además, esperamos abrir 15 más antes de terminar el año.

¿Qué proyecciones manejan?

Para el año entrante estamos pensando en crecer con más de 200.

¿Qué zonas faltan?

Todas porque es que esta es una compañía muy nueva. Estamos ubicados en Bogotá pero falta muchísimo. Nos falta conquistar todo, creo que donde estamos más consolidados es en Antioquia. La presencia que tenemos allá es muy importante, somos muy reconocidos pero, de resto, estamos prácticamente empezando.

¿Para cuándo proyectan utilidades?

Tenemos regionales, y cada una opera como una empresa independiente. Ya tienen prácticamente punto de equilibrio en sus resultados. Cuando se suma el ‘back office’ todavía se ve algún déficit, pero todo eso se va a ver en los resultados que se presenten del cierre del año.

De todas maneras, cada vez, cada año, los ingresos han crecido exponencialmente. El año pasado, cerramos con 1,1 billones de pesos y este año vamos cerrar con cerca de 2,2 billones de pesos. Crecemos tanto porque el modelo ha tenido muy buena aceptación y la gente puede tener la seguridad de que los precios que manejamos son los mismos. No tenemos diferenciales, es estándar a nivel nacional. La calidad es igual en todas partes. Tenemos, 5.000 empleados, en promedio 6 a 8 personas por tienda.

¿La desaceleración afecta?

Lo que pesa es que esto funciona con ‘vacas flacas’ y con ‘vacas gordas’. Es un tema que pega al bolsillo y a la persona del común. En crisis, D1 es el sitio ideal porque es el más barato, y en épocas en que no hay crisis permite ahorrar al gastar menos. La diferencia que nuestros productos exclusivos pueden tener frente a la competencia que ofrece muchos más, puede ser de 30 y 40 por ciento. Entonces sí es algo que es muy barato y, además de buena calidad la fórmula es ganadora y a todos les gusta.

¿Le han hecho mella a las tiendas de barrio?

La verdad, no sé. Es probable, pero es difícil medirlo. Desde luego, es parte de la competencia.

¿Crecer por adquisiciones es una opción para la cadena?

Nos podemos considerar como únicos y comprar a otros es hacer una combinación. A eso no nos meteríamos.

¿D1 tiene recursos suficientes para la expansión?

Con las capitalizaciones que se han hecho al negocio consideramos que tiene suficientes recursos para seguir desarrollándose en Colombia.

¿Exportarían el modelo?

No. En este momento estamos muy concentrados en Colombia, tenemos demasiado trabajo aquí con el plan de expansión. Tenemos que estar muy sólidos acá y hay mercado para que sigamos creciendo de una manera muy agresiva.

¿Por qué Valorem decide entrar a este negocio, teniendo en cuenta que el perfil de sus inversiones ha sido en otros sectores?

Uno de nuestros principios es entrar en negocios disruptivos. Cuando nos presentaron la idea sabíamos que era un negocio muy joven e incipiente, pero veíamos que era una cosa distinta a lo que tenía el mercado y encajaba dentro de nuestra filosofía. Por eso fue que nos metimos en D1.

¿Y cuál es la historia de la llegada de Valorem a la cadena?

Los accionistas de nuestra competencia actual, Justo & Bueno, implementaron el modelo de ‘Hard Discount’ en Colombia. Eso fue en el 2009. La cadena entró en operación en el 2010 y la llegada de Valorem fue en el 2011, por invitación de ellos porque buscaban un socio local y necesitaban también capital.

Tenía ya 60 tiendas, todas concentradas entre Medellín y algo en la zona cafetera. Hoy, Valorem tiene el 60 por ciento y hay otros dos accionistas, cada uno con el 20 por ciento.

¿Cuál es la diferencia legal con los dueños de Justo & Bueno?

Existen unas diferencias que se están dirimiendo en la Superindustria. Por tratarse de un proceso con reserva no puedo referirme al mismo.

¿Por qué las marcas siguen usando una y otra vez la felicidad para vender?

¿Por qué las marcas siguen usando una y otra vez la felicidad para vender?







¿Por qué están las marcas obsesionadas con la felicidad?

¿Por qué las marcas siguen usando una y otra vez la felicidad para vender?


El interés de las marcas en la felicidad y el hecho de que la han convertido en un recurso para vender más y más también invita a reflexionar sobre otro tema.
Publicado por Redacción en Tendencias hace 21 horas
Temas Marketingfelicidadburbujaestrategia




La felicidad persigue al consumidor allá donde vaya. Prácticamente cualquier cosa intenta posicionarse como la llave para ser feliz y para hacer que el consumidor se sienta decididamente mejor. Puede ser un quitagrasas para la cocina, puede ser la última bebida de moda, puede ser la tienda de muebles de la esquina: todos quieren posicionarse en el terreno de la felicidad y como la herramienta para conseguirlo.
¿Por qué están las marcas obsesionadas con la felicidad?

La cuestión es, en cierto modo, un eco de lo que ocurre en la sociedad. Nos hemos obsesionados con estar felices, con serlo y no dejamos que un resquicio de tristeza se cuele en nuestro día a día. No nos permitimos estar tristes y no nos permitimos, tampoco, esas cosas que nos pueden empujar hacia la tristeza. El mundo tiene que ser en tecnicolor y todas las cosas tienen que ser bonitas, amorosas y emocionales. El mundo que nos rodea tiene que ser como una suerte de tablero de Pinterest.

Todo ello ha creado una presión social muy elevada, en la que la tristeza se ha convertido en una suerte de elemento maldito y tabú (aunque nos olvidemos por el camino de que todos tenemos derecho, al igual que a estar felices, a estar tristes), al tiempo que ha creado un caldo de cultivo para toda suerte de productos para generar felicidad (desde tazas con mensajes optimistas a elementos de decoración para crear buena onda) y, sobre todo, para que las marcas jueguen con todas esas ideas para posicionarse en el mercado. Al fin y al cabo, si los consumidores quieren felicidad, las marcas le darán felicidad (o la promesa de la misma), aunque lo que es ser feliz y no ser feliz empiece ya a estar un tanto desdibujado en un mercado en el que las promesas de felicidad se han decididamente banalizado.

Las marcas dan a los consumidores lo que estos quieren y, sobre todo, lo que vende. Los anuncios de Navidad son un clarísimo ejemplo de la tendencia. Todos ellos están llenos de mensajes emocionales, que, aunque buscan hacer llorar, sí, tienen un regusto a cuento de hadas. Al final del anuncio nos espera el final feliz, ese en el que los protagonistas, ya sea una zanahoria animada o un perrito encerrado en casa desesperado por probar una cama elástica, recibe lo que esperaba. Con el fundido a negro que marca el final del anuncio, somos conscientes de que todos ellos serán felices y comerán perdices.
En tiempos difíciles, queremos felicidad

La felicidad ha 'infectado' la publicidad en los últimos tiempos con la misma virulencia que el virus de la gripe toma las salas de espera de los centros de salud a comienzos del invierno. Los tiempos políticamente inestables y la caída de confianza de los consumidores en algunos mercados son las razones que explican este crecimiento a todavía más mensajes de felicidad, como explican en una columna de The Drum. En los tiempos difíciles, la gente se siente asustada y, ante esa gente asustada, las marcas crean mensajes optimistas y felices como una suerte de bálsamo.

Si a eso se suma que la felicidad vende (y vende mucho) y que los consumidores se sienten mucho más cercanos a las marcas que la usan como reclamo (se establecen relaciones más a largo plazo, se desarrolla la fidelidad a la marca y se conecta con los esquivos millennials), se puede comprender por qué las marcas quieren jugar con estas herramientas y por qué están aumentando el peso de la felicidad en sus campañas para vender prácticamente cualquier cosa.

A todo ello se puede añadir, además, que los consumidores tienen cada vez menos confianza en las marcas, lo que hace que se intenten posicionar cada vez más mensajes de tipo mucho más emocional, para crear vínculos mucho más profundos.
¿Se nos ha ido la felicidad de las manos?

El interés de las marcas en la felicidad y el hecho de que la han convertido en un recurso para vender más y más también invita a reflexionar sobre otro tema. ¿Se ha convertido esta obsesión por la felicidad en un elemento excesivo? Es decir, ¿se nos está yendo de las manos toda esta obsesión por la felicidad y todo este elemento positivo? Todas esas citas motivacionales, todos esos mensajes de que hoy será un gran día o que el lunes no es tan malo para empezar la semana y todos esos productos que nos prometen una vida llena de sonrisas han creado una especie de burbuja feliz. El buenrrollismo es posible que esté empezando a írsenos de las manos.

En cierto modo, se ha creado una burbuja de buenrrollismo que ha hecho que esos mensajes de felicidad y emoción no solo hayan perdido poder de sorprender sino que empiecen a resultar baratos, por así decirlo. No hay nada nuevo en desear un buen lunes y, de hecho, para algunos consumidores empieza a resultar decididamente algo que cansa.

De hecho, no son pocos los que empiezan a considerar que toda esta apelación por la felicidad ha hecho que los mensajes empiecen a ser palabras vacías con poco poder de convocatoria. Son posiblemente ya brindis al sol. Un directivo de Coca-Cola explicaba no hace mucho que dejaban lo de la felicidad en su eslogan porque había dejado de ser realmente diferenciador de la marca. Mientras ellos prometían destapar la felicidad, de forma paralela en el mercado se había producido una avalancha de promesas de cosas felices y los propios consumidores se habían obsesionado con el tema. La felicidad había dejado de ser algo nuevo.Y, a todo esto, se podría sumar que muchas veces todo se hace mal. Las empresas están obsesionadas con ser cuquis, divertidas, enrolladas y un entorno feliz al estilo aparente del país de la piruleta que están a veces perdiendo el norte. Están forzando la mano, olvidando que esa búsqueda de la felicidad (y la venta derivada de la misma) tiene que ser algo orgánico. Es decir, si uno se quiere vender como una marca feliz, la que podría ser la reina del cupcake, no debe hacerlo de forma cosmética. Forzar a los trabajadores a sonreír y ser majos no funciona y no es para nada lo que el consumidor espera y quiere cuando busca a empresas felices.



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Cómo evitar los quiebres de stock en retail

Cómo evitar los quiebres de stock en retail

12/15/16 8:30 AM / por Miguel Soto


6. quiebres de stock .jpg 
Es bastante frustrante ver cómo un consumidor potencial se marcha de una tienda sin comprar nada porque no hay en stock el artículo que buscaba.
Es importante llevar un buen control de inventario, tal y como te contamos en este artículo:‘Consejos para una gestión de stocks efectiva en retail’Pero también es importante evitar los quiebres de stock porque, a parte de los daños económicos que ocasionan, implican problemas en otros ámbitos del negocio: disminuye el índice de satisfacción de los compradores y producen un desequilibrio entre la demanda producida y las previsiones de los pedidos.
 A continuación te enumeramos algunos datos extraídos de distintos estudios sobre los quiebres de stock:
  • El promedio de quiebres de stock en los retailers a nivel mundial es del 8%
  • Los artículos que están en oferta o promoción tienden a ser más susceptibles a los quiebres de stock que los productos normales
  • El 20% de los quiebres de stock duran más de 3 días
  • El punto de venta ocasiona cerca del 75% de los quiebres de stock
 Esto te obliga, como retailer, a comprender que los quiebres de stock representan mucho más que unas ventas perdidas. Para que te hagas una idea, suponen una pérdida directa del 40% de las ventas potenciales.
A continuación, te damos algunos consejos para mitigar este bache.

Controla y gestiona los quiebres de stock en retail

 En la actualidad, el consumidor tiene más poder que nunca debido a la multitud de opciones que hay en el mercado y a la posibilidad de comprar por Internet.
 Ante los quiebres de stock los consumidores reaccionan de la siguiente manera:
  • El 15% de ellos posponen la compra
  • El 19% sustituye el producto por otro de la misma marca
  • El 31% compra el artículo en otra tienda
  • El 9% deja de realizar la compra
  • El 26% sustituye el producto por otro de una marca distinta
Expertos de ECR Europe (Efficient Consumer Response), señalan en este estudio ‘Causas y efectos de la rotura en la cadena de suministro’ que, casi el 75% de los quiebres de stock son provocados por fallos en la tienda:
  • El 13% son errores a la hora de hacer previsiones
  • El 34% son errores a la hora de lanzar la reposición
  • El 25% son fallos a la hora de reponer los estantes
 ¿Por qué es tan difícil para un retailer gestionar de forma adecuada las previsiones de demanda y los pedidos de artículos?
Porque en la mayoría de tiendas hay una gran cantidad de artículos para gestionar,  porque las tendencias de compra de los consumidores han cambiado y porque cada comprador tiene unos patrones de demanda particulares que incluyen una menor tolerancia ante los quiebres de stock.
Los gerentes de tiendas son los responsables de hacer la previsión de pedidos y pasan gran parte de su tiempo determinando el stock que la tienda debería tener en cada momento. Todo esto, es imposible hacerlo de forma manual o con herramientas que no estén especializadas.
Según el mismo estudio, el 82% de los quiebres de stock provocados por fallos en la tienda son responsabilidad directa del retailer, de los cuales, un 25%, se pueden mejorar aplicando políticas ECR.
El resto de errores se pueden solucionar utilizando herramientas de analítica de previsión de demanda y aprovisionamiento automático de tiendas.
Aún así, la mayoría de los retailers todavía trabajan con métodos tradicionales que se están quedando desfasados. Así que, para solventar este problema y generar una ventaja competitiva a tu negocio necesitas un sistema de analítica adecuado que te permita: 
  • Detectar el problema: para ello es necesario contar con un sistema de analítica que identifique los desabastecimientos dando visibilidad a las áreas de gestión de ventas y compras para resolver eficazmente el problema.
  • Establecer prioridades: es necesario clasificar los artículos en función del riesgo potencial que tengan en cuanto a ventas perdidas. De esta forma puedes conseguir el máximo beneficio con menos esfuerzo y menos tiempo.
  •  Predecir las probabilidades de que se produzcan quiebres de stock mediante un sistema de analítica de gestión de inventario que permita abastecerse a tiempo para evitar el problema.
  •  Gestionar objetivos: se aplican cálculos utilizando pronósticos que permiten evitar pérdidas de alineación con la demanda real del mercado. En el momento que se identifican estos cambios, puedes obtener una respuesta rápida para reorientar o impulsar el cumplimiento de objetivos.
Los resultados que puedes obtener si aplicas un sistema de analítica basado en la previsión, gestión y aprovisionamiento automático de inventario en tiendas son importantes.
El estudio de ERC destaca que puedes llegar a reducir hasta un 50% los quiebres de stock. Esta reducción significa un aumento de la facturación entre un 2% y un 7%.
A parte, puedes lograr otro tipo de ventajas tales como liberación de tiempo, mejora de la satisfacción del consumidor y menores costes logísticos.
Reducir los quiebres de stock es, o debería ser, uno de los máximos retos y prioridades para cualquier retailer porque son mucho más que ventas perdidas e implican un gran riesgo para la rentabilidad y viabilidad de una tienda.
Así que, una gran parte de los quiebres de stock se puede solucionar implantando sistemas de analítica automáticos de previsión y de aprovisionamiento de tiendas y aplicando políticas ECR.
A continuación te ampliamos este tema para ayudarte a conseguir tus objetivos de negocio