jueves, noviembre 16, 2006

Vender en China















RECOMIENDO LEER CON DETENIMIENTO ESTOS ARTÍCULOS MUY ESPECIALMENTE A AQUELLOS QUE LES INTERESA O MOTIVA EL MERCADO CHINO. Igomeze

En China, 1.300 millones de consumidores se encuentran en una encrucijada. Actualmente abrazan nuevas ideas y hábitos económicos, y devoran bienes que durante mucho tiempo no tuvieron a su disposición. Al mismo tiempo, pertenecen a una cultura y a un sistema económico que todavía es muy diferente del sistema adoptado por los países desarrollados. En esta edición especial, expertos de Wharton y de Boston Consulting Group presentan algunas perspectivas sobre cómo el comportamiento de los consumidores chinos se está transformando al compás de la evolución del mercado interno del país; lo que las empresas necesitan saber para navegar por los sistemas complejos de ventas y de distribución en China; qué ventajas tienen las empresas emergentes chinas en relación a la competencia de otras empresas occidentales, incluso haciendo frente a sus propias dificultades para entrar en el mercado global. Además de eso, Deepak Advani, director de marketing de Lenovo, y Hal Sirkin, vice presidente senior de BCG y líder de las Operaciones Globales de la empresa, hablan sobre las ventajas de adecuar los productos y mensajes de la empresa a los mercados internos de China.

El nuevo consumidor chino

1.300 millones de consumidores: ese número atrae la atención de todas las empresas del mundo que desean hacer negocios en China y vender allí todo tipo de productos- desde pasta de dientes a servicios financieros y autos de lujo. Así todo, una vez que las empresas superan el entusiasmo que supone imaginar las oportunidades proporcionadas por el mayor mercado consumidor del mundo- y que se hace más rico y más consciente de eso cada año que pasa-, el próximo paso consistirá en comprender la profundidad de las estrategias que permitieron desvelar los secretos de los mecanismos de ventas propios de ese público. ¿Quiénes son esas personas? ¿Cuánto tienen que gastar? ¿Qué les impulsa a comprar? ¿Cuáles son las peculiaridades del consumidor chino?

Expertos de Wharton, del Boston Consulting Group y de otras instituciones dicen que los consumidores chinos se encuentran en una encrucijada. Los chinos están abrazando nuevas ideas económicas y hábitos, adquiriendo vorazmente bienes que hasta entonces no estaban a su alcance, eran imposibles de conseguir o estaban prohibidos. Al mismo tiempo, ese público forma parte de una cultura de consumo y de un sistema económico bien diferente de aquellos encontrados en países desarrollados. En líneas generales, se puede decir que hay varias chinas: la vieja y la nueva, la urbana y la rural, la China de los campesinos pobres y de los multimillonarios, una tierra de libertad y de autoritarismo, cuya perspectiva del mundo y cuyos ahorros y preferencias de compras reflejan las tradiciones tanto de Oriente como de Occidente.

Un país de extremos

“China se está urbanizando rapidamente, pero todavía es un país de extremos”, advierte Hubert Hsu, vice presidente y líder de bienes de consumo y de prácticas de comercio en la región de Asia Pacífico. China es el hogar de 1.300 millones de personas y de ese total, apenas 400 millones se encuentran en áreas urbanas. En estas zonas, la renta ha crecido al mismo ritmo del PIB en años recientes- cerca de 10% al año, ajustada la inflación-, mientras que la renta de la población rural apenas creció 1% al año. Según Hsu: “China es la tierra de los que tienen y de los que no tienen”.

Z. John Zhang, profesor de Marketing de Wharton, está de acuerdo con esta afirmación. “La distribución de la renta es muy heterogénea”, dice. “Todavía hay una diferencia muy grande de riqueza entre las personas de la ciudad y los habitantes del campo. Incluso en las áreas urbanas encontramos disparidades enormes de renta. Se trata de un fenómeno que el comercio de productos no puede perder de vista. Es una clientela de 1.000 millones de consumidores, pero no todos son iguales”.

Si China es un país de extremos, también es “un país de contradicciones”, señala Harjot Singh, director de planeamiento estratégico de la agencia de publicidad BBDO para China. El consumidor quiere productos que sean prácticos y que funcionen bien, pero también desean marcas que transmitan un aura de éxito. “La funcionalidad de un producto todavía es el elemento más importante”, asegura Singh. “Así todo, el consumidor chino también quiere productos que le hagan sentirse especial”.

“Es muy difícil generalizar tratándose del consumidor chino”, dice Joseph Wan, director y vice presidente de BCG en Hong Kong. “Las empresas están empezando a darse cuenta de las diferencias entre consumidores. En términos de segmentación geográfica, la mayoría de las empresas son muy buenas comprendiendo que los consumidores en la región Oeste del país son muy diferentes de los consumidores de la región Este. Así todo, son tantas las particularidades que es imposible generalizar- y las cosas pueden cambiar tan rapidamente”.

Al mismo tiempo, está emergiendo una fuerte clase media. BCG calcula que existen entre 25 y 30 millones de hogares de clase media en China, entre 8 millones de familias ricas. “Crece el número de personas que pasan a la clase media. Ese número es mayor que el número de aquellas que pasan a la clase rica todos los años”, explica Hsu. “De modo general, el crecimiento de la renta de la clase media constituye uno de los factores principales de crecimiento observado en diversas categorías de consumo: televisiones en color, cerveza, teléfonos móviles, ordenadores personales. Ésas son las categorías que disfrutan de una alta penetración en China.

Un informe de BCG publicado en diciembre de 2005- “Mercados de riqueza en China: un futuro apasionante”- muestra que la riqueza en China está muy concentrada. Menos de la mitad del 1% de los hogares chinos concentran más del 60% de la riqueza personal de la nación. De este total de hogares ricos, cerca del 70% de la riqueza está concentrada en manos de familias con más de 500.000 dólares en activos bajo gestión.

En total, 1,59 millones de hogares poseen 500.000 dólares o más en acciones bajo gestión, de acuerdo con el informe preparado por los consultores Tjun Tang, Thomas Klotz y Thomas Achhorner. Cerca de 250 millones de familias poseen entre 100.000 y 500.000 dólares en activos bajo gestión, y 527 millones de familias “no ricas” poseen menos de 100.000 en activos bajo gestión.

En años recientes, los chinos más ricos se hicieron más ricos- una tendencia que no da señales de agotamiento. “Se está produciendo una polarización de la riqueza”, observa Jun. “Los chinos dicen que los dos polos se están distanciando”.

El informe, sin embargo, llama la atención sobre el hecho de que los hogares que no son ricos no se están haciendo más pobres. Desde 1999, los hogares con activos bajo gestión superiores a cinco millones de dólares crecieron, pasando de 14,3% a 16,6% del total de la riqueza personal del país. Durante ese mismo periodo, las familias no ricas comprendían un sólido 36,6% de toda la riqueza.

“China pasa por un periodo de crecimiento económico, lo que ha acarreado numerosos cambios de comportamiento en el consumidor”, señala Hsu, quien asegura que “ese boom ya dura 25 años”.

Desde 1980, el PIB chino ha crecido de media un 10% anual, ajustado por la inflación. La renta per capita de los chinos creció siete veces durante ese periodo, un ritmo mayor del disfrutado por Japón en los 25 años después de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de eso, es importante observar que la mayor parte de los chinos es muy pobre, y no son pocas las parejas que trabajan y que se esfuerzan enormemente para llegar a final de mes, señala Marshall Meyer, profesor de Gestión de Wharton.

“En la parte superior de la pirámide hay muchos ricos”, dice Meyer. “Las personas involucradas en actividades empresariales- sobre todo en emprendimientos en los que las multinacionales tienen contactos con las grandes empresas estatales- también han ganado mucho dinero. Aún así, las familias medias del país probablemente se sienten como las familias medias americanas- menos ricas hoy en día que hace algunos años. Actualmente, las personas demuestran optimismo en relación a China, pero el presupuesto de las familias es muy apretado. Esto se debe a los costes de salud y educación, y también a los costes exorbitantes de vivienda. Además de eso, las familias necesitan ahorrar para su jubilación. La política de sólo un hijo por familia produjo una pirámide invertida en la que ese hijo, en principio, debe mantener cuatro abuelos. La gente tiene que ahorrar mucho para la jubilación. Los ahorros generan retornos muy bajos, así que la gente tiene que ahorrar más”.

El crecimiento de la clase media

A pesar de todo, el crecimiento de la clase media es una buena noticia para las empresas que exportan a China. La clase media china está compuesta de 25 a 30 millones de hogares, de acuerdo con BCG. La consultora define como “clase media” a aquellas familias con renta anual entre 4.300 y 8.700 dólares. Las familias “ricas, de poder adquisitivo en ascenso”, son aquellas cuya renta varía de 8.700 a 11.600 dólares. Las familias ricas ganan al menos 11.600 al año.

Los chinos de clase media ahorran y gastan al mismo tiempo. Ya que el sector de servicios financieros del país permanece en situación relativamente primitiva, y el crédito al consumo prácticamente no existe, el consumidor ahorra durante más tiempo, de modo que tenga lo suficiente para comprar productos y servicios de mejor calidad.

Llama la atención el hecho de que el índice de ahorro personal en China equivale al 50% del PIB, un porcentaje muy alto. Hsu afirma que China “tiene una cultura en que las personas son extremadamente frugales. Son personas que han pasado por tiempos difíciles, empezando por la Revolución Cultural (bajo Mao TseTung) ocurrida en la última generación. La mayor parte de los chinos jamás fue a la universidad.

De modo general, los chinos tienen hoy en día más dinero que nunca. Pero debido a los días de extrema pobreza por los que pasaron, “el consumidor de clase media insiste en que los productos sean prácticos en su naturaleza y funcionen bien”, dice Hsu.

Sin embargo, las personas comienzan a fijarse más allá de la funcionalidad del objeto. El consumidor rico y de clase media gasta buena parte de su renta libre en cosas que le ayudarán a mejorar su estatus en relación al vecino. “La renta de algunas personas subió hasta tal punto que sus necesidades básicas ya están satisfechas”, señala Zhang, de Wharton. “Sus aspiraciones son ahora mucho más altas. Esos individuos quieren consumir cosas que ya no son estrictamente necesarias. Aún así, los chinos son un poco frugales, y no aceptarán productos que consideren poco prácticos o de baja calidad”, continúa.

Algunos de los productos más populares entre las clases media y rica son los aparatos de televisión, teléfonos celulares y computadoras personales, señalan los consultores de BCG. La educación de los hijos también es fundamental. “La educación es siempre prioritaria, dado que los hogares chinos sólo pueden tener un hijo”, señala Zhang. “Los padres están siempre preocupados de no gastar lo suficiente para dar a sus hijos una ventaja inicial”.

Las personas con los medios para proporcionar una buena educación también tienden a gastar mucho en bienes inmuebles debido a la importancia que los chinos, como una nación en gran parte agrícola, siempre conferirá a la tierra. “No es raro que los ciudadanos más acaudalados de las ciudades adquieran varias casas y apartamentos”, comenta Zhang. Los chinos con mejor posición económica también disfrutan viajando en Asia y alrededor del mundo. “China se ha convertido en uno de los mayores países que envían turistas al mundo”, añade.

Experiencia esclarecedora

Hsu narra que hacer una visita a un hogar chino de clase media puede ser una experiencia esclarecedora acerca del comportamiento idiosincrásico del consumidor. “Se perciben numerosas cosas muy interesantes- de qué modo, por ejemplo, el consumidor negocia ítems más o menos valiosos. En realidad, hacen las dos cosas al mismo tiempo, porque no hay muchos dólares disponibles. Una pareja con un hijo gastará mucho en el niño. Si visitamos un hogar sin hijos, veremos que las personas gastan su dinero en productos que hacen que se sientan bien, que les confieran buena apariencia o que les de estatus social. Pueden ser productos como ropa, celulares, perfumes u otros productos para la piel. Ellos no gastan dinero con productos que los vecinos o amigos no puedan ver. Tal vez no estén dispuestos a pagar precios excesivos por marcas como un limpia cristales o betún para el calzado.

“Las empresas deben segmentar el consumidor y descubrir por qué producto estarán dispuestos a pagar más o menos”, dice Hsu. “Al consumidor chino le gusta experimentar cosas nuevas. Ellos están dispuestos a pagar más por una marca nueva que todavía no ha probado. Pero si no es mejor, ellos no la volverán a comprar”.

En vez de eso, volverá a usar su marca local de jabón para lavadora o detergente para lavar platos. Marcas como el jabón Safeguard o el detergente Tide tienen penetración nacional y son tan conocidas que dominan su cuota de mercado. Pero hay muchas marcas locales en China, especialmente en las regiones menos cosmopolitas donde muchos de los habitantes de las ciudades crecieron. En los mercados regionales o locales, estos productos nativos ofrecen opciones al consumidor que les permiten competir fuertemente con las marcas globales.

Las empresas también deberán estar atentas a la forma en la que los chinos hacen sus compras. “Para comprar algunos productos acuden con mucha frecuencia a la tienda pero gastan menos y vice versa”, dice Wan de BCG. “Es un escenario muy complicado. El índice de adopción de ciertos productos sufrirá variaciones de acuerdo con la demografía local; y hay comportamientos muy diferentes respecto a puntos de precio (en la curva de la demanda) y las marcas”.

Para explicar esto un poco mejor, Wan retoma los comentarios de Hsu sobre la forma imprevisible y en constante transformación por la cual el consumidor chino negocia la adquisición de ítems más o menos valiosos. Se trata, en general, de una diferencia fundamental entre el consumidor chino y el americano, y es el tipo de comportamiento que puede convertirse en un desafío para los profesionales de marketing de las empresas. Según Wan: “El consumidor chino puede optar por vender su auto”. Puede decidir que el auto ya no es importante, incluso si está ganando más dinero que nunca. Si cuenta con ahorros o ingresos extras, puede decidir comprar mejores vinos (para impresionar a otras personas) y gastar menos en coches. El consumidor está tentado a equilibrar su cartera, por decirlo de alguna manera. Esto sucede todo el tiempo entre diferentes segmentos de población e ingresos”.

Vendiendo para la clase adinerada

Algunas multinacionales, como Procter & Gamble, General Motors y Carrefour, han sabido penetrar en el mercado de masas chino. Pero diversos fabricantes de bienes de lujo no han sabido explotar totalmente la creciente clase adinerada del país.

“Las empresas de bienes de lujo no se están comportando como deberían para conquistar el mercado chino”, dice Hsu. “Como las empresas que producen bienes de lujo no han hecho un trabajo muy bueno de presentación de sus productos en China, los chinos van a Londres o Nueva York a gastar su dinero. En China, muchas de esas empresas trabajan como lo que llamo la oferta restringida. Cuando usted entra en una tienda, el volumen de mercaderías corresponde a un tercio del volumen de esa misma tienda en Nueva York o Hong Kong. Está claro que esas empresas estarían felices de ver a las personas gastando en Nueva York, pero no tienen como llegar a ellas, no hay como obtener información sobre ellos o como enviarles folletos, etc. Son oportunidades que se pierden”, señala.

Hsu estima que, por lo menos, un millón de chinos disponen de un millón de dólares en dinero efectivo. Además, añade que Bentley vendió más coches en China que en ningún otro país en 2004.

Aunque los chinos prefieren productos prácticos, “los beneficios emocionales y sociales derivados del acto de compra, bastante conocido por los consumidores occidentales, están volviéndose más importantes”, dice Singh, director de planeamiento estratégico de BBDO para China. El crecimiento de la economía está cambiando “la manera en que las personas encaran la adquisición de productos de marca y la manera cómo se ven a sí mismas ahoras que tienen dinero”, asegura. Incluso en los años que siguieron inmediatamente a la liberalización económica iniciada por Deng Xiaoping, en 1978, las personas consideraban el dinero el medio para proporcionarse seguridad y “protección”, raramente asociado al lujo. En años recientes, sin embargo, los chinos se dieron cuenta de que el dinero puede ser un capacitador, y que la libertad económica significa, en parte, “la libertad de dejarse seducir por las marcas”.

Muchos ciudadanos chinos, especialmente adinerados, “se han vuelto extremadamente agresivos, exigentes, difíciles de agradar”, explica Singh. “En vez de restringir o incluso negar la existencia de consumo controlado, hay cada vez más riqueza. Existe una necesidad de buscar alguna forma de expresión por medio de la adquisición de marcas, usándolas como una especie de símbolo de estatus”.

Pero Singh da una interpretación diferente de la necesidad que tienen los chinos adinerados de adquirir marcas. Las marcas son importantes- no porque las personas necesiten obligatoriamente ser admiradas o quieran sobresalir. Lo que ellas quieren, de hecho, es identificarse con las demás personas que compran productos de marca. Esto generó una forma de ansiedad hasta entonces desconocida en China. “Ese segmento fue denominado “ansiedad de consumo”, observa Singh, que define el término como la necesidad que tienen las personas de comprar productos para “no quedarse atrás”.

Citando el trabajo de Helmut Schutte, profesor de Gestión Internacional de INSEAD, en Francia, Singh observa que “la jerarquía de aceptación y sentimiento de pertenecer a un grupo determinado”, aparece invertido en China cuando lo comparamos con Occidente. “Las necesidades más básicas en China todavía son colectivas, y no individuales. Los chinos procuran adaptarse a los patrones que les confieren aceptación social. Por eso los símbolos son importantes. Las personas quieren identificarse con el éxito. Para que las marcas consigan un nicho aquí, deben abandonar la idea de generación de estima. Ahora, es una cuestión de popularidad”.

De acuerdo con Singh, algunas de las marcas más populares de China- y no sólo en las mayores ciudades, de población más importante como Shanghai y Pekín, pero también en ciudades de público secundario en el interior del país- son BMW, Giorgio Armani, Rolex y Louis Vuitton. “Vuitton está intentando abrir al menos tres tiendas al año en China”, dice Singh. “La marca número uno en el segmento de vestuario es Armani, y no sólo en las ciudades más importantes”.

De Beers es otra marca muy popular. Sus anillos de diamantes de pedida son campeones de ventas, incluso el concepto occidental de compromiso antes del matrimonio no existía en China. Un anillo de De Beers es un regalo de un hombre a su novia; es un símbolo de amor y compromiso. “Las personas saben que si usan ese anillo de compromiso ganarán una “imagen” fuera (de la relación)- que les proporcionará aceptación y aprobación”.

Otra marca bien conocida y que tiene una imagen poco común en China es Oil of Olay, de Procter & Gamble. El Oil of Olay, que tienen una campaña publicitaria muy fuerte en China, es una marca de enorme poder de seducción, y no una simple marca de producto vendido en farmacias, como sucede en EEUU. “En Occidente, el Oil of Olay dice a las mujeres que amen su piel”, dice Singh. “Aquí la publicidad dice a las mujeres que el Oil of Olay puede conseguir un bello marido para ellas”.

Lo que hace de China un desafío complejo para los profesionales de marketing es la necesidad de posicionar el producto de tal modo que sean aceptados por el mayor número de consumidores e, incluso así, permanecer diferenciados, dice Singh. El Oil of Olay consigue eso. “El desafío principal en ese mercado consiste en hacer una comunicación consistente de marca, e incluso así conseguir flexibilidad suficiente para atender las necesidades específicas de los mercados individuales en el ámbito nacional. Para objetivos diferentes, hay productos diferentes; y para productos diferentes, tareas distintas”.

A partir de diciembre de 2006, las compañías de servicios financieros extranjeras disfrutaron de las más increíbles oportunidades de negocios en China, y las instituciones chinas fueron presionadas a responder a esa presión competitiva. La industria bancaria china fue entonces totalmente liberalizada, permitiendo a las instituciones extranjeras atender clientes individuales utilizando el renminbi, la moneda local.

En el informe “Mercados de riqueza en China”, los autores de BCG dicen que China es el segundo mayor mercado de riqueza de Asia (después de Japón), con 1,44 billones de dólares en activos bajo gestión de propiedad de individuos ricos. BCG prevé un crecimiento anual de activos en el segmento adinerado de 13% en los próximos años, de esta manera los activos bajo gestión deberán alcanzar los 2,63 billones en 2009. “BCG espera que los bancos extranjeros generen una competencia férrea en el mercado de gestión de riqueza, a medida que entren en el mercado comercial e intenten atraer a los clientes más interesantes”, señala el informe. “A menos que los bancos chinos reaccionen, habrá una amenaza real y significativa de que muchos clientes adinerados sean seducidos por los productos y servicios extremadamente sofisticados que los bancos extranjeros ofrecerán”.

Frontera imprecisa

Con el crecimiento constante de la economía china, el consumismo se volverá más fuerte. La transición del comunismo al capitalismo no será tranquila. Zhang, de Wharton, que tuvo una infancia pobre en China, vivió buena parte de su vida bajo un régimen autoritario, y dice que los días de autoritarismo están lejos de haber acabado completamente. Hoy, los ciudadanos chinos están ante un contexto impreciso, por eso no saben donde comienza la libertad y donde termina.

Zhang asegura que cuando era un niño, “China era un mundo totalmente diferente. Todo el mundo creció vistiendo exactamente el mismo tipo de ropa y haciendo las mismas cosas. Ahora hay más riqueza en el país y el nivel de aspiración es elevado”.

“El país está cambiando rapidamente”, añade. “Jamás, en mis sueños, imaginé que un país de ese tamaño, con toda esa población, podría transformarse tan deprisa. Eso me deja atónito, y debe ser algo sorprendente para el resto del mundo”.

Navegando por el laberinto: Ventas y distribución en China

Durante cien años o más, las empresas occidentales soñaron con vender sus productos y servicios al mercado chino. Con la vista puesta en un país de 1.300 millones de consumidores, ya les ha llegado la oportunidad. Expertos de Wharton y Boston Consulting Group aseguran que las empresas no deberían subestimar las habilidades que necesitarán desarrollar para poder competir en el mercado chino, sobre todo a medida que intenten expandirse más allá de las 30 ó 40 mayores ciudades en busca de los más de 500 mercados de gran tamaño del país.

La razón: Mientras las grandes empresas de comercio minorista ya han empezado a estructurar sistemas efectivos de distribución en los mercados más fuertes, gran parte del abastecimiento de bienes y servicios en China continúa haciéndose a través de un laberinto de redes de compañías de distribución estatales y pequeños mayoristas privados.

Jim Hemerling, vice presidente senior de Boston Consulting Group de Shangai, dice que la distribución continúa siendo uno de los mayores desafíos que las empresas enfrentan cuando intentan expandirse por el país, aunque también es una oportunidad. “Representa una oportunidad porque permite el ejercicio de ventaja competitiva por ser tan difícil”, continúa.

Un sistema complejo

Llegar al consumidor a través del comercio minorista moderno es un proceso relativamente familiar para los fabricantes occidentales, incluso los mismos hipermercados más estandarizados y no son exactamente iguales que en otras economías. “Lidiar con los grandes hipermercados es algo que presenta más semejanzas que diferencias. Pero incluso los hipermercados han adaptado su formato a China”, explica Hemerling. Carrefour, de hecho, ha creado enormes “mercados mojados” en sus tiendas de China para atender la preferencia de los chinos por los peces y los productos frescos”.

Los productos llegan también a los clientes a través de un sistema de distribución complejo y de varios niveles que todavía está emergiendo después de años de control estatal. Dependiendo de la categoría, dice Hemerling, 30% a 60% del mercado continúa servido por niveles complejos de mayoristas, particularmente en los mercados más pequeños y menos avanzados.

David Jin, un socio de BCG en Shangai, dice que la distribución en la vieja economía planeada china se hacía antiguamente por medio de una estructura de jerarquías en que grupos de distribuidores rígidamente controlados transportaban las mercaderías de las provincias a las grandes ciudades y distritos. Aunque algunos de esos distribuidores se han privatizado, otros todavía son estatales. Los distribuidores estatales mantienen importantes ventajas en industrias como la farmacéutica, en que la regulación rigurosa protege la distribución, dice Jin.

En sectores menos regulados, como el de la distribución de bienes de consumo, la competencia es mayor. Aquí, por ejemplo las multinacionales como Procter & Gamble están teniendo un impacto sobre los distribuidores más antiguos, observa Jin. Las mejores prácticas de esas empresas tienen un efecto que se transmite a otros distribuidores. Por tanto, están influenciando gradualmente al mercado”, dice.

Los pequeños distribuidores también están habituados a transportar mercaderías a través de tres o cuatro etapas de distribución, especialmente si quieren llegar a las 500 ciudades menores de China y sus alrededores, explica Jin. Los productos son enviados a través de una antigua red oficial o a través de trayectos más informales. En algunas categorías, los pequeños distribuidores se encuentran en una localidad física en una región determinada de una ciudad de gran tamaño, adquieren un cargamento de mercaderías de un distribuidor grande y, a continuación, transportan la carga a otro mercado en su propia ciudad. Esos distribuidores, a su vez, venden la mercadería a diferentes comercios minoristas o a otros grupos de distribución menores, que llevan los productos hasta las tiendas locales y de barrio.

La mayor parte de estos distribuidores son muy diferentes de las empresas de distribución de valor añadido con las que los fabricantes modernos están familiarizados. Pequeños y sin tecnología de la información para gestionar su inventario, la mayor parte de esos distribuidores se vuelven muchas veces revendedores pasivos, cuya preocupación es pasar los bienes de una etapa de distribución a otra por un margen muy pequeño, explican los expertos de BCG.

No es ninguna sorpresa que comprender y controlar esas redes fragmentadas sea una tarea más fácil para las empresas domésticas que para las extranjeras. “Cuando las empresas occidentales llegan a las ciudades de nivel tres o cuatro de la red de distribución (ciudades de 500.000 a tres millones de habitantes), es imposible competir de modo eficaz”, dice Jin. Las empresas locales y empresas fuera de Taiwán y Hong Kong han utilizado este conocimiento en beneficio propio. Las empresas chinas de electrodomésticos, por ejemplo, ganaron cuota de mercado a los rivales extranjeros por medio del desarrollo de distribución a través de estos mercados más pequeños. Lenovo, la empresa china que compró la unidad ThinkPad de IBM, conquistó una cuota excepcional de mercado en relación a Dell de esta forma, abriendo tiendas locales, mientras que Dell se mantenía firme en el modelo de ventas directas que funcionó tan bien en los mercados más avanzados.

Aunque la mayor parte de los expertos de BCG y de Wharton están de acuerdo en que, con el tiempo, este antiguo sistema acabará siendo asfixiado por la competencia, Hemerling dice que el precio de espera hasta que esto ocurra puede ser muy alto para muchas empresas occidentales. “Diez años es un periodo de tiempo muy largo para esperar. Acabas desistiendo de muchas cosas y pierdes la oportunidad de establecer tu marca durante ese tiempo”, dice.

Construyendo organizaciones de ventas

De modo general, la creación de una red de ventas y de distribución en China actualmente no es una tarea fácil. “Es sin duda alguna más caótica, y más difícil de liderar, y se necesita más gente a causa de eso”, dice Z. John Zhang, profesor de Marketing de Wharton.

Uno de los mayores desafíos consiste en trazar el flujo de bienes a través de esas redes de distribución, señala Hemerling. En el pasado, los fabricantes chinos siempre enviaban sus mercancías a un distribuidor sin llegar a saber a qué consumidores llegarían esos productos. Para una empresa extranjera, dice Hemerling, saber donde se están llevando esos productos es fundamental, porque diferentes canales de distribución generalmente atienden diferentes segmentos de clientes.

Crear una red de ventas es esencial en los mercados pequeños. Los mercados de tercer y cuarto nivel son menos sofisticados que los mercados de las ciudades grandes- tal vez estén cinco o diez años atrasados en relación a ellos, señalan los expertos de Wharton y de BCG. Con un grupo menor de comercios minoristas modernos, es necesario conocer las condiciones locales para navegar eficientemente en muchas categorías, y una fuerza de ventas más extensa es a menudo necesaria si el proveedor quiere mantener el control del producto. Los vendedores se necesitan para poder identificar los mejores distribuidores y trabajar estrechamente con ellos para asegurarse de que los productos se exhiben adecuadamente y se sigue la política de precios, según Hemerling.

El control de la colocación del producto y de la fijación de precios exige también que se trabaje con los comercios minoristas locales. Y, probablemente, no será fácil. “Los comercios son muy poderosos y difíciles de tratar”, dice Whang. “Ellos te cobran muchas cosas. Cuando venden productos a precios promocionales, ellos dejan que les pagues la cuenta”.

Las restricciones que las empresas americanas enfrentan en lo referente a ciertas prácticas puede ser un obstáculo a la expansión de esos canales tradicionales. “Ciertas cosas que son un ejemplo de cómo actuar en China pueden no ser exactamente lo que las empresas occidentales quieren hacer”, dice Zhang. Por ejemplo, a veces es necesario pagar comisiones para poner un producto dentro de un local.

Según Zhang, hay ocasiones en las que esas diferencias juegan a favor de la empresa extranjera. “En algunos casos, las empresas locales te respetan. Si el minorista sabe que usted no puede quebrar una regla determinada, no presionan tanto”. Pero hay ciertos límites: “Creo que hay siempre un equilibrio entre la flexibilidad y la rigidez, pero si se es muy flexible, obviamente intentarán exprimirle más”. Si, por el contrario, es demasiado rígido, también tendrá problemas”, añade Zhang.

Según Zhang, en muchos casos, los minoristas simplemente alquilan espacio a un proveedor y dejan que el fabricante coloque en el campo su personal de ventas. Sun Yan, consultora de BCG en Pequín, dice que esa práctica comenzó como una forma de permitir la entrada en las tiendas de productos nuevos de los fabricantes locales, sin embargo, las tiendas han extendido el modelo a las multinacionales. Él añade que esa práctica puede constituir un desafío para las multinacionales, que acostumbran a trabajar con un número limitado de personal. Aunque el nuevo equipo de ventas esté constituido muchas veces por trabajadores temporales contratados por una empresa estatal, dice Sun, las empresas se enfrentan a un enorme desafío de administración cuando intentan ampliar una organización que tal vez comprenda apenas tres oficinas pequeñas en ciudades de gran tamaño y decidan transformarla en una estructura de varios niveles con miles de empleados.

Es muy difícil encontrar y entrenar gente capaz. La rotación en estos mercados en rápida expansión también acostumbra a ser alta: “Debido a la oferta y la demanda de talento incluso si se entrena a la gente, otras empresas entran en escena y les contratan”, asegura Jin.

Pero, por muy difícil que sea gestionarlas, las empresas están descubriendo que estas organizaciones enormes de ventas tienen sus ventajas. Sun añade que una buena fuerza de ventas puede hacer un trabajo mucho mejor introduciendo nuevas características en un producto o efectuando ventas cruzadas. Puede servir también como una fuente importante de datos de mercado, ya que el personal de ventas puede ser utilizado para reunir información sobre los consumidores y los competidores en la propia tienda.

Actualmente, parece que no hay cómo estructurar una organización de ese tipo. Los minoristas tradicionales todavía son el canal de ventas dominante en muchas categorías. Los hipermercados europeos, como Carrefour, y también Wal-Mart, están comenzando a expandir sus operaciones en China. Sun dice que el comercio electrónico y la venta directa constituyen fenómenos restringidos legalmente.

A pesar de que el comercio moderno está creciendo a un ritmo de 50% por año, los analistas de BCG estiman que el comercio moderno sólo llega a un cuarto de los 500 millones de consumidores que viven en o cerca de las 3.000 ciudades y pueblos. BCG estima que del 80% al 85% de las galletas de arroz, el 75% de los refrescos y del 65% al 70% de los aparatos de televisión se venden a través de canales tradicionales.

Llegando al interior

El proceso de transportar bienes de un sitio a otro sigue siendo una tarea intimidatoria incluso cuando se han fijado los acuerdos entre distribuidores y minoristas. Marshall Meyer, profesor de Gestión de Wharton, dice que la logística representa cerca del 20% del PIB- en comparación con el 10% en EEUU-. De hecho, es más barato “mandar bienes desde Shangai a Nueva York que de Shangai a una de las ciudades del interior o del campo chino”, continúa.

Mucha de la infraestructura de transporte está todavía en proceso de transición de la vieja economía estatal o se está construyendo. El sistema ferroviario es estatal, y según Zhang, el acceso a menudo depende de quién conoces dentro del sistema en lugar de las necesidades de negocio. Sin embargo, mucha de la infraestructura todavía se está construyendo. Hemerling dice que el país construyó una fuerte red de norte a sur hace diez años, y ahora están trabajando en las autopistas de este a oeste.

La mayor parte de los productos se envían en camiones pequeños. Hemerling explica que las cifras de ventas de vehículos muestran un cambio gradual hacia los sistemas de entregas a partir de un eje central a medida que las autopistas se extienden por el país. Actualmente, se venden cada vez más camiones de gran tamaño para el transporte de largas distancias en comparación con los camiones medios. Las ventas de camiones pequeños y furgonetas, del tipo necesario para el transporte en ciudades menores y en el campo, también están aumentando. Pero cuanto más próxima esté la distribución de las ciudades, más básica se vuelve: cuando los productos llegan a la zona rural, dice Zhang, se llevan a las personas en bicicletas, motocicletas y autos pequeños.

Meyer asegura que los gobiernos locales a veces aumentan sus propios obstáculos para impedir que las mercaderías lleguen al mercado. Muchas de las provincias locales tienen políticos en los asientos de los consejos de las empresas estatales locales y pueden imponer tarifas internas a las empresas que están intentando enviar productos fuera de la provincia. “A veces, también, los distritos interponen peajes, frecuentemente en puntos aleatorios a lo largo de las autopistas, simplemente para aumentar la renta local”, dice Meyer. Además, añade que cuando pregunta a sus amigos chinos si ese procedimiento es legal, ellos ríen y dicen que las autoridades exigen, periódicamente, que los gobiernos locales permitan el tránsito gratuito por sus carreteras; ellos obedecen durante los siguientes seis meses o un año y después todo vuelve a ser como antes.

Impresiones del pasado

Cuando se trata de comprender cuales son las mejores opciones para llegar al consumidor chino actual, las empresas occidentales siempre tienen muchas dificultades a causa de ciertas impresiones que todavía persisten sobre la forma de hacer negocios en el país en el pasado reciente.

Sun dice que varias multinacionales que ya funcionan en China no se han dado cuenta de la velocidad con que el mercado va creciendo. “Muchas empresas todavía no perciben que precisan aumentar su cobertura, incrementar los medios de control. Todavía están contentos con la cobertura de diez o veinte ciudades costeras y, con frecuencia, los datos de mercado confunden, porque la investigación de mercado no ha llegado a esas zonas”, dice.

Pero las empresas que intentan sacar ventaja de esa oportunidad sin comprender sus complejidades, probablemente también están frustradas, señalan los especialistas de Wharton y de BCG.

Con el tiempo, la distribución por el país sin duda alguna se volverá más eficiente. El crecimiento previsto de proveedores de logística contribuirá a aumentar la eficiencia del sistema: China está todavía mal servida por esos proveedores, señala Hemerling, pero servicios como el de FedEx y UPS comienzan a ampliar su presencia. El software de gestión de logística ofrecido por Manugistics, y por otros desarrolladores líderes de software, también se han vuelto cada vez más comunes, dice.

En breve, las empresas extranjeras podrán operar redes de transporte propias. “Esto tendrá como resultado un cambio enorme en el escenario de la distribución”, dice Jin. “Su modelo de distribución y el know-how influirán definitivamente en el mercado local de distribución”.

Técnicas de venta en el mercado local chino: Una entrevista con Deepak Advani, de Lenovo, y Hal Sirkin, de BCG

Las empresas multinacionales que esperan poder acceder a los 1.300 millones de consumidores chinos tienen que hacer frente a un gran número de desafíos, uno de ellos es saber cómo pueden vender productos a una cultura que comprende desde campesinos pobres a multimillonarios urbanos, y que se caracteriza por una serie amplia y especifica de comportamientos entre uno y otro grupo. Debido a que es tan difícil generalizar acerca de los consumidores chinos, las estrategias de marketing genéricas están destinadas a fracasar.

Knowledge@Wharton habló con Deepak Advani, vice presidente senior y director de marketing del fabricante de ordenadores Lenovo, y Hal Sirkin, vice presidente senior de BCG y líder de las Operaciones Globales de la empresa, acerca de la estrategia para vender a los consumidores chinos. La clave, señalan, es adaptar los productos y los mensajes a los mercados locales. Ellos discutieron también sobre en qué áreas está creciendo el mercado consumidor, la percepción de la marca, y por qué vender productos y servicios en China no es muy diferente de vender al país vecino y rival, la India.

Knowledge@Wharton: Treasure Hunt (La caza del tesoro), un libro escrito por Michael J. Silverstein, colega de Hal en BCG, señala que todos los consumidores del mundo parecen estar convergiendo en dos polos. El primero corresponde al segmento más sofisticado del mercado, en el que las personas adquieren bienes más caros. Pero se percibe al mismo tiempo que las personas están preocupadas con la cuestión del valor del bien, lo que les lleva a adquirir productos más baratos. Esto significa que hay un espacio en el medio- un lugar intermedio que está haciéndose más pequeño. Deepak y Hal, ¿esto está ocurriendo en China?

Advani: Sí, creo que esto esta ocurriendo en todo el mundo -tenemos clientes que están buscando valor y un precio bueno, y otros que están buscando un producto de marca. Lo que está ocurriendo en China, sin embargo, y lo que es más importante para nosotros, es que se existen dos tipos de motivación que impulsa a comprar al cliente: la relación con el producto y la simple transacción. La segmentación del mercado en esas dos categorías es más útil porque estos dos tipos de clientes tienen necesidades muy diferentes.

En los últimos dos años, hemos desarrollado una cadena de valor de punta a punta para los consumidores que valoran la transacción y los que valoran la relación, que nos ha permitido crear productos específicos, además de llevarlos al mercado, y esto incluye las rutas, las ventas, el marketing- todo ello pensando en el cliente relacional y transaccional. Nuestra línea de producto incluye productos premium situados en el espectro más caro de un segmento más sofisticado de consumidor, junto con productos que van dirigidos al consumidor que se preocupa con la cuestión del coste o del valor del producto.

Knowledge@Wharton: Hal, usted trabaja con numerosas empresas en China. ¿Observa una reducción de la parte intermedia mencionada anteriormente?

Sirkin: Sí. La segmentación en China coincide con lo que se está viendo en Occidente: un segmento quiere productos más caros, y otro es muy consciente de los precios. Una industria que es un buen ejemplo de ello, aparte del negocio de los ordenadores, es la industria del automóvil. Hay autos de lujo, medios y básicos- con poca opción entre unos y otros. Esto podría cambiar, pero ahora mismo estamos viendo estos dos extremos del espectro de costes.

Knowledge@Wharton: Aparte de las industrias de automóviles y ordenadores, podría darnos algún otro ejemplo de empresas que tienen un buen índice de ventas en China. ¿Qué empresas han sabido cómo lidiar con los chinos y por qué?

Sirkin: Algunas empresas de bienes de consumo han hecho un trabajo excelente en la comercialización de productos de salud y belleza. Han hecho un gran trabajo segmentando el mercado, creando productos consumibles y de bajo coste, así como productos de lujo como los que se pueden ver en Rodeo Drive o en los Campos Elíseos.

Para productos de belleza y del segmento de salud, belleza y cosméticos, la segmentación es más extrema que en la mayoría de los países occidentales, porque las empresas ofrecen productos situados en la base de la escala de precios.

Advani: En el segmento de ordenadores, contamos con una cuota de mercado bastante significativa en China, alrededor del 38%, y estamos observando muchas asociaciones entre empresas, y nosotros también decidimos hacer lo mismo. Nos hemos asociado con empresas como Oak y Disney de manera muy efectiva. Otras empresas que trabajan con este sistema, es bueno reconocerlo, han adoptado estrategias bastante localizadas con excelentes resultados. No se han limitado a llevar una campaña de marketing global a China u otras reglas generales y las han introducido en el país; realmente tienen en cuenta las necesidades de los consumidores chinos y presentan su proposición de valor en términos locales. Yo lo considero un factor clave para tener éxito en China.

Knowledge@Wharton: Modificando un poco la pregunta, ¿cuáles son algunos de los errores más comunes de las empresas que intentan vender sus productos en el mercado chino? Usted ha hablado del problema de intentar aplicar la mentalidad global al proceso de ventas en China, sin intentar hacerlo local, ¿hay otros errores comunes?

Advani: Existen otros errores. Una lección importante es que los resultados se obtienen a largo plazo. No se puede esperar milagros de la noche a la mañana y esperar convertirse en un jugador importante en China teniendo una mentalidad a corto plazo. Necesitas paciencia y una estrategia sostenible de largo plazo para crecer.

Tal y como mencioné anteriormente, tener una mentalidad local es fundamental, así como una mentalidad abierta. No me refiero solo al marketing, sino a la estrategia como un todo en China. Muchas empresas multinacionales llevan productos de diseño creados por todo el mundo a China y los intentan comercializar por medio de campañas y canales de marketing globales. Al igual que en India, buena parte de las oportunidades de venta de ordenadores en China- así como electrodomésticos, autos, etc…- se encuentran en cuatro o cinco ciudades grandes- Pekín, Shangai, etc…

Pero la mayoría del crecimiento ahora mismo y en los próximos cuatro a cinco años ocurrirá en las ciudades de nivel cinco o seis. Estas ciudades son más pequeñas, y si intentas entrar en ellas con estrategias globales, productos globales y con técnicas globales de acceso a mercados, será muy difícil penetrar porque las necesidades del consumidor de este tipo de mercados son muy diferentes. Necesitas desarrollar productos que sean atractivos para ellos, que incluyan los gustos locales; necesitas dialogar con el consumidor con mensajes que sean relevantes para ellos. Es necesario utilizar canales más accesibles - como pequeñas tiendas, que son muy populares en China. Así que es necesario utilizar una estrategia muy local si quieres crecer en estas regiones de alto crecimiento.

Sirkin: Para profundizar en el argumento de Deepak, las empresas que son relativamente nuevas en China a menudo pasan por alto la importancia del sistema de distribución, particularmente fuera de las cuatro o cinco grandes ciudades. No puedes trabajar solo en las ciudades más pequeñas; necesitas socios para la distribución. La logística es muy diferente y más difícil de aplicar que en la mayoría de los países desarrollados. Estas ciudades más pequeñas están desarrollándose rápidamente, pero todavía están muy marcadas por las características propias de desarrollo. Así que colocar un producto en el mercado- no solo el producto adecuado, sino cualquier producto- sin el sistema de distribución adecuado puede ser una pesadilla.

Knowledge@Wharton: ¿Cómo interfieren los problemas de distribución con los esfuerzos de construir una marca Deepak?, quizás podría empezar a hablar de esto desde la perspectiva de Lenovo.

Advani: Las redes de distribución que tenga a su disposición pueden ser una manera muy eficaz de construir la marca. Por ejemplo, para aquellos productos que dan prioridad a la relación, se debe vender el producto directamente, cara a cara. Pero muchos clientes que valoran el aspecto de transacción viven en ciudades de nivel cinco o seis, y se podrá llegar a ellos a través de tiendas pequeñas. Hay entre 4.000 y 5.000 de este tipo en China. Esto nos permite construir nuestra marca de una forma bastante objetiva, porque son muchas las tácticas que podemos utilizar para transmitir la proposición de valor de la marca. La mejor manera de construir una marca es permitir que las personas toquen su producto y puedan sentirlo. Eso es lo que Apple hace también en EEUU, y lo que hacemos en China.

Knowledge@Wharton: Hal, según su experiencia en empresas fuera de China, podría decirnos cómo consiguieron desvelar el funcionamiento del sistema de distribución chino, o cómo consiguieron penetrarlo, de manera que fue posible trabajar con un conjunto de tiendas pequeñas.

Sirkin: No fue fácil. Hay que comenzar en las ciudades mayores e ir haciendo contactos, que normalmente resultan de un trabajo conjunto con otras empresas. Pero, tal y como Deepak señaló, todo está muy localizado. Por tanto, es preciso contar con personas que entiendan las condiciones locales prácticamente en todos los mercados.

Advani: Sí, eso es. Muchas empresas comienzan en las ciudades grandes, cuyo comportamiento, percepción y actitudes son mucho más próximos a los mercados desarrollados. Todavía, en las ciudades de nivel cinco o seis, donde se produce un crecimiento más apasionante del mercado, es preciso saber muy bien cómo funcionan las cosas.

Por ejemplo, en algunas ciudades de menor tamaño, hay pequeños centros comerciales en los que un proveedor puede tener hasta cinco tiendas en la misma planta. Para una empresa multinacional occidental, esto sería un completo desperdicio de esfuerzo y de recursos; pero eso es lo que se necesita para crecer.

Además de eso, la afirmación hecha –de que mucho depende de los contactos - es correcta. Es preciso montar una red de distribuidores que se conozca bien y en la cual es imprescindible confiar. Si percibe que está dispuesto a llevar su proyecto adelante a largo plazo, con paciencia y persistencia usted podrá establecer relaciones.

Knowledge@Wharton: Parece que se está haciendo un gran esfuerzo actualmente en torno a las ciudades de nivel cinco o seis. Deepak, ¿cuál es la posibilidad de que un ciudadano chino que no reside en la ciudad adquiera un ordenador en, digamos, cinco años, o tal vez hasta en diez años? ¿Cuál es su pronóstico de penetración fuera de las áreas urbanas chinas, donde la riqueza parece estar concentrada?

Advani: El crecimiento es absolutamente tremendo. Una de las razones por las cuales china es un mercado tan atrayente es que posee una clase media en rápido crecimiento y con alto poder adquisitivo. Además de eso, hemos trabajado con muchos de nuestros socios para crear propuestas que sean atractivas y baratas. Acabamos de divulgar un programa junto con Microsoft que permitirá al consumidor comprar su ordenador a plazos, lo que reduce de forma significativa el coste inicial de adquisición y permite que el pago del ordenador se haga a lo largo del tiempo. Otras empresas están trabajando en el ordenador de cien dólares y en proyectos semejantes.

China valora bastante la educación. Las familias gastan una cantidad inmensa de la renta disponible en educación. Por tanto, hacemos un esfuerzo importante también en la innovación de la fabricación de desktops, por ejemplo, haciéndolos accesibles a un gran número de usuarios, principalmente en escuelas donde hay poca tecnología de la información. Creamos una tecnología que permite a las personas compartir de modo eficaz el ordenador.

Empresas como Lenovo, Microsoft e Intel se preocupan en hacer el ordenador más accesible. Internet es un medio de penetración muy rápido, lo que hace al PC mucho más útil. Escuelas, universidades y algunas ciudades menores tienen gran interés en la tecnología punta. Por tanto, el futuro parece extremadamente brillante para la entrada en algunas áreas urbanas.

Knowledge@Wharton: ¿La educación es una pieza clave de la campaña de marketing para la venta de ordenadores en las familias?

Advani: Sin duda. De hecho, tenemos una línea de productos proyectada para el espacio educacional con características específicas desarrolladas por nosotros cuando hacíamos investigación de mercado.

En muchos colegios, principalmente en las ciudades pequeñas, no hay demasiado acceso a tecnologías de la información, pero existe el deseo de que varios estudiantes compartan un ordenador. Hemos diseñado un hardware muy simple y una solución de software, un pequeño botón que se parece a un botón de energía. Después de que el alumno haya terminado de trabajar con el ordenador, puede que haya descolocado algunos iconos del desktop o haya borrado algún archivo. Presionando el botón mencionado, en menos de un minuto todo vuelve a su posición original. Esto permite a los profesores disponer de un ordenador prácticamente igual a cómo estaba antes de que lo usara el estudiante. Por tanto, la existencia de una línea de productos volcada en la educación es sin duda prioritaria para nosotros.

Knowledge@Wharton: Hal, ¿cómo penetran otros productos electrónicos en ese mercado?

Sirkin: Es fundamental atender las necesidades locales. ¿Cómo se puede lograr que sea barato? ¿Qué opciones de pago pueden ofrecer?

En estos mercados, los sistemas de crédito no están plenamente desarrollados, así que los vendedores precisan crear mecanismos de financiación adecuados a las economías menos desarrolladas o en rápido desarrollo. Esto se aplica especialmente a los productos de coste más elevado, como los electrodomésticos.

Knowledge@Wharton: ¿Qué cualidades buscan los chinos de clase media en un producto, sobre todo en el segmento de la electrónica? La calidad, ¿es un elemento fundamental o existen otras consideraciones que los compradores de clase media tienden tener en cuenta a la hora de adquirir ese tipo de productos?

Advani: Aunque el precio es un factor evidente, una cosa que es de cierta forma contraria a la intuición es la importancia de la marca, principalmente en China y en la India, donde el poder adquisitivo ha estado creciendo. Por primera vez, las personas pueden comprar un auto, un televisor o un ordenador, y la marca del producto que adquieren indica efectivamente su lugar en la sociedad.

Cuando entrevistamos a un grupo de consumidores o los entrevistamos en persona, nos encontramos con una gran apreciación por el ahorro. Ellos quieren comprar bienes de buena calidad, algo que dure más. La marca es muy importante y relevante, tanto desde una perspectiva práctica, una cosa “que deseo que dure”, y desde el ángulo emocional, como reflejo del lugar del consumidor en la sociedad.

Sirkin: Profundizando en este punto, yo diría que los consumidores chinos dan prioridad al valor y no al precio. Ellos se fijan en la relación valor/precio y no compran necesariamente el producto más barato si no presenta durabilidad, o si no son de buena calidad. Son consumidores informados que aprecian el valor del producto.

Al mismo tiempo, algunos bienes comercializados en China poseen el mismo valor y prestigio decisivos de marca que observamos en economías de desarrollo más veloz. Por tanto, la calidad y el prestigio constituyen aspectos de marca importantes en China, pero observamos que se produce mucha adquisición en base al valor del producto, y no del precio.

Knowledge@Wharton: Los dos han mencionado algunas semejanzas entre el comportamiento de compra en China y en la India. ¿Cuáles son las diferencias? ¿De algún modo, los chinos y los indios se sienten motivados a comprar por razones diferentes? Es una pregunta que se explica por el hecho de que se trata de dos grandes mercados cuya evolución está siendo observada de cerca por todo el mundo.

Advani: Nuestra experiencia ha sido que hay algunas similitudes. De hecho, estamos reproduciendo nuestro modelo de negocios y de adquisición a largo plazo introducido en China también en la India, sin embargo, con un toque local, es decir, muy indio. Lo mismo que China, la India presenta numerosas oportunidades en grandes ciudades, pero el crecimiento es mucho más fuerte en las ciudades más pequeñas. Además de eso, la importancia de la educación en India es tan grande como en China.

En India, la cuestión de seguridad en los ordenadores se refiere mucho más a la posibilidad de robo que a subsistemas de codificación de huellas dactilares que den acceso a los contenidos del PC. Cuando la gente compra un ordenador, no quieren perderlo. En vez de hablar con ese consumidor acerca de por qué necesita actualizar su máquina, es preciso explicar por qué se trata de algo bueno, ya que la penetración del producto es del 1%. Muchos compran un ordenador por primera vez.

En India, hemos contratado celebridades locales para actuar como embajadores de nuestra marca, de modo que los mensajes que transmitamos encuentren un mayor eco en el consumidor indio. En China, hay más de 5.000 pequeñas tiendas, pero ese número es mucho menor en India- poco más de cien. En India, la manera en la que entramos en el mercado junto con nuestros socios fue un poco diferente. En China, tenemos una red de distribución exclusiva que sólo comercializa nuestros productos. En India, las pequeñas tiendas no trabajan en exclusividad con una compañía, y hay varios distribuidores representados en un mismo lugar. Por tanto, hay algunas diferencias, pero si nos distanciamos un poco y observamos el cuadro como un todo, veremos que hay más semejanzas que diferencias en lo que respecta a la forma de comercializar un producto, por lo menos en cuanto a los ordenadores.

Sirkin: Estoy de acuerdo en que hay muchas semejanzas. Todo se resume a la adecuación del producto al gusto local, y a las diferentes maneras de presentar las cosas- diferencias que son poco significativas. Así todo, el escenario general es muy semejante. Se trata de dos mercados con mil millones de personas y de enorme potencial. Las empresas con éxito serán las que tengan la capacidad de mirar a cada mercado desde una perspectiva macro y, a continuación, adecuar sus productos desde una perspectiva o forma particular.


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miércoles, noviembre 15, 2006

Mapeo y planificación del BTL




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El especialista argentino en BTL Fernando Roig, participó como disertante en el Congreso Nacional de Comerciantes en Colombia donde dio a conocer una herramienta indispensable par las marcas: planificar las campañas y acciones de BTL. En Infobrand compartimos su experiencia.


La olanificación y mapeo BTL son temas, sin duda, poco abordados y carentes de toda metodología. Como siempre se dice: Todos hacen BTL, pero muy pocos o ninguno planifica previamente.

En esta oportunidad interactué con una concurrencia importante en número y muy heterogénea, compuesta por profesionales del área, profesores universitarios y estudiantes, junto a medianos y pequeños comerciantes colombianos.

La idea fue desplegar en ese taller las herramientas básicas que hacen a una correcta planificación previa de este tipo de acciones, antes que las mismas se implementen. Planificar entonces, antes de actuar permite optimizar recursos, minimizar riesgos y poder evaluar claramente que objetivos son factibles de ser cumplidos, y no experimentar “las posibilidades” estando sobre la marcha. Por lo general se procede de esta última manera: Hacer antes que pensar.

Primero se debe realizar el mapeo de grupos hetareos, análisis de zonas, de pautas culturales, de tendencias, de estilos de vida, de hábitos o de costumbres. Esta compleja actividad implica una investigación profunda desde el campo psicográfico y antropológico. De donde se deduce que a través de estos mapas encontramos que no toda acción BTL es para todas las personas, y que no en toda zona funcionan iguales acciones, que existen períodos donde hay acciones que resultan mejor que otras, etc. Una vez desplegado este mapa, sí, se puede planificar, planteando y analizando recursos disponibles, tiempos, objetivos y estrategias. Todo esto ligado a las conclusiones obtenidas de los mapeos BTL previos.

La bienvenida de esta propuesta entre los presentes fue alentadora. La invasión de preguntas y el grado de compromiso con el taller lo han demostrado. Fue sorprendente la disposición para seguir discutiendo el tema en otros encuentros futuros, o a través de nuestro sitio, por medio de foros ad hoc . Pude notar que sin lugar a dudas es un tema novedoso y sensible a muchos, en cuanto a lo poco que se dice sobre el mismo. La escasa o nula bibliografía existente en el área es llamativo.

En definitiva, lo que he constatado en Barranquilla fue que la problemática del mapeo y de la planificación previa recién comienza. Se ha abierto un debate enriquecedor que, sin lugar a dudas, redundará en el mayor perfeccionamiento de un área que posee un futuro promisorio dentro del campo de las comunicaciones de marketing y las nuevas tecnologías. Ya que estas últimas, poco a poco proponen un encuentro más y más estrecho entre empresas y consumidores. Los medios masivos entonces quedan al borde, siendo utilizados para afianzar las acciones BTL, pero ya no tendrán el rol preponderante que supieron conseguir en el siglo pasado.

Este nuevo milenio nos propone nuevas formas de interactuar, tanto individual como socialmente y dentro del mercado de consumo. En este sentido el perfeccionamiento de las metodologías BTL se hace obligatorio para responder a estos nuevos escenarios globales.



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martes, noviembre 14, 2006

Vivero en Cuidad Salitre





Diana Fernández Libreros / Bogotá

El Supercentro Vivero Gran Estación, ubicado en Cuidad Salitre de Bogotá, tiene 6.900 metros cuadrados en área de ventas. El almacén, con experiencia de 35 años de operaciones en el país, está dividido en dos pisos y dispone de 2.400 empleados.


El Supercentro Vivero Gran Estación, ubicado en Cuidad Salitre de Bogotá, tiene 6.900 metros cuadrados en área de ventas. El almacén, con experiencia de 35 años de operaciones en el país, está dividido en dos pisos y dispone de 2.400 empleados.

Este establecimiento hace parte de la Organización Carulla Vivero S.A., la cual opera en todo el país con los formatos de supermercados Carulla, Hipermercados Vivero, Almacenes Home Mart, especializados en productos para el hogar y decoración; así como los supermercados Surtimax y tiendas de cercanía como Merquefácil.

La apertura, que corresponde a la superficie Vivero número 18, incluye un portafolio aproximado de 62.000 productos para los consumidores, el cual trae variedad en las categorías de: No Perecederos, Comestibles y No Comestibles, que contempla básicos, licores, bebidas, salud, belleza, aseo personal, aseo del hogar, cosméticos, enlatados y pastas, entre otros.

El almacén, que es el principal local del Centro Comercial Gran Estación, beneficia a cerca de 300.000 personas de barrios aledaños como Rafael Nuñez, Centro Nariño, Normandía, Pablo VI, Galerías, Ciudad Salitre, Palermo, El Quirinal y Quinta Paredes.

La operación de Carulla Vivero permitió que esta organización comercial reportara ganancias netas por 8.161 millones de pesos en el primer semestre de 2006, lo que significa un crecimiento de 432 por ciento frente al monto alcanzado en el mismo lapso del año anterior, que fue de 1.533 millones de pesos.

En general, los indicadores financieros de la empresa fueron favorables. El Ebitda pasó de 55.114 millones de pesos en el primer semestre de 2005 a 69.137 millones de pesos entre enero y junio de este año.



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Se abren las puertas de Falabella




Angélica Gallón Salazar/Bogotá

La primera tienda Falabella en Colombia, ubicada en Bogotá, en el Centro Comercial Santafè, abre sus puertas hoy al público con 11.600 metros cuadrados que estarán dedicados a una variada oferta comercial.


La primera tienda Falabella en Colombia, ubicada en Bogotá, en el Centro Comercial Santafè, abre sus puertas hoy al público con 11.600 metros cuadrados que estarán dedicados a una variada oferta comercial.

La tienda está distribuida en tres pisos donde los clientes estarán atendidos por más de 500 colaboradores. Con la entrada al país, esta cadena de mercado generará más de 5.000 empleos directos.

Falabella es una compañía chilena que desarrolla su actividad comercial a través de varias áreas de negocio, siendo las principales, la tienda por departamentos, grandes superficies, mejoramiento y construcción del hogar, compañía de financiamiento comercial, banco, viajes y hasta seguros.

Sus planes de expansión en el país contemplan la apertura de nueve tiendas adicionales durante los próximos cinco años, incluyendo otras ciudades importantes como Medellín, Barranquilla y Cali. Específicamente, en el segundo trimestre de 2007 se dará apertura a tiendas en el centro comercial Plaza Imperial en Suba y en abril o mayo de 2008, abrirá sus puertas la tercera tienda que estará situada en el centro comercial Hayuelos, también en Bogotá. La inversión que realizará en Colombia supera los 90 millones de dólares.

En 2005, Falabella registró ingresos consolidados por 3.853 millones de dólares, con un crecimiento del 18,6 por ciento en relación con 2004 y utilidades por 315 millones de dólares, un 24 por ciento más que el año anterior.

En Chile, Falabella cuenta con 36 tiendas, 3,3 millones de tarjetas de crédito y tres millones de pólizas de seguros. En Perú y Argentina la compañía opera a través de 21 tiendas y casi dos millones de tarjetas de crédito y cuenta con más de 40.000 empleados.

El origen de este gigante chileno, que incursiona en el mercado del retail nacional, se remonta a 1889, cuando Salvatore Falabella abre la primera gran sastrería en Chile.

Posteriormente, con la vinculación de Alberto Solari, la tienda se fortalece aún más al introducir nuevos productos relacionados con el vestuario y el hogar, transformándose así en una tienda por departamentos y ampliando su cobertura con nuevos puntos de venta. En 2003 el grupo se fusiona con Sodimac S.A. lo que le permitió, años más tarde, entrar al mercado colombiano.



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lunes, noviembre 13, 2006

Supertiendas Olímpica saldrá con acciones a la Bolsa en 2007





La que se aproxima no será la última Navidad en familia para los Char. Seguramente vendrán muchas más. Pero lo que sí es definitivo es que será la última en familia para Supertiendas Olímpica, pues en 2007 ya tendrá que brindar en las fiestas navideñas con nuevos socios. A la única gran empresa del sector del retail en Colombia que durante más de 50 años se mantuvo en propiedad ciento por ciento del mismo grupo familiar, le llegó la hora de dar el paso más difícil: compartir la propiedad.

Las alianzas como la que sellaron Carulla-Vivero y Éxito, las movidas de Carrefour y la entrada al país de Falabella han hecho que el mercado en Colombia sea cada vez más competitivo y con opciones únicamente para los más fuertes.

Por ello, Supertiendas y Droguerías Olímpica avanza aceleradamente en un proceso que la llevará hacia mediados de 2007 a hacer una millonaria emisión de acciones en la Bolsa de Valores colombiana.

En enero del presente año la empresa intentó una alianza con Carulla-Vivero, pero Éxito se le atravesó en el camino.

Fuad Char, fundador y hoy miembro de la junta directiva de Olímpica, advierte que se están analizando dos opciones. La primera es la búsqueda de un gran socio extranjero o una emisión fraccionada como la que realizó hace unos años ISA, que le permita obtener capital de cientos de socios minoritarios.

La emisión soportará un ambicioso plan de expansión que llevará a la familia Char a tener diferentes formatos del negocio, además de Costa Rica, en donde ya tiene presencia, en Guatemala, Nicaragua, Perú, Panamá y Venezuela.

La saga

Será la segunda generación de los Char colombianos la que tendrá, desde el ámbito operativo, que enfrentar este nuevo reto.

La historia de Olímpica comienza en 1926, cuando arribó a Colombia, procedente de Damasco, Siria, Ricardo Char Zaslawy, atraído por la prosperidad de Nicolás, su hermano menor, que había llegado dos años atrás a Lorica, un pueblo ubicado en la parte baja del río Sinú, en el departamento de Córdoba.

Ricardo comenzó como joyero —un arte que aprendió mientras prestó su servicio militar obligatorio al imperio otomano— y aprovechando las capacidades comerciales de Nicolás, formaron la compañía Char Hermanos.

Cansado de andar por los pueblos negociando las joyas, Ricardo compró un almacén de telas en 1930.

Hacia 1953, por problemas familiares, decidió viajar a Barranquilla con su esposa Herlinda Abdala, una libanesa con la que se había casado el 15 de agosto de 1936 y de la cual nacieron siete hijos: Fuad —el primogénito—, Farid, Jabib, Simón, Ricardo, Mari y Miguel.

Allí, en pleno centro, en una calle conocida como la Calle de las Vacas, compró un almacén llamado “El Olímpico”, una cacharrería en la que se encontraban desde hilos, encajes, cremalleras y botones hasta dulces y galletas. No era un gran negocio, pero daba para mantener a la familia.

Las utilidades que dejaba “El Olímpico” no alcanzaban para cumplir el sueño del joven Fuad de estudiar medicina en la Universidad Javeriana en Bogotá. Por eso fue inscrito en la Escuela Naval de Cartagena.

En 1955, el 30 de julio, un accidente de tránsito le impidió a Ricardo seguir al frente del negocio en los meses siguientes. Esa misma tarde, Herlinda aprovechó que Fuad andaba de vacaciones en Barranquilla y le entregó las llaves del almacén. El 31 de julio estaba al frente del negocio familiar.

Seis meses después ya había transformado la cacharrería, pero al regreso de su incapacidad, a su padre no le gustó nada lo que su hijo había hecho, así que hubo una disputa y Fuad decidió dejar el negocio familiar.

Con sus 18 años a cuestas, alquiló un local en el que montó una droguería que se llamaría La Olímpica Número Dos. No pasaron cinco meses cuando volvió a trabajar con su padre, para hacerse cargo de los dos locales.

Lo primero que hizo fue convertir la cacharrería en una droguería y vendría una época de expansión que le permitió abrir siete establecimientos comerciales de ese tipo. Hasta el cuarto vinculó a sus hermanos y en el quinto ya tuvo su primer administrador no familiar.

“Los administradores resultaron más eficientes y responsables que cualquiera de mis hermanos y me di cuenta de que no podía limitarme a tener cuatro locales, porque no tenía más hermanos para administrarlos”, afirma Fuad Char.

Vino la expansión por Cartagena, Santa Marta y luego hacia el interior del país. En 1963, cuatro hermanos: Fuad, Jabib, Simón y Ricardo, constituyeron la sociedad Char Hermanos e Inmobiliaria Char —en partes iguales—, con la que organizaban el negocio inmobiliario, en el que ya estaban adentrados por influencia de su padre, quien hacía las veces de asesor.

Los otros tres hermanos, por ser muy “pequeños”, dice Fuad Char, no participaron de la sociedad. El quinto hermano, Ricardo, y la sexta, Mari, tuvieron posteriormente alguna participación, pero por desavenencias del primero con sus hermanos y el matrimonio de Mari, ambos vendieron posteriormente su participación.

En 1967 adquirieron un local de 1.200 metros cuadrados y allí abrieron la primera supertienda, más por una necesidad de llenar un local demasiado grande para ser droguería, que por una estrategia empresarial.

El formato fue un éxito rotundo y antes de dos años ya tenían cuatro supermercados. En 1972 llegó Olímpica a Bogotá y comenzó la expansión por el centro del país.

En 1967, ante el gusto por la música que compartían los hermanos, decidieron comprar Radio Regalos, una emisora en los 1.370 de AM, que se convertiría en la primera de la Organización Radial Olímpica (ORO). El grupo fue pionero en la frecuencia modulada y hoy cuenta con más de 25 emisoras.

Como la mayoría de los grandes grupos económicos de Colombia y el mundo, Olímpica llevó a cabo una estrategia de integración vertical que significó la incursión en nuevas actividades y creó empresas de producción y comercialización de huevos y pollo como Indunal, fábrica de concentrados como Acondesa, la Arrocera Olímpica, Empaques Transparentes, los asaderos Piko Piko, Vigilancia del Caribe. Coinvol, Coincar, Sonovista Publicidad, Ventamax y hasta una financiera, Serfinanza.

Fuad Char, además de empresario se destacó como político. Cinco períodos como congresista, gobernador del Atlántico y ministro de Desarrollo.

Hoy, “los muchachos” de la segunda generación están a cargo de la parte operativa del grupo y hay un hijo por cada uno de ellos en la compañía. Antonio Char Chaljub, hijo de Fuad, maneja Supertiendas Olímpica. Antonio fue presidente del equipo de fútbol Júnior de Barranquilla al cual, junto con su padre, le han dado los únicos triunfos en el campeonato nacional en la historia de la institución.

El hijo de Farid, Mauricio, es director nacional de perecederos. Jimmy, hijo de Jabib, es director comercial, y Linda, hija de Simón, es la directora de publicidad y mercadeo.

El hermano menor de los Char Abdala, Miguel, es el presidente de la ORO y socio de la misma.

Arturo Char Chaljub heredó el patrimonio político de su padre y se dedica ciento por ciento a la política, sin tener ningún compromiso operativo con el grupo empresarial; hoy es senador de la República. Y su otro hermano, Alejandro, quien fue gobernador del Atlántico, como su padre, aspira a la Alcaldía de “La Arenosa”.

El Archivo

1926. Ricardo Char llega a Lorica, procedente de Damasco, Siria.

1953. Compra el Almacén Olímpico.

1955. Fuad Char asume el mando del negocio.

1956. Olímpica Nº 2.

1963. Se constituyen Char Hermanos e Inmobiliaria Char.

1967. Compra de la emisora Radio Regalos.

1968. Olímpica lideró el primer experimento de almacén por departamentos.

1972. Asumen rescate del equipo Júnior, de Barranquilla.

1976. Primera tienda en Bogotá

1981. La cadena compró 11 establecimientos de la red de mercados Marion en Bogotá.

1986. Los hermanos Char Abdala se retiran de la administración directa.

1991. SAO de Bogotá.

1996. Olímpica compra 18 supermercados Mercafé, en el Valle y Quindío, y 3 Continental, en Cali.

2000. Nacen las marcas propias Olímpica

2001. Pierde la puja por Comfama, en Medellín, frente a Carulla.

2002. Emite bonos por $80.000 millones y compra la cadena Febor, de Bogotá.

2004. Portal de la 80, en Bogotá.

2007. Se proyecta la emisión de acciones

Análisis del caso

La familia Char tiene una empresa con uno de los mejores indicadores de gestión en su sector, gracias a su estrategia geográfica. Adicionalmente, la familia decidió hacer una diversificación no relacionada en otros sectores, que a la luz de cualquier bolsa de valores hubiera sido cuestionada. Sin embargo, como es una empresa familiar de capital paciente, estas inversiones, en el mediano plazo, le dieron una sinergia sustancial, logrando una rentabilidad superior.

Desde el punto de vista familiar y patrimonial, la familia debe tener claros lineamientos sobre cómo invertir los recursos, una vez vendida a un socio estratégico parte la compañía, debido a que se tienen estudios sobre la pérdida del patrimonio en la siguiente generación ante estos eventos. Igualmente, aunque se venda parte o la totalidad, es necesario tener un protocolo de familia que gestione los lazos de unión entre familiares con la constitución de una oficina familiar dedicada al fortalecimiento del patrimonio (en sus inversiones) a la familia en sus reuniones, la transmisión de valores, la educación, formación y apoyo a esas nuevas generaciones que llevan en el ADN el emprendimiento. Finalmente, la familia Char, en estricto rigor está en período de transición de la primera a la segunda generación, con lo cual deben dejar clara la sucesión ejecutiva y patrimonial de todas las empresas.

Family Council Consulting.





Proyectos para hacer centros comerciales no siempre se concretan, a pesar del auge que viven




Noviembre 12 de 2006

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Foto: Diego Caucayo - EL TIEMPO
El terreno de Estrella del Salitre, en la zona de Ciudad Salitre, está libre porque ese proyecto comercial no se realizó.

En varias regiones del país se siguen adelantando planes de gran importancia estratégica para las zonas en que se encuentran y para los inversionistas. No todos llegan a feliz término.

Algunos de los Centros Comerciales que se planificaron, pero cuya construcción se canceló o todavía está pendiente son los siguientes:

Portal de Suba (proyecto de Espacios Urbanos)

Se decidió no construirlo después de evaluar las condiciones. Fue concebido en un lote de dos socios.

Aunque la firma no lo reconoce plenamente, en la decisión de cancelar el proyecto influyó que muy cerca del programado Portal de Suba se anticiparon Éxito, con un hipermercado, y la constructora Ospinas, con su centro comercial Plaza Imperial.

Sin embargo, el desarrollo comercial no cesó, sino que se reenfocó con dos nuevos centros comerciales independientes, hoy en desarrollo.

Uno es Tu Casa, especializado en productos para la construcción y el diseño. Los almacenes principales de este complejo son Corona, Alfa y Eurocasa. El centro comercial que estará al lado de Tu Casa es Fiesta.

La Cabrera (proyecto de Pedro Gómez)

La empresa tomó la decisión de no llevarlo acabo después de acoger un concepto de las autoridades distritales, en el sentido de que el centro comercial podría generar un impacto negativo en términos de tráfico.

El lote de 6.000 metros cuadrados estaba en una zona en la que ya estaban operando los centros comerciales Andino y Atlantis Plaza. Además, estaba en marcha el Centro Comercial El Retiro.

Estrella del Salitre (promovido por Casa Estrella)

Todavía está anunciado en medio de un lote de 62.000 metros cuadrados. La inversión se estimaba en 90.000 millones de pesos y tenía como almacenes principales una tienda Casa Estrella y Colsubsidio.

En abril del 2005, Casa Estrella dijo que el proyecto quedaba aplazado, pero no cancelado, y que iba a ser rediseñado con el fin de hacer una propuesta innovadora.

El terreno fue blanco de duras críticas por parte de los vecinos de la zona de Ciudad Salitre. Además, estaría muy cerca del Salitre Plaza, uno de los más exitosos de la capital, y de Gran Estación, otro centro comercial que en unos días abrirá sus puertas al público, promovido por Espacios Urbanos.

Pocos días después de que se anunció el aplazamiento, Casa Estrella pasó a manos de las autoridades por los presuntos vínculos del Grupo Grajales, su propietario, con actividades de narcotráfico.

Usualmente, llaman la atención

Apenas se hacen públicos los proyectos, aparecen inversionistas de distintos perfiles que buscan rentabilidad con la compra de locales, explica Andrés Arango, de Constructora Ospinas.

Con el anuncio de preventa, y en medio de un buen momento económico que vive el país, los departamentos comerciales reciben llamadas de personas jurídicas y naturales interesadas en conocer los proyectos y hacer parte de ellos.

Los expertos de los sectores mobiliario, comercial y de la construcción recomiendan que los interesados se vinculen a proyectos que tengan el respaldo de empresas serias y reconocidas en el mercado.

Ese reconocimiento debe permitir que así el proyecto no se desarrolle, quienes hayan puesto sus recursos tengan la devolución de su dinero al momento de la cancelación, y solo corran con los riesgos normales de este tipo de negocios. La fiducia es el mecanismo más utilizado.

Específicamente, en el caso de Pedro Gómez & Cía y La Cabrera, la venta estaba en más del 50 por ciento y ante la cancelación del proyecto se levantó el encargo fiduciario y se devolvieron los recursos a los inversionistas.

Expertos en el sector explican que, por conveniencia del proyecto, es necesario para el promotor del centro comercial hacer una preventa con el fin de que cuando llegue al punto de equilibrio económico pueda incurrir en los gastos posteriores de licencias y trámites que exige la construcción de estos complejos.

De esta manera se garantiza que el proyecto pueda llegar a lo que se denomina el equilibrio jurídico y dar inicio a la obra con todas las garantías de respaldo para los interesados.

Cómo invertir bien

  • La seriedad y el reconocimiento de las empresas comprometidas, como el promotor y la constructora, son clave para que un inversionista novato le apueste a un proyecto comercial. La vinculación y confirmación de comerciantes experimentados pueden ser una señal del éxito de lo que hasta ahora sólo está expuesto en el papel.
  • Sobre la base de esos criterios estratégicos, si un proyecto comercial no prospera, el inversionista tendrá de nuevo su dinero, eso sí, con los rendimientos financieros disminuidos por una comisión que cobra la entidad fiduciaria. Por su parte, los costos de la fiducia corren por cuenta de la promotora que cancela el proyecto.
  • A los potenciales inversionistas que no tienen experiencia en el negocio se les recomienda esperar la evolución del proyecto para entrar en él. Recorrer la zona, revisar la oferta comercial disponible, el potencial de clientes y luego compararlos con lo que 'pinta' el proyecto comercial pueden servir para considerar el negocio.
  • Se puedan dar casos en los que el local lo vende la promotora cuando ya opera el almacén en arriendo. Eso puede permitir un retorno ágil de la inversión y hasta la participación en las ventas.
  • Es recomendable que todos los inversionistas trabajen en llave con el resto de copropietarios para impulsar el éxito del centro comercial.


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sábado, noviembre 11, 2006

Exportar y ser exitoso sí se puede





Las grandes compañías no son las únicas que pueden exportar y acceder a los grandes negocios. Hoy, las pequeñas y medianas empresas están trabajando en mejorar y hacer más competitivos sus productos para poder ofrecerlos en mercados internacionales.

El acceso a los mercados externos es una puerta para que la pequeña y mediana empresa aproveche su capacidad instalada, diversifique su riesgo de mercado y aumente su productividad para crecer e incrementar sus ventas. Pero también puede ser el camino al fracaso, si el empresario no comprende la magnitud de los compromisos que adquiere en un negocio internacional.

"Como comprador, cierro negocios con empresas que manejan una comunicación actualizada, que son sinceras con su cumplimiento y que cuentan con información certera", afirma Donald Cilley, quien participó en la rueda de negocios que Proexport organizó en Cartagena a finales de octubre. Muchos compradores se interesan por los productos colombianos, pero se desilusionan por el incumplimiento de algunos proveedores locales. Por eso, es básico que la empresa esté consciente de su alcance productivo y capacidad de cumplimiento, antes de cerrar un negocio. La pyme tiene la ventaja de ser flexible en su proceso productivo, lo cual le permite alterar su producto y ajustarlo a las exigencias que sugiere y demanda el cliente. Sin embargo, no se deben cerrar negocios que no se pueden cumplir, porque el cliente pierde la confianza y el interés. Si el empresario está teniendo dificultades, todos los compradores coinciden en que es mejor estar informado y ver cómo se puede resolver. Ser sincero y cumplido es un indicador fundamental para que se puedan consolidar los negocios, la confianza y relaciones con los compradores extranjeros.

El empresario que está interesado en exportar, debe estar consciente de que este proceso no tiene que realizarlo solo y como pueda. Proexport ha concentrado sus esfuerzos en realizar procesos de capacitación que preparen al interesado en los temas financieros, arancelarios, estratégicos, logísticos, productivos, competitivos, comerciales y de mercadeo. Por medio de la Guía para Exportar y el Centro Empresarial Zeiky, que está en constante actualización, logra dar un apoyo informativo.

Buscar un nicho de mercado es quizás uno de los aspectos más importantes en los cuales tiene que trabajar la pyme. La pyme exportadora debe enfocarse en mercados a los que se pueda adaptar y con los que se identifique más fácilmente. Es necesario conocer a fondo las estructuras arancelarias e impositivas de los productos exportados, las normas de origen, el marco regulatorio de los acuerdos comerciales, las normas técnicas, sanitarias y fitosanitarias del país o países de su interés. Para aprovechar al máximo los negocios, es vital conocer el mercado que se va a trabajar, el país, el idioma, las formas de negociar y la cultura. Un profundo conocimiento del comprador permite atender mejor sus necesidades y tener una relación más fluida.

Más allá de la teoría, hay casos valiosos de empresarios que han concentrado todo su empeño y esfuerzo en sobresalir en el mercado de las exportaciones. Todos ellos coinciden en que para lograrlo hay que trabajar muy duro, ser persistentes, conocer los mercados y estar muy informados y preparados.

Sananto

Esta empresa diseña ropa y calzado de cuero para hombres y mujeres. Creada hace más de 20 años, empezó hace 12 años su labor exportadora a México y Centroamérica con el objetivo de optimizar su capacidad instalada e incrementar la productividad. Aunque exportar ha sido un reto laborioso y arduo, encontró la manera de sostenerse. "La clave es buscar nichos de mercado específicos que se puedan atender, dadas las características y condiciones de la empresa, para no estar en el grueso del mercado donde hay que enfrentarse con economías más fuertes y competitivas", comenta Diego León Hurtado, gerente general de Sananto. A su vez, destaca la importancia de la diferenciación del producto. "Hay que identificar el perfil del cliente para que se ajuste a mis productos y condiciones, el cliente se debe buscar directamente, sin intermediarios, en eventos como las macrorruedas", sugiere. Finalmente, recomienda ser muy ágil, tener información certera y una capacidad de respuesta inmediata.



Fundación Creaciones Miquelina

Esta empresa surgió de un proyecto social, para ofrecerles a mujeres que recurrían a la prostitución, la forma de salir adelante con un nuevo oficio y emplearse en un trabajo con condiciones dignas. Hace 29 años, el programa creó un pequeño taller de confecciones que se fue convirtiendo en una pyme generadora de recursos y empleo. En 2001, obtuvo la certificación ISO9001/94 y con el mejoramiento de su tecnología se volvió una pyme exportadora, que tiene cuatro marcas propias, Micaela Bordados (lencería), Qué camello (uniformes industriales), Quiz (uniformes de colegio) y VIP (ropa deportiva). Hace más de 10 años, inició una relación comercial con la firma inglesa Páramo, para la cual diseña y confecciona ropa de alpinismo y alta montaña. Actualmente, exporta 90% de su producción con más de 5.000 prendas al mes. Su éxito está en cumplir los exigentes estándares de calidad internacional que requieren mucha tecnología y valor agregado. "Se deben ofrecer productos de muy buena calidad y confección, elaborados con telas excelentes. Así sean un poco más costosos, el cliente interesado los paga", aconseja su gerente general Diego Hernández. Enfatiza el valor de cumplir los compromisos asumidos, implementar sistemas de información para que el cliente conozca el proceso productivo y ser transparente con lo que se espera y ofrece. "Es posible hacer buenos negocios y trabajar con responsabilidad social, así todos están más comprometidos con su trabajo", concluye.



Ragged

Esta marca de ropa se vende en boutiques, almacenes de cadena y puntos de venta propios en el país. La empresa comenzó en 1984 y desde hace más de 10 años se aventuró a la exportación, con ventas a México, Venezuela, Ecuador y Centroamérica. En 2001 surgió la empresa CI Emex, que se volvió su proveedor de telas para la confección de sus diseños, pero que también las exporta al exterior. Han aprendido que en eventos como las macrorruedas, "los compradores no vienen únicamente a comprar producto, sino que también están interesados en opciones y realidades. De este modo, hay que mostrarles qué puedo hacer yo como pyme", afirma Félix Villegas, directivo de Ragged. Señala que hay que conocer el idioma del mercado que se está trabajando, ya que la comunicación es clave para el éxito. Reitera que es necesario cumplir todo lo que se dice, ya que un comprador espera el pedido en la fecha pactada y en la cantidad especificada. Villegas asevera que para exportar con éxito es necesario "insistir, persistir, resistir y nunca desistir, es un negocio en el que no se puede tirar la toalla, de los errores surge una experiencia valiosa y positiva que se puede aprovechar".

Tayte

Esta pyme trabaja en la creación de tapetes, mochilas, cojines y puffs. Sol Beatriz González es una diseñadora creativa que hace 18 años empezó su negocio y hace 3 está exportando. Trabaja con las mujeres del municipio de San Vicente, en el oriente antioqueño, quienes fabrican sus productos. Expoartesanías fue su ventana para empezar a exportar a Ecuador, Nueva York, Chicago, Canadá y Venezuela. El nicho de mercado es de pequeñas cantidades, que está interesado en una calidad muy alta, exclusividad y originalidad, pues el precio pasa a un segundo plano. "Quienes compran a China e India se están percatando de las injustas condiciones sociales de sus trabajadores. Están observando que la calidad no es tan buena y que el producto tiende a ser muy repetitivo", afirma Sol Beatriz. Recomienda salir, conocer, mirar, viajar y ver qué hay en el mundo. Esto permite que fluya la creatividad para no copiarse.

Condimentos Winsor y Maní Cubano

Condimentos Winsor se creó hace 32 años y fue fundada por el padre de Hugo Ortiz, actual presidente de la compañía. En 2000 comenzaron su iniciativa exportadora, en 2003 hicieron su primera exportación y obtuvieron la ISO9001/94. En la actualidad, es la única empresa de condimentos en el país con esta certificación. En las macrorruedas conocieron clientes y con su continua asistencia, fortalecen relaciones. En el año exportan alrededor de 6 contenedores a Texas, Oklahoma, Florida, Aruba, Bahamas, Barbados e Islas Vírgenes. Con Condimentos Winsor posicionado, se aprovechó el aprendizaje, infraestructura y metodología, para hacer una fusión con los dueños de Maní Cubano, y exportar el producto. Los cambios administrativos, las transformaciones de producción y de empaque (hacerlo bilingüe y llamativo) fueron precisos para internacionalizar sus productos. "El exportador no debe prometer lo que no puede cumplir por el afán de cerrar un negocio. Es clave ser puntual en los pagos y despachos. Cuando se tiene un muy buen producto y calidad, también se puede exigir", resalta Ortiz. ?

Los compradores norteamericanos se interesan por el mercado colombiano, debido a que ofrece una amplia variedad de productos, con diversos precios y características. "Los exportadores tienen mucho potencial y actitud de servicio. Deben trabajar en adaptarse al mercado, conocerlo y estudiarlo. Por ejemplo, hacer las etiquetas en el idioma del país les da mayor valor agregado", propone Igal Militzer, comprador canadiense de accesorios de baño. La creatividad y adaptabilidad a las exigencias del cliente se han convertido en ventajas competitivas de los colombianos. "Los chinos son muy buenos imitadores, pero no los son para las modificaciones; sin embargo, los latinos son creativos e innovadores", asegura Herbert Morales, comprador estadounidense. Los compradores también buscan forjar relaciones con exportadores que estén dispuestos a satisfacer nuevos nichos de mercado. Si la empresa ya tiene un producto que conoce bien y exporta, puede desarrollar nuevas alternativas de producción en su mismo campo. "En el mercado colombiano he encontrado excelentes frutas exóticas y me gustaría que estos mismos empresarios trabajaran en la producción de frutas orgánicas, ya que es un mercado en auge", sugiere Martin Nachim, de Tally Trading. Debido a la competitividad del mercado exportador, es fundamental contar con honestidad, comunicación e información clara y pronta. Los compradores concuerdan al decir que buscan proveedores consistentes, profesionales, cuyo servicio, logística y calidad cumplan sus expectativas.




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