lunes, marzo 08, 2010

Cencosud comprará cadena en Brasil


Lunes 08 de marzo de 2010, 5:00 AM Empresas
por us$ 33 millones

Cencosud comprará cadena en Brasil

La compañía chilena Cencosud, perteneciente a Horst Paulmann, dio a conocer que realizará la compra de la cadena brasileña, Supermercados Familia, por el monto de US$ 33 millones.

La transacción, según informó Cencosud, se logró tras llegar a acuerdo con Uniao Comercio de Alimentos Ltda., Andre Luis Augusto Pires, Bruno Augusto Pires y Leonardo Augusto Pires, acordando la compra de la totalidad de los stocks y el 100% de las cuotas parte de la sociedad Super Familia Comercial de Alimentos Ltda.

La cadena brasileña posee cuatro tiendas y un centro de distribución, además de involucrar 1.200 puestos de trabajo.

A su vez, en 2009 obtuvo ventas netas por cerca de US$ 120 millones, proyectándose para este año, una facturación neta cercana a los US$ 140 millones.

La compra no es la primera que el holding realiza en el mercado brasileño, ya que en 2007 adquirió el 100% de la cadena de supermercados GBarbosa.

Cencosud cuenta con presencia en Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Perú, con 78 hipermercados, 439 supermercados, 73 tiendas de mejoramiento del hogar y construcción, 23 centros comerciales, 30 multitiendas Paris y 10 Aventura Center, dando empleo directo a más de 100 mil personas en los cinco países.

ADMINISTRACION DE LA CADENA DE ABASTECIMIENTO, MONTAJE Y OPERACION DE TIENDAS Y SUPERMERCADOS, INVESTIGACION DE MERCADOS CUALITATIVA Y CUANTITATIVA.
igomeze@une.net.co igomeze@gmail.com

http://igomeze.es.tl/ VISITE.....

Ignacio Gómez Escobar
ESTRATEGA EN MERCADEO
www.igomeze.es.tl
www.igomeze.blogspot.com
igomeze@msn.com
COLOMBIA - SURAMERICA

El misterio del margen


Ricardo Mejía Cano
Ricardo Mejía Cano

El misterio del margen

Ricardo Mejía Cano | Medellín | Publicado el 8 de marzo de 2010
"Al margen: indica que alguien o algo no tiene intervención en el asunto de que se trata". Colombia tiene el 45% de su población al margen, se les denomina "marginados": no intervienen en la economía, no tienen poder adquisitivo, no participan en la producción ni consumo de bienes y servicios. ¿Por qué?, ¿Tiene solución el misterio?

Según la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta, elaborada mensualmente por la ANDI, el mayor problema de los empresarios es la falta de demanda. Antes su principal problema era que la inseguridad y la desconfianza no permitían el normal desarrollo de la actividad económica. Ya no. Desde hace unos cinco años la encuesta destaca la falta de demanda como el principal problema que enfrentan los empresarios.

Con el fin de atenuar el problema y aprovechando un dólar por encima de los 2.300 pesos, los empresarios se volcaron al mercado externo: exportar era la gran alternativa. Exportar sigue siendo un compromiso ineludible de los empresarios, pero con un dólar por debajo de 2.000 pesos, no es fácil voltearse al mercado externo.

Un paradigma de nuestra cultura era que las grandes multinacionales de los países desarrollados eran imbatibles y era impensable que empresas de países en desarrollo las desplazaran. El paradigma se está derrumbando. Compañías norteamericanas como IBM y Accenture están siendo "arrinconadas" por las hindúes Infosys y Wipro. Tata Motors vendiendo carros de 5.000 dólares, podría en un futuro convertirse en el referente de la industria, en lugar de las grandes de Detroit y Japón.

Un movimiento liderado por C. K. Prahalad, fundamentalmente en la India, ha señalado a las grandes empresas de ese país las oportunidades de explorar "La Fortuna en la Base de la Pirámide". Contrariando la creencia tradicional de que lo único rentable es trabajar para los ricos, quienes tienen poder adquisitivo, la nueva oportunidad es trabajar para los pobres, ya que los primeros lo tienen todo y para venderles es necesario crearles nuevas necesidades, mientras los segundos no tienen nada y lo necesitan todo. Según Prahalad el crecimiento de muchas de las grandes compañías en la India se ha dado gracias a que están aprovechando las oportunidades en la base de la pirámide.

Los Informes de Responsabilidad Social perderán importancia, lo trascendente será crear y monitorear nuevos índices de gestión: ¿Cuántos productos y/o servicios se lanzaron en el último año para atender necesidades de los marginados? ¿Qué porcentaje de la facturación total corresponde a las ventas a la población por debajo de la línea de pobreza? ¿Qué porcentaje de las compras de productos semielaborados, de servicios de maquila, de distribución y venta proviene de los sectores más deprimidos de la población? Se trata de convertir a la población marginada en productores y consumidores.

Para conocer las nuevas oportunidades será necesario hacer estudios de mercado en los barrios populares, en los pueblos, en las deprimidas áreas rurales, más que en el Éxito y Carrefour. Los directivos deberán visitar y conocer las pequeñas tiendas de las zonas más pobres. Hay una oportunidad única de acabar con el problema de demanda y simultáneamente eliminar la inequidad y alcanzar la paz: integrando económicamente a la población marginada. No se trata de Responsabilidad Social, se trata de interés común. Para integrarlos deberemos convivir con ellos y aprender cómo "sacarlos del margen".

ADMINISTRACION DE LA CADENA DE ABASTECIMIENTO, MONTAJE Y OPERACION DE TIENDAS Y SUPERMERCADOS, INVESTIGACION DE MERCADOS CUALITATIVA Y CUANTITATIVA.
igomeze@une.net.co igomeze@gmail.com

http://igomeze.es.tl/ VISITE.....

Ignacio Gómez Escobar
ESTRATEGA EN MERCADEO
www.igomeze.es.tl
www.igomeze.blogspot.com
igomeze@msn.com
COLOMBIA - SURAMERICA

domingo, marzo 07, 2010

El mundo de las marcas en 2010: ¿Qué hacer? ¿Qué ver?


Más allá del producto o el servicio, el factor humano recupera su protagonismo en la relación entre empresa y cliente


Internet ha generado en todas las organizaciones un profundo cambio en la estrategia de imagen, comercial y de negocio en general. Las reglas del juego hablan ahora de escuchar, interactuar, satisfacer, personalizar, en definitiva, de conectar al máximo. Por Andy Stalman.



Corpotate Alphabet. Kate_A. Everystockphoto.
Hace pocos días, en una presentación a un cliente, Ken Cato intentó transmitirle que uno de los desafíos del diseño no consistía en hacer mucha cantidad, sino todo lo contrario. Poder elegir un nombre entre miles o un logo entre miles o una dirección estratégica entre decenas es el verdadero desafío. Mientras intento centrar las ideas para este artículo, me viene a la mente esa discusión entre Ken y el cliente y trato de sintetizar al máximo aquellos desafíos para las marcas y las empresas en 2010. Al menos lo intentaré.

Cuéntele al mundo. Herramientas como Facebook, Twitter y YouTube me permiten decirle ya no a cinco personas, sino a miles, el placer (la lista no es muy larga) o la insatisfacción (podríamos escribir tomos interminables) que me produce una empresa, marca, producto o servicio, inmediatamente después de interactuar con ellos.

¡Se acabó la época de los secretos! Cada cliente satisfecho es ahora un refuerzo, un motor para su empresa, y cada cliente insatisfecho potencialmente puede dañar su negocio, incluso antes de salir al mercado. Ahora, hay más de un incentivo y de mil motivos para todas las empresas para hacer las cosas bien para sus clientes.

Las marcas están escuchando (al menos muchas empezando a escuchar). Usted, yo, como clientes estamos hablando en Twitter y Facebook, por ejemplo, pero las empresas también están comenzando a escuchar. Lo más probable es que si usted pone una queja a través de una de estas herramientas, la empresa le responderá directamente a usted. O al menos eso sería lo lógico. Cuanto camino por recorrer en este aspecto aún. En Estado Unidos, por ejemplo, la mayoría de las grandes empresas no permitirá que aparezca un comentario negativo sin responder a su inquietud inmediatamente. No es que en Estados Unidos sean mejores, pero en este sentido España podría crear un estándar sin copiarse de nadie. Queda mucho por hacer.

Trabajar con más fuerza que nunca

Con la economía luchando para recuperarse y el desempleo en los máximos históricos, todos los "empleados de cara al cliente" deberán emplearse a fondo este año para atraer, satisfacer y mantener a sus clientes. Las perspectivas de empleo siguen siendo escasas en 2010, y cada empleado quiere mantener el tipo de trabajo que tienen. Este año, el esfuerzo de todo el mundo estará centrado en ello. Las empresas deben cuidar este detalle.

No es sólo el producto

Muchas veces es la forma en que se entrega. El posicionamiento de la marca de venta de zapatos on line Zappos es "Impulsados por la Atencion al Cliente”. Con la compañía recientemente vendida a Amazon por casi mil millones de dólares, no se puede negar que el servicio al cliente puede crear empresas. Zappos ha demostrado que puede hacer dinero vendiendo zapatos a través de Internet ofreciendo un servicio gratuito de envío en ambos sentidos (es decir que también los recoge). Amazon y Zappos son empresas que realmente no venden productos, sino que son un canal de servicio al cliente para vender cualquier producto. Si todas las cosas fuesen iguales, el cliente seguiría comprando en Zappos y Amazon, porque sabe que puede contar con ellos. Este es el año que todas las empresas verán a los servicios como uno de los pilares más relevantes para mantener a sus clientes comprándoles. (¡Vaya desafío que tiene España y sus empresas por delante!)

Lo más importante es Usted

La tecnología ha permitido a las empresas personalizar mi visita cuando voy a comprar en su sitio web. Cuando visito el sitio de Amazon, me dan la bienvenida por mi nombre y me sugieren cosas que tal vez quiera comprar sobre la base de lo que he comprado en el pasado. Este es el tipo de personalización que espero cuando voy a cualquier tienda o negocio en donde soy atendido cara a cara (¿Queréis un buen ejemplo? Macedonia de la calle Miguel Ángel. Veréis como Olga, la señorita que atiende, sabrá perfectamente bien vuestro nombre, gustos y caprichos. El sitio no es ni el más lindo del barrio, ni el más barato, pero la atención al cliente es extraordinaria). Cuando llego a un hotel, quiero que me saluden por mi nombre si he estado allí antes o si soy un miembro de su programa de viajero frecuente (Oh!, el Four Season´s, que bien lo hace). Con la inmediatez, la personalización y la rapidez de este (Nuevo) mundo de Internet, el servicio al cliente es lo que el cliente está esperando. Está claro que la dificultad se plantea porque los estándares varían según cada persona. Este año, más empresas personalizaran su experiencia de compras o de servicios ya sea on line o en persona, porque eso es lo que deseamos.

El Servicio on line se reinventa

Ya hay que empezar a olvidarse del tiempo de retraso en la respuesta de un correo electrónico o la espera de recibir una llamada en respuesta a la nuestra. Este año, varios sitios web nos han permitido chatear directamente con las personas de servicio al cliente (a través del chat o del video). ¿Quieres chatear desde tu teléfono directamente con la empresa? No hay problema. ¿Quieres conectarte vía Skype con ellos? Hace pocos días, cuando hacíamos la portabilidad de los móviles de nuestra empresa a otra compañía, la actual nos consultó el por qué. Una empresa de telecomunicaciones no se enteraba hasta entonces de nuestra gran insatisfacción hasta que no habían perdido ya la confianza en ellos. ¿Es esto un nuevo mundo, o qué?

Todo sobre Usted

Las empresas con las que haces negocios querrán saber todo sobre usted. Una relación cada vez más estrecha con los clientes continuará mientras la economía siga estando como está. Las empresas no pueden permitirse el lujo de perder clientes rentables (será algo muy evidente, pero muchas empresas lo siguen pasando por alto…). Por ejemplo Accenture trabaja con Procter and Gamble con una nueva tecnología que trata de predecir las preferencias de los consumidores usando motores de optimización. Este año, las compañías continuarán tratando de saberlo todo de ti para hacer que su relación contigo sea tan personal como sea posible.

No todos los clientes que se tienen son rentables. Incluso hay empresas en Estados Unidos que “echan” a algunos clientes si estos les cuestan mucho dinero y les recomiendan que lleven su negocio a otra parte.

Las empresas son humanas

En este nuevo mundo, en el que todo cambia, uno de los factores claves y estratégicos vuelve a la esencia: la persona. Ahora, las compañías de todo el mundo quieren ser “humanas”. En esta era en que volvemos a humanizarnos, en que lo emocional cobra un papel relevante y estratégico, el estar “cerca” es relevante. Cada compañía quiere parecerse a la tienda de la esquina, pero con el poder de fijación de precios globales y la distribución de Carrefour. El presidente Obama continuará poniendo el énfasis en que las medianas pequeñas empresas son el núcleo de los negocios estadounidenses. ¿No les resulta extrañamente cercano y conocido?

Las empresas empiezan a ser conscientes de lo importante que todo esto es para su negocio. Los puntos aquí expuestos deben ser parte de la estrategia de negocios y de la marca, su esencia, personalidad y espíritu debe impregnar todo lo antedicho. La fuerza de una buena marca marcará las diferencias.

Ken terminó diciéndole al cliente que no dude en definir su marca o alguien lo hará por él, y ¡no querrá que sea su competencia!

Un nuevo mundo está llegando. Bienvenidos los cambios para aquellos que deseen triunfar.


Andy Stalman es Director General de Cato Partners Europe ADMINISTRACION DE LA CADENA DE ABASTECIMIENTO, MONTAJE Y OPERACION DE TIENDAS Y SUPERMERCADOS, INVESTIGACION DE MERCADOS CUALITATIVA Y CUANTITATIVA.
igomeze@une.net.co igomeze@gmail.com

http://igomeze.es.tl/ VISITE.....

Ignacio Gómez Escobar
ESTRATEGA EN MERCADEO
www.igomeze.es.tl
www.igomeze.blogspot.com
igomeze@msn.com
COLOMBIA - SURAMERICA

QUE EL CLIENTE SE SALGA CON LA TUYA

 

QUE EL CLIENTE SE SALGA CON LA TUYA


El encabezado de esta columna no esta equivocado, hace parte de una singular definición de ventas que me encontré leyendo sobre el tema hace algunos días.  Se la leí a  Manuel Tallada, consultor y profesor de ventas y negociación., nos dice además: “..antes en los cursos sobre técnicas de venta se trabajaba mucho el argumento, el tratamiento, de, objeciones... Se planteaban recetas para liar al cliente, manipularlo y conseguir ventas a corto, plazo. Ahora, lo importante es conseguir la empatía con el cliente, y ello con un objetivo muy claro: la venta a largo plazo. El vendedor de antes cambiaba de chaqueta en función del cliente. Ahora lo que se precisa es capacidad de adaptación”.  Todos los clientes no son iguales, no es lo mismo vender en Medellín que en Barranquilla, que en Madrid o en Barcelona, en Maracaibo o ne Caracas, no es lo mismo venderle a Sofía que a Raquel, debemos como vendedores adaptarnos a cada situación, conocer al cliente. La venta se cierra con emociones, incluso cuando se trata de productos industriales. Porque lo más importante para el cliente es su negocio o su puesto de trabajo por encima de toda racionalidad. ¿Hasta qué punto hay que darle importancia al poder de la mente? Según Francisco de Andrés, consultor de Tatum, “el escenario donde se produce la venta es en la mente del cliente. El argumento no lo construye el vendedor sino su interlocutor. Hay que hacer que el otro construya imágenes mentales sin darle los elementos, lo que requiere habilidad”.

Tony Buzan y R. Israel, en su obra Esquemas mentales para vender mejor, nos proponen como vendedores trabajar diez destrezas mentales para comunicarse mejor: Los números. Se utilizan en los precios, descuentos, dimensiones, medidas, cuotas de mercado, códigos... Las palabras. Son poderosas, pueden construir, bloquear o incluso arruinar una entrevista de ventas. La lógica. Por ejemplo, se utiliza para planificar la entrevista de ventas de manera eficiente y eficaz. Las listas. Precios, tamaños, referencias... ayudan a hacer el seguimiento y poner orden en la información. Los detalles. Son importantes para asegurar que el cliente recibe exactamente lo que desea: tamaño, color... Las imágenes mentales. El vendedor competente logra pintar palabras-imágenes en la mente del cliente. La imaginación. Ayuda al cliente a sentir las ventajas de su compra.  El color, juega un papel importante en los envases, catálogos, anuncios y ¡en las entrevistas de ventas cromáticas!.  El ritmo, en  la conversación dé ventas, el ritmo de la voz hace qué ésta sea interesante y digna de recordar.  El espacio, en el caso de la entrevista de ventas cara a cara, hay que analizar el espacio entre el vendedor y el cliente.

Como vendedores, al final todos lo somos, debemos sentir nuestra  profesión es muy respetable, enormemente gratificante,, divertida, enriquecedora y formativa. José Luis Fonollosa director de un taller Comercial, dice al respecto: "La motivación está ligada a la planificación”, debemos planificar, trabajar, persistir, aprender a recibir un “ NO”  como el combustible para seguir. Recordemos siempre que vender es “lograr que el cliente se salga con la tuya”

Ignacio Gómez Escobar
e-mail igomeze@gmail.com


ADMINISTRACION DE LA CADENA DE ABASTECIMIENTO, MONTAJE Y OPERACION DE TIENDAS Y SUPERMERCADOS, INVESTIGACION DE MERCADOS CUALITATIVA Y CUANTITATIVA.
igomeze@une.net.co igomeze@gmail.com

http://igomeze.es.tl/ VISITE.....

Ignacio Gómez Escobar
ESTRATEGA EN MERCADEO
www.igomeze.es.tl
www.igomeze.blogspot.com
igomeze@msn.com
COLOMBIA - SURAMERICA

El marketing de sonrisa

 

El marketing de sonrisa

  Visto en japón por los imparables y siempre curiosos reporteros de nuestro telediario favorito, RTL Nachtjournal.  



ADMINISTRACION DE LA CADENA DE ABASTECIMIENTO, MONTAJE Y OPERACION DE TIENDAS Y SUPERMERCADOS, INVESTIGACION DE MERCADOS CUALITATIVA Y CUANTITATIVA.
igomeze@une.net.co igomeze@gmail.com

http://igomeze.es.tl/ VISITE.....

Ignacio Gómez Escobar
ESTRATEGA EN MERCADEO
www.igomeze.es.tl
www.igomeze.blogspot.com
igomeze@msn.com
COLOMBIA - SURAMERICA

Tiempo o dinero: ¿Cuál domina las elecciones del consumidor?



Article Image

Bookmark and
 Share

Tiempo o dinero: ¿Cuál domina las elecciones del consumidor?

Tome una revista o conecte la televisión y prepárese para una avalancha de mensajes de marketing sobre cómo gastar su tiempo y su dinero. No importa si el anuncio es sobre cerveza o un banco cualquiera, relojes Rolex o maletas Ziploc, los anunciantes siempre invocan temas relacionados con el dinero o el tiempo en sus campañas. El café Folgers, por ejemplo, recuerda al consumidor que “despertarse es mucho mejor con Folgers en la taza”. Citibank recomienda a los clientes que “tengan una vida rica”. Honda, durante un evento de liquidación, dice que “uno se siente bien cuando ahorra, ¿no lo parece?” Pero a pesar de toda esa conversación sobre tiempo y dinero, poco se sabe de qué modo la actitud y el comportamiento del consumidor están influenciados por la asociación de un producto a estos conceptos, observa Cassie Mogilner, profesora de Marketing de Wharton.
Un nuevo estudio de Mogilner y Jennifer Aaker, profesora de Marketing de la Escuela Superior de Negocios de la Universidad de Stanford, dice que, cuando las empresas piensan si deben recurrir o no a una campaña publicitaria, con el tema tiempo y dinero, es preciso que sepan que cada uno de ellos evoca fuertes reacciones en el consumidor. “Una cosa que nos llamó la atención”, dice ella, “fue constatar cómo la actitud y el comportamiento del consumidor cambian en relación a un producto a causa de una cosa tan sutil e influyente como la simple mención del tiempo y del dinero. “El concepto de tiempo, por ejemplo, evoca una relación personal con un determinado producto en lo que concierne a la experiencia que el consumidor adquiere al utilizarlo, dice ella. Para ilustrar esa idea, Mogilner cita una frase bien conocida del marketing de una cerveza: “Es la hora de una Miller”. Muchos consumidores aún se acuerdan de ese anuncio de los años 80, porque asociaban el producto (cerveza) a la transición de un periodo de rutina al final del día, hacia un momento de ocio.
En relación a las diferentes emociones que el dinero y las campañas asociadas al estatus social pueden invocar, Mogilner se acuerda de los anuncios de Stella Artois, cerveza premium de Bélgica. Uno de los anuncios del producto muestra un hombre luchando por ganar dinero —intentando atrapar cerdos, transportando madera o cuidando cabras—, para lograr comprar un par de zapatos rojos bonitos y caros para su abuela. Pero en el momento en que está a punto de hacer el regalo, él ve una copa de Stella e intercambia con la camarera los zapatos por la cerveza. El anuncio es gracioso y capta bien el eslogan de la empresa: “La perfección tiene su precio”, dice Mogilner.
Tanto Miller como Stella están intentando vender cerveza. Pero, al utilizar el concepto de tiempo o dinero, invitan al consumidor a relacionarse con el producto —en este caso, la cerveza —, de diferentes formas. De los dos anuncios, las investigadoras constataron que la relación suscitada por el eslogan “Tiempo de Miller” despierta actitudes más favorables por parte del consumidor llevándolo a decidirse por el producto. Esto sucede porque las personas tienden a identificarse más con productos que ya han experimentado. “Si consiguiéramos relacionar el tiempo gastado experimentando el producto y el dinero desembolsado para adquirirlo, los efectos tienden a ser beneficiosos”, dice Mogilner.
Pero la “perfección tiene su precio” también es importante, añade Mogilner, aunque haya pocos ejemplos de consumidores que se identifican con un producto básicamente a causa del precio. “Hay casos en que pensar en el dinero puede ser una cosa muy positiva para tipos específicos de consumidores y de productos”.
Fungible y ambiguos
Mogilner y Aaker llegaron a esas conclusiones después de realizar una serie de experimentos cuyos resultados discuten en un artículo titulado “El efecto tiempo versus dinero: Cambiando actitudes y decisiones hacia un producto por medio de la relación personal'The Time vs. Money Effect': Shifting Product Attitudes and Decisions through Personal Connection], publicado en el Journal of Consumer Research en agosto. El trabajo viene a engrosar una lista creciente de estudios dedicados al impacto de los conceptos de tiempo y dinero. Las investigadoras descubrieron que, por el hecho de que el tiempo sea menos fungible —o sustituido menos fácilmente— que el dinero, perder tiempo suele ser un acontecimiento más doloroso para las personas, especialmente cuando piensan en cómo no son capaces de compensar esa pérdida. Otra diferencia es que las personas se sienten menos responsables de la manera en que gastan su tiempo, ya que se trata de algo más difícil de medir que el gasto monetario. Esas dos características —fungibilidad y ambigüedad— son diferenciadores importantes en lo que concierne a la forma en la que el consumidor refleja los temas del tiempo y del dinero.
Pero la investigación de Mogilner y Aaker también se preocupa de una tercera distinción: ¿hasta qué punto cada uno de esos conceptos está relacionado con la experiencia personal del consumidor, con su identidad y sus emociones? “Defendemos que la activación de la idea de tiempo en el momento en que el consumidor evalúa un producto puede llevarlo a concentrarse en la experiencia de utilización de ese producto, lo que suele profundizar su relación personal con él, es decir, aquel sentimiento de que el producto refleja su yo”, observan las autoras. “Puede haber casos específicos, sin embargo, en que la mera posesión del producto lleva a una experiencia más densa que el tiempo gastado efectivamente en él [...] Creemos que para tales consumidores materialistas, que dan prioridad al dinero (frente al tiempo), puede, esto sí, profundizar el sentimiento de relación personal al dar prioridad a la posesión del bien”.
De acuerdo con las autoras, la prueba inicial de ese raciocinio fue realizado “en un contexto en que muchos aprenden, por primera vez, prácticas de marketing eficaces: en un puesto de limonada”.
En una tarde de sábado en San Francisco, los hijos de Mogilner y Aaker, ambos de seis años, montaron un puesto de venta de limonada en un parque. Cada diez minutos, aproximadamente, Mogilner cambiaba el cartel que anunciaba la limonada por uno de las tres mensajes siguientes: “Gaste un poco de tiempo disfrutando de la limonada de C&D”; “Por poco dinero, disfrute la limonada de C&D”; y “Disfrute la limonada de C&D”. Para probar aún más el impacto de los mensajes, dejaba a criterio de los clientes pagar entre 1 y 3 dólares por el producto. Cuarenta de las 391 personas que pasaron por el puesto aquel día compraron limonada. Se les pidió que dijeran cómo se sentían mientras la tomaban. Al computar los resultados, Mogilner vio que un porcentaje mayor de personas compró limonada cuando el anuncio hacía referencia al tiempo más que al dinero. Además de eso, quien prestó atención a la referencia del tiempo pagó más por el vaso de limonada y disfrutó más del producto.
Para explorar aún más la razón por la cual los mensajes centrados en el tiempo causaban pensamientos más felices y carteras más “ligeras”, Mogilner realizó una segunda experiencia; esta vez, con un grupo de estudiantes de la Universidad de Stanford y sus iPods. Los estudiantes recibieron un cuestionario (había tres modelos diferentes), todos tenían el logo del iPod en la primera página. Un cuestionario comenzaba preguntando cuánto tiempo habían gastado los estudiantes con su iPod. El segundo preguntaba cuánto habían gastado en el aparato. El tercer cuestionario –entregado a un grupo de control- no tenía ninguna de estas preguntas. A continuación, los participantes decían lo que pensaban sobre sus iPods y comentaban su relación personal con el producto. Los tres cuestionarios pedían a los estudiantes que reaccionaran a declaraciones del tipo: “Cuando oigo mi iPod siento que él expresa quién soy”. Al final de la experiencia, los resultados mostraron nuevamente que los consumidores a los que las investigadoras habían preguntado sobre el tiempo gastado con el producto demostraron actitudes más positivas que aquellos a quienes preguntaron sobre su relación con el coste del aparato. Además los análisis estadísticos de los resultados mostraron que la relación personal de los estudiantes con el producto parecía ser la causa de sus actitudes positivas. En otras palabras, las actitudes no crean la relación de forma posterior, observa Mogilner.
Aunque el estudio sobre el iPod confirmara las tesis principales de las investigadoras, Mogilner admite que la investigación se tuvo que enfrentar a un punto importante. Un compañero le preguntó: ¿no será que el efecto de la condición “tiempo frente a dinero” se explica por el hecho de que el raciocinio del consumidor sobre el dinero gira en torno al aspecto negativo representado por el coste del producto, mientras que cuando el consumidor piensa en el tiempo él se concentra en las ventajas proporcionadas por el producto?
Mogilner probó la idea preguntando al consumidor sobre su experiencia con las reparaciones realizadas en su laptop (portátil), algo que pocos describirían como divertido. Las profesoras hicieron una investigación entre 42 estudiantes de la Universidad de California, en Berkeley, preguntando a un subgrupo de ellos cuánto tiempo había gastado en la reparación de su ordenador portátil y a otro subgrupo cuánto había pagado por la reparación. A continuación, pidieron a los estudiantes que dijeran lo que pensaban del aparato. Salió a relucir, entonces, un descubrimiento importante: los que habían sido preguntados sobre el tiempo gastado con los arreglos expresaron actitudes más positivas sobre sus aparatos que aquellos que fueron preguntados sobre el coste de la reparación.
“Aunque se mantenga constante el papel de cada recurso considerándolo como coste negativo, gastar tiempo se percibe como algo mejor”, dice Mogilner. “El consumidor piensa de manera más positiva sobre el producto porque, con el tiempo gastado, el individuo se involucra más con el producto —en otras palabras, el producto dice alguna cosa sobre él. Gastar dinero no crea una relación muy personal”.
Cuando el dinero habla alto
Aunque eso suceda muchas veces, Mogilner y Aaker realizaron dos experimentos mostrando que hay una dinámica diferente en el caso de algunos consumidores que compran productos como bolsos, gafas de sol y joyas caras, productos que pueden ser considerados símbolo de estatus. En una prueba, 142 estudiantes de Stanford tenían que responder acerca de cuánto tiempo o cuánto dinero gastaron el año pasado en restaurantes o en la compra de vaqueros de firma. Los participantes tenían que evaluar su sentimiento con las compras hechas y responder a las preguntas en que deberían evaluar las compras como algo vinculado a una experiencia” o “material”.
Tal y como se esperaba, ellos dijeron que las compras hechas en el restaurante eran más experimentales, demostrando una actitud más favorable en relación a ellas cuando se les estimulaba a pensar acerca del tiempo gastado en las comidas, y no sobre su coste. Pero hubo un efecto inverso entre los que participaron en la investigación sobre la adquisición de pantalones vaqueros de marca. En el caso de la posesión de un objeto que genera prestigio, los estudiantes demostraron una relación personal más intensa cuando se les estimuló para recordar el dinero gastado en el producto.
A continuación, las investigadoras quisieron saber si la dinámica persistía cuando se preguntaba al consumidor sobre el coche que poseía, un producto que puede ser evaluado tanto desde el punto de vista experimental como material. La prueba analizó también si el consumidor evaluado valoraba mucho o poco la experiencia material. Los descubrimientos mostraron que, para ambos tipos de consumidores, la actitud en relación a su coche era consecuencia de un sentimiento de relación personal. Los que tenían en cuenta la mera posesión del producto, demostraban actitudes más favorables cuando se les estimulaba a considerar el dinero involucrado en la compra. Para los que valoraban la experiencia de conducir, cuando se les estimulaba para que pensaran acerca del tiempo gastado en el coche, sacaban a relucir sus sentimientos de relación personal, las cuales, por su parte, alimentaban sus actitudes.
Finalmente, las investigadoras concluyeron que “las marcas tienen el don de cultivar la relación del consumidor considerando, en primer lugar, de qué manera se identifica más con el producto (por la experiencia o posesión) y, a continuación, enfatizando el tiempo o el dinero gastado con cada uno”.
La investigación sobre los efectos del tiempo y del dinero está lejos de haber llegado a su fin, dice Mogilner. En realidad, un proyecto de investigación similar que se está llevando a cabo actualmente estudia si hacer que el consumidor piense acerca del tiempo en lugar del dinero puede alterar su comportamiento de forma que lo satisfaga más. En un experimento, Mogilner se quedó fuera de un café y pidió a las personas poco antes de entrar que completaran un rompecabezas de palabras. La mitad de los clientes recibió un rompecabezas con varias palabras que hacían referencia al tiempo, mientras los demás recibieron piezas de rompecabezas relacionadas con el dinero.
“Las personas que recibieron palabras relacionadas con el tiempo estuvieron más en el café socializando”, dice Mogilner. Los resultados muestran que “dirigiendo la atención de las personas hacia el tiempo, y no hacia el dinero, es posible lograr que ellas tomen decisiones con las que se sientan más felices”.

ADMINISTRACION DE LA CADENA DE ABASTECIMIENTO, MONTAJE Y OPERACION DE TIENDAS Y SUPERMERCADOS, INVESTIGACION DE MERCADOS CUALITATIVA Y CUANTITATIVA.
igomeze@une.net.co igomeze@gmail.com

http://igomeze.es.tl/ VISITE.....

Ignacio Gómez Escobar
ESTRATEGA EN MERCADEO
www.igomeze.es.tl
www.igomeze.blogspot.com
igomeze@msn.com
COLOMBIA - SURAMERICA

4 principios de marketing conductual

Blog de Netquest - investigacion de mercados por internet

4 principios de marketing conductual

Escrito por Enric Cid el 7 de Marzo 2010
Con su “tres al precio de dos”, el marketing ha estado aplicando los principios de la economía conductual mucho antes que ésta tuviera nombre. Aún así, a día de hoy, pocas empresas los utilizan de forma sistemática. Un reciente artículo de McKinsey Quarterly nos presenta 4 interesantes principios de marketing conductual:
  1. Hacer el pago menos “doloroso”: El principal reto del marketing no es derrotar a la competencia sino derrotar la no-compra. Para ello hay que lograr que el precio a pagar sea psicológicamente menos “doloroso”. Técnicas como el pago diferido, nos pueden ayudar a superar la barrera de la no-compra.
  2. Aprovechar la opción “por defecto”: Poner la opción preferida como opción por defecto aumentará mucho el número de personas que la elijan. Lo curioso del caso es que esto es así para cualquier opción, sea cual sea. El consumidor no la cambiara.
  3. No abrumar al consumidor con demasiadas opciones: cuando la opción por defecto no es posible, la tentación es ofrecer al consumidor múltiples opciones. Demasiadas de ellas pueden ser contraproducentes, dado que aumentan el coste que tiene el consumidor en elegir la mejor para él. Cada nueva altrenativa tiene un “halo negativo” sobre las demás: ¿y si me equivoco? ¿y si la mejor es la de al lado? Más opciones no sólo harán al consumidor menos proclive a comprar sino menos satisfecho con su compra, sea cual sea la opción elegida.
  4. Crear opciones señuelo, para posicionar mejor la opción preferida: ¿Por que la segunda botella de vino más cara (o la segunda más barata) de la carta son siempre las más elegidas? La elección es siempre en términos relativos nunca absolutos, elegimos entre las opciones que se nos presentan.

ADMINISTRACION DE LA CADENA DE ABASTECIMIENTO, MONTAJE Y OPERACION DE TIENDAS Y SUPERMERCADOS, INVESTIGACION DE MERCADOS CUALITATIVA Y CUANTITATIVA.
igomeze@une.net.co igomeze@gmail.com

http://igomeze.es.tl/ VISITE.....

Ignacio Gómez Escobar
ESTRATEGA EN MERCADEO
www.igomeze.es.tl
www.igomeze.blogspot.com
igomeze@msn.com
COLOMBIA - SURAMERICA

¿Es el fin de las tiendas de barrio ante los gigantes del "Hard Discount"? - IGNACIO GOMEZ ESCOBAR

¿Es el fin de las tiendas de barrio ante los gigantes del "Hard Discount"? El auge de formatos como D1, Ara e Isimo ha transformad...