viernes, febrero 16, 2018

2017 UN AÑO PARA OLVIDAR EN VENTAS DEL COMERCIO.

Fuente: Mall&Retail

2017 UN AÑO PARA OLVIDAR EN VENTAS DEL COMERCIO.

El Dane, acaba de revelar el resultado de las ventas minoristas del 2017, donde se aprecia que el comercio en lo corrido del año, disminuyó sus ingresos cerca del 0.9%. De 15 líneas de mercancía, 10 registraron variaciones negativas. Los alimentos verdes y los electrodomésticos fueron los pocos que registraron crecimiento. Las categorías presentes en los centros comerciales, que más se vieron afectadas fueron el calzado y el cuero con una disminución del 5.4%, seguido por los libros papelerías con una caída del 4%. Las prendas de vestir y textiles ocuparon el tercer lugar con el 0.5%.

Comportamiento por ciudades.

De las primeras cinco ciudades del país, tan solo Barraquilla presentó comportamiento favorable con un crecimiento del 0.1%, Bucaramanga, no obtuvo buenos resultados, con una caída del 4.0%, seguida de Bogotá con el 3.3%. Le siguen Cali con un negativo del 2,4% y Medellín con el -1.4. %. El personal ocupado por el comercio minorista en 2017, aumentó 1,8 % frente al mismo período de 2016.




Por otra parte, las ventas en los grandes almacenes e hipermercados minoristas (Gahm), alcanzaron un total de $52,4 billones aumentaron en un 4,2% frente al 2016. Adicionalmente, estos establecimientos emplearon en promedio 180.259 personas con un 2,8% más que el año anterior.

La Industria también cayó.

Así mismo, el Dane también publico el comportamiento del sector productor del país, teniendo una caída en 2017 del 0.6%, donde importantes sectores tuvieron un comportamiento desfavorables como el de elaboración de prendas de vestir que registró una caída del 8.6%.

Por otro lado a la balanza comercial, también le fue mal, con un déficit de US $ 6.176 millones.

El Brexit echa una mano al crecimiento de Lidl y Aldi

www.foodretail.es

El Brexit echa una mano al crecimiento de Lidl y Aldi


Los consumidores británicos notan un aumento de los precios en Reino Unido y culpan al Brexit. Por eso las tiendas de Lidl y Aldi son cada vez mejor vistas por los compradores.


Entrada de una tienda británica de Aldi

Parece que el Brexit se nota en el retail británico... o al menos así lo sienten los consumidores de Reino Unido. Según datos de la consultora Shoppercentric, cuatro de cada cinco compradores afirman notar un aumento de los precios en los supermercados y la mayoría afirma que el Brexit tiene la culpa. Y atención a Lidl y Aldi, que ya se están beneficiando de esta situación...

En concreto, el 26% de los compradores aseguran que los precios han aumentado mucho, mientras que otro 56% señala que solo han notado pequeños cambios al alza. En conjunto, el 82% de los consumidores notan subidas.

Es importante el motivo: el 54% entienden que la situación económica del país ha obligado a los supermercados a aumentar los precios, mientras que el 50% señala directamente al Brexit como culpable de los ascensos. Las tasas de cambio, el coste de los ingredientes o "las empresas ambiciosas" son también señalados como responsables de estos aumentos.

Tres de cada cuatro compradores nota cierta recesión económica en el país y muchos apuntan que están cambiando algunos hábitos en sus vidas para reducir gastos.

Entre los cambios, muchos apuntan que cada vez compran menos cantidad de productos en las tiendas, aunque sí hacen compras más frecuentes.

El informe de Shoppercentric destaca que los supermercados hard discount (aquí mandan Aldi y Lidl) cada vez son mejores vistos por los consumidores: el 57% dice acudir a ellos en el último mes. También hay aumento de visitantes en las cadenas tradicionales del Big Four (Tesco, Sainsbury's, Morrisons y Asda) y el 83% de los compradores las tiene de referencia. A nivel online, el 30% de los compradores afirma comprar alimentos en el comercio electrónico.

jueves, febrero 15, 2018

El negocio de la comida se reinventa en Colombia tras un mal 2017

Dinero.com



El negocio de la comida se reinventa en Colombia tras un mal 2017


El sector de food service vende al año $35 billones y genera más de un millón de empleos. Así se mueve una industria dominada por pequeños negocios.
El negocio de la comida se reinventa en Colombia tras un mal 2017


El sector de food service no tuvo un buen 2017. El impacto de la reforma tributaria, tanto en arriendos como en insumos –principalmente importados– y la reducción del consumo le pasaron cuenta de cobro a un sector que emplea a más de un millón de personas.

Esta actividad compuesta por restaurantes, cafeterías y panaderías que, según Euromonitor, vendió $35 billones en 2016 y se proyecta que alcance $38 billones en ventas en 2021, vivió unas de cal y otras de arena. Mientras algunos restaurantes independientes y pequeñas cadenas enfrentaron dificultades, las grandes organizaciones del sector resistraron crecimientos importantes, según indica Claudia Barreto, presidente de la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodrés).

El año pasado, se cerró La Cigale, reconocido restaurante de Bogotá, mientras otros como Astrid & Gastón, Calentao Express y Deluchi, pizza por metros, iniciaron un proceso de reorganización. Estos dos últimos ante la Superintendencia de Sociedades.

Sin embargo, en el sector hay mucho por hacer. Estadísticas del Dane, que miden al sector como el “consumo fuera de casa”, indican que esta actividad está sustentada en un alto porcentaje en pequeños operadores que compiten con grandes jugadores como IRCC (El Corral), Frisby y McDonald’s, cuyas ventas en 2016 fueron de $328.668 millones, $314.976 millones y $302.827 millones, respectivamente, según el ranking de las 5.000 empresas de Revista Dinero. Si bien se trata de grandes organizaciones, lo cierto es que aún tienen una tajada muy pequeña del mercado.

Esto evidencia que el espacio es gigantesco para que se desarrollen escenarios de competencia que beneficien al consumidor y permitan que el sector siga creciendo.

“El consumo fuera de casa ya no se limita a las meriendas o medias mañanas en una panadería, ni tampoco a la visita a un restaurante en fechas especiales. Por lo menos 42% de los colombianos almuerza o cena al menos una vez a la semana fuera de su casa”, dice Luis Carlos Cadena, director de la consultora Objetivo, quien explica que los cambios en la dinámica de trabajo de las personas y la movilidad caótica en las ciudades se han convertido en motor del crecimiento del sector.

Recomendado: Las pymes más grandes en restaurantes y alimentos

La oferta del canal food sevice no es nada despreciable. Barreto, presidente de Acodrés, indica que, según estadísticas de la Dian, más de 400.000 establecimientos hacen reporte del impuesto al consumo, lo que evidencia la magnitud de un sector que, según la propia directiva, había venido en los últimos 5 años con crecimientos superiores a 5%, pero que en 2017 se estancó, además de los impuestos por la reducción en el consumo.

Un alto porcentaje de estos restaurantes se ubica en el nicho de los que se conocen como “corrientazo”. Datos de Euromonitor indican que el mercado de comidas fuera de casa creció 6% en 2017 respecto a 2016, y en el mismo periodo, considerando solo a quienes buscan hamburguesas, el mercado subió 7% y compañías como McDonald’s son una marca de referencia. “Los colombianos mantienen el apetito por nuestros productos y van a los restaurantes buscando una relación valiosa entre buena calidad a un buen precio”, dicen sus directivos.

En lo que hace referencia a panaderías y cafeterías, el dato de ventas se acerca a los $4 billones, según Euromonitor. Aquí, la oferta de bajo precio es una de las grandes jugadas de los últimos años. Una de esas apuestas ha sido la de Tostao, un negocio enfocado en las necesidades del colombiano de a pie.

“La aparición de cadenas de cafeterías de bajo precio fue el primer conato de que en el sector algo estaba pasando”, dice Cadena, para quien, si bien la oferta es amplia y diversa, sigue representando oportunidades relevantes cuando se apunta a que las personas del común puedan consumir con más frecuencia en lugares bien presentados y de calidad. Esta es, asegura, una de las razones por las que cadenas como Tostao han logrado penetrar en el consumo. Hoy con más de 240 tiendas en Bogotá y Medellín, es un fenómeno que no está lejos de ocurrir en el canal de restaurantes, en donde acaba de incursionar Deliz con un modelo similar.

Este proyecto de los mismos propietarios de Tostao y de Justo & Bueno apunta a contar en los próximos dos años con cerca de 300 puntos de venta ubicados en zonas laborales de las grandes capitales.

Calidad, buena presentación y cercanía al consumidor, por un precio promedio de $10.000, es la propuesta de valor de esta cadena que tiene como matriz a Gastroinnova. La compañía maneja altos niveles de tecnología con los que puede mantener el producto refrigerado hasta 90 días sin ningún aditivo o conservante.

El primer punto de Deliz está ubicado en la calle 94 en Bogotá y se constituye en el restaurante piloto, pero en los próximos días abrirá sus puertas uno más en la 69 con 9 y la apuesta es que al final del año estén en funcionamiento entre 50 y 60, según le explicó a Semana Mónica Calderón, líder del proyecto.

Deliz no se considera una competencia directa de los llamados “corrientazos”, sino un complemento de la oferta que hoy tiene el mercado y su objetivo es cortar la brecha con una opción de comida a buen precio y con una oferta variada.

Visite: Calentao Express es admitido en reorganización por la Supersociedades

Informalidad

En medio de este panorama, una de las preocupaciones de los empresarios es la informalidad. Claudia Barreto dice que esta pesa cerca de 50% en el negocio; afectando a quienes operan de manera legal. Directivas de McDonald’s indican que este flagelo es el principal destructor de valor del sector, pues mientras las empresas formales trabajan para ofrecer productos de calidad, con estrictos procesos de limpieza y salubridad altamente regulados; creando miles de empleos formales y pagando impuestos; deben competir en desventaja con opciones informales que no tienen ningún control en estos aspectos.

Ante esta situación, Barreto señala que vienen trabajando de la mano con el Gobierno con el fin de encontrar salidas tendientes a superar las barreras que han impedido un mejor dinamismo.

Es claro es que el consumidor tiene diversidad de opciones a la hora de escoger en donde comer y que la industria está en proceso de reinventarse para atender su paladar.

Así se ha adaptado el 'súper' a las nuevas familias

FUENTE: El Mundo, España

Así se ha adaptado el 'súper' a las nuevas familias


RAQUEL VILLAÉCIJA
Madrid

ILUSTRACIÓN: LUIS PAREJO

Las cadenas han reorganizado sus tiendas y su oferta para adecuarla a los nuevos hogares, mucho más pequeños y con menos niños

Hace unas décadas éramos más y más jóvenes, las familias eran más grandes y en muchas de ellas las mujeres no trabajaban. Había más niños que mascotas y en las casas había despensas porque se compraba para todo el mes y en superficies amplias. Los carros eran grandes y de aluminio y en pocas tiendas había cestas con ruedas. Con los años hemos empequeñecido el tamaño del hogar, hasta el punto de que hay mucha más gente que vive sola, hay más familias con perro o gato que con niños pequeños y, sobre todo, hay más personas mayores.

Esta serie de cambios en la sociedad española «han obligado tanto a las cadenas como a los fabricantes a adaptar sus productos a estos nuevos patrones de consumo, desde formatos más pequeños para reducir el desperdicio alimentario a nuevos productos dirigidos a personas con intolerancias cada vez más extendidas en la actualidad», analiza Carlos Peregrina, socio de la consultora KPMG España.

Las cadenas de supermercados e hipermercados se han ido adaptado a los nuevos tipos de familia: sus espacios, su logística, hasta el surtido de productos que ofrecen en sus pasillos es diferente al de hace unos años. Un experto del sector ilustra con un ejemplo: hace décadas se vendía mucha más leche que ahora porque había más niños. El hecho de que haya hogares con menos hijos pequeños «ha hecho que desciendan los litros por persona y año que consumimos».
Se acabó el tambor de detergente

Hoy los hogares son más pequeños._Según datos de Nielsen, el 54% de los núcleos familiares son de uno o dos miembros. Esto «obliga a los fabricantes a adaptar los formatos y los envases», explica Ángela Zabaleta, experta de la consultora. En Kantar Worldpanel destacan también cómo «los consumidores mayores de 65 años se decantan más por los formatos individuales, a diferencia de otros núcleos familiares» que apuestan por otros de tamaño mediano. La estampa de los carritos llenos hasta arriba con cajas de leche y tambores de detergente pasó a la Historia.

Según María José Lechuga, experta en tendencias de consumo de la consultora Ipsos, las cadenas «están siempre estudiando a sus diferentes públicos (solteros, veganos y vegetarianos, parejas sin niños que viven en el centro de las ciudades y no quieren cocinar, familias...) y están apostando para cubrir todo tipo de necesidades».
El 'súper' de las 'minifamilias'

Hoy en la mayoría de los hogares las mujeres trabajan y esto «hace que prevalezca el tiempo de compra sobre otros factores, como el precio», señala un especialista del sector.

Según Zabaleta, de Nielsen, las mujeres «aún son las que se ocupan en un 70% de los casos de la compra familiar», pero tienen menos tiempo para ejecutarla. La consecuencia de todo ello es el rápido desarrollo que han tenido los supermercados_por encima de otros formatos como el hipermercado (más grandes y menos céntricos y, por ello, menos prácticos si se tiene prisa).

Como explican en Anged, la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución, «las compras se han incorporado al ocio, la conciliación laboral y familiar ha cambiado y, sobre todo, los roles de compra se han transformado: el ama de casa cede espacio a otros perfiles con preferencias y dinámicas radicalmente nuevas».

Los supermercados «se están adaptando constantemente a los cambios del consumidor. Al tener tiendas de proximidad y competir con una gran oferta, se la juegan en la selección del surtido que incorpore estas tendencias, porque si el consumidor no encuentra lo que busca, irá a buscarlo a otro sitio y la tienda perderá la venta completa», señala Ignacio García Magarzo, director general de Asedas, la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados.

El consumidor hoy «tiene cada vez más momentos de contacto con la tienda», señala Xavi Cros, responsable de la plataforma de estudios de consumo de la Asociación de Fabricantes y Distribuidores de Gran Consumo (Aecoc). Ocho de cada 10 acude al súper o al híper como mínimo una vez a la semana.

Según Kantar, visitamos el súper más de 240 veces en un año, lo que supone una vez cada tres días aproximadamente. «Eso es debido al cambio de modelo de familia y de estilo de vida: la gran compra mensual la realizan cada vez menos hogares, ya que estos son de menos miembros o unipersonales» dice Cros.
Carro, semicarro y cesta

Los carritos y cestas de la compra que nos encontramos en la entrada de las tiendas son un claro ejemplo de cómo las cadenas se han adaptado a los nuevos modelos de familia. Si hace dos décadas había carritos de metal y algunas cestas, ahora la estampa ha cambiado y «nos encontramos ante un mosaico con diferentes opciones», explica Zabaleta. En los hipermercados, espacios donde se suele hacer una compra más grande, los carros grandes «siguen teniendo el protagonismo y jugando su papel», explica.

Sin embargo, en los establecimientos más pequeños (supermercados, tiendas especializadas, cadenas regionales...) «antes había carros y pocas cestas y ahora es al revés: hay carros más pequeños, las cestas son más grandes y llevan ruedas, de manera que se convierten en una especie de carro semicesta, y por último, están las cestas, que son mucho más grandes y con ruedas, para no ir cargando», ilustra la experta.
Las bananas llegaron para quedarse

Incluso el boom del ladrillo tuvo su reflejo en las baldas de los supermercados. Por ejemplo, la llegada de inmigrantes durante los años de la burbuja inmobiliaria hizo que las cadenas «empezaran a vender otro tipo de productos que antes no estaban en su surtido pero que respondían a las necesidades gastronómicas de las personas de otros lugares», dice un experto del sector de la distribución.

Muchos de estos productos (a pesar de que con la crisis muchos de estos foráneos se marcharon a sus países de origen) se siguen vendiendo hoy. «Es el caso de los diferentes tipos de banana, que hoy podemos encontrar en casi todos los supermercados», señala el especialista. Frutas tropicales, fajitas o arroz para sushi son algunos ejemplos de productos que llegaron para quedarse en las tiendas.
Más pienso que potitos

Ángela Zabaleta, experta de Nielsen, apunta una tendencia llamativa, como es el hecho de que en España ya haya más hogares con mascota que con niños pequeños. En concreto, un 40% de los núcleos familiares tiene gato o perro y un 11% tiene a su cargo menores de cinco años, según el panel de hogares de Nielsen.

Esto «ha obligado a redefinir lo que encontramos en los pasillos de las tiendas». Por ejemplo, los estantes de comida para mascota ganan terreno. «Los cambios en el modelo de familia han obligado a reorganizar los espacios y hay categorías de producto que han ganado territorio», dice Ángeles Zabaleta.

Es el caso de la llamada pet food (comida para mascotas) «que antes se vendía más en clínicas veterinarias, por ejemplo, y ahora se comercializa en los supermercados e hipermercados», dice la especialista. De hecho, ya no se vende sólo pienso, como antes, sino que hay «un amplio abanico de productos para animales, que van desde snacks hasta accesorios y juguetes», añade.

Si lo miramos desde el otro lado, como consecuencia del hecho de que haya menos niños se vende mucha menos leche y en las baldas dedicadas a los lácteos las leches clásicas han decido espacio a las bebidas vegetales, más demandadas por los adultos. «Los cambios sociales requieren una actualización de la oferta comercial, con propuestas distintas a las de hace unos años», apuntan en Anged.
Todos somos bio

El hecho de que haya más leches vegetales (supuestamente más saludables) ilustra una tendencia que está marcando mucho el tipo de producto que eligen las cadenas a la hora de organizar en sus baldas y es el interés por lo saludable. Los productos eco y bio ya están un cuatro de cada 10 hogares, según datos de Kantar Worldpanel.

«Ganan espacio en las tiendas y en algunas incluso se duplican, hay una doble implantación», señala Zabaleta. Esto quiere decir que las galletas bio te las puedes encontrar a la vez en la sección dedicada a los productos eco y también el líneal de dulces, y lo mismo ocurre con cereales como la quinoa, por ejemplo.
Directo al microondas

Para dar respuesta a las necesidades de las familias actuales, más apresuradas, proliferan los espacios de compra fácil. Esos que te resuelven la cena cuando vas con poco tiempo y a horas intempestivas. Según Aecoc, en España hay 8.965 tiendas ubicadas en una gasolinera y 8.955 supermercados pequeños, de menos de 100 metros cuadrados, regentados por inmigrantes.

«Este es el gran cambio que ha hecho que predomine el súper frente al híper, que se convierta en el formato líder», incide un especialista del sector de la distribución. Los llamados supermercados de proximidad (los de tamaño pequeño o mediano que tenemos al lado de casa) ya tienen el 56% de la cuota de mercado, pues «se han adaptado rápidamente a los cambios y son competitivos en precio y oferta».

Compramos cerca, rápido, barato y casi listo para consumir. La falta de tiempo ha hecho que los platos preparados ganen espacio en las baldas. También, incide Ángeles Zabaleta, hay cada vez más establecimientos con corners take away, donde te puedes llevar la comida ya cocinada, a falta de calentar. Las lentejas ya no las haces. Las compras hechas. «El surtido de alimentos preparados hoy va más allá del clásico sandwich frío», añade la experta de Nielsen.

Según María José Lechuga, de Ipsos, Dia por ejemplo «está apostando por la conveniencia y la comida para llevar en sus tiendas Dia &Go donde también te puedes tomar un café y desayuno con wifi gratis, al mismo tiempo que haces tu compra normal». «Este momento de recuperación tras la crisis es especialmente importante porque las nuevas tendencias en alimentación se están haciendo más presentes día a día. El consumidor está construyendo ahora el surtido del futuro», señala Magarzo, de Asedas.
Oferta 'para turistas'

El boom del turismo también ha cambiado nuestras tiendas y lo que se vende en ellas. Esto ocurre sobre todo en las ubicadas en las zonas más concurridas, según explica un experto del sector. El surtido, por ejemplo, de un supermercado en Ibiza o en Marbella será muy distinto del de otro situado en Móstoles, Soria o Albacete. En las primeras hay mucho más espacio para los productos importados, de otros orígenes, mientras que en otras regiones predominarán los productos autóctonos.

«Hay cada vez una mayor incorporación de los productos locales de cada zona. Además del surtido básico que tienen las tiendas para atender a todas las necesidades de los clientes, existen más espacios dedicados a los productos locales: quesos de la zona, pescados de lonja...», señala un experto.

Zabaleta coincide en esta tendencia y destaca el auge de los productos premium, que también se han incorporado, como consecuencia del cambio social y familiar, a los estantes de nuestras tiendas. Este tipo de productos «de valor añadido pero que no necesariamente tienen que ser más caros», matiza Zabaleta, están creciendo a doble dígito. Esto es «consecuencia de que hay más familias sin hijos pequeños». «Muchas cadenas han gourmetizando su marca blanca para acercarse a los gustos de los compradores actuales», coincide Lechuga.
Las cadenas

El cambio que está experimentando el sector, además del nuevo modelo de familia, «es una alimentación en la que cada día tienen más peso los productos relacionados con nuevos hábitos de consumo, la nutrición, la alimentación ecológica, los productos frescos...», señalan en el grupo_Carrefour, que explica cómo han adaptado sus tiendas a esta demanda, por ejemplo, con la apertura en Madrid de Carrefour Bio, que sólo vende artículos procedentes de la agricultura y ganadería ecológica.

En Grupo Dia destacan cómo le han dado a sus espacios una «mayor presencia y variedad de producto fresco y perecedero, al corte, y se otorga mayor trascendencia a la zona de panadería», tal y como demanda el consumidor. «Se potencian los productos bio, que no estaban tan presentes hace una década, así como la gama gourmet con la marca propia Delicious», añaden.



En Lidl aseguran haber mejorado las tiendas «haciéndolas más amplias, modernas y eficientes». «Hemos segmentado el surtido para cubrir las necesidades de los distintos perfiles de consumidor». Un ejemplo del cambio (que entronca con ese auge por lo premium) es el surtido Chef de la cadena, con «platos tanto de la comida típica española, como de la internacional».
Amazonización del sector

Entre todos estos cambios, y aunque en alimentación aún no ha irrumpido con toda su fuerza, está la revolución tecnológica. Esto ha dado la vuelta al consumo de las familias, que usan cada vez más los móviles y ordenadores para buscar información sobre alimentos o tramitar sus compras. Amazon, dicen las distintas fuentes consultadas, está marcando el paso para que muchas cadenas mejoren su servicio de compra online.

«Las familias están conectadas y las distintas cadenas se están apoyando en la tecnología», dice Zabaleta. En 2017 el 17% de los hogares compró alguna vez productos de gran consumo a través de la web. Y eso a pesar de las reticencias del español a la hora de adquirir, por ejemplo, productos frescos. El súper cambiará a nuestro ritmo, pues, apunta Peregrina, de KPMG, «las empresas están permanente vigilantes, atentas a los cambios que se producen en los hábitos».

SUPERMARKET 2020

Nativos crecerá con 38 aperturas, paletas para mascotas y su incursión en Perú

Fuente: La Republica

Nativos crecerá con 38 aperturas, paletas para mascotas y su incursión en Perú

Jueves, 15 de febrero de 2018



Emprendimiento local apuesta por tener 40 puntos de venta en lima a dos años

Lina María Guevara Benavides

El sabor de frutas exóticas, cultivadas por tribus indígenas de la región amazónica, es la apuesta de Nativos, una compañía que con arazá, açaí, guaraná y kamu kamu conquistó el paladar de los colombianos.

A dos años y medio de haber iniciado este proyecto, que hoy suma más de 100 locales, Andrés Cano, gerente de Nativos, habló con LR sobre el crecimiento del negocio y los planes de expansión para 2018.

¿Cómo nació Nativos?
Esta es una empresa completamente colombiana, que nació a partir de la necesidad de los consumidores de buscar mayor bienestar. Vimos una oportunidad de negocio alrededor de las bebidas funcionales y creamos unas líneas especiales que no existían en el mercado, como la exótica del Amazonas, los funcionales, los smoothies refrescantes y los parfait.

¿Qué los diferencia?
Nuestra apuesta son las frutas exóticas de esa región. Ese es nuestro concepto y toda la narrativa de nuestra marca está enfocada en las comunidades indígenas, que son nuestros proveedores. Además, consideramos importante el servicio al cliente, para eso creamos una universidad corporativa en la que capacitamos constantemente a nuestros trabajadores. Otro factor es el lanzamiento constante de productos innovadores, incluso, ahora tenemos uno nuevo y son paletas para mascotas.



¿Cómo les fue en 2017?
Cerramos el año con presencia en 16 departamentos y 25 ciudades. En total, tenemos 102 franquicias y nuestro crecimiento en ventas fue cercano a 100%. Para este año tenemos la posibilidad de llegar a un segundo mercado en América Latina. La idea es tener 250 trabajadores de Nativos.

¿Cuál es ese nuevo país?
Perú, y es muy factible que sea entre mayo y junio.

¿Cuántos puntos tendrán?
Vamos a tener un proceso de crecimiento en el que la meta es tener 40 puntos en Lima en los próximos dos años.

¿Cuántos aperturas habrá en Colombia?
Este año esperamos llegar a 140 puntos. Eso significa 38 nuevas franquicias. La idea es tener presencia en 18 departamentos y 30 ciudades.

¿Cuáles serían esas nuevas cinco ciudades?
No las hemos concretado porque depende de los franquiciados, pero sí queremos mantener un posicionamiento muy fuerte en la Costa Atlántica, Valle, los Santanderes y Bogotá, donde ya tenemos 54 puntos.

¿Cuánto cuesta una franquicia y qué formatos tienen?
Tenemos tres formatos: locales, burbujas e islas. La inversión es muy similar y están costando $70 millones.

Sobre la línea de mascotas, ¿cuál va a ser la novedad?
Tendremos una paleta. La idea es que cuando la gente vaya al punto de venta, también pueda encontrar un producto saludable para ellos.

¿Habrá más lanzamientos?
Sí. Vamos a tener una categoría fitness para las personas que se están cuidando y hacen ejercicio. Con los alimentos complementarios queremos generar una experiencia completa para seguir apostando por la marca.

¿Cómo ven el crecimiento de la categoría?
Cosechas, que viene de Costa Rica, es nuestra mayor competencia, pero también hay varias marcas que han venido avanzando en ese segmento. Nosotros estamos haciendo un esfuerzo muy grande por tener una franquicia social, que genere impacto en las comunidades. Nos mantenemos en seguir capturando el mercado y creemos que ya estamos llegando a 15% de participación.

miércoles, febrero 14, 2018

COLOMBIA LE DICE SI A LA REVOLUCIÓN DE LAS NUEVAS MARCAS.

Revista Merca2.0


COLOMBIA LE DICE SI A LA REVOLUCIÓN DE LAS NUEVAS MARCAS.
Por Jose Luis Medina
-13-02-2018

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Lo que inició como una alternativa sin mayores proyecciones en diversos sectores (como el comercio y la aviación), se direccionó a entregar verdaderas diferencias a nivel de precio frente a las ofertas tradicionales, sin embargo estas alternativas tímidas de hace unos años son hoy en día unas de las opciones más rentables no solo para las personas de estratos bajos, los estratos altos también están accediendo a este tipo de productos para mejorar el manejo interno del hogar y por ende una estabilidad mayor a sus finanzas.

Es una percepción global delos consumidores, pues la asociación precio – mala calidad quedó atrás, la revolución del low cost tiene a los colombianos con un buen sabor de cboca.

Dentro de este nuevo grupo de marcas nuevas están Justo & Bueno y Ara, que llegaron a hacerles compañía a las tiendas D1, en el caso del comercio, y de la aerolínea Wingo, en el sector aéreo; la marca Tostao en el sector del café y productos de panadería, en los gimnasios Smarfit han tenido una expansión vertiginosa que no para y que se ve reflejada en la recurrente expansión de estos lugares por las principales ciudades del país.

Incluso, hace unas semanas el Grupo Arturo Calle, lanzó la nueva cadena de tiendas Colore, que busca llegarles a los estratos dos y tres, y que está dirigida a quienes les cuesta acceder al precio de Arturo Calle, a pesar de tener la tarifa más competitiva del mercado.

La revolución se está marcando en todo, y es que por ejemplo en Viva Colombia, reconocida por haber permitido que personas que antes no se subían al avión lo hicieran, dice que quienes viajan por trabajo ahora buscan ahorrar para que sus empresas y negocios sean cada vez más rentables.

En el sector de los gimnasios, donde Bodytech fue por muchos años el rey y punto de referencia, Stefan Hofmann, gerente general de Smart Fit en Colombia, cadena que llegó a revolucionar el negocio, afirma que el éxito ha radicado en haber llegado con una oferta novedosa que antes no existía, a precios más bajos.
Las cifras de crecimiento y los planes de inversión muestran que la apuesta ha valido la pena; por ello, estas firmas alistan más capital para seguir creciendo.

La expansión y el ROI de estás marcas es tan positivo que muchas de las que estaban en etapa de nacimiento ya ven la posibilidad de seguir aumentando su volumen en departamentos donde ya hace presencia (Antioquia, Eje Cafetero, Valle del Cauca, Cundinamarca, Boyacá y Santander), pero también apuntan a irrumpir en el Cauca, Tolima y Norte de Santander.

Por su parte, Tostao, que ha tenido uno de los mayores crecimientos, tiene hoy 267 puntos en Bogotá y 23 en Medellín, para un total de 290, sobrepasando la meta prevista de 242 puntos en 2017.

El principal “gol” de este tipo de nuevos participantes en el mercado no solo habla del cambio de percepción frente al precio sino que además esta permitiendo encontrar nuevos escenarios donde el valor de marca no se asocia con precio ni con calidad un atributo que bastante se a manipulado desde lo tangible y que ahora ya no hace parte de un diferencial.

¿Es el fin de las tiendas de barrio ante los gigantes del "Hard Discount"? - IGNACIO GOMEZ ESCOBAR

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