miércoles, marzo 15, 2017

mercado, qué tan económico es hacer mercado en D1, Ara y Justo Y Bueno

mercado, qué tan económico es hacer mercado en D1, Ara y Justo Y Bueno





CONSUMO INTELIGENTE | 2017/03/14 18:53

¿Qué tan económico es hacer mercado en D1, Ara y Justo Y Bueno?

Si siente que mercar es toda una proeza, por los precios de los alimentos y los ingresos insuficientes, le contamos cuánto le cuesta un listado de 7 productos en estas tres tiendas, para que la próxima vez que salga tome la mejor decisión para sus finanzas.

VER VIDEO AQUI: https://goo.gl/oGcdWo

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Es muy probable que en su casa haya un producto comprado en alguna de estas tiendas, pues estas ya han alcanzado al 67% de los hogares colombianos. La estrategia de estos negocios consiste en vender sus productos a precios más bajos que los almacenes de cadena, para lograrlo han hecho alianzas con proveedores poco comunes, es por eso que no tienen muchas de las marcas que salen en televisión.

Estas cadenas se han logrado posicionar en el país compitiendo con los grandes almacenes y las tiendas de barrio. Lo han hecho muy bien, puesto que las tres marcas han venido creciendo por encima del 100%, incluso para el 2017, Justo Y Bueno tiene como meta cerrar con ventas cercanas a $1 billón.

Detrás de estas tiendas hay grandes grupos económicos, Ara es parte del conglomerado portugués Jerónimo Martins, D1 pertenece al grupo Valorem de la familia Santo Domingo, y Justo Y Bueno es de Mercadería S.A.S, que inicialmente crearon el formato D1.

Lo invitamos a conocer ¿Por qué los colombianos están mercando más entre jueves y sábados?

De los tres, Ara es el almacén más cercano a los grandes supermercados, invierte más en publicidad y tiene más variedad de productos, de hecho es el único que vende carnes rojas y frutas. Además está comenzando a tener fuerte presencia en Bogotá, pues ya es fuerte en la Costa y el eje cafetero.

En D1 y Justo Y Bueno, no invierten en la presentación de sus productos, por lo que es normal verlos dentro de cajas de cartón, como si se tratara de una bodega. Sus establecimientos son sencillos, están poco iluminados y no cuentan con mucho personal. También manejan sus propios productos, en Justo Y Bueno es normal ver productos sin etiquetas, simplemente dicen papel higiénico, arroz, o jabón, por dar un ejemplo.

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¿Cómo comparamos los productos?

Para poder comparar, elegimos productos de la canasta básica, los cuales vienen en la misma cantidad y se pueden encontrar en las tres tiendas. Siempre buscamos la marca más barata en cada una de las tiendas, no tomamos en cuenta la calidad, pues no la conocemos. Juzguen el resultado.

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Colombia: Así se ha transformado el sector retail en el país | América Retail






Colombia: Así se ha transformado el sector retail en el país


Marzo 14, 2017
Periodista: Daniel Camilo Traslaviña Amador Fuente: Radio SantaFe 14.Mar 2017

En Colombia los pioneros de las grandes superficies de supermercados son José Carulla Vidal que en 1905 fundó Carulla; Luis Eduardo Yepes, en 1922 en Barranquilla abrió Almacenes Ley, que desde 1959 pasaron a manos de Cadenalco (Gran Cadena de Almacenes), que manejaba Superley y La Candelaria; Gustavo Toro Quintero, en 1949 en Medellín inauguró el primer almacén Éxito, hoy Grupo Éxito, el segundo mayor retail de América Latina; Alberto Azout que en 1960 puso a funcionar Vivero en Barranquilla, y don Jorge y doña Margaret Bloch, que en 1967 abrieron Pomona, surtida del huerto de los Bloch. Almacenes Tía, se fundó en 1940; Olímpica en 1953 y en 1965 Cafam incursionó en el portafolio de supermercados, Tras un siglo, los super e hiper se presentan en distintos formatos, como los exprés que se han incrementado, y orientado a los barrios, donde la tienda del vecino se resiste a desaparecer.

La estrategias de marketing que usan los supermercados para vender más cambian hasta las matemáticas, uno más uno son tres; ofrecen calmar el hambre y comer más con menos; alegría al menor precio; el medio precio; el mes de marzo es regalado, la caja regalona, hacen madrugar a los clientes fidelizados con puntos; atienden personalizada mente 24 horas, o a través del El E-Commerce.

Otros sólo piensan en la forma de ayudar a economizar a la clientela; mostrándole opciones para cuidar mucho el presupuesto; algunos atraen con variedad en surtido y frescura en los productos, o invitando a comprar y comprar para disfrutar al máximo el tiempo libre con las mejores ofertas del día; para usuarios 10 les ofrecen un estilo diferente en las compras y conseguir lo que no había en el club; todo bajo un mismo techo, y los que no desean salir de casa el mercado le llega a domicilio.

En América Latina los primeros en retail son Brasil, México, Chile y Colombia. En varios países de la Región, el Grupo Éxito compite con la cadena francesa , el segundo retail en el mundo (con tiendas en Argentina, Colombia, Brasil y República Dominica); la chilena Cencosud (Argentina, Brasil, Chile, Perú y Colombia); y Falabella (Argentina, Colombia, México) con asiento en Santiago, e inaugurada en 1889 por Salvatore Falabella.

En Colombia la “pole position” se complementa con la entrada de nuevos competidores: La cadena PriceSmart con sede en San Diego (EE.UU.), que opera en once países de Centro América; Oxxo de México, la chilena Sodimac, Jumbo-Metro (Cencosud) y Tiendas Ara (Cadena portuguesa Jerónimo Martins). Como independientes continúan entre otros Olímpica; La Vaquita; Surtufruver; Super Inter Supermercados que inició operaciones en 1992 en un local del barrio Siloé de Santiago de Cali, y La 14.

Las plataformas de mercados se reducen por el alto precio de los artículos de primera necesidad, por lo que el Ministro de Agricultura de frente señaló a los supermercados como “responsables de esta carestía.. que no hay derecho a que hagan lo que están haciendo”, indica la página Yamidamat.com. co. Los Colombianos gastan el 30% de sus ingresos en alimentación, según Adecco. Los supermercados que emergen son absorbidos por grupos más poderosos; el caso de D-1 vendido a Koba International Group, subsiadiria de Valorem S.A., es de los más recientes, en el que los antiguos propietarios de D-1 supuestamente no juegan limpio. Surtimax es marca del Grupo Éxito.

Particularmente en este siglo en el sector se han producido varias jugadas que conducen a posicionar al grupo Santodomingo (Valorem S.A., antes Valores Bavaria), en el primer retail de Colombia y la Región. En 1999 el holding Casino, fundado en 1898 y de capital francés obtiene el 25% de Éxito, y este empieza a controlar Cadenalco (Almacenes Ley). En 2007 Casino adquiere la mayoría accionaria de Éxito, y éste en 2010 negocia Vivero y se fusiona con Carulla que terminan bajo el control de Casino.

Carulla-Vivero en 2004 ganga a Surtimax, cadena ésta que también transa a Merquefácil; en 2012 , la movida fue del Éxito conquistando supermercados Cafám, Pomona y Almacenes Ley. Los últimos grandes cambios de aviso fue el 2015, cuando Casino pasó a manos del Grupo Éxito, que de la misma manera adquirió el derecho de voto del Grupo Pão de Açúcar de Brasil (GPA) y el 100% de Libertad en Argentina. La marca Éxito tiene 1.576 puntos de venta, 566 en Colombia, 904 en Brasil, 79 en Uruguay y 27 en Argentina. “La solidez de las operaciones de Colombia y Uruguay y la recuperación paulatina de Brasil y Argentina, permiten augurar un futuro promisorio en las tres economías más grandes de Sudamérica y en Uruguay, uno de los países más prósperos y estables de la región” indicó Carlos Mario Giraldo Moreno, Presidente Director General del Grupo Éxito.

Fuente: Radio SantaFe

Merqueo, el supermercado online que ofrece precios más bajos | Empresas | Negocios | Portafolio

Merqueo, el supermercado online que ofrece precios más bajos | Empresas | Negocios | Portafolio


Ser un supermercado online de bajo costo, el nuevo reto de Merqueo

La marca decidió diseñar su propia oferta de productos. Este pretende llegar a segmentos de consumidores que buscan precios más bajos.




Sebastián Noguera, gerente de Merqueo.

-CORTESIA MERQUEO-

La plataforma Merqueo que originalmente quería facilitar con el servicio de domicilio las compras de mercado que hacían los clientes en cadenas reconocidas, anunción un giro al negocio.

(Lea: Tiendas como Justo & Bueno, D1 y Ara han incentivado las compras de los colombianos)

Ahora se concentra en comercializar directamente los productos con el fin de convertirse en una supermercado virtual que compita de ‘tu a tu’ con cadenas de bajo costo como D1 y Ara.

(Además: Tiendas Ara abrirá 150 supermercados este año)

“Este cambio nos pone en una categoría en la que el objetivo no es ser más rápidos sino más económicos. Para lograrlo, negociamos directamente con proveedores y marcas, y administramos nuestra propia bodega de almacenamiento. Nuestro objetivo es ser el supermercado online más barato de Colombia”, dijo Sebastián Noguera, gerente general de Merqueo.

Explicó que dentro de la estrategia lanzó la categoría ‘Súper Ahorro’, un portafolio de 1.000 productos que son vendidos a precios competitivos y los lleva a los hogares. En las marcas reconocidas el ahorro puede ser de 25%, mientras que en las propias puede ser de hasta un 60%. “Nos enfocamos en una propuesta de valor basada en que los usuarios lo que más valoran es el precio”, comentó.

La categoría de los supermercados de bajo costo viene creciendo con la apertura de más de 900 establecimientos en los últimos 4 años.

(Lea: Tiendas de conveniencia y de cómodos precios siguen creciendo en el país)

“Su éxito se basa en la oferta de productos de la canasta familiar con precios bajos y alta calidad. Merqueo busca trasladar el éxito de este modelo de negocio al mundo digital”, dijo el empresario.

La plataforma creció por encima del 1.000% en ventas y ha generado más de 180 empleos para atender a sus más de 100.000 usuarios. Gracias al crecimiento en el número de domicilios Merqueo amplió su cobertura a 18 localidades de Bogotá y próximamente expandirá sus servicios a Medellín.

Con megastore, ventas de Payless crecerán 5% - larepublica.co

Con megastore, ventas de Payless crecerán 5% - larepublica.co







Miércoles , Marzo 15, 2017

Con megastore, ventas de Payless crecerán 5%

Reuters
Bogotá_

Cerca de dos millones de pares de zapatos vende al año la compañía Payless, que abrirá su tienda número 83 este viernes en Plaza Central.

Este local hará crecer en 5% sus ventas, gracias al concepto de megastore que será mucho más grande que el resto de locales que tiene la marca en el país. El lugar contará con 13.000 pares de zapatos a disposición de los clientes, lo que representa un 30% más que lo que se tiene en el resto de formatos.
Guillermo Barreto, gerente de la compañía en Colombia, aseguró que debido al tamaño también podrán aumentar el surtido de bolsos, medias y productos para el cuidado del calzado. “Queremos darle al consumidor una experiencia de compra mucho más amigable, con pasillos más amplios que le permita realmente disfrutar su entrada a la tienda”, agregó.
El directivo explicó que escogieron al país para este formato porque lo ven como la entrada a Sudamérica, además de ser la operación más grande en la región. 
“En la medida en que las condiciones económicas lo permitan, intentaremos abrir más. Siempre estamos buscando opciones”, dijo Barreto, quien especificó que pese a que será un año para mirar cómo se mueve el mercado, la idea es expandirse a partir de 2018 para completar los 100 locales en cinco años.

Para contactar al autor de esta nota:

Carlos G. Rodríguez

crodriguez@larepublica.com.co

Editor de esta nota:
Tatiana Arango
tarango@larepublica.com.co

Colanta reportó ingresos por más de $2 billones el año pasado - larepublica.co

Colanta reportó ingresos por más de $2 billones el año pasado - larepublica.co







Miércoles , Marzo 15, 2017

Colanta reportó ingresos por más de $2 billones el año pasado

Colprensa
Bogotá_

Siguiendo con los resultados de los cierres financieros de las empresas en Colombia, Colanta hizo su entrega de estados, en los que informó que tuvo más de $2,06 billones en ventas, lo que significó una variación de 2,2% respecto a 2015, cuando los ingresos fueron de $2,02 billones.

En el documento oficial, el gerente general de Colanta, Sergio González Villa, afirmó que “el resultado económico pudo haber tenido un mejor desempeño si las condiciones de la demanda interna que viene atravesando un proceso de ajuste, producto de una inflación del 5,75%, mayores tasas de interés, menor demanda pública y una tasa de desempleo superior a la del año 2015, hubieran sido más favorables para la economía colombiana”. 
Respecto a las cifras de inversión, la empresa tenía proyectados $83.000 millones y durante 2016 se hizo la ejecución de $23.000 millones en ampliaciones en procesamientos, en cámaras de secado y compras de nueva maquinaria, como silos con capacidades de 180 toneladas. 
Este año esperan finalizar los proyectos inconclusos, y además se tendrá una inversión de $63.000 millones en un secador de suero y leche, una bodega de quesos madurados en Belmira, la ampliación de planta de tratamiento de agua en Medellín, peletizadora y la mejora de empaque de quesos. González  también resaltó  inversiones a educación formal por $2.263 millones y en asistencia técnica $3.350 millones. 

Para contactar al autor de esta nota:

Laura Bolaños

lbolanos@larepublica.com.co

Editor de esta nota:
Tatiana Arango
tarango@larepublica.com.co

Las prendas de una generación: historia emocional de todo lo que nos pusimos | Vanity Fair

Las prendas de una generación: historia emocional de todo lo que nos pusimos | Vanity Fair


Las prendas de una generación: historia emocional de todo lo que nos pusimos


Benetton, Amarras, Don Algodón, Levi's, Dr. Martens... Son marcas, pero también recuerdos de un momento en el que la moda era menos asequible y nuestro estilismo, puro trazo grueso.

Por MARTA D. RIEZU
14 de marzo de 2017 / 15:52




© Gorka Olmo


La Generación X no tuvo nada de sofisticado. No éramos refinados, sutiles ni astutos. No sabíamos nada de moda. Todo era de trazo grueso, in your face, tremendamente inocente. Antes de conseguir algo lo idealizábamos durante meses, y proyectábamos en la moviola de la mente peliculitas en las que llevábamos esa cazadora o esos tejanos y por fin todo nos iba bien, nos hacían caso, estábamos dentro.

Hoy se crece metido de lleno en el juego de las tendencias y las posibilidades son infinitas, pero la ropa que escogíamos esos años venía por mera imitación o antagonismo. Todos, sin excepción, copiábamos –a veces sólo mentalmente– porque no siempre podías elegir cómo vestías: no te daban permiso, no había dinero, te tocaba la ropa heredada del hermano mayor. No había nichos de mercado para la transición preteen: pasabas de llevar ropa infantil ridícula a ropa de adulto que te quedaba pelín grande y con la que parecías un adulto jibarizado.

Índice Zara: esto es lo que cuesta el mismo vestido alrededor del mundo


Aún existían las tribus y comprarse una prenda u otra era posicionamento y militancia. Hoy hay infinitos matices e híbridos, razón por la cual el atuendo de un adolescente es un storytelling diferente cada jornada. En los noventa no era así: podías ir vestido exactamente igual durante meses y meses, sin sentir la llamada del cambio.

THIS LAND IS YOUR LAND

En cada colegio o instituto había un mito fundacional, una persona que había logrado su aspecto no por mímesis, sino por instinto. Ese outsider nos sumía en una especie de hipnosis gregaria. En mi colegio esa persona se llamaba Jordi, llevaba el pelo largo, era repetidor y follonero (“la gente metida en problemas siempre es más sexy”, dijo John Waters) y él solito hizo que todos quisiéramos unos Levi’s.

© Gorka Olmo

Es una de las poquísimas marcas presentes en todas las décadas desde el nacimiento del adolescente como constructo, en los años cincuenta. Todos habían llevado unos Levi’s: Marlon Brando, James Dean, Marilyn Monroe, Jane Birkin, la mitad del cast de Quadrophenia, los hippies del verano del amor de 1967... pero de todo esto nosotros no teníamos ni idea. Veíamos los anuncios y lo que no entendíamos, lo intuíamos. El denim era el uniforme del rebelde: el western dude, la rudeza erótica del blue collar, la guapura sana y deportista de los chicos de Bruce Weber...

Nunca les faltó competencia –Lee, Wrangler, Lois, Pepe, Liberto, Marithé, Chipie, Diesel, Bonaventure– pero Levi’s no perdió fuelle hasta que a principios de los noventa aparecieron los diseñadores norteamericanos de lifestyle, que ofrecían no un producto, sino un universo entero: Ralph Lauren, DKNY, Tommy Hilfiger, Calvin Klein... No se quedaron de brazos cruzados y reaccionaron con la mejor publicidad de su historia (ese “Drugstore” de Michel Gondry, 1995) pero su cuota de mercado, que había alcanzado un 30 por ciento, nunca volvió a pasar del 15.

PUFF DANDIES

La estética paninaro nació en 1982 en una bocadillería de la Via Agnello de Milán (cuando el fast food era aún algo exótico y cool), y acabaría inmortalizada en la canción de Pet Shop Boys del mismo título.
Los primeros paninari fueron ultras del Inter FC, pero la tendencia enseguida mutó a algo meramente estético y apolítico, vanidoso y hedonista.

Arriba, las legendarias Dr. Martens. Abajo, la orgullosa version patria de las Timberland: las Panama Jack.© Gorka Olmo

Vestían botas Timberland, jeans Armani de tobillo muy remangado (para mostrar los calcetines de rombos Burlington), cazadoras Schott NYC o Avirex, camisas estampadas Naj Oleari, cinturones de El Charro, gafas Ray-Ban, relojes Swatch, y el alfa y omega del paninaro: los plumas Moncler.

Los paninari eran específicamente clasistas con los italianos del sur, los jóvenes de izquierdas y aquellos que no vestían a la moda. Con su popularización –incluso los cómicos de la Canale 5 parodiaban sus formas– el fenómeno paninaro acabó muriendo de éxito.


CUANDO IBA A COMPRAR ROPA CON MIS PADRES A EL CORTE INGLÉS, LA FRONTERA MENTAL ESTABA EN LAS 10.000 PESETAS. LO QUE BAJABA DE 10.000 PODÍA CONSEGUIRSE MEDIANTE ACOSO Y DERRIBO INSISTENTE. LO QUE PASASE DE 10.000 YA ERA ESTATUS DE CUMPLEAÑOS.

En Madrid hubo una marca de plumas local, Pedro Gómez, que fabricaba por encargo (se podía elegir la combinación de colores) y a la que se atribuye fantásticas leyendas. Dicen que el entonces rey Juan Carlos I los vestía en sus visitas a Baqueira, o que debido a su precio (80,000 pesetas de los años noventa) la gente no se los quitaba cuando bailaba en las discotecas por miedo al robo, con los consiguientes golpes de calor por asfixia. También servían para cerrar tratos (“te compro el Golf por 200,000 pelas y un Pedro Gómez) y, como toda marca de éxito, tuvo sus imitadores (Verlak, Rumilly, Roc Neige).

A España nunca llegó el atuendo literal del paninaro, pero sí muchas de sus marcas preferidas: Superga, Fiorucci, Sisley, Stone Island, Paul & Shark, sudaderas Mistral, mochilas Invicta...

Las Panamá Jack (marca fundada en 1989) fueron el exploit local de las americanas Timberland (1918) y su made in Elche es análogo al orgullo de la marca americana, que sigue fabricando en Boston. Como muchas de las prendas de esta lista, las Panamá eran un objeto de deseo unisex.
NIÑAS BUENAS

Cuando iba a comprar ropa con mis padres a El Corte Inglés, la frontera mental estaba en las 10.000 pesetas. Lo que bajaba de 10.000 podía conseguirse mediante acoso y derribo insistente. Lo que pasase de 10.000 ya era estatus y sólo caía por Reyes o cumpleaños. En los ochenta todos heredábamos ropa. A mí me tocó una tejana con el Mickey de toalla en la espalda (que me hacía hombros de quarterback), un chubasquero de la finlandesa Karhu (hoy hábilmente reeditado respetando el logo original y una bomber Chevignon.


© Gorka Olmo

Fuimos, posiblemente, la última generación pardilla. Éramos muy, muy tontos y no nos comíamos un rosco. Las chicas llevábamos todo el pelo hacia un lado, la cara con más terracota que los guerreros de Xian, perfume Don Algodón, incomodísimos pantalones fuseau, zapatos asimétricos Twins de Camper (que cambiaríamos ya en los noventa por unos Pelotas, que nos parecían el colmo del diseño), camisas de Cacharel y Anaïs Anaïs...

© Gorka Olmo

Se gastaba dinero semanal en revistas (Súper Pop, Nuevo Vale, Ragazza) y se ahorraba para cedés. No sabíamos las letras de las canciones, no cogíamos nunca aviones, Zara era una tienda de barrio. Los más afortunados volvían de Andorra con Nike Air Jordans, discmans, Reebook Pumps, camisetas de rugby Benetton más baratas. A propósito de estas últimas: no quiero saber lo que habrán subido de precio en eBay después de aparecer en “Narcos” (Escobar abraza el normcore: ¡ojo a la imitación de Amarras!).

© Gorka Olmo

El eterno desasosiego adolescente unido a la sequía de estímulos visuales hacía que estuviéramos ávidos de flechazos. Y, de pronto, sucedía. En un videoclip, en la caráctula de un vinilo, en una revista americana que te traía un pariente enrollado: boom. Lo veías, y esa imagen (¿por qué esa y no otra? ¡Quién sabe!) era una revelación. A mí me sucedió con una foto de Kate Moss en el sofá con unas Gazelle.

© Gorka Olmo

Mi mejor amiga vio Singles (Cameron Crowe, 1992) y ahorró meses para sus primeras Dr. Martens. Así se forjaban los estilos; por azar y por escasez.


© Gorka Olmo
EL PIJO MEDITERRÁNEO

Si Pedro Gómez fue un fenómeno circunscrito a Madrid, en las ciudades playeras nos volvía tarumbas todo lo marinero, lo tenístico y lo francés (que metíamos en el mismo saco). Los naúticos Pielsa, las zapatillas de lona Dunlop, el surferismo de Custo Line (que dio lugar al Custo actual), los chandals Ellesse (que patrocinaba, entre otros, a Chris Evert, Boris Becker, Mats Wilander o Arantxa Sánchez Vicario), las sudaderas Donnay, las deportivas Gola o Diadora y por supuesto el polo Lacoste nos vendían un mundo casual sofisticado y con un punto de desdén.

© Gorka Olmo

Que lo naval vende lo sabían también en secano: José Ynclán abrió en la calle Lagasca en 1979 “Amarras, la tienda del mar”. De ahí saldría la mítica sudadera que acabaría llevando todo el país (Julio Iglesias incluido).

Era enternecedor el empeño en pasar por atlánticos. La lástima es que no somos franceses, y se nos nota. Lo que en un joven de Biarritz se veía sofisticado perdía mucho en un achaparrado de Huesca.

En el verano de 1987 mis dos primas y yo nos pusimos polos de Lacoste (queríamos ser las ‘chicas cocodrilo’ de la canción) e hicimos colas de una hora para el estreno de Sufre mamón, un subproducto de los Hombres G que aún volveríamos a ver dos veces más. El malo de la película, el que intentaba robar la novia a David Summers, se llamaba Ricky Lacoste (primo hermano del cantante en la vida real y robaplanos de aúpa). La historia es ochentas puro: intrascendencia, autocomplacencia, jerséis Privata grandes como sacos, sexismo, oseas y “telojú”, un Ford Fiesta blanco, Vespinos con pegatinas de Pachá y Snoopy. Más o menos, lo mismo que fuimos nosotros.


© Gorka Olmo

martes, marzo 14, 2017

A los adolescentes les gusta ir de compras pero con el móvil en la mano

A los adolescentes les gusta ir de compras pero con el móvil en la mano



Cómo los adolescentes compran uniendo móvil y tiendas físicas

A los adolescentes les gusta ir de compras pero "con el móvil en la mano"


Toda la tecnología cambió su consumo de información, su acceso al ocio y también ha tenido un efecto directo sobre sus pautas de consumo.
Publicado por Redacción en Tendencias hace 10 horas
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¿Son los adolescentes unos consumidores que están obsesionados con la tecnología y que no hacen nada si no pasa por esa vía? Uno podría hacerse esa pregunta si se cruza, un día cualquiera, con varias personas de este grupo demográfico. Lo más probable es que un número importante de ellos o en un porcentaje elevado de su tiempo están pegados a las pantallas de sus móviles, usándolos para prácticamente cualquier cosa.

Pero lo cierto es que no solo la observación informal puede aportar señales de alerta: la más formal también lo hace. Los estudios se han centrado de forma notable en esta cuestión y han abordado una y otra vez el tema, ya que los adolescentes de hoy en día son considerados la primera generación que es de forma absoluta nativa digital. Ellos ya nacieron en un mundo en el que había móviles, ordenadores en los hogares y conexiones a la red y en el que todo lo que hacían estaba marcado por ello. Toda la tecnología cambió su consumo de información y su acceso al ocio (algo que se está viendo aún más claro todavía en las pautas de comportamiento del grupo demográfico siguiente, los que ahora son niños) y también ha tenido un efecto directo sobre sus pautas de consumo.

Y, por ello y volviendo a la pregunta inicial, se podría decir que sí, que los adolescentes o, siendo más académicos, la Generación Z, han ligado ya de forma absoluta y completa sus patrones de consumo a lo que la tecnología puede ofrecerles. Esto se ha convertido en un reto para marcas, empresas y firmas de retail, que tienen que empezar a comprender no solo cómo los adolescentes consumen cada vez más contenidos en red sino también cómo esto ha cambiado por completo el panorama en el que tienen que moverse.

Como acaba de apuntar un estudio de Euclid Analytics, la situación es compleja, porque este interés por lo digital y este peso de la red no ha acabado por completo con hábitos de consumo de otras generaciones. Más bien, se podría decir que los adolescentes le han dado una vuelta y han fusionado unas cosas con otras, haciendo por tanto que el tener una estrategia omnicanal sea casi algo obligatorio cuando se habla de los miembros de la Generación Z.
Les gusta ir a la tienda, pero con su móvil en la mano

Como señalan en sus conclusiones, los adolescentes aman el ir de compras y por ello pisar tiendas físicas. Pero, aunque quieren tocar y ver, durante el proceso también emplean sus móviles y se dejan influir por lo que encuentran a través del mismo. Y no solo eso: el móvil es también un acompañante para hacer que el proceso de compra sea más rico.

Así, un 66% de los miembros de la Generación Z, según las conclusiones del estudio, prefiere comprar en tiendas, ya que, como ellos mismos apuntan, prefieren poder tocar y ver los productos antes de comprarlos. Durante su experiencia en tiendas, también quieren en un 28% poder preguntar a los dependientes mientras compran.

Al mismo tiempo que harán todo esto, los adolescentes estarán pegados a sus pantallas usándolas como un añadido para la compra. Un 44% de ellos usará Snapchat para hablar con sus amigos mientras compra y un 45% Instagram para encontrar más productos o información sobre ellos (en este caso, es importante cómo se usa la red social en la investigación previa antes de comprar).

De forma paralela, los adolescentes también son críticos con lo que pueden encontrar en las tiendas y en el modo en el que la experiencia de consumo se ajusta a lo que ellos quieren o esperan. Un 47% son 'navegantes' de tienda (solo van a ver cosas) y un 31% lamenta que es difícil encontrar en las tiendas las cosas que realmente buscan.

En el retail de hoy, gana quien negocia con datos, margen y rotación; no quien solo pide descuento. - IGNACIO GOMEZ ESCOBAR

En el retail de hoy, gana quien negocia con datos, margen y rotación; no quien solo pide descuento. Negociar modernamente significa entende...