Además de adoptar políticas macroeconómicas "flexibles y
prudentes", se anticipan recortes impositivos y más inversión del
Gobierno central para impulsar la demanda interna.
Pekín. China tomará más medidas, incluyendo una reducción de impuestos y un aumento de la inversión enfocada hacia la demanda interna, para contrarrestar el creciente impacto de la crisis financiera global, dijo el viernes el gobernante Partido Comunista.
Pekín está mostrando cada vez más preocupación por el rápido enfriamiento de la economía. El Gobierno presentó un plan de estímulo fiscal de US$ 586.000 millones a comienzos de este mes y esta semana el banco central redujo las tasas de interés en la mayor magnitud desde la crisis asiática en 1997.
"La crisis financiera global se sigue expandiendo. Su impacto y las pérdidas para la economía global están creciendo. El impacto sobre el crecimiento de nuestra economía también se volverá más y más grande", dijo el Partido durante un encuentro celebrado el viernes, según declaraciones reproducidas por la televisión china.
"Tenemos que hacer estimaciones completas de las potenciales dificultades y estar listos para tomar posibles medidas. Mantener un crecimiento económico estable y relativamente rápido debería ser la prioridad de nuestro trabajo económico el próximo año", agregó.
El crecimiento anual de China se desaceleró a un 9% en el tercer trimestre desde el 11,9% de todo el 2007. Las autoridades han advertido que los datos para noviembre podrían mostrar un enfriamiento mayor.
El Gobierno también teme el impacto de la crisis sobre la estabilidad social, ya que aumentarían los despidos al ceder la producción manufacturera por una menor demanda externa.
Flexibilidad. El Gobierno adoptará políticas macroeconómicas "flexibles y prudentes" para mantener encarrilado el crecimiento económico, incluyendo una política fiscal expansiva y una política monetaria moderadamente flexible, dijo la dirigencia del Partido Comunista.
También recurriría a una serie de medidas, incluyendo recortes impositivos y más inversión del Gobierno central para impulsar la demanda interna, además de trabajar para asegurar que el comercio exterior crezca de una manera "estable", dijo la televisión china citando al comunicado del encuentro.
Soy uno de los pioneros del Retail Hard Discount en Colombia y LATAM . Asesor Estratégico en Entrada a Mercados, Transformación y Crecimiento Escalable, miembro de Discount Retail Consulting y Asociación Colombiana de Retail, igomeze@colombiaretail.com
sábado, noviembre 29, 2008
China prepara más medidas contra la crisis
Exportación de textiles y confecciones cayó 1.8% en octubre por crisis en EEUU, afirma Promperú
* Lima, nov. 28 (ANDINA).- Las exportaciones de textiles y confecciones cayeron 1.8 por ciento en octubre, en comparación con similar mes del año pasado, debido principalmente a la crisis financiera estadounidense y también al retraso en el cambio de divisas en Venezuela, señaló hoy la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (Promperú).
De esta manera, las exportaciones de textiles y confecciones sumaron ventas por 190 millones de dólares.
En octubre el retroceso se centró principalmente en las confecciones, de los Capítulos 61 y 62 del arancel nacional de aduanas, con 7.4 por ciento, debido a la crisis en el mercado estadounidense y el retraso en el cambio de divisas en Venezuela, precisó.
Sostuvo que las exportaciones de confecciones han presentado esta contracción a pesar de que se están realizando importantes esfuerzos para seguir diversificando mercados en Latinoamérica y Europa.
Mencionó que Venezuela ocupó la primera posición en las exportaciones de confecciones en octubre desplazando a Estados Unidos.
Los tres principales productos del sector (polos, camisas y blusas de punto de algodón) presentaron menores demandas en Estados Unidos y los dos primeros en Venezuela.
El descenso mencionado no fue posible compensar pese a la mayor demanda de Colombia, Brasil y Alemania en tales productos, subrayó Promperú.
En el acumulado de las exportaciones peruanas no tradicionales en los primeros diez meses del año, el subsector Textil Confecciones se incrementó 20.8 por ciento y sumando 1,665 millones de dólares.
Entre estos envíos destacaron los polos de algodón con un 9.8 por ciento de crecimiento (403 millones de dólares), camisas de algodón con 6.2 por ciento (222 millones) y blusas de algodón con 33.1 por ciento (150 millones), todos de tejido de punto.
La crisis mundial y los ciclos largos: una mirada distinta
Buenos Aires Económico
Por Mario Rapoport
28-11-2008 / Una herramienta para comprender la actualidad económica.
La actual crisis económica internacional podría formar parte de una secuencia de ciclos largos en la economía, tal como nos lo planteó el economista ruso Nicolai Kondratieff, cuya teoría fue popularizada por su más famoso colega, Joseph Schumpeter. Nos hallaríamos así actualmente en una fase B, descendente, de la coyuntura económica mundial, que comienza con la crisis de 1967-1973 (devaluación del dólar, crisis del petróleo) y que aún no ha terminado como hubiera debido hacerlo (por el contrario, se ha agravado). La ortodoxia económica criticó la existencia misma de estos ciclos o, al menos, la inconsistencia teórica de algunos de sus postulados, pero los historiadores económicos, que tienen la dura tarea de confrontar las teorías con la realidad e incorporar las variables que los muchos ceteris paribus de los modelos económicos dejan al margen, han sido más entusiastas en verificar esos largos movimientos económicos ondulatorios y asociarlos con fenómenos estratégicos o políticos. De esta forma, aún con sus rasgos distintivos, la actual crisis económica y financiera no sería una novedad histórica y formaría parte de un proceso, o de una cierta etapa de ese proceso, muy característico en el desarrollo del capitalismo.
Nicolai Dimitriev Kondratieff nació en Rusia en 1892. De mayo a noviembre de 1917 fue subsecretario de Alimentos del Gobierno Provisional de Kerensky. En 1920 participó en la elaboración del primer Plan Quinquenal, trabajó en la Academia Agrícola y fundó el Instituto de Coyuntura de Moscú, que dirigió hasta 1928. Sus primeros trabajos sobre los ciclos recibieron muchos comentarios desfavorables, en un ambiente donde predominaba la idea de que se estaba viviendo la crisis final del capitalismo y de que este sistema económico no tendría retorno. En 1925, publicó en la revista teórica del instituto “Los ciclos económicos largos”, que aparecerá también en la Review of Economics Statistics en noviembre de 1935 con el título “Las ondas largas en la economía”. En la primavera de 1930 fue arrestado y deportado a Siberia sin juicio, donde fue ejecutado en 1938. Una manifestación más de la brutalidad del poder sobre el pensamiento independiente.
Siguiendo los esquemas de Kondratieff, que estudió los ciclos hasta los años ’30, desde fines del siglo XVIII se podrían identificar cuatro ciclos económicos de aproximadamente cincuenta años, con una fase ascendente (A, de auge) y una descendente (B, depresiva o de disminución del crecimiento) de veinticinco años o algo más cada una (las dos grandes depresiones de 1873-1896 y la de la década de 1930 coinciden con esta fase descendente). En la segunda posguerra se iniciaría una nueva fase A, ascendente, que se cerraría con la crisis de los años ’70. Kondratieff estudió diversos indicadores económicos en términos globales, como precios, salarios, producción, comercio exterior, aunque el comportamiento de cada país no es, sin duda, el mismo. Su conclusión, y quizás sea lo más interesante del análisis, es que las fases A se asocian con procesos de innovación tecnológica y las fases B, donde baja la rentabilidad y se buscan otras oportunidades de inversión, con períodos de incorporación de nuevas tecnologías en las empresas por la mayor competitividad resultante del proceso recesivo. La coyuntura actual se caracteriza justamente por una sensible reducción de las tasas de crecimiento y por la existencia de desarrollos tecnológicos comenzados en la fase anterior (informática, comunicaciones, robótica) y desarrollados masivamente en ésta. Sin embargo, el presente ciclo recesivo tendría que haberse revertido ya, lo que no ha ocurrido: por el contrario, se está profundizando.
Otros economistas e historiadores prefieren, por esa razón, en vez de expresarse en términos de “ciclos largos” hacer referencia a “ciclos sistémicos”, que se vinculan no sólo a innovaciones tecnológicas sino también a cambios geopolíticos y, especialmente, a los ciclos hegemónicos de las grandes potencias. Giovanni Arrighi señala cuatro “ciclos largos” en la historia del capitalismo, asociados cada uno de ellos con una potencia hegemónica, siendo los dos últimos el “británico”, de 1776 a 1930, y el “norteamericano” que comenzaría en los años ’30 y aún no habría finalizado. Pero, además de asociar estos ciclos largos –que también tienen fases ascendentes y descendentes– a las economías hegemónicas en cada período, lo que agrega al análisis una dimensión geopolítica, este enfoque constituye un aporte útil desde el punto de vista económico porque aclara el origen de los procesos históricos de predominio del sector financiero, o de globalización financiera como los llamaríamos actualmente.
De una forma muy simplificada se podría decir que en la fase A la acumulación inicial se vuelca a la expansión productiva, material, signada por una competencia que luego de una serie de complejos procesos termina reduciendo los márgenes de beneficio y llevando esta fase a su fin. En la fase B, por el contrario, el excedente es volcado al mercado financiero ante la falta de rentabilidad del sector real, y sólo sobreviven aquellos inversores o empresas que se adaptan a las nuevas condiciones de predominio financiero o realizan innovaciones tecnológicas que les permitan luego iniciar otra etapa de expansión material. Pero la desvinculación de lo financiero con la faz productiva en búsqueda de mayores rentabilidades, en gran medida especulativas, sería una de las causas principales de la prolongación del presente ciclo largo recesivo. Estas fases no tienen una correspondencia tan estricta en cuanto al número de años como las de Kondratieff y permiten explicar la existencia de períodos de transición. Justamente, a partir de la crisis de fines de los años ’60 y principios de los ’70 se abre una etapa de transición en la que predomina claramente el fenómeno de la globalización financiera. La etapa actual plantea, además, el dilema de la pérdida de la hegemonía norteamericana a favor de un sistema multipolar, proceso que aún no ha terminado. En su libro Adam Smith in Beijing, el mismo Arrighi indaga la realidad de una potencia emergente, China, que puede dar inicio a ese nuevo ciclo hegemónico.
Otro aspecto que caracteriza el estudio de los ciclos es que, en etapas estructuralmente semejantes, aun cuando se diferencien por niveles distintos de tecnología y desarrollo económico, los esquemas ideológicos que prevalecen son también semejantes. Paul Krugman ha señalado el parecido que tiene la década de 1920 –flujo descontrolado de capitales, desregulaciones económicas, globalización financiera– a los que llevaron a la crisis actual y cómo se aproximan las creencias económicas de aquel momento a las prevalecientes en el Consenso de Washington. Hasta equipara la figura de Walter Kemmerer, profesor de Princeton en el período entre guerras y conocido como el “doctor del dinero”, cuyas recomendaciones ortodoxas fueron demolidas por la Gran Depresión, con la de asesores económicos de nuestra época. Es esta perspectiva más amplia, que tiene en cuenta los procesos cíclicos y las variables estratégicas e ideológicas, la que nos puede permitir comprender mejor la actual etapa crítica de la economía mundial.
viernes, noviembre 28, 2008
"Consejos estratégicos para un crisis" Publicado en el ABC
21 de Septiembre de 2008
Hay algo que, en mi opinión, es claro; los directivos de empresas viven en una crisis permanente, «situación dificultosa o complicada» (Diccionario RAE). Y en momentos de «crisis-crisis» todo es aún más dificultoso y complicado. He aquí ideas concretas para enfrentarla:
1.- Un nuevo enfoque: Hay que buscar aspectos que nos hagan más atractivos que los competidores y así posicionarnos en la mente de los clientes. Esto implicará sacrificar otros atributos que también pueden parecer atractivos, pero será un sacrificio rentable. Sea especialista; se valora más al que sabe mucho de una sola cosa que poco de muchas.
2.- Difícil de imitar: la tecnología está al alcance de todos, diferenciarse por calidad o servicio al cliente es cada día más difícil. Hay que recordar que los clientes se interesan más por la novedad, la innovación, que por un «mejor producto». Busque ser original…
3.- Cuidado con el precio: Lo dice Porter «bajar los precios si la competencia también puede hacerlo es de locos». En épocas de crisis competir por precios es aún más arriesgado que cuando la situación está más o menos tranquila.
4.- Cuidado con las promociones: Pueden ser un espejismo. Si decide renovar el stock o inyectar cash hay que tener muy claro el «día después».
5.- Valor y seguridad: En tiempos de depresión los clientes buscan, más que nunca, obtener valor por su dinero. Es una ocasión muy interesante para las empresas de alta gama, si encuentran formas inteligentes para que los clientes puedan pagar.
6.- ¿Nuevos productos?: ¡Depende! Hay empresas que cuando aparece una crisis-crisis lo primero que hacen es suspender sus planes de nuevos productos. Puede que si, puede que no. La crisis puede ser una oportunidad.
7.- Apoyar a los ganadores: Hay que hacerlo siempre, pero en crisis-crisis más aún. Cuando los tiempos son duros algunas líneas de negocio sufren más que otras. Si ocurre hay que dedicar recursos a los de mayor potencial y quitárselos a los que no lo tengan.
8.- Aprovechar las ocasiones: En tiempo de incertidumbre los competidores tendrán los mismos, incluso más, problemas que nosotros. Conviene aprovechar el desconcierto general. Puede ser el momento para atacar a la competencia en nuevos segmentos.
9.- Usar el cash: Si es afortunado y la crisis llega en una situación financiera saneada es una oportunidad excelente para machacar a los competidores que sufran los malos tiempos. Mientras ellos recorten (grave error) las acciones de aproximación al cliente, una empresa inteligente y con dinero puede aprovechar para hacer más cosas con menores costes (no olvidar que la crisis también afecta a los proveedores…).
10.- Cuidado con cambiar: No hay que dejar que la crisis decida por nosotros. Si nos encuentra en medio de una nueva iniciativa hay que pensárselo bien antes de suspenderla. A veces puede ser costoso rendirse.
11.- No cortar lo importante: Muchos reducen costes en lo más importante, todo lo que tiene que ver con las relaciones con clientes. Es como si en época de epidemia dejáramos de comer. Son los clientes los que pagan las facturas; por eso es a ellos a los que más hay que cuidar. Cuando todos «tenemos hambre» y «la comida es más escasa» es cuando más hay que esforzarse en conseguirla.
Raúl peralba
Presidente de Positioning System Conferenciante de Thinking Heads
En 0,57% caen ventas minoristas de grandes almacenes (Colombia)
En el tercer trimestre de 2008, las ventas reales minoristas de los grandes almacenes cayeron 0,57% frente al mismo trimestre de un año atrás, reveló el Dane al explicar que en este periodo cerca de $4.5 billones de las ventas se presentaron en los centros no especializados.
Dice el informe que en el tercer trimestre de 2008, las ventas reales de alimentos y bebidas no alcohólicas también cayeron con una disminución de 3,6% frente al año pasado.
El empleo asociado al comercio de los grandes almacenes e hipermercados minoristas aumentó 0,36% en el tercer trimestre de este año. Revela el estudio del Dane que en este periodo, el 60,6% del personal que ocuparon los grandes almacenes e hipermercados era permanente y el 39,5% temporal.
Seis de los 14 grupos de mercancías registraron contribuciones positivas a la variación anual de las ventas (-0,57%). Las principales variaciones fueron equipo de informática, hogar (18,9%); libros y papelería (8,1%); calzado y artículos de cuero (6,3%). Por su parte, los grupos que registraron las mayores variaciones negativas fueron artículos de uso doméstico (8,3%); licores y tabaco (6,8%); y artículos de ferretería (4,5%).
En los últimos tres trimestres, las ventas reales se incrementaron en 1,6% respecto al mismo periodo anterior; 11 grupos de mercancías presentaron variaciones positivas destacándose equipo de informática, hogar (17,4%); otras mercancías (10,1%); y calzado y artículos de cuero (8,9%). Aquellos grupos que presentaron variaciones negativas fueron artículos de uso doméstico (3,8%); licores y tabaco (3,5%); y alimentos y bebidas no alcohólicas (1,0%), dice el informe del Dane.
Revela el informe oficial que en el tercer trimestre de 2008, se registró una disminución en las ventas reales del comercio no especializado, con surtido compuesto principalmente por alimentos (3,4%), mientras que en el no especializado, con surtido compuesto principalmente por productos diferentes de alimentos, la variación fue de 13,8%.
En el comercio especializado, se destaca el crecimiento en ventas reales de libros y papelería (23,1%) y de productos farmacéuticos (9,8%).
Las variaciones negativas la presentaron electrodomésticos y muebles para el hogar (4,9%); y textiles, prendas de vestir y calzado (1,3%).
Inventarios
En el tercer trimestre de 2008, los inventarios finales de los grandes almacenes e hipermercados minoristas ascendieron a $2,8 billones, que representó un crecimiento de las existencias de 14,2%.
Las mayores variaciones en acumulación de inventarios reales en el comercio especializado se presentaron en las empresas que comercializan partes, piezas y accesorios (18,9%) y libros y papelerías (16,4%); mientras que electrodomésticos y muebles para hogar presentó la mayor variación negativa de 14,0%.
En el comercio no especializado, la variación de existencias fue de 19,5% para las empresas con surtido compuesto principalmente por productos diferentes de alimentos, y de 15,1% para las empresas con surtido compuesto principalmente por alimentos.
Andinos: ¿geometría variable o bilateralismo?
Publicado el 28-11-08
No data de ayer el principio de la 'geometría variable', conforme al cual algunos miembros de un grupo de países 'se adelantan' a los demás y asumen de una vez compromisos que éstos también podrán contraer en el futuro.
Así se suscribieron, entre 10 Estados miembros de la entonces Unión Europea, la Convención Schengen de 1990 (sin Irlanda y Reino Unido) y las metas de implementación de la Unión Económica y Monetaria, en desarrollo del Tratado de Maastricht de 1992 (sin Dinamarca y Reino Unido).
Este tipo de solución 'transaccional' se dio históricamente a falta de consenso en la Unión Europea, pero queda cerrado a futuro.
Bajo los Criterios de Copenhague (1993) y el Tratado de Amsterdam (1997), respectivamente, todo Estado que de allí en adelante acceda a la Unión Europea también ha de integrar el Espacio Schengen y la Zona Euro. La 'excepción sueca' (evitar cumplir los criterios de convergencia de Maastricht para no ingresar a la 'Eurozona') no se hará extensiva a ningún otro país.
Ante la suspensión de las negociaciones de Doha, sujetas a un difícil consenso entre todos los Países Miembros de la OMC, dos gremios intersectoriales de Estados Unidos (American Farm Bureau Federation-Afbf, en el ámbito agrícola, y National Association of Manufacturers-NAM, en el industrial) sugieren una estrategia de geometría variable. Las nuevas reglas y disciplinas se negociarían plurilateralmente entre quienes comulguen con ellas, como Estados Unidos y Unión Europea, sin tener que consensuarse desde un comienzo con países como Brasil, China e India. NAM propone una zona de libre comercio 'transatlántica' como aliciente para un futuro acuerdo multilateral, en vista de la mayoritaria participación conjunta de ambos actores (60 por ciento) en el Producto Interno Bruto global.
Ni la concreción de esta zona, de darse, ni las excepciones previstas en los Tratados de Maastricht y Amsterdam vulneran el principio de 'preferencia comunitaria' al cual los europeos se ciñen escrupulosamente: ninguna ventaja puede ser dada a país tercero, o recibida de éste, por cualquier Estado miembro sin que también lo sea por todos los demás.
Muy distinta es la tradición de la Comunidad Andina de Naciones. El Artículo 86 (antes: 68) del Acuerdo de Cartagena insta a "no alterar unilateralmente los gravámenes del Arancel Externo Común", pero admite la posibilidad de "adquirir compromisos de carácter arancelario con países ajenos a la Subregión", previa consulta a la Comisión de la Comunidad Andina y con sujeción a los términos que ésta fije. Tras el Acta de Barahona (1991), que revivió la integración andina, la Comisión se valió de esta excepción en 1992 para, mediante Decisión 319, fijar un "Acuerdo Marco entre el Grupo Andino y México" y autorizar "a los Países Miembros... a... que celebren... acuerdos de liberación comercial" con dicho país, individualmente o por "grupos de países". Esta excepción general 'con nombre propio' abrió paso al Acuerdo del Grupo de los Tres entre Colombia, México y Venezuela y al correspondiente TLC-G3 (hoy: TLC-G2, tras el retiro de esta última).
También sirvió para convalidar: los Acuerdos de Complementación Económica-ACE bilaterales de los andinos con Chile (1993: Venezuela, Bolivia y Colombia; 1994: Ecuador; 1998: Perú); el ACE de Colombia con Panamá (1993); los de Ecuador con Paraguay y Uruguay (1994); el Acuerdo de Asociación de Bolivia con Mercosur (1996); los Acuerdos de Libre Comercio-ALC de Perú (julio/2004, 2005) y Colombia, Ecuador y Venezuela (oct/2004) con los Países Miembros de Mercosur; los ALC de Perú (2006) y Colombia (2007) con Chile; el de Colombia con El Salvador, Guatemala y Honduras (2007); y las negociaciones de Colombia, Ecuador y Perú con Estados Unidos, mediante Decisión 598 del 2004. Esta también amparó las negociaciones de Colombia y Perú con Canadá y Efta (2007-08).
El arraigado apoyo de la Unión Europea a la integración regional y la esperanza de que un Acuerdo de Asociación Comunidad Andina de Naciones-Unión Europea dinamizara el proceso andino llevaron a una negociación 'bloque a bloque'.
Sin embargo, ésta se estancó en la III Ronda (Quito, abril/08) tras la negativa de Bolivia y Ecuador a negociar el 'pilar económico' del futuro Acuerdo, sobre bienes, servicios, inversión, propiedad intelectual y contratación pública. El 1/7/08, la Comisión Europea suspendió la negociación y, en septiembre, Colombia y Perú pidieron abandonar el formato 'bloque a bloque'.
Tras un último intento del presidente Correa por salvarlo en la Cumbre Presidencial Andina de Guayaquil (oct/08), la comisaria Ferrero-Waldner respondió favorablemente la petición colombo-peruana el 12/11/08. Ese día, Ecuador anunció su intención de negociar un acuerdo bilateral de 'comercio y cooperación' con la Unión Europea, 'debido a que un acuerdo con los países europeos es básico para su economía'.
En un juicio de responsabilidades, 'nadie se salva', empezando con la Comunidad Andina de Naciones como un todo. Tantas excepciones al principio de preferencia comunitaria originan perforaciones conmensuradas al Arancel Externo Común-AEC y a la Zona de Libre Comercio andina. Cuesta trabajo entender los acuerdos bilaterales andinos con Chile, cuando una negociación de 'cinco contra uno' les habría traído muchas más ventajas, incluida la posibilidad de 'acumular origen' entre sí con miras a sendas exportaciones preferenciales al mercado chileno. Son tanto más lamentables los acuerdos bilaterales de los andinos con sus homólogos del Mercosur cuanto parten de un relacionamiento birregional: el Acuerdo Marco Comunidad Andina de Naciones-Mercosur (2002).
La actitud boliviana denota singular miopía. A juicio de altos funcionarios europeos, según le consta al autor, sería 'dramático' que fracasara el primer gobierno indigenista de Suramérica. Antes de suspenderse la negociación y estallar la crisis financiera, la Unión Europea estaba dispuesta a otorgarle un verdadero 'Plan Marshall' a Bolivia paralelamente al Acuerdo birregional propuesto.
Sin embargo, Bolivia prefirió escuchar a las 'sirenas' venezolanas, cuya capacidad de apoyo económico hoy está en duda.
El 'bilateralismo' de Perú es bien conocido y de alguna manera congruente con su aparato económico poco diversificado y globalmente competitivo. Ello explica que dicho país siempre 'se adelante' a concluir directamente con terceros negociaciones iniciadas con sus socios, como ocurrió con Mercosur (2004: 3 meses antes de Colombia, Ecuador y Venezuela), Estados Unidos (2006: 7 meses antes de Colombia) y Canadá (20/5/08 o sea ¡una semana antes de Colombia!), y abogue por compromisos bilaterales, que no plurilaterales, v.g. de Perú con Estados Unidos, de éstos con Perú, de Colombia con Estados Unidos y de éstos con Colombia.
No se entiende, en cambio, que Colombia haga lo propio. Para el canciller Bermúdez, "la idea... es una negociación bilateral, de Colombia con la Unión Europea y de Perú con la Unión Europea, por fuera del marco de la Comunidad Andina de Naciones" (El Tiempo, 13/11/08). Allí no reside el interés de Colombia. Con su economía diversificada pero a menudo falta de competitividad global, le conviene apalancar su aparato productivo con ventajas plurilaterales o regionales que cubran una amplia gama de países y le permitan acceder en condiciones favorables a todos por igual, trátese de bienes, servicios, tecnología, proyectos de inversión o contratación pública.
Es tan esencial para Colombia el mercado andino como, a término, un Acuerdo Comunidad Andina de Naciones-Unión Europea plurilateral -con participación plena, como mínimo, de Ecuador y Perú- y ojalá acuerdos 'plurilateralizados' Comunidad Andina de Naciones-Mercosur, Comunidad Andina de Naciones-Chile y de Colombia y Perú juntos con Estados Unidos, Canadá y Efta.
La negociación que se perfila entre la Unión Europea y algunos andinos es un menor mal y un medio para tal fin, no un fin en sí. La geometría variable puede beneficiarnos. No así el bilateralismo.
tomasuribemosquera@gmail.com
Tomás Uribe Mosquera / Consultor internacional
Chopard abre segunda tienda en Colombia

La marca de relojería y accesorios de lujo invirtió US$100.000 en la apertura de un segundo establecimiento en el país, en el Norte de Bogotá. A mediados del 2009 abrirá mercado en Barranquilla.
Karl Friedrich Scheufele, máximo representante de la marca de relojería y accesorios de lujo Chopard de Suiza estuvo en Colombia para inaugurar el segundo punto de venta de la marca en el país.
De la mano de Ricardo Kling, gerente de la Joyería Bauer abrió a finales del año pasado una primera tienda a través de la cual registra ventas este año por $1.000 millones y estima un crecimiento de 15% frente al 2007 cuando no tenía exhibición en puntos propios del producto.
Scheufele dice que Colombia es el tercer mercado de América Latina más importante para la venta de la marca, después de México y Argentina, razón por la cual los suizos han decidido hacer su apuesta en el país e invertir US$100.000, sin incluir inventario, en la apertura de un segundo local en el Centro Comercial Andino de Bogotá.
La expectativa de Chopard es abrir en el 2009 un primer establecimiento en Barranquilla y ya tiene todo listo para incursionar en Medellín una vez se inaugure el Centro Comercial Santafé, que está previsto para comienzos del 2010.
Con la apertura de nuevas tiendas y la recuperación del dólar Chopard espera crecer en el 2009 otro 15% e incrementar la participación de la marca tanto en la venta de relojería como de accesorios. Actualmente, el 70% de las ventas de Chopard en Colombia corresponden a relojes y el 30% a accesorios tales como corbatas, gafas, pañoletas y estilógrafos entre otros.
Tanto Scheufele como Kling coinciden en afirmar que la venta de artículos de lujo se mantiene con un ritmo creciente en Colombia. “No hemos sentido la desaceleración en el 2008 y pensamos que en la medida que se mantenga la oferta y la inversión los compradores de este tipo de marcas seguirán buscándolas en el mercado”, dice Kling.
Aunque no se tienen estadísticas exactas de cuánto mueve el negocio de la relojería fina en Colombia, los empresarios calculan se venden 40.000 piezas importadas al año.
En el caso de las marcas suizas más costosas, cuyo valor está entre los US$5.000 y los US$50.000 se registra un incremento anual de cerca de 20%. Mientras en el año 2000 se vendían menos de 100 piezas, actualmente este mercado llega a 300 piezas en promedio.
La expectativa de los comerciantes de artículos de lujo es que en Colombia tendrán una mejor oportunidad que en otros países del mundo, pues si bien los consumidores son más cautelosos a la hora de gastar ven en la joyería y en las marcas de lujo una buena inversión.
CUANDO EL ARTÍCULO PUBLICADO PROCEDE DE UN MEDIO LE INCLUYO EL LOGO DEL MEDIO O EL RESPECTIVO "TOMADO DE:" CUANDO ES DE MI PROPIA AUTORIA LO DESTACO SUFICIENTEMENTE
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