miércoles, julio 31, 2019

Que Rappi siga creciendo

Fuente: Portafolio.co

Que Rappi siga creciendo

Está en riesgo la salud de un gran emprendimiento que ha sorprendido al mundo y que aún goza de reputación, sobre todo
entre los inversionistas.




De acuerdo con el MinTrabajo, el modelo que existe actualmente violenta los derechos de los trabajadores más pobres.
POR:
PORTAFOLIO
JULIO 30 DE 2019 - 10:00 P.M.


Hoy más que nunca, las empresas están bajo el escrutinio permanente de una sociedad cambiante, cuya desconfianza en las organizaciones, las instituciones, sus líderes y los organismos de control es cada vez mayor.

(Lea: ¿Cómo hace Rappi para crecer al 25% mensual?)

Y la importancia de esto, es que las personas están tomando sus decisiones de compra y recomendación de productos y servicios, de inversión y de lealtad, así como de en el lugar a donde van a laborar, sobre la percepción que tienen acerca de las empresas y sus marcas, formadas a partir de las experiencias que les han generado, de la opinión de terceros y de los contenidos que encuentran en los medios tradicionales y digitales.

(Lea: 'Rappitenderos no son empleados de Rappi, son usuarios')

Más allá de la calidad y del nivel de servicio, que son esenciales, los consumidores y la sociedad, en general, se están fijando en la forma de actuar de las empresas como empleadores, el cuidado que tienen con el medio ambiente, su administración, la ética, los resultados y si es un buen lugar para trabajar, entre otros aspectos.

(Lea: ¿Están realmente excluidos los Rappitenderos de los derechos laborales como lo afirma el Ministerio de Trabajo?)

Quienes lo ignoren y no lo tengan presente dentro de su cultura y estrategia corporativa se verán exigidos y los efectos de una percepción negativa (reputación) se reflejarán en los resultados financieros y el valor comercial de la compañía. No de forma inmediata, pero el tiempo lo irá confirmando.

Este es un riesgo que hoy corre Rappi, un emprendimiento que surgió con increíble éxito y que tiene a la empresa en el radar tanto de inversionistas, personas en busca de oportunidades de empleo, medios de comunicación, analistas y la opinión pública, quienes desde un comienzo le dieron su apoyo.

La compañía se está viendo afectada por una cobertura negativa a través de redes sociales y en medios de comunicación por cuenta de diversos hechos, entre ellos, el comportamiento inadecuado en las calles de algunos “rappitenderos”, la calidad del servicio a sus clientes y las políticas laborales de la empresa.

Asimismo, hay comentarios por fallas en la entrega de los pedidos, las demoras en las devoluciones de dinero, y la SIC informó que la compañía fue sancionada por un supuesto incumplimiento en las leyes de protección de datos. Los temas que la están afectando son varios y de diferente naturaleza.

El diario Portafolio, en un reciente artículo titulado “Los líos de Rappi que crecen tan rápido como sus pedidos”, pone de presente el sensible tema laboral por el cual el Ministerio de Trabajo de Colombia la tiene “bajo la lupa” y menciona cómo en Chile se habla de “explotación encubierta”. A esto se ha sumado el reclamo de “rappitenderos” quienes piden mejores condiciones para trabajar, a lo cual la compañía responde apoyándose en el Código Laboral.

Pero el público no se fija en el tipo de contrato que tienen las empresas con quienes trabajan en ella. Las personas asumen que quienes llevan la marca están vinculadas de una u otra forma, que la representan y que la compañía es responsable por el impacto que genera su actividad empresarial.

Es tiempo de corregir el rumbo
Andrea Bonime-Blanc, CEO de GEC Risk Advisory, asegura que hoy “no se trata de ser buenos o malos, pero comportarse ‘mal’ en la nueva era de la hipetransparencia puede resultar peligroso para el bienestar de la organización.

El daño puede ser instantáneo y en algunos casos irreversible. Ya no se trata únicamente de fabricar productos, ofrecer servicios o crear valor sino de hacer todas esas cosas, bajo la mirada atenta de todos aquellos acostumbrados a vivir en un mundo hipertransparente”.

Rappi goza aún de una percepción positiva, acompañada de una gran expectativa, sobre todo de los inversionistas y aliados con quienes está desarrollando nuevos proyectos, y está a tiempo de corregir el rumbo reputacional escuchando la voz de las audiencias, poniendo en perspectiva su mapa de riesgos y desarrollando un plan de acción que le permita, con hechos, mejorar los temas que son objeto de cuestionamientos para detener el crecimiento de opiniones negativas.

Y también para quitarle argumentos a personas que, de oficio, atacan el emprendimiento, la empresa privada y la generación de empleo buscando obtener dividendos políticos y generar desconfianza, aunque nunca han creado un solo puesto de trabajo.

Vivimos una época en que el poder está en manos de los grupos de interés y las compañías necesitan construir confianza como un elemento clave en su relación con la sociedad. Para Ángel Alloza, especialista español en Reputación Corporativa, esto debe hacerse “a partir de adquirir compromisos sobre los temas que son relevantes para los ciudadanos (como respuesta a lo que esperan de la organización los grupos de interés) y después cumplirlos”.

Si no lo hace, Rappi se verá exigida e irá perdiendo poco a poco su percepción positiva, porque como lo advierte Deloitte, “es más probable que las compañías e industrias con problemas de reputación incurran en la ira de los legisladores, los reguladores y el público”.

Lo que está en riesgo es la salud de un gran emprendimiento que ha sorprendido al mundo y queremos que Rappi siga creciendo.


Luis Fernando Cortés
Director Ejecutivo de Loyalty

El negocio del apocalipsis.

martes, julio 30, 2019

Starbucks completó 33 tiendas en su quinto aniversario de operación en Colombia

Fuente: La Republica.co

Starbucks completó 33 tiendas en su quinto aniversario de operación en Colombia

martes, 30 de julio de 2019

GUARDAR

Actualmente cuenta con presencia en las tres principales ciudades del país y espera expandirse

Laura Neira Marciales - lneira@larepublica.com.co

Este año Starbucks celebra cinco años desde su llegada a Colombia, tiempo en el que ha conseguido tener presencia en las tres principales ciudades del país como son Bogotá, Medellín y Cali, con 33 tiendas.

Además, Ricardo Rico, vicepresidente y gerente general de Starbucks América Latina y el Caribe, resaltó que la compañía compra casi 450 millones de libras de café al año, que “obtiene de más de 10 regiones del país y ha logrado trabajar de la mano de más de 90.000 productores de café locales, impactando directamente en sus familias”.

Rico también resaltó que la marca tiene un plan de expansión en el país, “pero tenemos problemas en encontrar el lugar adecuado para nuestra tienda, por lo que no queremos apurarnos, sino ir con calma para hacerlo bien”.

Sin embargo, aseguró que aunque no tienen nada concreto, hay diversas zonas en la Costa Caribe y en el interior del país que les interesa para llevar sus productos.

Crónica de Alejandra Uribe: ¿Cómo es trabajar un día de rappitendero en Bogotá?

Fuente: La Republica.co 

COMERCIO
Crónica de Alejandra Uribe: ¿Cómo es trabajar un día de rappitendero en Bogotá?

martes, 30 de julio de 2019

GUARDAR

Se calcula que en el país existen 20.000 rappitenderos aproximadamente y trabajan 12 horas diarias para un salario diario de $40.800


María Alejandra Ruiz Rico - mruiz@larepublica.com.co

Ser Rappitendero no es nada fácil. Si empezamos teniendo en cuenta el curso de una hora que hay que tomar por internet o de manera presencial en el que enseñan uno a uno los pasos para lograr el éxito en los domicilios. El mío fue rápido, 10 minutos sentada en el computador y listo, puntuación de 100 sobre 100.

Además, hay que esperar casi dos horas para lograr hacer cualquier activación de la plataforma, solucionar un problema con la afiliación, incluso si quiere ser todo un Rappitendero elegante y comprar su dotación para prestar el mejor servicio, sin dejar de lado que se debe tener un mínimo de datos móviles para hacer la inscripción, hacer la afiliación y descargar lo que será la principal herramienta de trabajo.

Llegué al barrio Polo, al nororiente de la ciudad, donde me encontré con una casa enorme, de esas que ya no suelen existir en Bogotá. Estaba repleta de gente que comía empanada mientras esperaban el llamado para que la oportunidad de trabajo empezara a ser realidad.

Me acerqué a una chica, -por eso que entre mujeres nos entendemos mejor-, y le dije: “¡Hola!, ¿Qué tal es la cosa? es mi primer día”. Ella con una sonrisa me saludó y me dijo: “pues bien, es mi segundo día, lo difícil son las direcciones, pero dale, entra ahí, te dan el turno y compras la maleta”. Agradecí y caminé en medio de la multitud hasta encontrarme con el celador.

“¿Qué viene hacer?”, me preguntó, a lo que respondí: “a inscribirme, activarme para trabajar”, inmediatamente me dijo: “Tome su turno y espere hasta las 10 (dos horas), si se mueve pierde el turno”, frase tras la cual le di las gracias.

Luego de ese primer encuentro con aquel que sabe y entrega todas las indicaciones, era momento de romper el hielo con los nuevos compañeros que nos encontrábamos en esa casa oscura, una casa con olor extraño por el trapero con el que la señora del aseo trataba de ponerle una mejor cara al lugar, donde las paredes ya no son blancas sino grises del mugre y donde el naranja de Rappi resalta a plena vista

“¡Hola!”, dije de nuevo con mi cara siempre sonriente, “soy nueva, ¿qué tal es la cosa?”. Un muchacho con acento venezolano vestido de negro de pies a cabeza me respondió: “¡Jum! dicen que bien. Mi hermano lleva 6 meses y le ha ido bien, por lo menos hay para comer”.

En medio de la ignorancia y el desespero de ver que el ‘digiturno’ que está en un televisor desgastado no se movía, seguí haciendo preguntas a otros hombres, también con acento extranjero, sobre lo que sería mi trabajo.

- Bueno y ¿cómo hago mi primer domicilio si no tengo dinero ni nada?
- Tranquila, como estás en primer nivel, solo escribes en tarjeta de crédito, te dan un código y es tu boleto de pago.
- ¿Niveles?, pregunté con cara de terror.
- Sí, claro, son 6 niveles. Entre más alto, más ganas, mejores servicios de salen y puedes ganar más dinero y en efectivo.

Por fin hicieron el llamado, descargué la aplicación con la que se me permitiría conocer el mundo del Rappitendero que anda a pie, en bicicleta, en bicicleta con motor, o quizás en moto.

Llené cada uno de los pasos, me tomé una ‘selfie’ y listo, ya era una Rappitendera caminante que estaría por la ciudad con la famosa maleta naranja, que para adquirirla, tuve que hacer una fila de 20 minutos y sacar de mi bolsillo 24 mil pesos, y eso que era una pequeña.

La otra, más grande, vale 80 mil. Esto sí, se paga de contado, aunque si quizás uno no tiene dinero, se la puede llevar a cuotas, las cuales se van descontando dependiendo de los domicilios que cada Rappitendero haga.

A un cálculo al ojo, pude determinar que más de la mitad de los que estaban allí eran hombres y solo unas pocas mujeres alistábamos las piernas para recorrer las calles, entregar domicilios y recibir propinas que aumentarían las ganancias, las cuales sólo dependen de nosotros (los Rappitenderos) y que llegan a los bolsillos cada martes el día que consignan.

Estaba lista con la maleta de primípara, la aplicación activa en un teléfono Android, pues es la única alternativa para descargarla, y con mi número de registro, el 200.883, que representa a las personas que están registradas, aunque solo 25 mil están activas recorriendo las calles de la ciudad.

Era el momento de salir a trabajar, no sin antes encontrarme con los vendedores de planes móviles que casualmente también son extranjeros.

- ¿Lista para trabajar?, Me dijo un muchacho con chaqueta naranja y azul.
- Sí, estoy lista, pero quiero un plan de datos.
- Claro que sí. Están los especiales para Rappi, el que más usan es el de 39.900 pesos y te dan 2G, con eso trabajas fácil.

Agradezco al señor, y le digo que en otra oportunidad será, aunque la idea suena tentadora, porque solo con mi cédula, con el pasaporte o con el documento que sea, activan el plan.
Al otro día salgo a trabajar desde las 7 de la mañana, con mi maleta y mis piernas (mi primera herramienta de trabajo), lista para entregar los pedidos tal y como me lo habían enseñado en el curso.
Me pongo activa y la ansiedad se apodera de mí, es la primera vez que entregaré un pedido. Suena el celular y mi primer reto lleva huevos, arepas con queso doblecrema y margarina para cocinar, lo que seguramente sería un desayuno delicioso. Corro al almacén que me dicen y allí me encuentro con mi shopper.

¿Un shopper? Sí, la persona que ayuda a los Rappidtenderos para tener listos los productos seleccionados por el cliente. Todo esto para lograr que llegue el pedido más rápido y en la calidad adecuada. Como no sabía eso, entré como loca a recoger mis productos, aunque apareció mi ángel guardián. Me dio la factura y pasó mi cédula.

Corrí hacia la subida a La Calera, donde entregaba mi primer domicilio, y que dejaba en mis bolsillos 3.720 pesos. Llegué con una sonrisa, la de siempre, pero los celadores no me dejaron subir, me dijeron que dejara el pedido y me fuera. Al final tuve una propina que no llegó en efectivo a mis manos, aunque me quedó la satisfacción de haber entregado mi primer domicilio, pese a la carrera y el dolor de piernas.

El segundo pedido tenía una propina de 1.500 pesos, los cuales no tenía en mi bolsillo y me hicieron feliz. Este reto también parecía un desayuno: una torta, un palito de queso y un café. Por error salí corriendo en medio de mi afán por llevar el domicilio y la aplicación me recordó que tenía que llevar los utensilios para comer, me devolví y un compañero de mi nuevo trabajo me dijo: “Mija, envuélvalos bien, porque no te aceptan los cubiertos así por higiene”.

Miro como lo hace él y tomo todo, lo envuelvo en una servilleta y de nuevo salgo corriendo. Logré en casi 20 minutos hacer mi segunda entrega con la que ya acumulaba 7.934 pesos en mi bolsillo. Nada comparado con los 129.984 pesos que se hizo un nuevo amigo trabajando el lunes de 7:30 de la mañana a 8 de la noche.

Al día siguiente, en mi segunda jornada, recibí de pedido un domicilio de un mercado completo: soda, limones, maní, queso y canela. Con este ya eran 2 mil pesos en mi bolsillo a las 6:30 de la mañana, aunque este día no fue tan fructífero, pues solo hice dos domicilios que me dejaron apenas 5 mil pesos en los bolsillos y la sensación que los vigilantes y los domiciliarios no se la llevan muy bien.

El final de mi breve trabajo como Rappidtendera me dejó no solo 14 mil pesos de ganancia, sino las piernas desgastadas, la espalda ultrajada, y eso sí, unos buenos amigos extranjeros que día a día trabajan con Rappi.

Por Alejandra Uribe

lunes, julio 29, 2019

El ‘fenómeno Lidl’: por qué este supermercado ‘low cost’ crece tanto en España

Fuente: El País

El ‘fenómeno Lidl’: por qué este supermercado ‘low cost’ crece tanto en España

La cadena se beneficia de la crisis de Dia y Eroski y lidera la implantación de las marcas alemanas en el mercado nacional, muy por delante de Aldi

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FERNANDO BARCIELA
27 JUL 2019 - 15:21 CEST

Clientes en uno de los establecimientos de Lidl en España. En vídeo, ¿por qué tiene éxito Lidl? LIDL | EPV

Durante años, la gran historia de éxito de la distribución alimentaria española ha sido la escalada de Mercadona hacia el liderazgo del sector. Sin que la cadena valenciana haya aflojado su velocidad de crecimiento, estos últimos años los analistas del retail empiezan a fijarse en otro fenómeno emergente; el paseíllo triunfal de las dos empresas del llamado discount o descuento alemán, Lidl y Aldi. Y es que, entre las más grandes, Mercadona, Lidl y Aldi son las únicas que crecen. Según Kantar Worldpanel, los otros operadores principales del sector (Dia, Eroski, Carrefour y Auchan) se han estancado o han cedido cuota de mercado en los últimos cuatro años.

Entre 2015 y 2018 Lidl elevó su participación en la tarta de la distribución del 3,6% del total al 4,9%, mientras sus ventas se disparaban un 31,5%, de 3.048 a 4.009 millones. La facturación de Aldi habría crecido también con fuerza: un 23% solo en dos años, hasta alcanzar 1.000 millones en ingresos. ¿De dónde viene el crecimiento de las dos marcas alemanas? Básicamente que han sabido pescar en las crisis de dos de sus grandes rivales: Dia y Eroski.

Eso sí, aunque ambas cadenas han exhibido músculo en el mercado español en los últimos años, el despegue de Lidl es mucho más fuerte que el de su compatriota. Pese a que se instalaron en nuestro país solo con ocho años de diferencia, Lidl en 1994 y Aldi en 2002, la primera ya es cuatro veces más grande que la segunda en ventas pese a tener solo el doble de tiendas, 580 frente a 300. Y no solo eso. Mientras Lidl factura siete millones por tienda, Aldi está sobre los tres millones, con supermercados de tamaño similar, es decir, de 1.200 a 1.400 metros cuadrados. Este diferencial explica que las dos cadenas tengan resultados antagónicos en rentabilidad. Mientras Aldi sigue en números rojos, Lidl es líder en rentabilidad; alcanzó los 150 millones de beneficio en 2017, cinco veces más que en 2013. Solo Mercadona ganó más ese año, 322 millones, pero con una facturación seis veces mayor.

CONTROL DE PRECIOS


La creciente sofisticación de Lidl no ha provocado de momento aumento de costes. Ni de precios. “La tienda tiene un modelo de eficiencia y sencillez absolutamente igual que en 1994, lo que nos permite ofrecer siempre el precio más bajo”, dice un portavoz de la empresa. Desde luego, “más bajos que los de Mercadona”, asegura Raimon Mirosa, profesor de Marketing y Retail de ESADE. Un resultado que logran al hacer compras agregadas para los 30 países de Europa en los que están presentes y concentrar el 90% de sus referencias en marcas blancas (frente al 58% de Mercadona). También el limitado número de referencias contribuye a reducir costes. Un súper de Mercadona puede tener 5.000 o 10.000 referencias, frente a las 2.200 de Lidl.

Los expertos en el sector de la distribución no creen que la distinta evolución de Lidl y Aldi se pueda atribuir a que juegan con capacidades desiguales. Se trata de dos gigantes con presencia global y más de 10.000 tiendas cada una en casi todo el mundo. Lidl factura en total 81.000 millones y Aldi 53.000 millones. Y en algunos países Aldi ha logrado más cuota de mercado que Lidl. En el Reino Unido la primera tiene el 8% y su rival el 5,7%. La divergencia entre ambas se explicaría mejor, según los analistas, por las particulares circunstancias de cada una en el mercado español. Lidl se ha adelantado a Aldi en la transición del hard discount más austero hacia su actual estrategia, enfocada en la experiencia de compra de sus clientes. “En Lidl vieron que el modelo hard no iba a tener recorrido en España. Lo intentó Tengelmann, también alemana, que llegó a tener 250 tiendas y no funcionó: al final se retiró y vendió su red a Carrefour, que se las traspasó a Dia”, explica Alfonso Sebastián, vicepresidente de la Asociación Española del Retail (AER).

Una de las principales decisiones estratégicas de Lidl fue aumentar, paulatinamente, su número de referencias para evitar que el cliente tuviera que ir a otro sitio a completar su compra: los 700 productos iniciales se triplicaron hasta los 2.200. Esto ha obligado a ampliar el tamaño de las tiendas, circunstancia que aprovechó para modernizarlas. “Desde 2010 invertimos 2.000 millones de euros en renovar las tiendas y sustituir buena parte de las antiguas, que tenían 700 metros cuadrados, por locales nuevos, con 1.200 metros”, dice Carlos González-Vilardell, director de comunicación de Lidl. La cadena, que empezó en ubicaciones periféricas, se ha venido acercando al centro de las ciudades.

La empresa ha refinado, además, su oferta. Fue la primera en introducir el bazar en los supermercados, una sección que Mercadona, por ejemplo, con tiendas tres o cuatro veces más grandes, no tiene. González-Vilardell explica que el bazar ha sido muy exitoso y “se ha convertido en un elemento diferencial de nuestro modelo. La gente espera a los nuevos productos”. La empresa trae cada semana, de cualquier país de Europa, 30 o 40 referencias a precios muy competitivos que una vez que se acaban no se reponen y que responden a una temática concreta: cocina, jardín, decoración… Lidl ha logrado, además, suscitar verdaderos adeptos a algunos de sus productos, como la crema antiarrugas o su robot de cocina. También fue el primer supermercado en ofrecer ropa, a buen precio (menos de 20 o 10 euros), una sección que suma ya el 10% de la facturación.
Rotación

Lo de variar el surtido no es exclusivo del bazar. Fideliza y genera expectativa. La empresa aprovecha su presencia en toda Europa para agregar todo tipo de productos a los lineales, lo que hace, dice González-Vilardell, “que comprar en Lidl sea más divertido”. Estar en toda Europa le permite a Lidl el acceso a productos que triunfan en otros mercados y que luego a veces se quedan de forma permanente. Es el caso de Skyr, un yogur nórdico, o de una serie de productos veganos procedentes de Centroeuropa. Lidl fue también pionera en crear un área de frescos, que va por las 700 referencias y copa el 30% de sus ventas.

¿Por qué Aldi, muy similar a Lidl, no ha logrado el mismo grado de aceptación? En el sector explican que se ha retrasado en la transición al llamado smart discount o descuento inteligente. “Solo recientemente, en julio, se ha decidido, por ejemplo, a lanzar su sección de frescos: aun así, lo hace con muchas menos referencias que su rival: 300 frente a las 700 de Lidl”, señala Raimon Mirosa, de ESADE. En el sector se atribuye también la baja facturación de sus tiendas a su ubicación. “Está claro que a Aldi le cuesta meter más clientes en sus tiendas, lo que tiene que ver con la ubicación de sus primeros supermercados, alejados de las ciudades”, según Sebastián. Aldi está tratando ahora de resolver esta situación con la apertura acelerada de tiendas. Todo ello ha generado tensiones en la cúpula de la compañía en España, que llevaron al nombramiento, en mayo, de un nuevo consejero delegado, Valentín Lumbreras, un ejecutivo procedente precisamente de Lidl.

Colombia: Esto crecieron ventas de Nutresa el primer semestre


AUTORSebastián Montes
FUENTELa República26 julio, 2019





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El Grupo Nutresa presentó hoy sus estados financieros del primer semestre del año, momento en que reportó un total de $4,6 billones, cifra que representa un crecimiento de 7,4% frente al mismo periodo del año pasado.

Con respecto a la repartición de dicho total, las ventas en Colombia agregaron $2.9 billones a la cifra final, abarcando 62,7% de la misma. Este número tuvo un alza de 5,2% en comparación con 2018. Este resultado es producto de aumentos en volúmenes de 4,2% y en precios de 0,9%, agregó la información.

En cuanto a los ingresos por la operación internacional, la empresa destacó que alcanzaron $1,7 millones, los cuales representan 37,3% del total y registraron un incremento de 11,2%. No obstante, estas ventas expresadas en dólares, que llegaron a US$544 millones, tuvieron una disminución de 0,6% que se explica por la devaluación monetaria en algunos de los países de la región estratégica de Grupo Nutresa.

La empresa también reportó una utilidad neta consolidada de $280.920 millones, un 14,6% superior a la del año anterior, mientras que la utilidad operacional, que llegó a $465.324 millones, reportó un crecimiento de 16,2% frente al mismo periodo de 2018.

A su vez, los gastos operacionales crecieron 4,5%, a niveles inferiores a las ventas. Esto se dio como resultado de una gestión enfocada en la administración del gasto que busca eficiencia y productividad, afirmó la compañía.

Las marcas que llevaron al ciclismo de Colombia a la cima del reconocimiento



Las marcas que llevaron al ciclismo de Colombia a la cima del reconocimiento

lunes, 29 de julio de 2019


Ayer Egan Bernal se consagró como el primer colombiano campeón del Tour de Francia, un hecho sin precedentes con el que se prevé más fomento al ciclismo.


Laura Neira Marciales - lneira@larepublica.com.co

Egan Bernal no solo ha logrado coronarse en la cúspide del ciclismo con el triunfo que logró en el Tour de Francia, sino que sigue abriendo camino a varios ciclistas que al ver los logros alcanzados por él apuestan por este deporte. Así ha ocurrido con generaciones anteriores de escarabajos que al consolidar sus triunfos en el exterior han logrado mayor fomento del ciclismo, apoyo empresarial y gubernamental, consolidando estrellas mundiales.

El último caso es el de Cerveza Andina, quien ahora es el nuevo patrocinador del ciclismo colombiano. La compañía se suma a la larga lista de empresas que han apoyado este deporte como Pilas Varta, Café de Colombia, Postobón y Movistar, que han permitido que este deporte continúe vigente.

Sin embargo, los expertos recuerdan que aún no es suficiente para volver a las épocas doradas del patrocinio de los años 80, cuando provino incluso de empresas pequeñas y medianas, entre las que contaban Camisas Jarcano y Totogol.

Santiago Botero, deportista colombiano, aseguró que “la empresa privada ha sido uno de los principales motores del ciclismo en Colombia, pero su apoyo disminuyó porque era un deporte que no le generaba tanto retorno, pues los medios destinaban 95% de su tiempo para hablar de fútbol y solo 5% para otros deportes. Los que siguieron lo hacían por la pasión al deporte o por políticas globales, como el caso de Movistar”.

Esto llevó a que muchas empresas se retiraran y que el apoyo tuviera que venir de entidades públicas como las licoreras departamentales o Empresas Públicas de Medellín.

Entre las compañías que los expertos recuerdan por su constancia en los aportes al fomento del ciclismo está Postobón. Al respecto, Miguel Escobar, presidente de la firma, recordó en una entrevista pasada con LR que “por cerca de 60 años hemos apoyado al deporte. Asumimos el compromiso de fomentarlo por ser una actividad que genera bienestar y unión. La inversión anual que hacemos en el tema supera los $25.000 millones, que se destinan bajo lo que denominamos una plataforma deportiva multinivel, la cual va desde el deporte profesional hasta la promoción de la actividad física y la recreación”.

Devolviéndonos en el tiempo vale la pena resaltar que la primera Vuelta a Colombia fue organizada por El Tiempo en 1951 y Efraín ‘Zipa’ Forero, quien era patrocinado por la Planta de Soda de Zipaquirá, se consagró como primer campeón. Y es que a través de los ciclistas más emblemáticos se puede hacer una historia de las marcas que ayudaron a su consagración.

LOS CONTRASTES


SANTIAGO BOTERO CICLISTA COLOMBIANO

“La empresa privada ha sido uno de los principales motores del ciclismo en Colombia, pero su apoyo disminuyó porque era un deporte que no le generaba tanto retorno”.



MIGUEL ESCOBAR PRESIDENTE DE POSTOBÓN

“La inversión anual que hacemos en deporte supera los $25.000 millones, que se destinan bajo lo que denominamos plataforma deportiva multinivel”.

Por ejemplo, en 1961 inició el Clásico RCN, una de las competencias más importantes del ciclismo local y organizada por la Federación Colombiana de Ciclismo, donde Rubén Darío Gómez anotó su primer triunfo.

Otras de las marcas que apoyaron y tuvieron presencia en esa competencia, que llegó a un punto de furor en los 60, fueron Avianca, Avisos Zeón, Flota Mercante Gran Colombiana y Coltejer.

Para seguir en la historia, ‘Lucho’ Herrera, uno de los ciclistas más reconocidos en el país gracias a su liderazgo en 1983 y el patrocinio de Pilas Varta (el único equipo aficionado a ser invitado a participar en el Tour de Francia) se alzó como ganador en el ascenso al Alpe d’Huez, mientras que Rafael Acevedo se ubicó como el mejor ciclista de la escuadra cafetera al ser 12 en la general. Con Café de Colombia, Herrera quedó de quinto en la Vuelta a España, así como ‘El Jardinerito’ de Fusagasugá ganó dos etapas, junto con la clasificación de la montaña en el Tour de Francia.

Posteriormente, en 1990, Café de Colombia tuvo una crisis, sin embargo, Manzana Postobón entró al ruedo con el fin de fichar a Herrera, aunque sus resultados no fueron los más óptimos.

Giovanni Jiménez era otro de los ciclistas con mayor importancia en el país, pues fue el primer colombiano en participar con un equipo europeo, situación que hoy es común en las escuadras. Jiménez en 1968 compitió en el Mann-Grundig de Bélgica.

Después de 2000, el deporte tuvo un declive en Colombia, pero este panorama ha cambiado, pues ahora los medios están más pendientes del ciclismo y las compañías ahorran millones en freepress que logran a través de la presencia en los uniformes de sus deportistas. Además, es normal que marcas como Continental, que estuvo ligada por más de dos décadas al fútbol, ahora invierta en el ciclismo, ya que según dijeron, la exposición hace que ganen US$5 en publicidad por cada US$1 invertido.

El colombiano que conquistó el Tour 

El ciclista Egan Bernal tuvo que pedalear 82 horas y 57 minutos para ser considerado como el campeón del Tour de Francia. Así, se convirtió en el primer colombiano en hacerlo, el primer latino en lograrlo y el tercer deportista más joven en alcanzar este torneo. Bernal comenzó a pedalear a los ocho años en Zipaquirá, participó en categorías inferiores, donde logró medallas de plata y bronce en los mundiales de 2014 y 2015. Luego, en 2016, dejó el ciclismo de montaña e inició su transición al ciclismo de ruta. En 2017, se quedó con el Tour del Porvenir.

La fórmula para volver a los 80

A pesar de que en la actualidad el público volvió su interés al ciclismo, Pablo Arbeláez, periodista deportivo y exredactor de El Colombiano, hizo un llamado a los empresarios “para que se den cuenta del talento que hay y vuelvan a creer en armar un equipo que compita con los europeos.

Hay que ver que nuestros ciclistas llegan a estos equipos no solo a mostrar su talento, sino a liderarlos, además, porque el apoyo de las empresas privadas fue primordial en la década de los 80 cuando vivimos el boom del ciclismo en Colombia”.

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