Mostrando las entradas con la etiqueta #DELIVERY. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta #DELIVERY. Mostrar todas las entradas

jueves, julio 07, 2022

ESPAÑA - MUNDO -El 'delivery' entra en una nueva era: desafíos de Glovo, Uber Eats, Just Eat | Business Insider España

El 'delivery' entra en una nueva era: desafíos de Glovo, Uber Eats, Just Eat | Business Insider España

El 'delivery' entra en una nueva etapa: desafíos para Glovo, Uber Eats, Just Eat y otros gigantes del reparto a domicilio tras el fin del 'boom' de la pandemia

Lucas Gª Alcalde
4 jul. 2022 0:05h.


Un rider de Glovo y otro de Uber Eats


REUTERS/Gleb Garanich

La era de los pedidos a domicilio durante los confinamientos y las restricciones por la pandemia ha llegado a su fin y las empresas del sector del reparto de comida ahora buscan el camino más corto hacia la rentabilidad.
Gigantes como Glovo, Uber Eats y Just Eat se enfrentan al descenso de la demanda de los consumidores por la elevada inflación, más regulación laboral en torno a los riders y mayor dificultad para acceder a financiación.

Comienza el día bien informado con la selección de noticias de Business Insider España: suscríbete gratis aquí.

A principios de año, el sector del reparto de comida a domicilio se enfrentaba a una dura realidad: la vuelta a la normalidad, la reapertura de los restaurantes y el fin de las restricciones a causa del COVID-19. Ahora, los felices meses vividos durante el 2021, que dispararon las ventas del sector y se convirtieron en un servicio esencial, parecen haber llegado a su fin.

El COVID-19, aunque sigue estando entre nosotros, se ha convertido en un recuerdo lejano y las prioridades de las compañías de delivery han cambiado en un contexto marcado todavía por la incertidumbre. Si en 2021 nadie sabía cuánto iba a durar la alerta sanitaria, en lo que llevamos de este año la preocupación pasa por el actual contexto macroeconómico y la probable recesión que se empieza a vislumbrar en el horizonte.

La invasión de Rusia a Ucrania, el descalabro en bolsa del sector tecnológico en general, el encarecimiento de los hidrocarburos, la energía, la inflación disparada, todo esto afecta a las empresas de delivery que se han visto obligadas a pivotar, olvidarse del "crecer a toda costa", y después de una década, empezar a hablar de rentabilidad.

Sin embargo, los expertos consultados por Business Insider España aseguran que la pandemia ha supuesto un cambio de consumo que ha llegado para quedarse.

Hoy se come más comida a domicilio que en 2019. Un consumo que ha crecido apoyado por la diversificación de la oferta —esta ya no solamente es sushi y pizzas—, como por la lluvia de promociones que han caracterizado a los agregadores como Glovo, Uber Eats o Just Eat en el pasado.

"Tanto el consumo en sala como el consumo vía delivery sigue en recuperación y no se aprecia una desaceleración debida a la subida de precios", señala a Business Insider España, Edurne Uranga, Head of Foodservice en The NPD Group Spain.

Así ha construido Mercadona un servicio de 'delivery' rentable en solo 4 años: una operativa propia y más de 1.600 trabajadores en el reparto a domicilio

"Si bien hay que tener en cuenta que el consumidor empieza a estar mucho más sensible a los precios: hoy el 61% de los consumidores declara que la búsqueda de precios asequibles dirige su elección del establecimiento para comer fuera de casa [4 puntos más que hace un año], y puede que en la segunda parte del año empecemos a ver medidas de ajuste similares a las observadas en anteriores crisis económicas", añade Uranga.

Según los datos de The NPD Group, en lo que va de año el sector del reparto de comida a domicilio ha facturado 886 millones euros, lo que supone un 95% más respecto el mismo periodo de 2019, antes de la pandemia, y un 17% más el mismo periodo del año pasado 2021.

"Una vez pasado el boom en 2020, cuando durante la etapa de confinamiento el delivery se convirtió en la única opción prácticamente, ha conseguido seguir creciendo aún de forma más moderada", apunta Cristina Garcia Fuente, experta en Foodservice en Kantar Worldpanel.
Los agregadores ajustan por la parte de restaurantes, pero no quieren subir el precio al consumidor

Just Eat, por ejemplo, anunció la semana pasada que aumentará la comisión que cobra a los restaurantes en los mercados europeos donde opera, una tarifa que actualmente oscila entre el 30% y el 35% —al igual que en otros agregadores similares—. La empresa ha señalado que ese porcentaje subirá un punto porcentual como mínimo debido al aumento de la inflación y los costes operativos. La empresa no había tomado una medida similar en los últimos 5 años.

En los próximos meses es probable que se produzcan movimientos similares del resto de competidores, en un momento en el que los inversores aprietan para que las empresas de delivery se centren en salir de los números rojos que durante la última década han acaparado sus cuentas de resultados.

La firma de análisis JPMorgan alertaba también recientemente que de cara a la segunda parte de 2022, las empresas de reparto van a tener que recortar sus perspectivas ante el clima inflacionario actual que tendrá como consecuencia una caída de los pedidos.

Fuentes del sector aseguran a Business Insider España que durante los últimos meses han vivido una disminución de demanda, pero esperan que sea pasajera.

Si en 2020 el delivery fue un salvavidas, hoy para muchos es ya es un requisito imprescindible.

Sin embargo, muchos establecimientos están empezando a huir de las comisiones que plataformas como Glovo, Uber o Just Eat, cobran y están apostando por crear su propio canal de venta para gestionar pedidos. Empresas como Deliverect, que este año alcanzaba el estatus de unicornio, o Win Delivery, adquirida en febrero por Glovo, han ganado protagonismo porque permiten a los restaurantes tener su propia tecnología para gestionar el reparto.

¿Puede haber un movimiento de restaurantes que apuesten por el delivery pero que se salgan de estos agregadores y apuesten por su canal propio? "Puede haberlo y de hecho lo hay", responde Uranga.

"Todo parece indicar que veremos un incremento del negocio de delivery digital propio. Opción mucho más desarrollada a día de hoy en otros vecinos europeos y que empieza a crecer de forma importante en España", puntualiza.
Rentabilidad en un contexto crítico en bolsa

Todas las empresas se han visto obligadas a cambiar de estrategia y buscar la manera de ser rentables. Hace unos meses la Reserva Federal de EEUU subía los tipos de interés para detener el aumento de la inflación. Este movimiento hizo saltar todas las alarmas y las acciones de las empresas cotizadas están sufriendo fuertes caídas en bolsa desde entonces.


En el sector del delivery ese descalabro ha sido notorio. Gigantes como Doordash, Delivery Hero, Just Eat o Deliveroo, encadenan meses en negativo con bajadas de hasta entre el 55% y el 70%. En las últimas conferencias con inversores, una palabra se ha repetido una y otra vez: rentabilidad.

Doordash, empresa líder del mercado estadounidense, ya ha tomado medidas en este sentido e internamente ha anunciado una reducción de gastos entre el 10% y el 15% en los próximos meses, algo que se materializará en la congelación de la contratación.

Aquí en Europa sus competidoras también se han apretado el cinturón. Delivery Hero ha proyectado salir de la zona roja para su negocio de plataforma a finales de este año, y el grupo entero en 2023. Glovo encaja en esa ecuación, aunque ya han anticipado unas pérdidas operativas de 330 millones de euros.

Las apps de 'delivery' ignoraron los principios básicos del mundo de los negocios para disparar su crecimiento: ahora se enfrentan a miles de despidos, al desplome de sus acciones y a una guerra brutal por su supervivencia

Just Eat, a la que se le está atragantando la compra de Grubhub anunciada hace unos meses, ya anticipó en su presentación de resultados de abril que seguirá en pérdidas hasta mínimo 2023. La filial española tampoco será rentable este año, como adelantaba la semana pasada Patrik Bergareche en un encuentro con periodistas, aunque no detalló cifras concretas.


La británica Deliveroo, que el verano pasado abandonó España ahogada por la competencia, es la que peor parada sale del sector. No alcanzará el break even (punto de equilibrio) hasta finales de 2023 o principios de 2024.

Hace unos meses la consolidación revoloteaba el sector e incluso se produjeron algunos movimientos en esta línea, como la adquisición de Glovo por parte de Delivery Hero, Grubhub por parte de Just Eat y de la finlandesa Wolt por parte de Doordash.

Ahora, con la situación actual y visto las reacciones que despertó la última gran absorción del sector, cuando los analistas de HSBC llegaron a tildar la compra de Glovo de "estrambótica", es difícil prever más movimientos de este tipo.
Otra piedra en el camino: la regulación laboral

Además, las empresas de delivery tienen un nuevo reto en los próximos meses que tiene que ver con su modelo laboral y las condiciones de sus repartidores.

En España, entró en vigor la ley rider en agosto de 2021 y desde entonces el sector se ha adaptado optando por modelos diferentes. Glovo fue la única que siguió operando con repartidores autónomos, algo que ha desatado la furia de sus rivales, que se han quejado públicamente de esta situación.


Eso se va a acabar. Delivery Hero se ha comprometido con el Ministerio de Trabajo a que cumplirá con la ley rider, una promesa pactada a cambio de que llegara la luz verde para cerrar la compra de la startup catalana.

El debate en nuestro país ahora pasa por el modelo de subcontratación —una fórmula que han usado Uber Eats o Just Eat pero también otras empresas como Amazon— para cumplir con la nueva normativa, y de paso seguir ahorrándose los costes laborales asociados a los riders.

Las empresas defienden este modelo, mediante el cual terceras empresas contratan a los repartidores que luego dan servicio a los agregadores. Desde asociaciones y sindicatos llevan meses denunciando esta práctica, ya que, según señalan, supone una cesión ilegal de trabajadores. Es decir, los repartidores son contratados por una empresa especializada en logística de última milla, pero realmente estarían trabajando para las grandes plataformas.

La regulación no solo ha llegado a España. En diciembre la Comisión Europea presentaba una directiva para regular la economía de plataforma que seguía la línea marcada por la ley rider y que se espera regule la situación de 5 millones de trabajadores de la economía digital.

La nueva norma presentada en Bruselas todavía tiene que ser por el Parlamento Europeo, y el debate entre sindicatos y patronal sigue candente. Unos piden la laboralización de los trabajadores, mientras que los segundos luchan por defender el modelo de autónomos, aferrándose a la flexibilidad que este sistema permite.

La cuestión de la laboralidad es crítica para las empresas de reparto: si tuvieran que contratar a toda su plantilla, sus costes se dispararían. Lo que se ahorran al no contratar directamente a los riders pueden invertirlo en promociones, por ejemplo, o tienen un margen mayor para imponer subidas de precios.

El CEO de Just Eat en España, Patrik Bergareche, comentaba hace unos días que, según las conversaciones que ha tenido en Bruselas con representantes del sector, todo apunta a que las empresas deberán renunciar al uso de autónomos en el futuro.
La burbuja del reparto ultrarrápido se pincha

Los problemas no solo han salpicado a los grandes del delivery. Sus hermanas pequeñas, las empresas de reparto ultrarrápido especializadas en la entrega de productos de conveniencia que nacieron al calor de la pandemia, están sufriendo fuertes turbulencias en el nuevo contexto macroeconómico.

Gorillas, Getir y GoPuff, 3 empresas que en apenas un año han desembarcado en las grandes capitales del mundo, han contado con la bendición de los grandes fondos de capital riesgo, que les han regado con hasta 9.600 millones de euros de financiación en los últimos 12 meses, según datos de Pitchbook.

Después de toda esa ingente lluvia de millones, ahora luchan por sobrevivir.

Cuenta atrás para el final de la aventura de Gorillas en España: los empleados hablan de un ambiente tóxico, malas decisiones estratégicas y un modelo de negocio poco rentable

Todas han paralizado sus planes de expansión. También han llevado a cabo grandes recortes de plantilla y buscan la manera de alcanzar la rentabilidad y adaptar sus modelos de negocio después de que los mismos fondos que les habían aupado hayan cortado el grifo de la financiación.

Sin esa inyección de dinero la supervivencia de muchas de estas compañías está en entredicho: solo en Europa el año pasado había más de una quincena de startups especializadas en este segmento, lo que anticipa una era de concentración en la que solo resistirán los más fuertes.

El propio CEO de Gorillas, Kagan Sumer aniticpaba recientemente en una carta pública donde anunciaba el despido de 300 de sus empleados en Alemania, que para el próximo año solo quedará uno de estos players en pie.
El futuro pasa por los robots repartidores

Más allá del 2022 el futuro del delivery y la logística de última milla pasa por los robots autónomos repartidores.


Los grandes del sector ya se han lanzado a la carrera para desarrollar dispositivos que puedan entregar mercancías —desde comida hasta paquetes de ropa— a los usuarios sin que ningún humano intervenga.

¿Veremos el fin de los riders en las calles? ¿Sustituirán los robots a las mochilas de colores? Todavía es pronto para eso. Si bien desde Uber Eats a Doordash o Delivery Hero, e incluso la propia Glovo, ya han lanzado sus propios robots repartidores, todavía son solo pruebas piloto.

Se prevé que el mercado de entrega de alimentos y comestibles de última milla en Europa, que actualmente es de 22.000 millones de euros, alcance los 64.000 millones de euros en 2025. Los altos costes operativos o la fluctuación de demanda del sector —en el caso del delivery de comida está muy concentrada en momentos y días de la semana— son retos enormes para estos gigantes.

Un robot te llevará a casa tu próximo pedido a domicilio: 5 startups y grandes empresas que ya prueban en el mundo real la siguiente gran revolución del 'delivery'

Y no solo esto, otro gran reto para el sector pasa por la sostenibilidad no solo económica, sino también climática. Actualmente gran parte del reparto de última milla se realiza con vehículos de motor de combustión, lo que sumado al despegue del comercio electrónico en los últimos años ha provocado que crezca la congestión en las ciudades.

Muchas de estas empresas ya han tomado cartas en el asunto, incorporando vehículos eléctricos en sus flotas, pero queda mucho camino por recorrer.
 

jueves, enero 20, 2022

La digitalización y la innovación seguirán revolucionando el sector delivery - Noticias y Actualidad Retail

La digitalización y la innovación seguirán revolucionando el sector delivery - Noticias y Actualidad Retail

LA DIGITALIZACIÓN Y LA INNOVACIÓN SEGUIRÁN REVOLUCIONANDO EL SECTOR DELIVERY

Los nuevos hábitos implantados durante la pandemia de la COVID-19 han pasado a formar parte de la vida cotidiana de los restaurantes y de los consumidores. La digitalización y la innovación están en el centro de toda esta transformación y seguirán revolucionando el sector del delivery.

Entre las nuevas tendencias identificadas, están:

-La omnicanalidad, que permitirá al restaurador mejorar las entregas y ofrecer a los consumidores cada vez más opciones.

-Los restaurantes buscan afrontar la demanda de comida a domicilio desde sus propios servicios de delivery.

-La creación de experiencias personalizadas para atraer y retener a nuevos clientes.

-Habrá menores tiempos de entrega en los pedidos y una mejor monitorización de todo el proceso.

-El desarrollo de menús ‘hazlo tú mismo‘, que facilitan su adaptación a las preferencias y hábitos dietéticos de los clientes, permitiéndoles disfrutar de sabrosas recetas en sus casas. Los restauradores están desarrollando kits de este tipo para preparar en casa.

-El desarrollo de la tecnología sin contacto, con códigos QR que muestran menús de realidad aumentada con la posibilidad de previsualizar las comidas en 3D, o menús digitales.

-Habrá una mayor demanda de personal cualificado en los restaurantes para operar con la tecnología.

-La creación de un verdadero mercado para que los propietarios de restaurantes puedan ver, elegir y evaluar a sus proveedores y analizar a los socios tecnológicos de su negocio.



Un ejemplo de esta tendencia es Deliverectempresa internacional que facilita a los restaurantes la gestión de pedidos de entrega a domicilio de distintas plataformas, como Just Eat-Takeaway.comGlovoUberEats, etc., ha presentado un crecimiento del 400 % en el mercado español en 2021, en comparación con 2020. 

La foodtech tiene más de 80 millones de pedidos procesados a través de su plataforma desde su lanzamiento en 2018. En España, se sitúan en más de 7,9 millones los pedidos que han pasado por el sistema.

La empresa, presente en más de 30 países, continúa su avance en el territorio español tras cerrar acuerdos con las principales aplicaciones de delivery e integrarse con los software de TPV más importantes en el sector. Este 2021 ha concluido con la integración de dos players importantes para el sector, como son Just Eat-Takeaway.com y el recién llegado Rocket, que inicia su actividad fuerte en España en 2022.



UN CRECIMIENTO EXPONENCIAL EN LA HOSTELERÍA

Desde sus inicios, la foodtech tiene un promedio de más de un millón de pedidos procesados cada semana, lo que supone un aumento de casi el 750 % desde finales de 2020. Esta cifra equivale a más de mil millones de euros, si se suma el valor de todos los pedidos, y supone que los clientes han experimentado un aumento medio del 25 % en sus ingresos, así como una disminución del 80 % en los errores en la tramitación de los pedidos.

La digitalización es ahora un componente esencial del modelo de negocio de los restaurantes. Desde la reapertura de los restaurantes tras el confinamiento de 2020, las entregas a domicilio han mantenido un ritmo constante en España. El modelo de restaurante digital es una respuesta a esta demanda creciente.

jueves, junio 17, 2021

¿Es el delivery una bomba de relojería? - FOOD RETAIL

¿Es el delivery una bomba de relojería?

¿Es el delivery una bomba de relojería?

Nos hacemos eco del debate abierto por Javier Pérez de Leza. El experto en retail se pregunta en LinkedIn si el delivery es una huida hacía delante, una tendencia en la que nadie acaba de ganar dinero y puede terminar pinchando.


delivery

Los restaurantes centenarios se pasan al delivery para sortear la crisis

Mercaurante: los consumidores de platos preparados del súper se duplican durante la pandemia

Aldi se alía con Glovo para repartir la compra a domicilio en 30 minutos

Makro lanza su propio marketplace para hostelería

Las dark kitchens ganan terreno por la covid-19 y la entrega a domicilio

Glovo capta 450 M. de euros en la mayor ronda de financiación para una startup española

Buceando en LinkedIn nos encontramos con una interesante reflexión de Javier Pérez de Leza, experto en retail muy activo en esta red profesional, que define sin tapujos el delivery como "una bomba de relojería".

"Hace 10 años, la idea de llevar una hamburguesa hasta tu puerta, se habría visto como un acto de decadencia, ahora con unos clicks y 30 minutos, tenemos casi todos los restaurantes y supers a nuestra disposición", expone Pérez de Leza, que recuerda que las apps de delivery están consiguiendo un alto nivel de satisfacción del cliente a costa de generar perdidas continuas para las empresas y perjudicando a los que tienen menos poder: los restaurantes y los riders.

El experto expone de este modo la "manzana envenenada" en la que se han convertido las grandes compañías de delivery: players gigantes en el mercado que son hasta el momento deficitarios y que, además, aprovechan su poder para cobrar sustanciosas comisiones a los restaurantes que no se ven ni mucho menos reflejadas en el salario de sus riders, (alrededor de 8 €/h, con semanas de mas de 50 horas, en un polémico modelo laboral que está siendo objeto de debate legislativo en España).

EMPRESAS DEFICITARIAS Y RESTAURANTES ENFADADOS: ¿DÓNDE ESTÁ EL TRUCO DEL DELIVERY?

Está claro que el delivery es una tendencia en auge. Bien sea por el simple driver comodidad del consumidor, bien por una pandemia que nos ha obligado a quedarnos en casa y que ha obligado a bares y restaurantes a acelerar en reparto a domicilio para poder sobrevivir.

Pero la cosa cambia cuando hablamos de las grandes empresas del sector (Just Eat Takeaway, Glovo, Delivero, Uber Eats, Stuart...). Los restaurantes que trabajan con ellas siguen dando salida a sus productos, sí, pero aseguran que pagan comisiones de entorno al 35% (al cliente también le cobran), por lo que el beneficio es casi inexistente. Las apps de delivery, por su parte, continúan sin ganar dinero a pesar del acelerón en cuanto a volumen de repartos logrado en este último año.

"Ganar dinero para estas compañías es un objetivo anticuado", señala Pérez de Leza, que recuerda que "el alto trafico de la pandemia no ha conseguido rentabilizar ninguna de ellas, aunque les ha dado muchos nuevos clientes". Y quizá ahí esté la clave: nuevos clientes equivale a datos y conocimiento del consumidor en la era de las cookies. Y esos datos valen oro. Además de las comisiones, por cierto, los restaurantes ceden el control de su base de clientes, tal y como recuerda el experto en retail.

Lo cierto es que los inversores se interesan por estas apps. El otro día os contábamos que Glovo había conseguido 'levantar' (terminología que se emplea para la financiación de las startups) 450 millones de euros en su última ronda de financiación. Casi al mismo tiempo, sin embargo, Deliveroo daba un disgusto a los inversores con una salida a Bolsa en caída libre que a día de hoy no ha conseguido revalorizar ni un penique (recordemos que cotiza en el parqué del Reino Unido) el costo inicial de las acciones.

Si nadie gana dinero, ¿hacia dónde nos conduce esta situación? ¿Estamos ante una huida hacia adelante del sector?

Volviendo al post de Javier Pérez de Leza, recuperamos sus dudas en torno a este nuevo modelo. El Tribunal Supremo ha fallado que los riders son falsos autónomos y las apps se verán obligadas a contratarlos, con lo que el cambio de modelo impactará en su cuenta de resultados.

Además, recuerda el experto, la aparición de las 'dark kitchens' competencia de los restaurantes complica aun mas la ecuación. Por eso se pregunta: ¿Quién gana en todo esto? ¿Dónde va a terminar la película?

El debate está abierto: Si no es sostenible ni desde el punto de vista económico ni medioambiental, ¿hacia dónde nos conduce esta situación? ¿Estamos ante una huida hacia adelante del sector? La experiencia nos dice que las soluciones a corto plazo no suelen ser las más satisfactorias. Quizá estemos a tiempo de sentarnos y elaborar un modelo que sea beneficioso para todas las partes. Recordemos la obsesión por la inmediatez que está llegando también al mundo de los supermercados. ¿Se terminarán convirtiendo las cadenas de delivery en competidores de sus actuales socios?

La dudosa rentabilidad de las empresas de reparto de comida a domicilio - FOOD RETAIL

La dudosa rentabilidad de las empresas de reparto de comida a domicilio

La dudosa rentabilidad de las empresas de reparto de comida a domicilio

Las empresas de reparto de comida a domicilio necesitan hasta 8.000 servicios diarios para ser rentables en una gran ciudad, según investigadores de la UOC.


La dudosa rentabilidad de las empresas de reparto de comida a domicilio


¿Es el delivery una bomba de relojería?

Las dark kitchens ganan terreno por la covid-19 y la entrega a domicilio

6 de cada 10 consumidores seguirán usando el delivery de comida tras la pandemia

4 de cada 10 restaurantes cerrarían en 6 meses de no contar con delivery

En los últimos años, especialmente en las grandes ciudades, han proliferado de una forma acelerada diferentes plataformas que ofrecen servicios de reparto de comida a domicilio, como Just Eat, Glovo o Deliveroo, a través de mensajeros, los denominados riders u otro tipo de repartidores. Pero, ¿hasta qué punto son rentables estos negocios? Según expertos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) se necesitan unos 8.000 pedidos diarios para que este tipo de plataformas empiecen a ser rentables por su propia explotación.

"Este sería el escenario más benévolo. En el escenario alternativo, en el que añadimos todos aquellos costes relacionados con la expansión de este tipo de empresas a otros mercados, encontramos que estos 8.000 servicios tienen que multiplicarse hasta 19.000 para que la situación operativa sea rentable, lo que es un poco sorprendente", explica Eduard J. Álvarez Palau, investigador de la citada entidad.

Durante el transcurso de la investigación, los autores han analizado datos públicos de las diferentes empresas para averiguar cómo se generan los beneficios en este tipo de plataformas. Por un lado, se han estudiado los ingresos, tanto los que vienen directamente de los restaurantes como los que vienen de los clientes. Y, por otro, se han evaluado los gastos fijos y los gastos variables que supone cada entrega.

RENTABILIDAD DEL SERVICIO

A pesar de esta situación, estas empresas no basan sus ingresos únicamente en su actividad. Se sustentan en dos pilares que son, por una parte, los inversores y fondos de capital riesgo que les permiten sustentar el negocio y, por otra parte, la participación en otros modelos de negocio.

"Aunque su negocio principal sea la entrega de comida a domicilio, es difícil que sean rentables económicamente, y por tanto tienen que empezar a optar por otros modelos de negocios complementarios, como la entrega de otro tipo de productos o los servicios complementarios para restaurantes como las cocinas ciegas", subraya Álvarez.

De este modo, gracias a estas participaciones, este tipo de plataformas obtienen un mayor porcentaje de ganancias. "Su objetivo final suele ser captar cuantos más usuarios posibles para ofrecerles servicios adicionales, aunque es cierto que en el transcurso de la investigación no nos hemos centrado en los algoritmos internos de cada plataforma", explica este experto.

LA ÚLTIMA MILLA

Este grupo de expertos lleva años estudiando las distintas dinámicas de logística urbana, en especial, el denominado tramo de última milla, la entrega final del producto al cliente. Un mercado en auge en los últimos años y que se ha visto aupado en gran medida por las circunstancias derivadas de la pandemia. "Este crecimiento es la constatación de una transformación que se está dando y que sigue creciendo", añade Álvarez.

De hecho, a diferencia de otro tipo de empresas como Amazon, los repartidores de las plataformas de reparto a domicilio suelen ser repartidores en bicicleta o moto, también denominados riders, porque el origen del producto son los restaurantes de la ciudad y se requiere de una mayor flexibilidad. "El coste de los riders también es un factor que hemos analizado, y hemos planteado escenarios alternativos a los actuales", describe el investigador de la UOC.

ESCENARIOS DE FUTURO

Además, en base a los datos obtenidos, los autores advierten unas líneas de futuro de este tipo de empresas en las que se concibe la aplicación de este tipo de servicios a otros sectores, no solo el reparto de comida.

Por ejemplo, uno de los escenarios que contemplan los expertos es la contratación directa de los riders por parte de estas empresas. En este supuesto, los costes de entrega se incrementarían el 30%. Sin embargo, parece ser que el sector está tendiendo hacia la subcontratación en masa de riders a empresas de trabajo temporal, lo que reducirá ligeramente este sobrecoste a la vez que mantendrá la flexibilidad.

De hecho, los expertos dibujan un futuro en el que estas compañías apuesten también por varias líneas de negocio para obtener una mayor rentabilidad económica que la conseguida gracias a las operaciones de entrega de alimentos a domicilio.