Las marcas que mueren por su propio éxito
Las marcas que mueren por su propio éxito COMERCIO "Genericidio" es lo que pasa cuando un producto exclusivo es tan popular que su nombre se vuelve genérico. Kleenex, termo o celofán son algunos de los ejemplos de "genericidio". El gran sueño de toda corporación es que su marca exclusiva se convierta en un nombre de uso cotidiano para que se venda más y más. Bueno, eso no es necesariamente la verdad. Piensen por ejemplo en Kleenex, Jacuzzi, Frisbee. ¿Cuándo fue la última vez que utilizó un "pañuelito de celulosa" para sonarse la nariz, se zambulló en una "tina de hidromasajes", o jugó en el parque con un "disco giratorio volador de plástico"? Podría parecer como un lapsus lingüístico bastante inocuo confundir una marca registrada con un producto; es más, uno pensaría que sería un honor para la empresa dueña de ese exitoso nombre, pero tanta popularidad también puede ser una señal de que l...